miércoles, julio 16, 2008

Sketch-busters LXXXIII: Al Barrionuevo (y III)

Este mes se publicaba el tomo que cerraba la efímera colección que recogía las aventuras de Bart Allen como el nuevo Flash. El tomo tiene un título gráfico y que no puede llamar a engaño, La muerte de Flash. Lo cierto es que con esa muerte Young Titans se convierte en uno de los grupos con mayor tasa de mortalidad en relación a sus componentes y eso pese a la juventud de sus miembros. Además, la pérdida de Conner tuvo una mayor trascendencia que la de Bart, realizada casi de tapadillo para arreglar un desaguisado editorial de marca mayor. Como me gustaría dedicarle un post al tebeo, más por su relevancia a nivel de continuidad que por su calidad intrínseca, no me extenderé mucho más al respecto. Aprovechando esa circunstancia me parece oportuno recuperar este sketch realizado por Al Barrionuevo durante las jornadas de Unicomic del año 2007. Ya se habían hecho públicos los rumores de que la colección de Flash iba a sufrir un trágico final en los USA y Al me confirmó que no me hiciera demasiadas ilusiones sobre las expectativas de supervivencia de Bart. Así que le pedí que me dibujara a Impulso, manía personal mía de pedir siempre sketchs de personajes recientemente difuntos como Blue Beetle, Superboy, Superman de Tierra Dos, etc. Al Barrionuevo, atento en todo momento con los aficionados realizó dibujos incluso cuando no era su sesión de firmas, y además nos avanzó sus lápices para los Nuevos Titanes en unos episodios que hemos visto recientemente publicados en España por Planeta. Y ahora sí, con ustedes, el difunto y nunca demasiado bien considerado Bart Allen.



Por cierto, muchos de ustedes no llegarán a comprender perfectamente el porqué de mi devoción hacia el universo de velocistas de DC hasta que le den una oportunidad al material que desde este mismo mes aparecerá mensualmente en librerías especializadas, Universo DC: Flash. Créanme si les digo que no encontrarán mejores tebeos de superhéroes a una relación calidad-precio tan ajustada, con una etapa riquísima en conceptos y en desarrollo de personajes en la que además podrán disfrutar del arte de Mike Wieringo, Greg Larocque, Paul Pelletier, Pop Mahn y los primeros escarceos en la industria yanqui de dibujantes ahora consagrados como Salvador Larroca, Carlos Pacheco u Óscar Jiménez. Y si además comienzan la recopilación con La historia de la vida de Barry Allen, el héroe más GRANDE ha habido NUNCA, pues este tomo resulta imprescindible.

martes, julio 15, 2008

The Blues Brothers Band en Valencia: Otra noche inolvidable

El pasado viernes se celebraba en Valencia, en el marco de la feria de julio y en el seno de los Jardines de Viveros, el penúltimo concierto de la Blues Brothers Band en la que ha sido su gira española con más actuaciones de los últimos años (Bilbao, Madrid, Jaen y Mataró también han podido disfrutar con su espectáculo este año). Este tour estival ha venido marcado por un importante cambio en el seno de la banda, como ya señalé hace un tiempo, y es que su cantante durante los últimos años, Rob Paparozzi, cedía el testigo al vocalista Johnny Rosch. Yo me estaba haciendo el loco. Hemos tenido la fortuna de ver a La Banda en tres ocasiones, y todos y cada uno de esos conciertos fueron especiales por un motivo u otro. Aún así me resistía a meter un viaje más en unas fechas muy delicadas para nosotros. Lo que un asistente al BBK live definió el concierto de la Blues Brothers Band como "verbena" era para el crítico del diario El País Fernando Martín una "fiesta ideal". Eso me calentó definitivamente, y cual poseso montamos un viaje logísticamente envidiable, con hotel al lado de la estación de autobuses y relativamente cerca de los Jardines de Viveros. Teníamos la maleta preparada, el cuerpo golfo, la petaca llena, era de noche, llevábamos sombreros y corbatas negros y gafas de sol. Y empezó la fiesta.

Rosch a la armónica y el incombustible Steve "Colonel" Cropper arrancando puro blues de su guitarra

Y digo fiesta porque los Blues Brothers siempre han sido eso, diversión, entretenimiento y música a partes iguales. Ya desde sus comienzos en el programa de humor y actuaciones musicales en directo Saturday Night Live la intención de Aykroy, Belushi y el compacto grupo de músicos que les acompañaban era meridianamente clara: divertir a la audiencia con un número que aunaba el golferío de dos timadores de medio pelo con algunas de las mejores composiciones de músicos como Junior Wells, Wilson Pickett o Sam Cooke. Es de agradecer por tanto que en los conciertos de la banda, en que se interpretan temas míticos como Soul Man, Knock on wood, Can't turn you loose, Minnie The Moocher o Everybody need somebody to love, se haga lo posible por mantener ese espíritu de diversión y complicidad con el público, de fiesta musical que poco tiene que ver con una verbena y sí mucho con un sentido homenaje a un estilo de música -y de vida, dejémoslo claro, de carretera y manta y conciertos a cascoporro, de sudor y de entrega- que sus integrantes han practicado y amado durante décadas. Miss Sparks y un servidor somos fans entregados a la causa desde el primer momento, pero es digno de ver como este grupo formado por ilustres cincuentones -ejem, y alguno con algo más de edad- consigue contagiar su entusiasmo y su amor por el soul a toda clase de públicos y a gente de todas las edades.


Cropper y Rosch en el homenaje a John Belushi que en cada concierto supone interpretar Shot Gun Blues.

Pero centrémonos en el concierto. Este año las novedades han sido dos, y ambas toda una grata sorpresa. La primera fue el cambio en la sección de viento, ya que Blue Lou Marini no vino como saxo tenor, como nos tenía acostumbrados. Para compensar, Tom "Bones" Malone sí giró con la Banda dando con su trombón muestras de una forma envidiable y acompañando al siempre grande Alan "Fabulous" Rubin a la trompeta. La otra novedad era la llegada de un nuevo cantante, Johnny Rosch. Lo cierto es que este caballero ponía encima del escenario el mismo sentimiento y garra que Paparozzi y le añadía un extra de escenificación e interactuación con el público. En Madrid saltó desde el escenario hasta donde la gente se meneaba como loca (video al canto) y en Valencia dio un recital: empleó el mítico maletín esposado a la muñeca con la armónica dentro, tocó la misma entre el público en una canción, escenificó con el gran Eddie Floy una pelea de boxeo e incluso llegó a subir a una niña al escenario para bailar la única canción lenta que tocó la banda. La noche era perfecta en lo musical, los músicos estaban dándolo todo en el escenario y la gente estaba entregada coreando las canciones y bailando en el recinto de Viveros. ¿Podía mejorar la noche?

Udel, Cropper, Finkelstein, Tropea, Rosch, Malone y Rubin. La Banda, LA BANDA, LA BAAAANDAAAAAAAAAA.

Llega el momento de la traca final y Eddie Floyd, todo un showman con unos añitos en esto de las actuaciones en directo, decide meterse al público en el bolsillo y de paso recompensar a esos fans con pinta de psicóticos peligrosos que desde la primera fila, y amaparados en el anonimato de la multitud llevaban bailando frenéticamente toda la noche aún a riesgo de perder sus sombreros y sus gafas de sol. Así que en primera instancia nos dejaron pasar a la zona acotada entre escenario y vallas de contención para bailar la canción lenta y -a instancias de ese picarón de Eddie- regalar a Valencia la desagradable estampa de un beso entre Sparks y Plissken. Por cierto, las gafas y sombrero que luce Floyd durante esa canción son mías, y esta es, no miento, la tercera ocasión en que el caballero se pone mis Ray-Ban marrones. Arrancan los sones de Soul Man y un caballero de la organización nos indica de dejemos de bailar a lo loco que estamos levantando cierta polvareda -literal-. Nos indica que nos acerquemos al lateral. Ha sido una pasada, vergonzosa y bordeando el ridículo, pero una pasada. Cuando creemos que nos va a acompañar hasta las vallas de pista, el buen hombre nos señala la rampa de acceso al escenario y nos señala como diciendo "Ala, a montarla, Blues Brothers"...

lunes, julio 14, 2008

Lunes agónico

Permítanme que comience esta entrada presentándoles a todos mis más sinceras disculpas por un período de inactividad que ha acabado siendo un poco más prolongado de lo planeado inicialmente. El pasado jueves les dejaba con una selección de frases e imágenes de la película Granujas a todo ritmo. La intención era, además de homenajear a uno de mis clásicos personales, celebrar de alguna manera desde este vuestro blog amigo la habitual gira estival que la Blues Brothers Band suele celebrar por nuestro país. Han sido bastantes los comentarios recibidos en otra entrada dedicada a la banda y a dicha gira, lo cual me alegra enormemente, al igual que las críticas positivas vertidas en prensa sobre el concierto celebrado por la Blues Brothers Band en Madrid y al que, me consta de primerísima mano, acudió más de un habitual de este blog. Pues bien, al final a un servidor se le calentó el bocado y a última hora montamos un road trip a Valencia para asistir al concierto que celebrarían en los Jardines de Viveros. Lo que en principio iba a ser una operación de entrar y salir acabó convirtiéndose en otra noche memorable de la que espero poder dejarles cumplida cuenta a la mayor brevedad posible. Apenas regresamos el sabado y ya me había secuestrado una panda de indeseables alcohólicos a los que llamo con orgullo amigos, al mismo tiempo que el ordenador hacía catacroker por obra y gracia de alguna clase de programa malintencionado oculto bajo la inofensiva apariencia de aplicación para descargar videos de Youtube. Vamos, que aún estoy realizando la segunda instalación de Windows mientras les escribo estas líneas en el portátil y ya se me están llevando los diablos por todo el retraso involuntario acumulado. Por si fuera poco, esta semana tampoco voy a poder ser demasiado constante, ya que tengo una cita inaplazable con el Boss que me alejará de casa y del ordenador durante otro día y medio. En cualquier caso, no duden ustedes que procuraré recuperar el ritmo a la mayor brevedad posible y sorprenderles con reportajes a lo gonzo de eventos musicales, reseñas de películas hechas por, para y sobre frikis y las habituales secciones dedicadas al arte original que últimamente tengo tan descuidado.

Para empezar la semana, no tengo otra opción más que compartir con ustedes la canción que ya forma parte de mi vida de forma inolvidable y por partida triple. Alicante, San Javier y Valencia fueron testigos de ello, con suerte ustedes podrán contemplarlo mañana, si los formateos y las reinstalaciones funcionan adecuadamente. Como buen hombre de blues y de soul que soy, les dejo con…

Soul Man
Blues Brothers Band

Comin to ya on a dusty road
Good lovin I got a truck load
And when you get it you got something
So dont worry cause Im coming

Im a soul man
Im a soul man
Im a soul man
Im a soul man

Got what I got the hard way
And Ill make it better each and every day
So honey dont you fret
Cause you aint seen nothing yet

Im a soul man
Im a soul man
Play it steve!
Im a soul man
Im a soul man

Listen
I was brought up on a side street
I learned how to love before I could eat
I was educated from good stock
When I start lovin I just cant stop

Im a soul man
Im a soul man
Im a soul man
Im a soul man

Well grab the rope and Ill pull you in
Give you hope and be your only boyfriend
Yeah, yeah, yeah, yeah

Im a soul man
Im a soul man
Youre a soul man
Im a soul man
Im a soul man
Im a soul man

Y como siempre les pido, vuelvan cuando gusten o puedan y sobre todo, tengan ustedes mucho cuidado ahí fuera.

jueves, julio 10, 2008

Él dijo, ella dijo...: Granujas a todo ritmo


Funcionario de prisiones: Un reloj digital Timex, roto. Un profiláctico sin usar. Un profiláctico... usado. Una chaqueta negra. Un par de pantalones negros. Un sombrero... negro. Un par de gafas de sol. Veintitrés dólares con siete centavos. Firme aquí.


Jake: ¡Demonios!
Elwood: ¡Ay, pingüina gorda!
Hermana Mary Stigmata: Sois una pareja tan decepcionante. Recé mucho por vosotros. Me entristece y me duele que dos jóvenes muchachos a los que enseñé a creer en los Diez Mandamientos hayan vuelto a mí como dos ladrones, con bocas sucias y malos modales. Iros... Y no volváis hasta que os hayáis redimido por completo.


Jake: La banda... La banda...
Reverendo Cleophus James: ¿VÉIS LA LUZ?
Jake: ¡LA BANDA!
Reverendo Cleophus James: ¿¿¿VÉIS LA LUZ???
Elwood: ¿Qué luz?
Reverendo Cleophus James: ¿HABÉIS VIIIIIISTO LA LUZ?
Jake: ¡SÍ! ¡SÍ! JESUS H. TAP-DANCING CHRIST [El siempre ajustado doblaje español eliminó esta coña y lo dejó en un "Jesucristo sea por siempre alabado"] ... ¡¡HE VISTO LA LUZ!!


Elwood: Nazis de Illinois.
Jake: Odio los nazis de Illinois.


Elwood: Nos alegra ver esta noche aquí a muchos de nuestros amigos, y especialmente nos gustaría dar la bienvenida a los representantes de la comunidad de refuerzo de la ley del estado de Illinois, que han decidido unirse a nosotros en el salón de baile del Palace Hotel... Esperamos que disfruten del espectáculo. Y recuerden, amigos, que no importa dónde estén ni qué hagan para pasar o sobrevivir, aún hay cosas que nos hacen iguales a todos. A ustedes, a mí, a ellos... A todo el mundo. ¡¡A todo el mundo!!


Elwood: Estamos a casi doscientos kilómetros de Chicago, tenemos el depósito lleno, medio paquete de cigarrillos, es de noche y llevamos gafas de sol.
Jake: Tira.


Centralita de la policía: A todas las unidades, tenemos una comunicación urgente. Nuestras patrullas están persiguiendo a un dodge sedán blanco y negro modelo del 74. Se dirige hacia el sur por la 47. Respondan a la comunicación urgente. Ocupantes del vehículo, Joliet Jake Blues y Elwood Blues, considerados extremadamente peligrosos.
El empleo de violencia innecesaria en la captura de los Blues Brothers HA SIDO APROBADO.

miércoles, julio 09, 2008

Commissionando LXXXIV: Marat Michaels

El dibujante que hoy nos ocupa es Marat Michaels, dibujante que se introdujo en el mundillo a muy temprana edad de la mano de Rob! y con el que estuvo vinculado desde el comienzo de su carrera profesional. De hecho Marat trabajo como asistente para Rob! en su etapa a cargo de los Nuevos Mutantes. La profesionalidad y dedicación de Marat Michaels llamaron la atención de Rob! hasta el punto de que le ofreció, ya dentro de su propio sello editorial en Image, Extreme Studios, la colección Brigade. Otros créditos profesionales de este dibujante incluyen la serie Demonslayer y la miniserie X-Force: Shatterstar para la Marvel. Aunque un servidor no tiene recuerdo siquiera agradable de aquella época -los noventa fueron un erial editorial en España en el que me vi obligado a comprar engendros como Youngblood o Brigade para paliar el mono comiquero tras la defunción de Zinco- no me parece mal recordar a un dibujante que gozó de sus efímeros quince minutos de gloria y ahora ofrece a través de su página web tanto arte original en venta como commissions. Los precios de éstas oscilan entre los 125 dólares que supondría un personaje a tinta con fondo a tamaño A-4 y los 160 que costaría ese mismo dibujo pero en tamaño A-3.

















lunes, julio 07, 2008

Mirando atrás a otros lunes

Además de ser un muestrario amplio de las filias y las fobias que un servidor cultiva, practica o sufre según las circunstancias, un blog personal e inclasificable como este también mantiene su peculiar carácter de cuaderno de bitácora, de diario personal en el que he ido recogiendo con el tiempo algún que otro sinsabor laboral, despedidas de compañeros o acontecimientos de diversa índole como viajes, conciertos o algarabías varias. A veces me sirve incluso de recordatorio exacto de ciertos acontecimientos señalados que resulta difícil ubicar adecuadamente en el tiempo. Así ha sucedido esta semana con la entrada de hace un año exactamente, en la que de modo muy críptico les hablaba de una nueva integrante del hogar Sparks-Plissken y de las dificultades de su adaptación al nuevo entorno. Hoy hace ya un año que Leela está entre nosotros y tengo que decir que no sólo es que se ha adaptado a la perfección, sino que ha cogido la medida a los otros gatos e incluso trae al bonachón de Obi-Wan de cabeza. Ahora mismo no me quita ojo mientras escribo estas líneas, así que voy a dejar de hablar de ella para que no se lo tenga demasiado creído. Les dejo con un par de fotos de la gatita en solitario y de la familia al completo.




Lo cierto es que finalmente la semana pasada conseguí salir in extremis del bache de publicación en que el calor extenuante y los compromisos de ocio me sumieron. Ahí estaba Matt Wagner para echarme una mano con su simetría diabólica en forma de crossover. Para los próximos días, y a falta de concretar definitivamente un evento para este fin de semana, prometo más de lo mismo, pero no mejor que diría el Gran Wyoming, porque eso es imposible. Esta semana recuperaremos un nuevo original de colección -colección que por cierto anda paradísima y es que la crisis nos afecta a todos, ¡incluso a los frikis!-, un sketch-buster, y quizá, quizá vuelva a aparecer por aquí la sección dedicada a las citas cinéfilas con un clásico personal que seguro más de uno de ustedes compartirá. Y no adelantemos más acontecimientos, que luego viene la realidad y le trastoca a uno los planes.

Para empezar la semana musicalmente nos vamos a los pantanos del delta del Mississippi y recordamos un clásico incontestable compuesto por John Fogerty para la Creedence Clearwater Revival y editado en el 69, Proud Mary. Desde entonces la canción ha sido objeto de innumerables versiones, pero creo que es de justicia reconocer que una de las más personales y reconocibles es la que Tina e Ike Turner grabaron en su momento, realizando ajustes en el ritmo de la canción y añadiendo una intro vocal a dos voces recitada por el entonces -hoy sabemos que infeliz- matrimonio. Este año, en la ceremonia de los Grammy la Turner fue objeto de un merecidísimo homenaje, y la que podría considerarse su heredera como intérprete musical y como estrella del rithm'n'blues, Beyoncé Knowles, realizaba con ella una peculiar versión de la canción. El hecho de que una señora de setenta años no sólo mantenga el tipo sino que rememore la energía y la fuerza con que durante años dominó platós televisivos y escenarios de medio mundo debería hacer replantearse a Beyoncé un par de cosas. Un servidor, por ahora, les deja con tres versiones de la misma canción para que ustedes escuchen y vean la que más gusten. Regresen por esta su casa virtual cuando quieran o puedan y como siempre les digo, tengan mucho cuidado ahí fuera.

Proud Mary
Creedence Clearwater Revival / Ike & Tina Turner / Beyonce & Tina Turner

Left a good job in the city,
Workin for the man evry night and day,
And I never lost one minute of sleepin,
Worryin bout the way things might have been.

Chorus:
Big wheel keep on turnin,
Proud mary keep on burnin,
Rollin, rollin, rollin on the river.

Cleaned a lot of plates in memphis,
Pumped a lot of pain down in new orleans,
But I never saw the good side of the city,
til I hitched a ride on a river boat queen.

Chorus

Rollin, rollin, rollin on the river.

If you come down to the river,
Bet you gonna find some people who live.
You dont have to worry cause you have no money,
People on the river are happy to give.

Chorus

Rollin, rollin, rollin on the river.
Rollin, rollin, rollin on the river.
Rollin, rollin, rollin on the river.





domingo, julio 06, 2008

Batman/Grendel: Los Diablos que visitaron Gotham

El acertijo y La máscara del Diablo

A la ciudad de Gotham llega el novelista neoyorquino Hunter Rose, cuyo alter ego no es otro que el super criminal conocido como Grendel, una maquiavélica figura que domina los bajos fondos merced a una crueldad legendaria y a una maquiavélica inteligencia. Hastiado de dominar un entorno que ya no le supone ningún reto busca enfrentarse al vigilante enmascarado que patrulla las noches de Gotham, Batman, y a la vez dejar su huella en la historia mediante un elaborado plan. Para poner en marcha ese plan Hunter Rose estudia a fondo tanto a Batman como a su galería de villanos, para mimetizar el estilo de uno de ellos y así desviar la atención sobre su presencia y sus propios planes. De este modo, una serie de retorcidos acertijos centran la investigación de la policía sobre Edward Nigma y Rose procede a presionar sobre aquellos peones que ha decidido van a formar parte de una mortal partida de ajedrez con Gotham como tablero y Batman como némesis. Así, con un juego de espejos cuádruple entre Hunter Rose/Grendel y Bruce Wayne/Batman, la historia se centrará igualmente en dos amigas, Rachel King y Hillie Ferrington. Ambas serán cruciales para los planes de Rose, pues la primera es la encargada de montar la exposición de antigüedades que se ha convertido en el objetivo de Grendel y la segunda será la encargada de ejercer como cicerone de Hunter Rose y obtener un contrato editorial con el escritor para su empresa. La relación entre ambas mujeres, que comparten vida y se ocultan un secreto de su pasado, y su relación con Rose y con Wayne será determinante para la culminación de los planes de Grendel y para el resultado final del enfrentamiento entre los dos enmascarados.


Los huesos y El baile del Diablo

Han pasado cuatro años desde la primera visita de Grendel a Gotham. Hunter Rose ha muerto y ahora sus restos regresan a la ciudad como parte de una exposición sociológica dedicada a analizar el impacto de los asesinos sobre la sociedad. En medio de protestas ciudadanas y la suspicacia policial, en plena exposición se produce una descarga de energía en el centro de la cual aparece una imponente figura demasiado familiar para Gordon, un Grendel cyborg tan letal como Rose comienza a masacrar a las fuerzas del orden al tiempo que intenta robar el cráneo de Hunter Rose. Sólo la irrupción de Batman le impedirá lograr su objetivo a costa de graves daños personales para el vigilante. A partir de ese momento, una frenética persecución por las calles, subterráneos y laboratorios de la ciudad tendrán como objetivo la localización del peligroso visitante y la búsqueda de su misteriosa identidad y origen, una búsqueda contra reloj en tanto que el Hombre Murciélago pronto descubrirá que el objetivo del ser no es otro que crear un portal de energía transtemporal para regresar a un hipotético futuro cuyas consecuencias para la ciudad podrían ser devastadoras.



Soy el diablo y hago las obras del Diablo

Matt Wagner desarrolló Grendel como un estudio sobre la ira y la agresión y las múltiples formas en que estas se producen en el seno de la sociedad actual, ya sea en el marco de actividades criminales o como argucias psicológicas coercitivas en el seno de relaciones laborales, de pareja, en el marco de la política o de la sociedad. Partiendo de un tono de serie negra y ambientando la historia en el presente, la historia de Grendel pronto desbordó las fronteras que el autor se había marcado inicialmente y la historia acabó creando un universo más amplio en el que los principios de Grendel se convertían en ley y sus ideales en religión. En ese desolador futuro regido por un Grendel-Kahn y organizado en torno a una sociedad de castas se practicaba la crueldad y la violencia como las formas más comunes de relación y la guerra perpetua como el único modo de vida. Un personaje tan atractivo como ese podía ofrecer grandes historias interactuando con otros personajes, y así surgió la idea de crear una historia enfrentando a Batman, quizá el ejemplo más claro de un personaje creado como resultado directo de la agresión ejercida por terceros sobre su entorno. El tomo que Planeta ha editado recientemente permite disfrutar de las dos miniseries creadas por Matt Wagner en 1993 y 1997 en una cuidada edición con bocetos del autor y encuadernación de cartoné.



La lectura de las dos historias de forma continuada permite apreciar lo diferentes que son ambas historias argumental y gráficamente. La primera es la más coherente con el universo de ambos personajes, pues muestra a un Batman canónico sin alardes innovadores con muchos de los elementos de sus primeros años como vigilante (Gordon, Alfred, sus dudas sobre cómo desempeñar adecuadamente el papel de playboy aburrido e inofensivo) y al primer Grendel, Hunter Rose, que comparte no pocos aspectos con el Hombre Murciélago, empezando por una inteligencia descomunal, el afán de perpetuar su legado en una pupila a la que adiestrará para que le suceda y su doble vida. Existe una continua comparación entre ambos personajes, plasmada de forma clara por composiciones especulares tanto de páginas como de viñetas en que las acciones de uno y otro se equiparan en cuanto a planificación, acción y relación con los demás personajes de la historia. Muy importantes resultan los retratos de Rachel y Hillie, la conservadora de museo y la editoria y escritora frustradas, que entrarán a formar parte de ese complejo juego de espejos a cuatro bandas en el que se irán reflejando unos y otros resaltando similitudes aterradoras y crueles diferencias y en el que al fin y a la postre cada uno tendrá que sostener la revelación de su propia identidad desnuda y libre de mentiras y percepciones ajenas. Gráficamente esta primera serie es una delicia en cuanto a composición de páginas y diseño de las mismas, con continuos juegos de viñetas dobles y cuádruples enfrentando o equiparando a los personajes y una narración muy fragmentada que juega con el continuo cambio de registro y de voz de uno a otro personaje. Esa polifonía casi coral ayuda a que la historia progrese a un ritmo frenético, sobre todo en cuanto a relación de personajes se refiere, ya que la acción pura y dura queda reducida a momentos episódicos de la trama y a la espectacular resolución de la historia en los tejados de la ciudad. Si en todo momento la planificación de viñetas centraba la acción en primeros planos, e incluso con insertos aún más cercanos para delimitar todavía más la intención o estado de ánimo de cada uno de los protagonistas, el clímax se inicia con una espectacular viñeta doble en la que Wagner abre el plano de la acción para abarcar en toda su inmensidad la lucha a muerte de dos titanes sobre la ciudad de Gotham.


La lectura de la segunda historia, por contra, resulta mucho menos satisfactoria, en tanto en cuanto se centra en una única situación que polariza toda la acción y que apenas permite introspección alguna en Batman, Gordon o el Grendel Primo venido del futuro. La narrativa es mucho más convencional, aunque permite igualmente a Wagner jugar con composiciones de viñetas dinámicas y estilizadas que, al igual que sucede en El acertijo del Diablo, se convierten en espectaculares splash-pages en los momentos más decisivos del clímax final. Aunque la historia se lee en un suspiro y el ritmo de la trama no da respiro al lector, cuando finaliza la historia uno no deja de tener la sensación de haber leído otra cosa que un Batman versus Terminator encubierto, en el que nada más que la acción y, una vez más, una respetuosa traslación de los elementos del batuniverso permiten dar un aprobado alto a un tebeo que no alcanza las cotas de sugerencia y de desarrollo de personajes de su inmediato predecesor.

viernes, julio 04, 2008

La Policía la lía en Valencia

Retomo la marcha normal del blog después de haber hecho un viaje relampago a Valencia forzado por las circunstancias. Y es que no todos los días uno tiene la posibilidad de ver a un grupo legendario como The Police tan cerca, y cuando esa posibilidad se presenta -como en su momento sucediera con los Rolling Stones o U2- no es cuestión de desaprovecharla. Con un calor infernal, una humedad ambiental del trescientos por cien y el entusiasmo desbordado Miss Sparks y un servidor de ustedes se infiltraron en el estadio del Levante para asistir a un concierto memorable de una banda mítica. Ya el año pasado, cuando anunciaron gira de reunión y despedida y una única fecha en España se me quedó el gusanillo en el cuerpo de ver a The Police en directo. Realmente no es que sean mi grupo favorito, pero entre su no demasiado numeroso repertorio discográfico si que cuento con varios himnos personales que me han acompañado a lo largo de los años, desde So lonely hasta Message in a bottle pasando por otra decena larga de canciones que el grupo ha sabido sabiamente rentabilizar a lo largo de los años en sucesivos recopilatorios.


Las entradas, puestas a la venta a principios de año, no se agotaron en ningún momento, y de hecho al día siguiente llegamos a encontrar alguna en el suelo, íntegra, como señal de frustración de esas babosas llamadas "reventas" que tanto perjudican a los aficionados a la música y seguidores de los grupos que celebran conciertos de estas características. Más de media entrada pero sin agobios en lo que se presagiaba una velada musical por todo lo alto. Edit: Para abrir boca, una actuación que me pilló casi por sorpresa, -tanta que me acabo de enterar por los coments, vamos- dada la escasa cobertura que se había dado a la actuación de un telonero para el concierto. Aunque inicialmente estaba previsto que el telonero fuera el cantante escocés Paolo Nutini -sí, sí, escocés- finalmente fue el grupo Starsailor el encargado de hacerlo. Aunque esta suele ser una labor muy ingrata para un grupo, pues la gente espera el plato fuerte y no suele prestar mucha atención, pusieron bastante fuerza y energía sobre el escenario y tocaron entre otros su tema más reconocible, Four to the floor. Para una próxima ocasión se agradecería un poco más de información por parte de la organización.


Y llegó el plato fuerte de la noche, con el trío de policías irrumpiendo en el escenario con una puntualidad británica y comenzando su concierto a las diez de la noche. Un minuto después la pista del estadio enloquecía pidiendo a gritos S.O.S y las gradas, a medio llenar mostraban una pasividad bastante reprensible en un concierto de estas características pero realmente comprensible si atendemos a la edad media del público asistente. Y es que reconozcámoslo, los que asistimos al concierto eramos unos carrozas con unas edades medias que oscilaban desde los treinta y pocos hasta los cincuenta y muchos, y a esas edades ya hay que ir vigilando los esguinces y las caderas.


El repertorio fue un repaso a lo mejor de la carrera del grupo, tocado sin apenas guiños al público tras una parca y sobria presentación por parte de Sting de los otros integrantes de The Police: A la guitarra Andy Summers, a la batería Stewart Copeland, aquí al bajo, yo mismo. Y a partir de ahí, un grandes éxitos bastante ecléctico con la inclusión de algunos temas claramente influidos por el reggae -Hole in my life- o que no suelen aparecer en los recopilatorios -Voices inside my head-. Para los que estábamos más alejados, una realización impecable trasladaba las imágenes de lo mejor de cada uno de los componentes del grupo hasta tres pantallas gigantes de alta definición que permitían seguir las evoluciones de cada uno de ellos, tocando con energía en todo momento pero sin los aspavientos y los saltos de antaño.


Como suele ser habitual en estos conciertos de reunión/despedida, los últimos temas fueron una auténtica traca final que no daba tregua al público encadenando temazo tras temazo y poniendo la guinda con unas versiones espectaculares de Roxanne y, sobre todo, So lonely, que hizo las delicias de la concurrencia. En resumen, una noche memorable que permite poner una muesca más en la lista de grupos míticos vistos en directo y que deja el listón muy alto. Esperemos que el Boss sea capaz de superarlo, en quince días...


A continuación os dejo el setlist completo del concierto y en este enlace podéis leer una reseña mucho más técnica que la un servidor pueda escribir:

Message In A Bottle
Walking On The Moon
Demolition Man
Voices Inside My Head
When The World Is Running Down
Don't Stand So Close To Me
Driven To Tears
Hole In My Life
Every Little Thing She Does Is Magic
Wrapped Around Your Finger
De Do Do Do, De Da Da Da
Invisible Sun
Can't Stand Losing You
Roxanne
King Of Pain
So Lonely
Every Breath You Take
Next To You

miércoles, julio 02, 2008

Commissionando LXXXIII: Michael Turner, In memoriam

Me gustaría dedicar esta entrada a repasar algunas de las commissions de Michael Turner que aparecen publicadas en Comic Art Fans. A buen seguro sus propietarios tendrán a día de hoy una extraña mezcla entre la pena que les debe acometer al conocer la muerte de un dibujante con el que han tratado directamente -y del que por cierto se dice que era un ejemplo de buen trato y atención para con los aficionados- y el orgullo de saberse poseedores de un trocito de historia del medio, pues lamentablemente la producción de Turner ya no podrá incrementarse en volumen. Repasando estos dibujos uno puede apreciar lo especialmente dotado que estaba Turner para ilustrar heroínas como Lara Croft, Supergirl o Wonder Woman, algo que constata aún más el hecho de que la mayoría de peticiones fuesen de personajes femeninos. A pesar de eso no he podido resistirme a incluir el dibujo de Batman con el cachorrito de gato sobre los hombros, dibujo que a pesar de ser menos espectacular y detallado que, por ejemplo el de Wonder Woman realizado a lápiz, un lujo de commission, me parece ciertamente encantador. A modo de curiosidad incluyo también una comparativa entre un dibujo de Supergirl realizado por Turner a lápiz y el resultado final tras las tintas de Tim Townshend. Y por supuesto, ese dibujo absolutamente ESPECTACULAR de la princesa Leia no podía faltar en una galería de commissions de este blog, y es que las filias personales tiran tanto como ese bikini metálico. Sirva este repaso al talento de Michael Turner como homenaje personal y humilde para un dibujante que si bien no ha sido revolucionario ni ha participado en obras maestras del medio (bueno, cuento las portadas de Identity Crisis) si ha dejado una profunda huella entre muchos aficionados por la belleza y sensualidad de muchas de sus creaciones.














martes, julio 01, 2008

Sketch-busters LXXXII: J. G. Jones (I)

El año 2007 el dibujante J.G. Jones repetía como invitado del Salón del Comic de Barcelona y se convertía en uno de los artistas más solicitados con permiso de otras vacas sagradas como Howard Chaykin o de jóvenes promesas como Steve McNiven. Además, Jones que ya sabía a lo que venía se trajo todo lo necesario para realizar hermosos dibujos a los aficionados que le hicieran cola en la sesión de firmas. Hizo auténticas maravillas en la sesión a la que yo asistí, y llegado mi turno me dejé llevar por mi habitual indecisión y le pedí que me dibujara a su personaje favorito de la serie 52, de la que en aquel momento estaba realizando las portadas. Realmente coincidimos en considerar a Black Adam como uno de los personajes mejor escritos de la historia y con una evolución más atractiva, aunque lamentablemente trágica para el personaje. El dibujo refleja una altivez y un poderío casi regio que refleja a la perfección la dureza del personaje y ese fondo de nobleza por encima del bien y del mal que le empareja, en lo físico y en lo moral con otro ambiguo personaje de la competencia, el príncipe Namor, con el que algún aficionado llegó a confundir en Barcelona al personaje representado. Durante la amena sesión de firmas en la que intenté chapurrear un rudimento de conversación con el autor, que se mostró simpático en todo momento, aproveché para llevarle el preliminar de la portada del número 26 de la serie en cuestión, de lo cual ya hablé en su momento en esta entrada.

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