sábado, septiembre 11, 2010

Los Peanuts de nuestra vida

La pasada semana, y con casi dos meses de retraso respecto de su estreno, por fin me animaba a ver Toy Story 3 (sin D) en el cine. Dado que había visto las dos primeras entregas en pantalla grande y que soy un gran seguidor de la saga fílmica -amén de devoto amante cinéfilo de prácticamente todas las propuestas de Pixar- no quise dejar pasar la oportunidad de cerrar el círculo. Muchos de ustedes la han visto, la han comentado, la han reseñado, pero lo que es más importante, la han SENTIDO. Digo esto porque la película, todo un prodigio de diversión, acción a raudales y glosa de los sentimientos más elevados (compañerismo, generosidad, devoción, respeto) y abyectos (miedo, resentimiento, odio) del juguete -que para este caso viene a ser lo mismo que el ser humano- es el canto definitivo a lo que tuvimos cuando eramos niños y que dejamos atrás en cierta medida merced a los procesos naturales de crecimiento y evolución. Pero dejar atrás no quiere decir olvidar o abandonar, y hay cosas que siempre nos acompañarán en nuestra vida adulta gracias a la importancia que tuvieron durante nuestra niñez como conformadoras de nuestro carácter y personalidad. Le estaba dando vueltas a esas cuestiones cuando recibí un correo de Bruce intentando animar al personal bloguero a dedicar este fin de semana a la inmortal creación de Charles Shulz, Peanuts. Además, lo hacía con estas palabras, que reproduzco:

Supongo que os gusta PEANUTS. Su sentido del humor, su patetismo, su poesía, y sobre todo porque es un retrato de la niñez, la mejor etapa de la vida -al menos debería serlo- .. esta tira es "bigger than life".. y ha sido fuente de inspiración para tantos otros, desde Mafalda a Calvin & Hobbes.

En esta página web están todas las tiras diarias por orden de publicación (hay miles), y se puede buscar la tira del día, mes y año que se quiera.

¿Qué os parece si este fin de semana cada uno publica la/s tira/s de PEANUTS que se publicó originalmente el día de nuestro nacimiento o de cualquier otra fecha relevante en nuestra vida?

Por un lado, la casualidad de recibir el correo justo después de haber visto TS 3 me pareció cuanto menos curiosa. Por otro, servidor necesita bien poco para acudir al llamamiento de un amigo bloguero. Bien es cierto que he leído cientos de tiras de mr. Schulz, pero también es cierto que soy más aficionado a la depuración de temas y a la comicidad más contemporánea propuesta por Watterson en Calvin & Hobbes, tira que me ha hecho reír a carcajadas, me ha puesto la carne de gallina en más de una ocasión y en otras ha estado a punto de arrancarme una lagrima de melancolía. También es cierto que el canon, la obra maestra, la inmortalidad de Peanuts, está fuera de toda duda. La elección de las fechas ha sido difícil, y tampoco es que tuviera muchas significativas en mi vida, pero ahí van unas cuantas, por orden: el día que nací, el cumpleaños en que terminé octavo, el día que miss Sparks y servidor comenzamos a salir, el día que me gradué en la universidad y el peor día de mi vida -o por lo menos uno de ellos-.






Dos apuntes finales. Si os gustan Snoopy, Charlie Brown, Linus, Sally, Lucy y demás componentes de la panda no dejéis de pasar por la web que recoge las tiras. Me juego lo que queráis a que antes de ver tres tiras ya habéis sonreído un par de veces. Y si estáis leyendo esto y no habéis recibido el mail no importa, daos por invitados y uníos a la celebración. Cuantos más recordemos a Peanuts más reiremos.

miércoles, septiembre 08, 2010

Sketch-busters CLIV: Sean Phillips (III)

Saltamos unos cuantos añitos desde el post anterior, hasta el 2005, y nos encontramos con la segunda visita de Sean Phillips a las Jornadas de Avilés, en plena cresta de la ola por la publicación de su excepcional trabajo en la serie a medio camino entre el thriller noir y los superhéroes Sleeper y por el bombazo cómico zombi festivo del año con los personajes de Marvel. Pero esos trabajos eran la guinda del pastel a una dilatada trayectoria que lo había llevado a trabajar con alguno de los mejores guionistas del mundillo y a poder trabajar en casi cualquier título del mercado, adaptándose a su estilo la historia y los personajes y no al revés, como habría sucedido con autores de menor personalidad. Buena muestra de ello es el número que ilustró para la serie Hawkman, en la que la acción se ambientaba a principios del siglo XX en una historia de resabios clásicos e inspiración en El Halcón Maltés. Fue a raíz de esa historia que se me ocurrió pedirle un Hawkman en lugar de todos los personajes zombificados que aquel año se hinchó a dibujar.

lunes, septiembre 06, 2010

Un lunes con lustre, un lustro de lunes

A la chita callando, y sin hacer nada especial -ni cambio de aspecto, ni dibujo conmemorativo, ni concurso-, este vuestro blog amigo cumplía los cinco añitos de vida el pasado viernes. La verdad es que después de los modestos fastos del año pasado y de la pereza general que me ha acompañado este verano preferí desplazar la celebración del cumpleblog a la entrada de cada lunes donde tienen cabida de forma más completa mis neuras y paranoías. Un septiembre más me sorprendo de la longevidad de esto, de la cantidad de contenidos que con los años ha ido adquiriendo, de las visitas que recibe de medio mundo en busca de un dibujo, información sobre una película o sobre la oración del Guerrero nº 13, y de la pequeña comunidad que poco a poco se ha ido incorporando a mi "lista negra" y me ha hecho un hueco a su vez en su blogroll. Cinco añitos de escritura solitaria en la cueva del androide, de búsqueda de nuevos temas, de creación de secciones absurdas que quizá sólo me interesen a mí, pero que, a fín de cuentas, sigue estando presente en esa bendita y maravillosa blogosfera que nos ha acogido a todos en su seno y nos ha dado un amplificador para que nuestra vocecita y nuestra opinión, tan válida como la de cualquier otro, llegue hasta cualquier punto del planeta en el que exista una conexión de red y un espíritu friki afín. Poco más puedo decir salvo que la fiesta seguirá cuando menos un añito más, y que aquí encontrarán ustedes lo mismo que hasta ahora un poco de todo lo que ayuda a que mi vida funcione y se evada de la gris medianía que amenaza con dominarlo y uniformarlo todo, tanto lo que me emociona y me alegra como lo que puebla mis pesadillas -dichosos "Zetas"-. Sólo espero que ustedes sigan a mi lado en esa nueva andadura del viaje...


Para acompañar y bendecir un acontecimiento tan especial, una canción de título más que apropiado de David Bowie con el habitual vídeo y audio para que puedan disfrutarla en todo su esplendor. Por mi parte, me despido prometiéndoles más de lo mismo, y mucho mejor, porque eso -en mi caso- siempre es posible.

Five Years
David Bowie

Pushing thru the market square, so many mothers sighing
News had just come over, we had five years left to cry in
News guy wept and told us, earth was really dying
Cried so much his face was wet, then I knew he was not lying
I heard telephones, opera house, favourite melodies
I saw boys, toys electric irons and T.V.'s
My brain hurt like a warehouse, it had no room to spare
I had to cram so many things to store everything in there
And all the fat-skinny people, and all the tall-short people
And all the nobody people, and all the somebody people
I never thought I'd need so many people

A girl my age went off her head, hit some tiny children
If the black hadn't a-pulled her off, I think she would have killed them
A soldier with a broken arm, fixed his stare to the wheels of a Cadillac
A cop knelt and kissed the feet of a priest, and a queer threw up at the sight of that

I think I saw you in an ice-cream parlour, drinking milk shakes cold and long
Smiling and waving and looking so fine, don't think
you knew you were in this song
And it was cold and it rained so I felt like an actor
And I thought of Ma and I wanted to get back there
Your face, your race, the way that you talk
I miss you, you're beautiful, I want you to walk

We've got five years, stuck on my eyes
Five years, what a surprise
We've got five years, my brain hurts a lot
Five years, that's all we've got
We've got five years, what a surprise
Five years, stuck on my eyes
We've got five years, my brain hurts a lot
Five years, that's all we've got
We've got five years, stuck on my eyes
Five years, what a surprise
We've got five years, my brain hurts a lot
Five years, that's all we've got
We've got five years, what a surprise
We've got five years, stuck on my eyes
We've got five years, my brain hurts a lot
Five years, that's all we've got
Five years
Five years
Five years
Five years



sábado, septiembre 04, 2010

Commissionando CXXV: Andrew Sheppard (II)

No dejamos todavía a Andrew Sheppard, y es que hoy la entrada va a ofrecer algo muy diferente a lo acostumbrado, ya que en lugar de la habitual galería con ilustraciones del autor nos vamos a centrar en el proceso artístico de una de esas ilustraciones. Para mí siempre ha resultado un placer adicional al de conseguir un dibujo de alguno de mis autores preferidos el poder observar con todo lujo de detalles y en bruto, a veces en condiciones de trabajo verdaderamente incómodas, cómo va surgiendo sobra la nada de la página en blanco un dibujo que a veces alcanza cotas de calidad dignas de una ilustración. Así que ver cómo un dibujante comparte el proceso creativo de una de sus pinturas creo que merece una entrada aparte. Con ustedes, la creación de la pintura Viking, obra de Andrew Sheppard. [Las acotaciones a cada ilustración pertenecen a la página Artworkworld. Servidor se ha limitado simplemente a traducirlas.]

La primera pieza incluye unos bocetos a lápiz de Beowolf, para captar el sentimiento del personaje.


Este es un detallado preliminar a lápiz para captar el modo en que los elementos irán distribuidos.


Aquí hay otro preliminar. En este Andrew cambió la lanza por un hacha. Dijo que "haciendo esto despeja la parte superior del dibujo, permitiendo que se vea más al dragón".


Este era un preliminar a color para dar al cliente la idea de cómo aparecerían los colores. No fue diseñado para ser la pieza final... aunque si sóis como yo, os encantaría esta pieza tal como está en este punto!


Aquí tenemos parte de la pintura subyacente del dragón.


En esta pieza vemos el fondo ya aerografiado.


He aquí un detalle del dragón tras acabar de pintarlo. Beowulf todavía está incompleto.


Aquí tenemos la pintura finalizada. Cada commission es diferente, y cada una pasa por más o menos revisiones durante el proceso. Esto debería daros una idea de lo que sucede durante la creación de una pieza de arte.Espero que hayáis disfrutado de esta mirada al proceso de pintura de Andrew Sheppard.

miércoles, septiembre 01, 2010

Commissionando CXXIV: Andrew Sheppard (I)

Una de esas ociosas tarde de verano en las que no apetecía otra cosa más que resguardarse en la habitación menos calurosa de la casa la empleé en dar un paseo virtual por algunas de las páginas en las que pasaba horas y horas mirando dibujos, originales y commissions varios, y me reencontré con un autor que salvo error u omisión aún no había aparecido en esta sección aunque, a fe mía, que merecimientos no le faltaban para ello. El autor en cuestión, de origen escocés, es especialista en ilustración y arte pintado, y algunas muestras de dicho trabajo se pueden encontrar en la serie Big Bang Comics para la editorial Image, de espíritu retro y realizada como homenaje a las edades de Oro y Plata del comic. El trabajo de Sheppard como ilustrador es verdaderamente espectacular, de los que entran por los ojos merced a composiciones que bien podrían pasar por portadas. He seleccionado casi todos los trabajos que he encontrado a calidad media para poder compartirlos con vosotros en la siguiente galería de imágenes. No parece muy pródigo en su trabajo merced a los escasos ejemplos subidos a CAF, pero por si a alguien le pica la curiosidad y busca ponerse en contacto con él, estaba representado en la página Artworkworld.



















lunes, agosto 30, 2010

Lunes disco

La entrada de hoy, al contrario de lo que suele ser habitual, empieza por el final. Benditas redes sociales mediante, este fin de semana redescubrí una de esas canciones que oyes una noche a las tantas y que bailas como si no existiese el mañana las veces que la escuchas pero que, cosas de ser un casual de la música, no ubicas hasta años después. Tema festivo y festivalero el de Bis (grupo famoso entre otras cosas por el tema de cierre de The Powerpuff Girls) que me ha acompañado a lo largo de una mañana somnolienta y calurosa que como cada semana resulta especialmente dura al suponer la reincorporación al trabajo después de un fin de semana intenso y agotador. Por cierto que, curiosidades de esta coyuntura tan particular en la que vivimos, la patronal se las ha apañado para que los curritos hayamos olvidado ese invento tan "burgués" de la depresión postvacacional y nos sintamos felices de reincorporarnos a nuestros trabajos precarios y mileuristas simplemente por el hecho de tenerlos. Cosas veredes, amigo Plissken...

Y termino con lo que habitualmente habría comenzado esta entrada de hoy, despidiéndome con alegría de un mes de agosto infernal y proponiéndoles que se dejen caer por aquí a lo largo de los próximos días para disfrutar de entradas relacionadas con el arte original y el repaso a la segunda temporada de Fringe que terminé de devorar hace apenas unas horas y que me ha dejado el cuerpo así como un poco extraño... Tengan ustedes mucho cuidado ahí fuera y regresen cuando gusten a esta la que es su casa virtual. Pump it up, pump it up, pum it up, da da daaaaaaaaaa...


Eurodisco
Bis

The party's at it's end
A style is named and it's dead
There is no latest trend
I eat just what I'm fed...i'm eating
Pump it up pump it up pump it up...
To the top to the top to the top...
There is no latest trend
The party's at it's end

If it's a new beginning, then I don't want to know
If it's not worth pretending, then I don't want to know
I'm just so sick of listening, why should I want to know
I lost my 15 minutes on eurodisco

The music's in my head
I thought music was dead
Give me the words I'll sing
But I can't feel a thing...i'm singing
Pump it up pump it up pump it up...
Just don't stop just don't stop just don't stop...
The party's at it's end
A style is named it's dead
There is no latest trend

Eurodisco
You're so disco

domingo, agosto 29, 2010

Los Mercenarios: Vuelven los mejores en lo suyo

Barney Ross (Sylvester Stallone) lidera un equipo de bastardos adiestrados en el manejo de las armas y especializados en vender sus habilidades al mejor postor. Su equipo, conocido como Los prescindibles, ha trabajado a lo largo y ancho del globo y ha salido airoso de misiones de combate o rescate de las que ningún ejército o cuerpo de seguridad habría conseguido salir no ya triunfante, sino salvando el pellejo.


Los prescindibles lo componen además de Barney Ross su mano derecha, Lee Christmas (Jason Statham), un tipo leal y duro como el diamante; Ying Yang (Jet Li), experto en el cuerpo a cuerpo y siempre en busca de un mejor porcentaje en los trabajos; Hale Caesar (Terry Crews), una montaña de músculos con un amor insano por las armas potentes y la munición de alto poder destructivo; Toll Road (Randy Couture), una bestia parda todoterreno que igual te prepara una demolición que te machaca con sus manos desnudas; y Gunner Jensen (Dolph Lundgren) un tipo que parece haber perdido la poca cordura que tenía tras decenas de misiones y cuyas reacciones en combate son altamente imprevisibles. Todos ellos se reúnen en el local de Tools (Mickey Rourke), quien también formó parte del equipo en su momento pero al que los demonios de su conciencia le impiden volver a la acción.


Tras realizar con éxito una misión de rescate de un carguero secuestrado por piratas, el equipo de Barney se prepara para pasar una etapa de tranquilidad que se va a tomar viento cuando el señor Iglesia (Bruce Willis) les propone un trabajito muy bien remunerado: visitar una isla en América del sur gobernada por un dictador con conexiones con el narcotráfico, evaluar la situación sobre el terreno y derrocar el gobierno al inimitable estilo de los Prescindibles. Barney y Lee viajan hasta Vilena para comprobar con sus propios ojos la viabilidad del encargo. Allí son testigos de los brutales medios de represión que el General Garza (David Zayas) emplea para mantener su status en el poder. A la dificultad inherente del trabajo se añade la presencia en Vilena de agentes externos que asesoran al general, encabezados por un agente renegado (Eric Roberts) que se apoya en dos badass de letales habilidades y extremada mala baba (Steve Austin y Gary Daniels).


Para huír con vida de esa primera toma de contacto con la realidad de Vilena, Barney y Lee contarán con la providencial ayuda de su contacto con Sandra, miembro de un grupo de rebeldes insurgentes que aspiran a cambiar la situación, aunque pagará un alto precio por ese acto de rebeldía. De regreso a los Estados Unidos Barney comunicará a su equipo la realidad de la misión: las fuerzas de Vilena son superiores en armamento y efectivos a lo que los Prescindibles pueden afrontar con garantías de éxito. La conciencia, los remordimientos y el deber con uno mismo se enfrentarán a los inconvenientes de un trabajo imposible, y los Prescindibles deberán elegir entre pasar página y olvidarlo todo o afrontar el regreso a un infierno de sangre y fuego del que puede que ninguno de ellos regrese con vida.


La carrera de Sylvester Stallone como actor y director ha experimentado un revival en cantidad y calidad durante los últimos años, gracias al éxito indudable de las dos últimas entregas de los que fueran sus personajes fetiche en la década de los 80, las dos erres con más cojones del cine: Rambo y Rocky. Sobre todo en el segundo de los casos, Stallone hiló un retorno cinematográfico improbable pero emotivo y muy bien rodado que además de servir de digno colofón a la carrera del boxeador de Filadelfia fue un homenaje para todos los aficionados al cine que habían apoyado durante años cada una de las entregas. El público estaba ahí, las ganas de ver cine como el de antes también. Sólo quedaba concretar un proyecto que volviera a hacer sin complejos una película de acción como las que durante la década de los 80 abarrotaban las estanterías de los videoclubs, y para ello nadie mejor que Stallone.


Digo que nadie mejor porque él es el único superviviente de aquella generación que ha mantenido el tipo y que ha seguido en la brecha sin crisis de identidad (como la de Van Damme y sus lloriqueos) ni debacles de calidad (Steven Seagal o Chuck Norris, refugiado en la tele familiar) ni carreras políticas incompatibles con la actuación (ay, Arnie, cuánto te echamos de menos). En cuanto aparecieron las primeras noticias sobre la película la expectación fue máxima, y es que una cinta de acción con vocación ochentera que reuniera a algunas de las mejores bestias pardas del ayer y del hoy puso los dientes largos a los cinéfagos de todo el mundo, y lo cierto es que las expectativas que The Expendables despertó se han visto absolutamente colmadas. Los Prescindibles lo tiene todo: un villano megalómano, un ejército de sicarios odiosos, una trama de conspiraciones y narcotráfico en la que anda metida la CIA, tipos duros que beben napalm y mean nitroglicerina, explosiones apocalípticas y tiroteos ensordecedores y una historia que lleva al espectador exactamente al lugar que quiere llevarlo. A un clímax atronador y brutal de 20 minutos en el que todo lo que aparece en pantalla es acribillado, golpeado, apuñalado, arde, explota, salta por los aires y muere de cien formas distintas.


El guión plantea una mínima excusa argumental que engarza una tras otra las tensas y espectaculares escenas de acción y al mismo tiempo deja aquí y allá algunos apuntes para conocer mejor a los personajes principales, se toma su tiempo en hacer particularmente odiosos a los villanos de la función (Zayas por tarado y Roberts por cabrón) y orquesta el clímax más brutal que he visto desde... Bueno, desde John Rambo. No sólo con el cast y con el tipo de historia recuerda The Expendables a aquella clase de películas que quiere homenajear, sino también en la forma de contarnos la historia. El ordenador se reduce al mínimo (cantan un par de planos, pero ya está) y se recurre a las maquetas para hacerlas saltar por los aires, a los dobles de acción para las espectaculares piruetas, y a la pirotecnia más tradicional para la traca final.


Ah, qué tiempos aquellos en que Chuckie, Sly y Arnie se encargaban de mantener el orden internacional en los videoclubs... Sin ser una película excepcional, tampoco quiero engañarles, The Expendables sí es un entretenimiento de primer orden. Si te gusta esta clase de películas, claro. Cinéfilos exigentes, absténganse. Cinéfagos sin prejuicios... Por favor, ¡no se la pierdan!

sábado, agosto 28, 2010

El baúl de Plissken: Infiltrados: Ratas en el laberinto

Este verano me ha dado por revisar películas cuyo recuerdo tenía fresco pero quería constatar la impresión que me causaron en su momento (Sunshine por ejemplo) o montajes especiales de clásicos personales (el televisivo de Dune con cuarenta minutos de metraje adicional y un nuevo narrador), pero a lo largo de estos calurosos meses he tenido en todo momento ganas de volver a ver Infiltrados (The Departed), y más aún a raíz de disfrutar de la soberbia interpretación de Leo DiCaprio en Origen. El actor se ha convertido en uno de los valores seguros a nivel interpretativo del cine reciente, habiendo trabajado ya con algunos de los mejores directores de nuestro tiempo (Allen, Spielberg, Mendes, Scott, Nolan) y convirtiéndose en el actor fetiche y todoterreno de ese monstruo cinematográfico que es Martin Scorsese, con el que ha trabajado ya en cuatro ocasiones y se halla perfilando nuevos proyectos. En esta entrada recupero el avance del estreno, repleto de entusiasmo ante el espectacular trailer, así como la reseña tras disfrutar en el cine como un cosaco de una película intensa, convulsa y amarga como pocas que se atreve con una resolución seca, contundente y realista y nos regala personajes inolvidables como ese Frank Costello interpretado por Jack Nicholson que desgrana su particular filosofía de vida mientras hace uso de su poder de decidir la vida y la muerte de todos aquellos que le rodean. Nunca es tarde para ver esta película por primera vez, y nunca es demasiado tarde para revisarla de nuevo, aunque reconozco que un servidor ya está tardando. De la semana que viene no la dejo pasar.

Echen un vistazo a... The Departed

A este proyecto le tengo echado el ojo –y quién no- desde hace más o menos año y medio, por lo que el espectacular trailer me ha erizado el vello. Y es que Martin Scorsese se mueve como nadie en esas historias de amistades traicionadas y ambientes criminales. The Departed nos contará la historia de dos hombres bien diferentes (un criminal infiltrado en la policia, y un policía encubierto entre las filas de la familia mafiosa de JACK SOY-EL-PUTO-AMO NICHOLSON) pero con algo en común, su vida dependerá de su capacidad para mantener una mentira y descubrir a su contrario antes de que éste haga lo propio. Paranoia a raudales servida por la electrizante dirección de Scorsese, un reparto masculino de los que hacen época (DiCaprio, Damon, Whalberg, Nicholson, Sheen, Baldwin) y una de las citas obligadas de la cartelera para este otoño. Y si ya me estaba emocionando, escuchar al final del trailer el tema Confortably Numb de Pink Floyd en la rota voz de Van Morrison me ha puesto los pelos de punta. Si es que soy un tontuno.





Ratas en el laberinto

Cuando yo tenía tu edad solían decirme que podía convertirme en criminal o en policía. Lo que quiero decir es que... Cuando te enfrentas a un arma cargada, ¿cual es la diferencia?


Un travelling lateral al compás de los primeros acordes de Gimme Shelter sigue al mafioso irlandés Frank Costello (Nicholson) mientras desgrana en un par de minutos toda su filosofía de vida y muerte, una filosofía que se resume más o menos en esta máxima: Uno de nosotros tenía que morir. Tratándose de mí, normalmente es el otro el que palma.

Alrededor de este demiurgo de muerte y engaño, crimen y traición se moverá la trama de The Departed (Infiltrados). En montaje paralelo, y en los primeros minutos pre-créditos asistiremos a la evolución paralela en principio de Colin Sullivan (Matt Damon) y Billy Costigan (Leonardo Di Caprio). Sólo que mientras uno de ellos, obsesionado por el poder y el dinero, trabajará desde dentro del cuerpo para defender los intereses de Costello, otro sacrificará su carrera en la policía y su propia identidad para convertirse en hombre de confianza de Frank y desbaratar su organización desde dentro. Es inútil intentar desgranar el argumento más allá del planteamiento inicial, ya que el carrusel endiablado que Scorsese orquesta partiendo de esa premisa clásica no da tregua al espectador y merece sufrirse en carne propia.


El reparto masculino más ajustado que recuerdo ofrece unas interpretaciones que van de lo muy correcto (Damon), a lo excelente (DiCaprio, Baldwin, Winstone) y alcanzan cotas de magistralidad en cuanto actores de la talla de Martin Sheen y Jack Nicholson ocupan la pantalla. Es este último sin duda el que roba la función desde el mismo arranque del film, y es capaz de componer un personaje peripatético que oscila entre la crueldad animal, el cansancio crepuscular o el cinismo descarnado. Jack es Jack, siempre lo ha sido, y aún así me creo el personaje compuesto por él, uno más de los mafiosos entrañables a los que tan asiduo es el cine de Scorsese. Mark Wahlberg en un papel secundario consigue también crear un personaje atractivo, duro como casi todos los de este film y agradecido para una carrera en la que ha habido demasiados altibajos. ¿Y qué decir del niñato DiCaprio, cuyos inicios como "cara-guapa" en productos para adolescentes le alejan del prestigio con el que Gus Van Sant arropó a Damon casi desde su debut en Good Will Hunting? Pues que a base de películas rotundas como esta, Gangs of New York y Cógeme si puedes, Spielberg y Scorsese están puliendo a un gran actor, capaz de sacar múltiples facetas de un personaje atormentado, duro y frágil a la vez, asustado y rabioso, y que puede ofrecer una fructífera carrera de largo recorrido. Desde luego mucho más variada que la que el cuadriculado y cariacontecido niñato de Damon ha venido ofreciendo los últimos años (no me puedo quitar de la cabeza la parodia que le dedicaron las marionetas de Team America).

Y sin entrar en detalles, tengo que decir que la labor de William Monahan adaptando al Boston de corazón irlandés el guión de Infernal affairs (obra de Siu Fai Mak) resulta modélica, en tanto que es el origen y la idiosincrasia irlandesa la que rige las aspiraciones, costumbres, y condicionamientos de muchos de los protagonistas. Hay unas cuantas invectivas lanzadas contra la corrupción institucionalizada de la iglesia, de la política... El plano de una rata (una "rata-infiltrada" como los dos protagonistas) deslizándose por una barandilla con la cúpula del ayuntamiento al fondo no puede ser más revelador. Decir que Scorsese disecciona el guión milimétricamente y dirige un film infernal es quedarse corto.

Apoyado como siempre por una excelente banda sonora de Howard Shore y un puñado de temas reconocibles y ajustados a la acción (Gimme Shelter, Confortably Numb, Well Well Well o I’m Shipping Up to Boston) Scorsese nos ofrece otra obra maestra del cine negro más clásico, hermanada con Uno de los nuestros y Casino, tanto en su planteamiento como en su ejecución. Shakespeare no anda muy lejos de estos irlandeses, como tampoco anda lejos el fatum de la tragedia griega. Film seco como un disparo en la cabeza, cortante como una navaja, áspero como un trago de bourbon añejo que va directo a las tripas y que nos las deja ardiendo con el mismo calorcillo que dejaría una bala alojada en nuestro estómago. Cine en mayúsculas que no necesita de alardes manieristas para atrapar al espectador de principio a fin, que no busca hacer de la violencia algo atractivo, sino repulsivo e insoportable, difícil de ver no por lo explícito, sino por la intensidad emocional con que sus personajes la afrontan, la viven, la practican o la reciben. The Departed es una película muy física en ese aspecto, casi todos los personajes plasman sus emociones mediante acciones contundentes, enrabietadas, desesperadas, como los últimos coletazos de un pez atrapado en una red de la que no podrá escapar.



De veras que podría seguir y seguir, pero ustedes no necesitan leer esto. Ustedes necesitan ver una obra maestra -otra- de Martin Scorsese. Y lo tienen muy fácil.

miércoles, agosto 25, 2010

Sketch-busters CLIII: Sean Phillips (II)

Nueva entrega de la sección más longeva del blog con un nuevo dibujo realizado por Sean Phillips en las Jornadas de Avilés del año 2001. En este caso el personaje elegido es John Constantine, protagonista de la serie Hellblazer. Por aquel entonces se estaba publicando en España su etapa en dicha serie ilustrando los guiones de Eddie Campbell (Hellblazer 85-88) y Paul Jenkins (por lo menos el inicio de la misma, una de las más longevas, Hellblazer 89–128). Hete aquí que en aquellas Jornadas Jenkins y Phillips acudieron juntos, compartiendo mesa, terrazas y charlas, un verdadero lujo que los aficionados disfrutamos sobremanera. Miss Sparks escogió al bastardo favorito de muchos de nosotros para recordar la visita de Phillips a Avilés y lo cierto es que el personaje está perfectamente reflejado pese a la sencillez del dibujo, que transmite toda la dureza del mismo y a la vez transmite una cierta simpatía que le hace soportable. Aquella etapa ha quedado un poco en el olvido, sobre todo por la comparación con la inmediatamente precedente, realizada por el equipo de lujo formado por Garth Ennis y Steve Dillon. Personalmente creo que esta última es mejor y supo captar la ausencia de Constantine ubicándolo en un entorno más urbanita y mundano, pero no podemos negar que la etapa ilustrada por Phillips tuvo sus aciertos.


lunes, agosto 23, 2010

Lunes diligente

A la fuerza ahorcan, y hoy es el día en que he decidido volver a ponerme las pilas virtuales y darle un empujón a todo lo que había ido aplazando la última semana, empezando por la clasificación de las fotos de nuestro reciente viaje a Paris, siguiendo por la gestión y envío de algunos relatos que tenía en danza y que quería mover antes de fin de mes, continuando por un par de chapucillas caseras que ya toca realizar sí o también y terminando por la reactivación ya necesaria y forzosa del blog, que entre unas cosas y otras he dejado languidecer últimamente más de lo necesario y aconsejable. Así pues, entre tanto trabajo digital, esta semana no voy a descuidar mis labores de bloguero friki amateur entregado a lo suyo y llegaremos casi al final del veranito con un nuevo dibujo de Sean Phillips, un repaso al último y adrenalínico zas en toda la boca de Stallone y la recuperación del último Baúl de Plissken de este 2010 que se nos está pasando más deprisa de lo que nos gustaría.

Para amenizarles el día, un clásico ochentero con grupo de chicas guapas, bases machaconamente repetitivas e hipnóticas y una estética a la que uno nunca sabe como la cultura popular pudo sobrevivir. A pesar de todo, qué demonios, Bananarama ocupará siempre un huequecito en mi corazón de eterno adolescente, y si encima le dedicaron una canción a la estación odiada y cruel, pues mejor que mejor en un día como hoy en el que lorenzo está especialmente picajoso. Sean ustedes muy buenos, y por supuesto, tengan mucho cuidado ahí fuera. Les quiero a todos de vuelta en siete días a más tardar. Plissken fuera.



Cruel Summer
Bananarama

Hot summer streets
And the pavements are burning
I sit around
Trying to smile but
The air is so heavy and dry
Strange voices are saying
(What did they say)
Things I can't understand
It's too close for comfort
This heat has got
Right out of hand

It's a cruel, (cruel,) cruel summer
Leaving me here on my own
It's a cruel, (it's a cruel,) cruel summer
Now you're gone

The city is crowded
My friends are away
And I'm on my own
It's too hot to handle
So I got to get up and go

It's a cruel, (cruel), cruel summer
Leaving me here on my own
It's a cruel, (it's a cruel,) cruel summer
Now you're gone

Gonna feel only it was

It's a cruel, (cruel), cruel summer
(Leaving me) leaving me here on my own
It's a cruel, (it's a cruel,) cruel summer
Now you're gone

It's a cruel, cruel summer
Leaving me here on my own
It's a cruel, cruel summer
Now you're gone

Gonna feel only it was

It's a cruel, (cruel), cruel summer
(Leaving me) leaving me here on my own
It's a cruel, (it's a cruel,) cruel summer
Now you're gone

Gonna feel only it was

It's a cruel, (cruel), cruel summer
(Leaving me) leaving me here on my own
It's a cruel, (it's a cruel,) cruel summer
Now...



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