Ya han pasado un par de días de asiento en lo que podríamos llamar gris y confortable cotidianeidad y ha llegado el momento de hacer un pequeño repaso a lo que fueron cinco días intensos, agotadores y repletos de momentos inolvidables, a ratos divertidos, a ratos tiernos, a ratos mágicos, y a ratos repletos de nervios.
Igual que hicimos el año pasado, las dos primeras jornadas de viaje las dedicamos a visitar algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad de Gijón, una ciudad que de verdad un servidor lleva en el corazón. Playa de San Lorenzo, merienda en el Monumento al Horizonte, cena en la Plaza Mayor y degustación de una botella de sidra que derramamos/escanciamos allí mismo... La paz y la tranquilidad de esos momentos se extendieron al paisaje que visitamos al día siguiente, nuestro segundo -y último por el momento- descenso en canoa por un río Sella que este año llevaba poquísimo caudal y en el que en más de un momento nos quedamos varados. Nos costó una barbaridad pero finalmente completamos el recorrido y emprendimos camino hacia Avilés, destino final y objetivo último de nuestra escapada de cada año por tierras asturianas. Y la verdad es que fue llegar y empezar a saludar a los amigos y colegas y se pasó todo el cansancio de golpe. Una cena regada de buena sidra y las risas y comentarios típicas de estas reuniones y a Plissken ya le corría fuego por las venas, la energía necesaria para aguantar jornadas de 20 horas en pie y dejando al cuerpo descansar lo mínimo para aguantar en condiciones.
Una Catwoman anatómicamente "perfecta" se acerca a una pila de tebeos con intenciones claramente lúbricas y libidinosas para animar a la lectura a la concurrencia de las JornadasSi el año pasado comentaba que se había producido una especie de efecto llamada fruto de la presencia de dos monstruos del comic como fueron George Perez y Michael Golden, este año la cosa no desmereció en absoluto, y el indudable tirón de un plantel de invitados heterogéneo atrajo a toda clase de público desde los más variados puntos de la geografía española. Desde dos leyendas de la ilustración como Joe Jusko y Will Stout a dibujantes todo terreno como Liam Sharp, Chris Weston y Michael Avon Oeming o fan favourites como Goran Parlov y Adi Granov. Como suele ser habitual todos ellos celebraron sus respectivas charlas, presentaciones y ruedas de prensa, hicieron algo de turismo local y visitaron las terrazas frente a la carpa donde decenas de ávidos fans esperaban su turno para conseguir un dibujo. La calidad de los sketch este año ha subido todavía más el listón de años anteriores, pero la simpatía de los autores es algo fuera de lo común, y realmente espectacular en el caso de gente como Liam Sharp, William Stout, Tommy Castillo o Goran Parlov. Resultó un lujo poder asistir en primera linea a las evoluciones de un grupo humano que conectó desde el primer momento y, sintiéndose como en casa y entre amigos, se comportaban como si estuviesen en una reunión de colegas. Si hay algo que merece la pena destacar por encima de todo de las XIII Jornadas del Comic de Avilés, para mí, es el ambiente especial de camaradería, buen rollo y fiesta que reinaba en la carpa por las noches, cuando tras las charlas, sesiones de dibujo y comilonas varias autores y aficionados coincidíamos en la carpa para tomar unas copas y conversar o simplemente compartir espacio y risas. A buen seguro que habrá muchos videos de cierta actuación estelar, aunque para ver el mío aún tendréis que esperar unos días a que me organice. Baste decir que este es mi séptimo Avilés y no recuerdo en ninguno de los anteriores una noche tan especial como la del viernes pasado. No poco mérito lo tiene Brita, encargada de la barra, que preparó sorpresas tan jugosas como una actuación musical, reparto de regalos (que por cierto, nos perdimos) y una queimada de fin de fiesta que no por fuerte estaba menos buena y de la que Roberto, discjokey y alma de la fiesta tuvo que hacer dos peroles. Es difícil establecer grados y poner nota, pero este podría ser con diferencia el Avilés en que más he disfrutado de la compañía de autores, miembros de la organización y amigos.
Pero no todo iba a ser positivo, y alguna sombra debía empañar tanta luz. Ya comenté el año pasado que la competencia a la hora de conseguir un dibujo resultaba tremenda, algo que en este 2008 se ha acentuado todavía más. Ese objetivo, común para muchos aficionados que nos desplazamos a Salones y Jornadas en busca de nuestros autores favoritos, ha hecho quizá olvidar el otro gran objetivo de unas jornadas como estas: por un lado la difusión del comic como forma de expresión y de la lectura como forma de educación (como comentaba Ángel de la Calle en la sesión de clausura), la convivencia con un grupo humano de autores, editores y guionistas que vienen en muchos casos atraídos por las historias de buen rollo y diversión que destilan estas jornadas y en último término, pero no menos importante, el disfrute de una gastronomía y un paisaje peculiares y únicos como son los asturianos. Yo mismo he pasado de asistir a todas las charlas en los dos primeros años que asistí a ver únicamente alguna presentación o rueda de prensa en la carpa. ¿El motivo? Pues que si haces una cosa no consigues la otra (dibujos). Este año ha sido común las quejas de muchos aficionados. Es muy difícil conseguir dibujo. Es que los de aquí son unas hienas. Es que los de fuera vienen a organizar. Curiosamente, cuanto más sonoras y amargas eran las quejas mayor era el número de dibujos que la persona en cuestión había conseguido. Generalmente, claro, que algunos aficionados desistieron por imposible en más de una ocasión. Personalmente este año, y permítanme la boutade matemática, he conseguido 4'5 dibujos, a una media de dibujo y medio diario, y casi todos ellos compartiendo dedicatoria con Leti Sparks. El motivo realmente es claro: ninguno de nosotros tiene el espíritu depredador que muchos aficionados de segunda o última generación sí poseen y nos sumamos a una cola cuando el autor ya está sentado dibujando y tiene cinco o seis aficionados a su alrededor. Por contra, el sketch-predator no duda en apostarse en lugares estratégicos o incluso en hacer batidas periódicas por lugares probables para asaltar a un dibujante y conseguir un dibujo antes que nadie. Como siempre esto son apreciaciones personales, intransferibles y sujetas a error de apreciación, pero lo cierto es que la palabra agridulce aparece en más de una crónica.
Y ya el colofón a toda esta situación lo pone un mínimo porcentaje de aficionados, los maleducados, los gañanes, que son los que nos manchan a todos y provocan situaciones indeseables que pueden perjudicarnos en el futuro. Son los maleducados que proporcionan su propio material para que el dibujante les coloree el dibujo, sin importar que detrás suyo haya decenas de aficionados esperando (situación muy diferente a cuando es el propio autor el que embellece un sketch hasta límites como las acuarelas de Tommy Castillo o los dibujos a color de Chris Weston). Son los gañanes que buscan a un autor para que "les termine el dibujo", como si el artista no supiera cuando un dibujo está acabado y quisieran más. Por el bien de la mayoría, deberían moderar sus ansias de acaparar dibujos y mantener unas jornadas como esta, que te permiten el privilegio de poder llegar a conocer a gente tan maja y divertida como Mark Buckingham, D'Israeli o Rodney Ramos, de compartir cervezas con Goran Parlov o Steve Dillon o de despedir con un abrazo sentido a Tommy Castillo, la gran revelación en lo profesional y en lo personal de estas jornadas.

El momento más triste de las Jornadas, cuando el telón cae y se apagan las luces...
Para finalizar, como siempre, un repaso a aquellos que convirtieron los días pasados en inolvidables. A Ángel, Jorge Iván, Diego, Germán, Jose Manuel, Irma y todos los que colaboran con la organización para parir cada año este milagro. A Brita por toda la magia que ha conseguido crear en las noches de la carpa. A Goran, Mark, Tommy, Joe, Alan, Michael, Taki, Will, Rodney, Matt, Chris, Liam, Steve y todos los demás por su simpatía y su entrega. A los sospechosos habituales Pablo (que vivió sus primeras jornadas pletórico de emociones positivas y... no tan positivas pero que a buen seguro repetirá), Txema, Javier, Eduardo y Gonzalo (a los que tuve el placer de conocer después de vernos en varios eventos previos), Juanma y Roberto (compañeros de cena de clausura una vez más), Mamen y Pedro (que se estrenaban este año), Hugo, Miguel, Pablo e Iñaki por las charlas entre colas y por los buenos momentos. Y al Wild Bunch, a Kill Me, como siempre, mi añoranza por no teneros cerca más a menudo y mi agradecimiento por todos los momentazos disfrutados este año: Irma (otra vez, esta chica es ubicua), Adri, Edu, Óscar, Xavi, Juan (¡¡¡¡¡Súperfiki!!!!!), Nacho, Eva, Luis, Eva, Jesús, Raúl, Esther, Óscar (¡¡¡¡SORPRESÓN!!!!) y Alberto, ambos dos futuros papis saboreando unas jornadas a las que ya no volverán si no es acompañados de carrito de bebé, el "otro" Alberto (¡un friki con corbata... friki!)... Si me dejo a alguien, que me perdone de veras y me pegue un buen tirón de orejas, que merecido lo tendré, más que nada porque no me terminan de salir las cuentas y tengo la horrible sensación de que me dejo a alguien. Y como siempre, seguir echando de menos a los que este año no pudieron subir, como Cris y Fran y Cris y David o Pep, a quien se le echa de menos por allí desde hace bastante tiempo y al que el trabajo no le da tregua en esta época del año. ¡El año que viene nos vemos todos en las terrazas!
Como siempre, otros ya han escrito sobre las jornadas y habrán dichos más y mejores cosas que un servidor, por lo que es de justicia recomendaros las crónicas personales de Trazos en el Bloc, Los archivos de Typhares y El libro del destino, por ahora las crónicas más madrugadoras, aunque a buen seguro en los próximos días podremos disfrutar de más anécdotas, documentos gráficos y dibujos obtenidos por los aficionados durante la pasada semana. Como es habitual, mañana un nutrido repaso en imágenes a las XIII Jornadas Internacionales del Comic de la Villa de Avilés.