jueves, diciembre 11, 2008

Asfixia: De compulsiones, ahogos y soledades

La vida de Víctor Mancini (Sam Rockwell) es un completo desastre. Trabaja en un parque temático sobre la América Colonial en el que los trabajadores se pasan el día consumiendo estupefacientes diversos y manteniendo escarceos sexuales varios entre ellos, mientras el supervisor (Clark Gregg, escritor y director del film) impone castigos ridículos y acordes con la ambientación de época para aquellos que infrinjan las normas de conducta. Su madre, Ida (Anjelica Huston), está ingresada en un asilo para ancianos con problemas mentales y ya ni siquiera le reconoce cuando va a visitarla, hasta el punto de que en cada ocasión debe hacerse pasar por una persona diferente -abogados, representantes- para ganarse su confianza y disfrutar por unos fugaces instantes de su compañía. Su mejor amigo, Denny (Brad William Henke), y él mismo asisten semanalmente a terapia de grupo para adictos al sexo, aunque mientras que Denny muestra una firme vocación de enmienda y busca curarse de su adicción lo único que hace Víctor es follar salvajemente con diversas mujeres en el baño adyacente al salón en que unos pobres desgraciados desnudan psicológicamente sus miserias, filias y fobias a unos extraños que comparten la necesidad compulsiva e inaguantable de mantener sexo a todas horas.


El encanto de Víctor Mancini le convierte en un seductor nato para toda mujer que se cruza en su camino, aunque sus intenciones nunca van más allá del sexo esporádico y sin compromiso. La incapacidad de Víctor para entablar relaciones sociales "normales" más allá de su amistad con Denny se traduce además en una práctica habitual que ambos desarrollan y que consiste en fingir un ahogamiento en público para que algún comensal anónimo del restaurante de turno salve la vida de Víctor mediante la maniobra de Heimlich. De este modo se establece un lazo inquebrantable y casi sagrado entre salvador y salvado que permite a Víctor tener decenas de tíos adoptivos con los que mantiene correspondencia y de los que recibe regalos y donativos que le ayudan a pagar las facturas del hospital psiquiátrico en el que está ingresada su madre.


Precísamente es la problemática relación con Ida la que ha dado forma a las inseguridades, miedos y traumas que han convertido a Víctor en lo que es. Su madre, una activista contracultural perseguida por la ley durante los años setenta abandonó a Víctor, que iba de un hogar de acogida a otro, siempre encontrando efímeras familias de repuesto que se volatilizaban cuando su verdadera madre aparecía de la nada para recordarle quién era su verdadera familia... sólo para abandonarlo de nuevo poco después. Las continuas visitas de Víctor a Ida intenta rellenar todos esos años de vacío y abandono, y para ello será fundamental la ayuda de la doctora Marshall (Kelly McDonald). Cómo lidiará Víctor Mancini con sus ahogos fingidos, con su madre enferma de alzheimer, con la estrambótica doctora Marshall y con la naciente atracción surgida entre ellos, con el abandono de su amigo por una stripper teñida y con una bola china alojada accidentalmente en su recto son peripecias que jalonan esta farsa sexual narrada con un cínico y negro sentido del humor por su protagonista.


Asfixia está basada en la novela homónima escrita por Chuck Palahniuck en el año 2001. La realización de este film parece haber sido la obra de un fan devoto de Palahniuck, el guionista, director y actor Clark Gregg, que leyó la novela y quedó fascinado por la misma, desarrollando un tratamiento personal de la historia que contó con el visto bueno del novelista. Manteniendo el esqueleto argumental que describe el proceso de desintegración vivido por Víctor Mancini, adicto al sexo y necesitado de forzadas relaciones de amistad gracias a sus asfixias provocadas en restaurantees, y mostrando buena parte de las escabrosas escenas ideadas por Palahniuck de forma bastante explícita para los estándares yanquis, Gregg opta por escribir y rodar una farsa sexual con toques de comedia negra, mientras que la novela original podría describirse como un retrato tragicómico bastante triste y desolador -aunque a la postre dejando una puerta abierta a la esperanza en un futuro algo mejor- sobre la soledad, la pérdida de los seres queridos y la búsqueda desesperada por parte del individuo de conseguir relaciones -sociales, familiares, sexuales- satisfactorias en una sociedad cada vez más neurótica y desequilibrada.

Para que el proyecto de Gregg llegase a buen puerto resultaba necesario un reparto ajustado, que afortunadamente consigue a un puñado de buenos actores perfectos para su papel, empezando por un Sam Rockwell elegante y seductor, cínico y frágil al que las circunstancias van arrinconando progresívamente y a través del cual -de su mirada y de su voz- descubriremos a los demás personajes y las peripecias vividas por todos ellos. Anjelica Huston parece haberse convertido en la musa de cineastas independientes como Wes Anderson o Clark Gregg en este caso, y su imponente presencia en pantalla resulta arrolladora cuando el personaje está en plena madurez y desoladora cuando los estragos de la enfermedad van minando la salud de Ida. Kelly McDonald cumple con creces en su papel de doctora estrafalaria y Gregg aporta una dosis de patetismo y honestidad encomiables a su papelito secundario, pero es Brad William Henke en el papel de fiel colega de Víctor el que roba muchas de las escenas en las que participa. Su físico anodino de tipo medio y la franqueza con que aborda el papel más positivo de la película, una suerte de Pepito Grillo del protagonista con ínfulas artísticas y místicas, le convierten en un personaje que brilla con luz propia entre un elenco de personajes decididamente pintarescos (los miembros de la terapia de grupo, la ahijada de Mancini, la compañera de trabajo, la stripper).


Personalmente hubiera preferido que se hubiera mantenido el tono de tragedia contemporánea en torno a la soledad, al aislamiento, a los traumas e insatisfacciones que nos convierten en marionetas que bailan al son de una música cada vez más deshumanizadora y terrible. En Asfixia novela hay escenas realmente estremecedoras que apenas son sugeridas en el film, como la forma en que Ida inculca de forma paranoica los mensajes subliminales que se dicen en lugares públicos para anunciar catástrofes o incidentes, o se narran de forma demasiado fugaz, como la escena de la sombra pintada -ya vista en un episodio de los Simpson años atrás y que curiosamente era reflejo igualmente de una maternidad castradora y posesiva-. Dejando de lado esa reticencia inicial, hay que decir que Asfixia es una película valiente que trata muchos temas escabrosos, especialmente en una sociedad tan conservadora y dada a la doble moral como -dicen- la estadounidense, y que mantiene un tono a medio camino entre la comedia inteligente y la farsa absurda. La película ha sido estrenada de manera reducida en España, con pocas copias, así que los afortunados fans de Palahniuck que quieran y puedan verla no deberían dejar pasar la ocasión de ver la segunda mejor adaptación de una novela de Chuck al cine. Sólo por la secuencia del fotomatón, en la que madre e hijo van cambiando de pose -casi podrían pasar por una familia feliz- mientras se ponen al día tras meses de separación, un servidor volvería a pagar la entrada.

miércoles, diciembre 10, 2008

Galería de originales XLI: Luke Ross

Personalmente me gusta dotar de cierta cohesión los contenidos de este vuestro blog amigo, y en este caso viene que ni pintada la exposición en esta galería virtual de originales de esta página perteneciente a la colección Jonah Hex (2005) y dibujada por Luke Ross. Los números dibujados por Ross fueron realizados íntegramente a lápiz y luego se aplicó el color, un método que ha sido empleado recientemente por diversos dibujantes y del que Ross habló ampliamente en su momento en esta entrevista de Newsarama. El caso es que Luke Ross es un dibujante de origen brasileño, de nacimiento Luciano Queiroz, que adoptó el nombre artístico de Ross para facilitar su inmersión en el mercado norteamericano, para el que ha venido trabajando de forma ininterrumpida. Su estilo primerizo para Spectacular Spiderman o Uncanny X-Men fue evolucionando y depurándose en sucesivos trabajos para colecciones como Action Comics, Gen 13, Quantum Leap o Lost in Space. Unos lápices extremadamente detallados y llenos de volumen con influencias fotorrealistas son los que utilizó en su etapa para el relanzamiento de Jonah Hex y más tarde en las páginas de flashback con que se cerraba el anterior volumen de la JSA y que estaban ambientadas en el siglo XVIII. Otro de sus trabajos destacados ha sido la serie Samurai para Dark Horse, que desarrolló junto a Ron Marz.

Su trabajo para los primeros números de Jonah Hex me llamó poderosamente la atención, pues su estilo extremadamente realista se inspiraba en un icono del género como Clint Eastwood a la hora poner rostro al deforme personaje. Además, se devolvía al que quizá sea el personaje de western más famoso de DC a su entorno natural, dejando de lado sus etapas de ciencia-ficción o de acercamiento a lo sobrenatural dentro de la línea Vertigo. Los guionistas Justin Gray y Jimmy Palmiotti vuelven a colocar a Hex en un ambiente clásico pero bajo un prisma cínico y crepuscular en el que el pistolero se mueve como el perdedor superviviente definitivo, sin otra ley ni causa que la de ser fiel a sí mismo. Si Luke Ross fue el encargado de dibujar los primeros números lo cierto es que el nivel gráfico de la serie ha sido espectacular, contando con el arte de Phil Noto, Tony DeZuñiga, Jordi Bernet o David Michael Beck.

Lo que quería a la hora de adquirir un original de la colección era una escena en que se apreciara la similitud entre Jonah y el tito Clint conseguida por los lápices fotorrealistas de Ross, y en esta página se aprecia a la perfección. Quizá con el tiempo consiga que la galería de Jonah Hex se amplíe con un Noto o con un Bernet... Demonios, soñar es barato, ¿no? Les dejo con el escaneo original sin filtrar y con otra imagen en la que un contraste más elevado define mejor el lápiz, permitiendo apreciar el volumen conseguido por el dibujante.



lunes, diciembre 08, 2008

Lunes Express

Empezar una semana de esta forma debería ser algo obligatorio para el común de los mortales, un decreto en la carta magna de todos los paises y un derecho fundamental para todas las personas humanas. Me consuelo al pensar en que si estos días festivos fueran la norma y no una excepción no llegaríamos a aprecira la bendita posibilidad de descansar un poco más y recuperar el empuje y la fuerza necesarios con los que afrontar el día a día.

Y precisamente de empuje y de fuerza, y de no tener ni un instante de descanso, ha ido en gran parte el concurso de viajes que ayer finalizaba su primera temporada en Cuatro, Pekin Express, cuya pareja ganadora vive y trabaja en Alicante. Nos subimos a bordo de este viaje a dedo con la travesía ya comenzada, pero desde el tercer programa nos enganchamos por la belleza de los parajes rusos, lo pintoresco de sus gentes, con unas costumbres y una forma de ser muy diferente a la nuestra, y por el variado grupo humano seleccionado por los responsables del programa. Ha sido un viaje bastante largo que además ha ofrecido momentos de una intensidad emotiva muy elevada junto con otros enormemente divertidos, y como todo viaje ayer llegaba a su fin.


Este fin de semana tan constitucional deja poco más que contarles a todos ustedes, salvo que, como comprobarían la semana pasada, el ritmo de publicación fue bastante pausado, y es que un servidor decidió tomárselo con calma después de la intensidad y agotamiento con que viví Expocomic. Cumplido ya el repaso a lo más destacado de esa cita, para los próximos días les amenazo con una reseña cinéfilo-literaria, con el repaso a una de las mejores historias de Superman que he leído en bastante tiempo (y no es el excelso All Star Superman) y con las habituales galerías dedicadas a esos monigotes pintarrajeados sobre papel que denominamos arte original y que tanto amamos. Antes de sumirme en el sopor de una manta cubierta de gatos somnolientos, me permitirán que les desee una buena semana y que les recuerde que aquí tienen su casa para lo que gusten. Ah, y recuerden, tengan ustedes mucho cuidado ahí fuera.

Thunder Express
Mc5

Put it in 1st and then i punch it, listen to the engine roar.
Laid a patch of rubber for a block and 1/2 when i push it on down to the floor.
Do i roll? well i guess-thunder express.

I got an ls7- 454, with an isky cam.
I got a voodoo head on the swifter shifter, when i pop the clutch, wham!
Do i roll? well i guess- thunder express. (run it home boys).

Pulled up beside a bad mustanger, unh-huh, no race no!
Pulled up beside a bad mustanger. i got nothing to fear, when i plunk my magic twanger!

Amx and gto and cougar ain't touched me yet.
Duster 6-pack, sprang little motor, barracuda? no sweat!
Ain't nothing outrun my high-powered chevy corvette. (bring it home wayne).

Pulled into second when i put my foot down on the ax-cellerator.
Pulled into second when i put my foot down on the ax-cellerator.
I said bye bye . . . see ya later alligator.
I'm talkin' bout thunder, thunder express.
I'm talkin' bout thunder, thunder express.
I'm talkin' bout thunder, thunder express.
I'm talkin' bout thunder, thunder express.
Do i roll' well i guess, thunder express.
Do i roll' well i guess, thunder express.
Do i roll' well i guess, thunder express.

sábado, diciembre 06, 2008

Sketch-busters XCVI: Jordi Bernet (I)

Como un servidor siempre hace las cosas de aquella manera, pues voy a empezar por el final, y a continuación les dejo con el último dibujo conseguido en el pasado Expocomic, obra del gran dibujante español Jordi Bernet, cuya trayectoria profesional no voy a descubrir a nadie, aunque nunca está de más ofrecer un pequeño y rápido vistazo a algunos de sus grandes hitos como autor. Dibujante nacido de Barcelona, desde niño tuvo contacto con el mundo de la cultura y el tebeo, pues su padre era dibujante (creador de Doña Urraca, nada menos), su madre novelista para la editorial Bruguera y su tío ilustrador. Sus primeros trabajos los publicó con catorce añitos, y se puede decir que desde ese momento ya no ha parado de trabajar en la industria del tebeo, tanto en España como fuera de nuestras fronteras. La calidad indiscutible de su trabajo, su versatilidad a la hora de afrontar géneros tan diversos como el humorístico, el policíaco, la fantasía o el western, y su trazo personal y reconocible le han convertido con el paso de los años en un verdadero maestro mundialmente reconocido. Jordi Bernet cuenta con un importante volumen de historietas serializadas en revistas como Spirou, Creepy o Cimoc, entre las que podríamos señalar Poncho Yucatán, Dan Lacombe (ambas con guiones de Miguel Cussó), Andrax, El cuervo, Sarvan, Kraken (ambas con guión de Antonio Segura). En 1982 inicia el que será uno de sus trabajos más recordados. Sustituyendo al dibujante Alex Toth pasa a ilustrar los guiones de Enrique Sánchez Abulí para la serie Torpedo 1936, cuya calidad innegable e influencia dentro del género negro han propiciado varias reediciones, la última de ellas en tomos de lujo recopilando todo el material de forma casi definitiva. Desde 1992 Bernet dibuja las desventuras semanales de Clara de noche, la prostituta del corazón de oro escrita por Carlos Trillo para El Jueves en la que combina a la perfección el candor del personaje, la sordidez del mundo de la noche y un fino erotismo con reminiscencias de las pin-up girls de los años cincuenta.

Datos biográficos extraídos de la Wikipedia.

Como digo este fue el último dibujo conseguido en Expocomic, durante la sesión de firmas del domingo por la mañana, a la que llegamos en unas condiciones francamente lamentables por culpa de la dichosa Absenta Negra y el poco sueño de la noche anterior. Dado que llegamos con la hora casi pegada al culo, el puesto en la cola de los números fue bastante retrasado, con lo que nuestras opciones se redujeron ampliamente. Finalmente optamos por separarnos en esa sesión de firmas, y mientras que yo sencundaba a Mr. Skellington en la sesión de firmas de Man, Sparks se colocaba en la cola de Jordi Bernet, autor con el que alguna vez ya habíamos coincidido en las sesiones de firmas del Jueves llevándole albumes de Clara de noche, pero al que en esta ocasión teníamos la oportunidad de pedirle un personaje que ha ilustrado recientemente para DC Comics, y que además lo ha hecho excepcionalmente bien. El resultado es este dibujo de Jonah Hex, el vaquero desfigurado cuya colección más reciente fue una relativa sorpresa, al recuperar la esencia en comic del western más cínico y crepuscular, poniendo en el rostro de este curtido pistolero los rasgos del tito Clint.

jueves, diciembre 04, 2008

Star Wars - The Exhibition. Madrid: ¿Dónde te sigues guardando el dinero, George?

Me permitirán la broma autoreferencial respecto a la entrada que escribiera hace más de un año y en la que les intentaba transmitir la ilusión y la magia vivida en Londres durante nuestra visita a la exposición dedicada al universo de fantasía creado por George Lucas hace ya casi una vida. Cuando me enteré por la prensa -los frikis también leemos la prensa, sí- de la inauguración en España de dicha exposición, y en unas fechas tan a huevo para volver a visitarla no pude menos que congratularme enormemente. Y para continuar con las casualidades y las circunstancias favorables, el nuevo sistema de firmas de Expocomic permitía tiempos muertos en los que hacer otras cosas, en nuestro caso, y acompañados de ese otro friki de Star Wars que responde al nombre de Silent Milo, volver a sumergirnos en el universo estelar de la saga de ciencia ficción más adorada y revisitada por un servidor.



El lugar de la exposición ya nos resultaba conocido por haber visto, en otra ocasión y de nuevo coincidiendo con Expocomic, una retrospectiva sobre los guerreros de Siam. Personalmente tenía dos miedos acerca de la exposición española: por un lado que me resultara repetitiva al haber visto ya el material, y por otro que el lugar no resultara apropiado para una exhibición de estas características. Afortunadamente, en ambos casos mis temores estaban infundados y disfrutamos como enanos de otra zambullida en los planetas y personajes de Star Wars con la misma ilusión que la primera vez.

Para empezar la visita, una sala casi a oscuras con un poco de información y un acceso con forma de escotilla galáctica irradiando una potente luz blanca que daba la sensación de franquearte el paso a otro tiempo, a otro lugar muy lejano. Los compases imperecederos de John Williams siempre me ponen la carne de gallina, y en una situación como esta impresionan todavía más, pues entrar a la sala central era como visitar un hangar de una nave de la República, con las replicas a tamaño natural de una vaina y del vehículo de la caza recompensas del Episodio II. Tras volver a saludar las inmaculadas y brillantes figuras de mis dos robots preferidos, una unidad R2 y un androide de protócolo bocazas y con algo de pluma nos desperdigamos por las salas ubicadas en los laterales del cuerpo central, cada una de ellas dedicada a un planeta concreto de la saga y conteniendo objetos de la película en cuestión.

Lo expuesto daba para varias horas de pausada contemplación, pero la necesidad de verlo todo en hora y media casi nos hizo ir con la lengua fuera, y es que había cosas interesantes para el aficionado a punta pala. Para empezar, una gran cantidad de carteles con contenido didáctico sobre la saga ayudaban al profano o al aficionado de corto recorrido a comprender mejor lo que estaba viendo, mientras que pantallas dispuestas a lo largo de todo el recorrido emitían sin cesar escenas clave de la saga relacionadas con la sala o con los objetos expuestos.

La variedad y calidad de los objetos era enorme: maquetas a escala de escenarios clave de las películas (los palacios de Naboo, las gradas del estadio de Tattooine), reproducciones de naves y vehículos (destructor imperial, cazas, caminantes), un amplio muestrario de la rica y monstruosa fauna que ha poblado ese universo y nuestras fantasías desde hace décadas (los bichos del circo del Episodio II, el monstruo de la nieve y el gusano de El imperio contraataca, Jabba y su corte de degenerados, el Rancor...), retrospectivas de vestuario con muestras de trajes (las de Leia y Amidala resultan muy curiosas, pero además hay un repaso a los trajes jedi de Obi-Wan y Annakin, así como de su némesis Darth Maul) y armaduras (tropas de asalto, la de Darth Vader -impresionante-, la guardia imperial, los Fett).

Si uno no tiene bastante con eso siempre puede detenerse a contemplar los diseños de producción, vestuario y planificación de rodaje que aparecen diseminados aquí y allá, y que permiten introducirse en los entresijos de una producción de estas características, en la que se producen muchos cambios y versiones antes de establecer el diseño de un personaje o su apariencia definitiva.

El colofón a la experiencia, sobre todo para los más pequeños, es el espectáculo interactivo de la Academia Jedi, en el que los más pequeños pueden sentirse padawans por unos instantes y, tras recibir una serie de indicaciones de dos caballeros jedi prófugos, se enfrentan a los mismísimos Darth Sidious y Darth Vader, primero con sus recién adquiridas habilidades con la espada y después con su innato manejo de la fuerza. Es como digo un espectáculo digno de ver, sobre todo por la ilusión con que lo viven los más pequeños, que quizá habría necesitado de un escenario algo mejor que el anfiteatro desnudo en que se realiza.

Al igual que en Londres hay un pequeño set a disposición del público en el que los interesados pueden o bien sacarse una foto con dos Storm Troopers o bien simular una lucha con sables de luz frente a una pantalla que proyecta imágenes de la película. Como no podía ser menos, Sparks y Plissken dieron un buen espectáculo que verán en sus pantallas en un futuro no muy lejano, pero por el momento les dejo con estas líneas y con una profusa galería fotográfica. Que la fuerza les acompañe a todos... siempre.

miércoles, diciembre 03, 2008

Expocomic 2008: De resacas y números

A estas alturas ya han aparecido prácticamente todas las crónicas habidas y por haber sobre lo vivido el pasado fin de semana en Expocomic, y dado el especial cariño que siento por este salón y la amistad que me une con varios de los organizadores no he querido dejar de aportar mi pequeño granito de arena en forma de repaso sucinto a tres días intensos y agotadores que acabaron dejándonos en un estado de agotamiento absoluto el domingo por la noche y de euforia el lunes, una vez que las sensaciones y los recuerdos se iban aposentando en la tranquilidad de nuestro hogar. Y es que es normal acabar agotado cuando uno salía a las ocho del hostal hacia el recinto ferial de la casa de Campo en uno de cuyos pabellones ya parece haber encontrado Expocomic su asentamiento definitivo -un lustro ya lleva celebrándose el Salón de Madrid allí, o casi casi- para hacer la cola previa a la entrada del salón en la que los sketch-busters de pro -o coleccionistas de dedicatorias, o aficionados, como gusten- esperaban pacientemente a que se abrieran las puertas y se repartieran los números que les permitirían obtener un puesto garantizado en la sesión de firmas elegida para cada jornada. Con este sistema se reduce la tensión durante las charlas para ocupar los primeros puestos en las sesiones de firmas posteriores o las discusiones acerca del puesto ocupado en tal o cual cola, y reduce al mínimo los tiempos de espera para conseguir un dibujo o una dedicatoria, algo de lo cual el Salón del Comic de Barcelona podía tomar buena nota puesto que las mochilas y las esperas de más de seis horas pasarían a la historia y no se vivirían los episodios de tensión que grandes figuras como Moebius o Manara provocaran este mismo año.


Mark Buckingham, Andy Lanning y Mike McKone

Y hay que decir que el sistema funcionó como la seda, y ya dependía de cada uno las ganas y la voluntad puestas a la hora de conseguir un puesto adelantado o no en dicha cola matutina. Entiéndanme, un servidor fue de vacaciones y no estaba en mi ánimo madrugar, con lo que si alguien aparece por allá a las siete de la mañana no puedo hacer otra cosa más que descubrirme ante él y decir alto y claro que se merece el puesto y la recompensa. Por si fuera poco, encima la gran cantidad de autores invitados y su variedad permitieron en la mayor parte de los casos que los cincuenta primeros pudieran escoger entre uno u otro, y se dio la circunstancia de que por ejemplo, el sábado, un servidor cogiese número para Howard Chaykin en detrimento de un Carlos Pacheco que "sólo" tenía tres personas apuntadas en ese momento.

Antes y durante una de las charlas

Las sesiones de firmas celebradas en el transcurso del Salón fueron en extremo cordiales, con unos autores entregados y simpáticos en todo momento con los aficionados, llegando al extremo de que Andy Lanning y Mike McKone casi hicieron horas extra firmando y dibujando incluso fuera de su horario. Poder saludar a una leyenda del comic y la ilustración como Alex Niño o estrechar de nuevo la mano de Howard Chaykin fue toda una gozada, como también lo fue el reencuentro con Andy Lanning, al que una vez más le repetí lo mucho que añoro su versión de la Legión de Super-Héroes.

Brian Hitch le echa un ojo a Alex Niño durante una de las sesiones de firmas

Y entre sesión y sesión, pues cafelito fuera del recinto, paseo por los stand repletos de tebeos en oferta y merchandising vario que hacían las delicias de la concurrencia, visita al stand de originales situado en la planta superior, paseo por las exposiciones, realmente espectaculares, con un repaso a la trayectoria artística de Mr. Chaykin y con una selección de planchas originales de Will Eisner para The Spirit que son historia pura y dura del noveno arte. Todo eso acompañado por los centenares de visitantes que además entraban en el juego del frikismo más deshinibido luciendo disfraces, preparando coreografías para el cosplay del domingo y dando rienda suelta a sus ganas de diversión. Este año hasta aprovechamos la sala de proyecciones para refugiarnos unos momentos el domingo por la mañana y recuperar algo de las fuerzas robadas por el negro elixir que les mencionaba en la entrada del lunes.


Sesión de firmas multitudinaria con Cris Ortega, Purita Campos, Jordi Bernet, Martín Saurí y Pere Perez.


Persisten algunas pegas que se mencionan año tras año pero que vienen determinadas por el emplazamiento, como las habituales aglomeraciones de gente que hace difícil transitar con normalidad en los días de máxima afluencia de público pero que a la vez indican la buena salud de un evento que atrae a miles de personas, la confusión sonora que provoca el sistema de megafonía, que quizá debería suprimirse durante las charlas y presentaciones, y la elevadísima temperatura alcanzada en algunos momentos que provocaba sudoraciones inopinadas y empañamiento de gafas en la transición del exterior al interior del recinto. Minucias que sin duda no merman un ápice siquiera las ganas de volver el año que viene y repetir una vez más la Expofriki experience.

El apartado final que suelo reservar para saludar a amigos y colegas es como siempre abultado, y desde ya pido perdón para los descuidos y olvidos. Este año quiero empezar con las ausencias notables de Pep -que vio abortada la expedición in extremis y al que se echa de menos por aquellos lares- y Óscar -que estaba siendo papá en el mismo instante en que andábamos de cola en cola-, así como saludar a Pablo y a María y a Luis y Eva, a los que no pudimos ver por el ajetreo casi imposible en que nos sumergimos. Para los compañeros de espera y de frikerío, como siempre un abrazo enorme: a Nacho y Eva en su independence day futuro, a Raúl, Jesús y el resto de integrantes de la armada burgalesa, a Juan, incombustible como siempre y alegre como nunca, a Irma -te mando un abrazo enorme chiqueta-, a Alberto, Moisés (Oneyros, un placer conocerle), EduXavi (siempre nos vemos en las colas), Javi Cuevas, Ferrán Delgado, Pablo -lo nuestro son los encuentros fugaces, caballero-, Jiman, Txema y demás componentes de la cédula madrileña... sin olvidarme de los infiltrados ilicitanos Inma y Borja, con los que compartimos charla en el salón y paseo nocturno respectivamente. Y ya para acabar -y eso que esto es una entrada y no la entrega de un premio o similar en la que ya me estarían cortando- un abrazo y mi más sincero agradecimiento a Adri, Edu, Alberto y Paula que desde la organización de Expocomic contribuyen cada año a que los frikis seamos un poco más felices y a que esto del comic sea un poco más conocido por el común de los mortales. ¡¡¡El año que viene más!!!

lunes, diciembre 01, 2008

Lunes, después de todo...

El tiempo no se detiene y por mucho que a uno le gustaría que los fines de semana durasen como mínimo 92 horas -y más un fin de semana como el pasado, repleto de momentazos y buenas sensaciones- la realidad impone sus normas y la normalidad nos aplasta con su falta de imaginación y su rutina más adocenante para recordarnos dónde debemos estar y cual es nuestro lugar en el orden natural de las cosas. Afortunadamente un servidor es como un androide de la clase Nexus que atesora en su memoria los momentos más hermosos que ha contemplado para sobrellevar de la mejor manera las adversidades y la futilidad de la vida, y a fe mía que los últimos días he vivido alguno de esos momentos que llevaré de forma imborrable en la memoria hasta la tumba. En próximos días tendrán ustedes un repaso a mi paseo por los madriles y a parte de lo vivido allí, empezando por un Expocómic que empezamos de forma titubeante e incierta para acabar rendidos ante una organización cuyos engranajes funcionan de forma cada vez más eficiente, siguiendo por la segunda visita a la Exposición de Star Wars, a la que esta vez creo que le saqué menos de 200 fotos, y terminando por una incursión en la noche madrileña que me deja un sabio consejo que darles: NO BEBAN USTEDES ABSENTA NEGRA. O sí...


Por lo demás, este blog irá recuperando poco a poco la normalidad de publicación con sus secciones habituales dedicadas a los dibujines ajenos y a las lecturas propias, a la espera de que ustedes encuentren ameno o divertido algo o parte de lo que aquí encuentren. No me quiero extender demasiado porque ya habrá tiempo de entrar en materia, pero por el momento les dejo con un tema de la banda Monster Magnet, que estuvo el viernes dando un concierto en Madrid y a la que no me hubiese importado nada ver en directo, pero desafortunadamente el cansancio que arrastraba uno y la prudencial retirada para recuperar fuerzas lo impidieron. Nos consolaremos con este Powertrip para comenzar la semana con energía y actitud. Sean buenos y tengan ustedes mucho cuidado ahí fuera.

Powertrip
Monster Magnet

Who's gonna teach you how to dance?
Who's gonna show you how to fly?
Who's gonna call you on the lame-dope-smoking,
Slackin' little sucker you are?

Who's gonna get you from behind?
Who's gonna ring your little bell?
Who's gonna con you into buying a television set revolution they sell?

When are you gonna blow the game?
When are you gonna blow the screen?
When will you tell them that the crap doesn't last
And you found a way to make your own dreams

The crap doesn't last and you found a way to make yourself scream

Well I died a million times
And I picked my culture well
And I built myself a gate
They can all now go to hell

I'm never gonna work another day in my life
The gods told me to relax
They said I'm gonna be fixed up right
I'm never gonna work another day in my life
I'm way too busy powertripping
But I'm gonna shed you some light

Get down!

Who's gonna teach you how to dance?
Who's gonna show you how to fly?
When you get tired of the crap baby move over here and maybe buy some of mine

I'm never gonna work another day in my life
The gods told me to relax
They said I'm gonna be fixed up right
I'm never gonna work another day in my life
I'm way too busy powertripping
But I'm gonna shed you some light

I'm never gonna work another day in my life
The gods told me to relax
They said I'm gonna be fixed up right
I'm never gonna work another day in my life
I'm way too busy powertripping
But I'm gonna shed you some light

jueves, noviembre 27, 2008

Commissionando XCIV: Marko Djurdjevic

Este dibujante de origen alemán va a ser sin duda una de las sensaciones de este Salón de Expocomic, que por cierto ya habrá abierto sus puertas hace unas horas y estará recibiendo a los primeros visitantes. Aunque es un autor relativamente joven su carrera se ha centrado en realizar portadas para Marvel, aunque últimamente ha hecho sus pinitos como dibujante realizando los interiores de dos números de Thor. El hecho con trabajar con alguno de los personajes más populares dentro del mainstream USA, y la más que evidente calidad de sus dibujos hace que algunos aficionados recurran a él para conseguir commissions tan espectaculares como las que acompañan estas líneas, realizadas toda ellas a lápiz con un acabado muy detallado. Por cierto, que el arte original de los dós números de Thor dibujados por él -7 y 8- se encuentra disponible en la página Splash Page Comic Art. La verdad es que no me había planteado conseguir firma o dibujo de este autor, pero vista la calidad que se gasta el caballero en sus ilustraciones, me lo estoy planteando muy seriamente si el tiempo y las circunstancias lo permiten.






martes, noviembre 25, 2008

Sketch-busters XCV: Chris Warner (I)

Vuelvo hoy por unos momentos a aquel lejano Expocomic del año 2000, que recuerdo tan frío como se prepara este y al que acudí en memorable road trip a la aventura, en la que fue mi primera experiencia salonera en la capital. Otro de los autores por el que sentía gran admiración e interés en aquella edición era Chris Warner, dibujante competente que en los años 90 gozó de cierta popularidad por sus dibujos en las series de franquicias cinematográficas de Dark Horse, y más concretamente para las series fundacionales de las sagas Predator y Terminator. Personalmente atesoro esos ejemplares, que he leído varias veces, como ejemplo de tebeo entretenido y bien realizado dentro de sus modestas aspiraciones, con momentos bastante espectaculares y toques de humor obra de un Mark Verheiden al que deberían haber levantado un monumento, porque sus versiones en comic de Aliens o Predator son en muchos casos -por no decir todos- superiores a las secuelas producidas de ambas sagas. Siendo como era Warner objetivo prioritario de aquel salón, comprenderán el disgusto que me produciría quedarme justo a las puertas en la sesión de firmas del domingo. Superando mi habitual vergüenza y timidez le pedí una firma para los tebeos, y el caballero no sólo firmó los números de Depredador que había llevado para la ocasión sino que tuvo la amabilidad de hacer, en un minuto y casi a vuela pluma, este boceto del cazador alienígena por excelencia.

lunes, noviembre 24, 2008

No mandé mis naves a luchar contra este lunes

Y si lo hubiera hecho, desde luego habrían salido derrotadas sin remisión, porque este es uno de esos días en los que uno no quiere levantarse, porque aún está cansado de los jaleos diversos del fin de semana, porque se avecina una ola de frío y el catarro provocado por los cambios térmicos padecidos en el trabajo por culpa de l@s compañer@s frioler@s no desaparece, porque el ordenador está en estado crítico y ha requerido una tarde entera de mimitos y achuchones para volverse a poner en marcha... Resumiendo, un comienzo de semana ideal si tenemos en cuenta lo que nos espera a la vuelta de la esquina y que se presupone igualmente intenso y extenuante.

Pero dejemos el tono lastimero con el que comienza esta semana y centrémonos en lo que interesa, que es el normal devenir de este su blog amigo, que hacia finales de semana sufrirá un leve apagón pero que hasta entonces aún les ofrecerá un par de entradas relacionadas con el arte original, concretamente aquellas que quedaron en el tintero de la semana pasada. Mucho dibujo y poco texto es lo que puedo ofrecerles estos días, aunque a buen seguro que tanto Expocomic, como la Exhibición de Star Wars proporcionarán abundante material para atormentarles a todos ustedes, mis sufridos lectores, a lo largo de la semana que viene.

Me permitirán que despida esta entrada de lunes con una canción del grupo Less Than Jake, los cuales actuarán en Madrid el próximo jueves y ya han agotado todas las entradas. Dado que Miss Sparks y un servidor se van a quedar con dos palmos de narices al no poder disfrutar del adrenalínico, energético y divertido ska punk que practican y predican sobre el escenario, por lo menos me permito invocarlos virtualmente para ver si, a partir de ahora mismito, esta semana se arregla un poco y podemos terminarla de mejor forma de la que hemos comenzado. Sean ustedes buenos y tengan mucho cuidado ahí fuera.



Golden age of my negative ways
Less than Jake

Sit back and watch the train wreck,
Watch me jump off the deep end.
I won't lie, my mistakes take up every minute of my life.
It's been the down fall of me,
That misery just loves my company.
And this voice is scared to say that i don't really mind.

Cause it's the golden age of my negative ways,
I wouldn't want it any other way today.
I wouldn't want it any other way.

I'm just a co-dependent.
Unemployed and unimportant.
I won't lie, my missteps confuse everyone in my life.
I don't have an answer,
Of why I'm always going backward.
And this voice is scared to say that I don't really mind.

I always walk the line,
Between lows and highest highs.
And I don't mind.

Cause it's the golden age of my negative ways,
I wouldn't want it any other way today.
I wouldn't want it any other way.

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