miércoles, junio 03, 2009

Commissionando personalmente XX: Greg Woronchak after Phil Noto

Hace ya un tiempo que subí a esta sección el dibujo de tres de las más famosas novias de Spidey. Ya que la semana pasada publiqué el dibujo de Gwen Stacy realizado por Tim Sale en el Salón de Barcelona del 2008, me ha parecido más que oportuno compartir con vosotros este dibujo, que no es más que la versión entintada de la commission a lápiz de Phil Noto que tantos sudores y paciencia me costó en su momento. No había encargado ningún trabajo de entintado por ahorro más que nada, ya que el dibujo original en ningún momento correría peligro alguno -ni por transporte, pérdida o fallo del entintador- al mandar una imagen de alta resolución para que se aplicaran las tintas sobre la misma. El dibujo de la Gata, MJ y Gwen me encantaba, pero quería comprobar el resultado final tras aplicarle unas tintas y unos grises para darle volumen. Dada la buena relación calidad precio que ofrecía el dibujante canadiense Greg Woronchak, autor de una de mis primeras commissions a la que tengo un especial aprecio, opté por él a la hora de buscar entintador, y el resultado lo tenéis bajo estas líneas, junto con el hipotético enmarcado conjunto de ambos dibujos para el proyecto de museo de commissions y sketch en el salón que llevo acariciando desde hace años y que a día de hoy todavía no he materializado. Haragán que es uno.




lunes, junio 01, 2009

Saloneando un lunes... en el salón de mi casa

Que es particular, y cuando llueve se moja como el de los demás. En fin, que al final algunos de mis fieles lectores y compañeros seguirán haciendo las últimas colas o apurando el último paseo por los stands del salón en busca de la compra de última hora, todo mientras escribo estas lineas con la sensación de haberme perdido una cita a la que no faltaba desde hace cinco añitos. De vez en cuando viene bien un descanso, y bien es cierto que el cartel este año, pese a contar con unos cuantos pesos pesados, ha quedado algo cojo en comparación con el de años anteriores -y es que estábamos muy mal acostumbrados por la calidad y cantidad de invitados-, pero aún así un servidor habría disfrutado como un enano enseñándole las fotos de mis gatos a Jeffrey Brown y pidiéndole un sketch atrezado o charlando un ratillo con Terry no-soy-Adam-Hughes-pero-dibujo-más-rápido Dodson y quizá, sólo quizá, consiguiendo un dibujillo del caballero. Quedan los comics editados con motivo de la feria, que este año dan la impresión de ser menos que los de otras ediciones, aunque a la hora de calcular a uno se le dispara el presupuesto y finalmente decide recortar a diestro y siniestro y quedarse con lo esencial.

Volvemos a lo de aquí, a lo de casa, tras cumplir con satisfacción el plan semanal. Para los próximos días, y ya luchando contra el calor que invita más al letargo sestero que a la escritura, espero publicar la cuarta entregadel estudio dedicado al Flash de Mark Waid, subir otro sketch de los que pululan por mi estudio y sacar a la luz una de mis commissions añejas, aunque todavía no me he decidido por cual de ellas. Decisiones, decisiones....

Después del estudio musical de la semana pasada, y del repaso a las versiones y al empleo cinematográfico de la canción Nobody but me, esta semana empezamos con otro temazo roquero, este más contemporáneo, perteneciente al grupo Velvet Revolver, que ya ha amenizado algún que otro lunes y que a buen seguro nos contagiará su energía o su tristeza en futuras entradas. Hoy nos ponemos melancólicos y reconocemos que a veces podemos desmoronarnos, aunque sólo sea para levantarno de nuevo y seguir tirando hacia adelante, hacia el infinito y más allá.




Fall To Pieces
Velvet Revolver

It's been a long year
Since you've been gone
I've been alone here
I've grown old
I fall to pieces, I'm falling
Fell to pieces and I'm still falling

Every time I'm falling down
All alone I fall to pieces

I keep a journal of memories
I'm feeling lonely, I can't breathe
I fall to pieces, I'm falling
Fell to pieces and I'm still falling

All the years I've tried
With more to go
Will the memories die
I'm waiting
Will I find you
Can I find you
We're falling down
I'm falling

Every time I’m falling down
All alone I fall to pieces
Every time I’m falling down
All alone I fall to pieces
Every time I’m falling down
All alone I fall to pieces
Every time I’m falling down
All alone I fall to pieces

sábado, mayo 30, 2009

Sketch-busters CXIV: Tim Sale (II)

Si Tim Sale hubiese hecho dibujos en su primera visita a España -o al menos lo hubiese hecho para todo el mundo si le hubiesen dejado en el stand donde firmaba- sin duda la petición habría sido Batman o Superman, pues por aquel entonces estaba prendado de sus Cuatro Estaciones y su Largo Halloween, tebeos que he vuelto a leer y disfrutar varias veces desde entonces. Pero en esos años Sale publicó su serie de revisiones nostálgicas sobre personajes Marvel junto a su habitual colaborador en los guiones, Jeph a-veces-soy-bueno-a-veces-soy-pésimo Loeb. Daredevil, Hulk o Spiderman se beneficiaron de una mirada desde la melancolía por un tiempo pasado, el respeto hacia los personajes y la admiración hacia los creadores que cimentaron su leyenda, y a nivel artístico cada serie contó con la peculiaridad de primar un color por encima del resto, atendiendo al personaje, que daba su nombre a la historia: Amarillo, Gris, Azul. Resulta ya ocioso recordarles que para mí Spiderman tuvo en su noviazgo con Gwen Stacy un amor genuino y verdadero que autores y editores posteriores han conseguido emborronar en cierta manera para legitimar los posteriores, y a la postre igualmente efímeros y mandados a tomar viento por las exigencias del mercado. La maravillosa versión que Sale realiza de Gwen hizo que esa fuera mi primera y única opción en caso de que el dibujante esta vez sí realizase sketchs como dedicatoria para los aficionados. Afortunadamente, y tras los nervios y empujones durante el reparto de números conseguí esta sencilla, hermosa, adorable Gwen...

jueves, mayo 28, 2009

27º Salón del Comic de Barcelona: Ojalá estuviera allí

Mañana abrirá sus puertas oficialmente el Salón del Comic de Barcelona, situado en el habitual Palacio 8 de la Fira de Barcelona y con una duración algo peculiar pues se aprovecha la festividad del 1 de junio para abrir de viernes a lunes (cuando lo habitual era que durase de jueves a domingo). Este año sin duda hay muchísimos focos de atención que suscitarán el interés del público general, de los coleccionistas en particular y de los sketch-busters en especial, y es que, como es de recibo en un evento de estas características, las actividades, exposiciones y autores intentan contentar al mayor espectro posible de asistentes. Así, el salón contará con las exposiciones Viñetas en fuera de juego, sobre los tebeos dedicados al fútbol -y que a buen seguro levantará pasiones especiales este año, sobre todo Eric Castel-; Batman en Barcelona -que contará con los originales de Diego Olmos para el tebeo homónimo, primera coedición simultánea entre Planeta y DC Comics-; Esther y sus mundos, verdadero lujo para las seguidoras de la obra de Purita Campos que contará con una retrospectiva harto merecida; Niños Mutantes de San Ildefonso, dedicada a Calico Electrónico con motivo de su quinto aniversario; Jim Lee, con un repaso a la carrera del espectacular dibujante y que aprovecha la presencia del mismo; Victoria Francés, con un repaso a los originales de su última obra, El circo de Sasha; Bruselas Valonia se aparta del comic puro, pues ofrece el homenaje que cinco fotografos españoles hacen al tebeo belga y a su presencia en la ciudad; Cels Piñol, centrada en la obra y en la personalidad de este friki de corazón convertido en autor y escritor y que llega a los 20 años de carrera profesional; y finalmente la exposición que como cada año recoge a los Ganadores de los Premios del Salón del año anterior, centrada en autores de la talla y el talento de Gipi, Paco Roca, Carlos Areces, Pasqual Ferry y Roger Ibáñez.



Por lo que se refiere a las actividades que se desarrollarán a lo largo de los cuatro días, las hay para todos los gustos: talleres de comic para los más pequeños; sala de videojuegos para probar las últimas novedades del sector; un stand de la Legión 501 que será uno de los más solicitados a la hora de fotografiarse con jedis, siths y tropas de asalto; mesas redondas, presentación de novedades, encuentros con los autores... Toda una gran variedad de actividades para disfrutar y elegir en cada momento lo que podría uno hacer en lugar de pasar siete horas haciendo cola...


Y hablando de colas, como no podía ser de otra manera, los invitados de este año al salón han despertado gran expectación por su renombre y tirón. Desde luego que la lista es de las que le quitan a uno el hipo. Por lo que se refiere a invitados extranjeros, encontramos a Jim Lee, Mike Mignola, Jim Starlin, Terry Dodson, Jeffrey Brown, Mark Waid, Scott McCloud, Todd Nauck, Janry y muchos otros. Por otra parte, el comic español tampoco dejará de estar presente en concurridísimas sesiones de firmas en las que editoriales como Dolmen, Planeta o El Jueves acercarán a autores con proyección o plenamente consagrados hasta su público. Paco Roca, Bernet, Pere Pérez, Quim Bou, Azpiri, Víctor Santos, David Rubín, Salvador Larroca, David López, Canales y Guarnido... La lista es verdaderamente interminable y una auténtica locura en la que muchos de ustedes estarán plenamente inmersos desde ya mismo. Para una información más detallada y exhaustiva no dejen de visitar la página oficial de FICOMIC o el dossier con información sobre el Salón que el imprescindible Trazos en el bloc elabora como cada año.

Repasando las entradas dedicadas a otros años, los diarios de guerra de un sketch-buster, he constatado que pese a jurar y prometer que no volvería al año siguiente, repetía una y otra vez mis visitas a un salón al que pese a las aglomeraciones y los nervios le tengo muchísimo cariño por diversas razones. El año pasado cerraba la entrada prometiendo que este año sí volvería, y curiosamente no va a ser así por diversos motivos de índole personal y profesional, y reconozco que será muy a mi pesar, echando de menos esas charlas en las colas a lo largo de cinco o seis horas, esas miradas de apremio o de nervio entre aficionados que no colegas, esos clásicos como Tornasol, la Gnomo o mi sosias Librero de los Simpsons, las mochilas, los paseos por la Rambla o el puerto y los pinchos en el Bilbao, la escapada de turismo de rigor... En fin, que este año no prometo nada para el que viene, y que sea lo que sea... ¡Disfruten ustedes por un servidor!

miércoles, mayo 27, 2009

Star Trek: Reinicio/Ignición

La nave de la Federación USS Kelvin investiga una perturbación energética en el extremo de la galaxia. De la nada aparece un gigantesco navío estelar de aspecto terrorífico que exige la presencia del capitán de la Kelvin a bordo. La tripulación de la nave Narada, de origen romulano y bajo el mando del enigmático Nero (Eric Bana), pronto descubre unas intenciones nada amistosas al tiempo que formula crípticas preguntas sobre el dónde y el cuándo se encuentran. En mitad de una batalla épica y trágica entre ambas naves, nace Jaime Tiberio Kirk, y el destino del universo ya nunca podrá ser el mismo...


La juventud no sienta nada bien a un Kirk (Chris Pine) rebelde y lleno de rabia contra el mundo. Arisco, impulsivo y con tendencia a la destrucción y a la violencia, su vida es un continuo revolverse contra la autoridad. En el planeta Vulcano, por contra, un joven mestizo de nombre Spock (Zachary Quinto) ansía encajar en una sociedad fría y racional hasta extremos propios de una máquina que le discrimina por ser hijo de un vulcano y de una humana y por mostrar un asomo de la más grave tara que puede sufrir alguien de su pueblo, emociones. Una serie de fortuitas coincidencias acaban dando con los huesos de ambos en la Academia de la Flota Estelar, uno como cadete de última hora y otro como prometedor oficial de alto rango encargado de evaluar las pruebas de ingreso. Otro cadete con fuerte carácter que entablará una relación de amistad con Kirk es el doctor Leonard "Bones" McCoy (Karl Urban), mientras que la atractica experta en lenguas interplanetarias Niota Uhura (Zoe Saldana) captará su interés "sentimental". Noticias de una fuerte perturbación electromagnética surgen del espacio profundo y la Flota Estelar moviliza a todos sus cadetes. La nave USS Enterprise unirá el destino de todos ellos en un incierto y peligroso viaje hacia lo desconocido, hacia donde ningún hombre ha llegado antes...



La saga cinematográfica de Star Trek había contado con diez películas hasta el momento, seis pertenecientes al reparto original y cuatro a los protagonistas de La Nueva Generación. Los resultados fueron siempre dispares, contando con excelentes películas de ciencia ficción -La ira de Kahn (1982), Misión salvar la Tierra (1986), Aquel país desconocido (1991), Primer contacto (1996)-, dignas muestras de un producto franquiciado -Star Trek. La película (1979), En busca de Spock (1984), Generaciones (1994)-, y algún que otro despropósito como las dos películas que certifican la defunción de la saga atendiendo a sus resultados en taquilla -Insurrección (1998) y Nemesis (2002)-. Buena parte de la irregularidad de la saga fue debida a la diferente factura de la que gozó cada una de las películas, y se aprecia una clara diferencia entre las dirigidas por gente como Robert Wise, Nicholas Meyer o un afortunado Leonard Nimoy que aquellas en las que actores carismáticos pero con poca experiencia tomaron las riendas de la producción con dispares resultados, caso de William Shattner o Jonathan Frakes -que dio una de cal y una de arena, todo hay que decirlo-. Vistos los pobres resultados de Nemesis a nivel de taquilla y el escaso entusiasmo levantado entre el público trekkie al que iba dirigida, los productores dejaron dormir la franquicia el sueño de los justos hasta encontrar alguien idóneo para resucitarla...



Y en este punto entra el mago que ha revolucionado la televisión reciente con series como Felicity, Alias o Perdidos, un productor de olfato más que probado capaz de vender humo y fuegos artificiales sin timar a su audiencia (Cloverfield), y un director competente capaz de imponer su propia personalidad a una estrella y una franquicia establecidas en MI3. Estoy hablando, claro de J.J. Abrams, cuyo interés en el proyecto de Star Trek despertó ilusiones entre los cinéfagos más contumaces como un servidor y cierto recelo entre los seguidores de toda la vida ante la irrupción de un intruso que afirmaba tener conocimientos muy vagos sobre la franquicia. Las noticias sobre el reparto que iban surgiendo con cuentagotas se centraban en actores jóvenes relativamente desconocidos (Pine), provenientes de la televisión (Pegg, Quinto) o con una sólida carrera como secundarios de lujo (Urban, Saldana). Para arropar a la muchachada unos pocos actores veteranos del nivel de Ben Cross, Leonard Nimoy, Bruce Greenwood o Winona Ryder aportaban un plus de prestigio interpretativo al producto. Dando vida al villano de la función, aparecía Eric Bana, la estrella de la peli, aunque visto lo visto, su papel queda reducido a poco menos que un cliché sin peso dramático real que hace lo que hace porque es el villano y es el que debe hacerlo.



Con un reparto ya ensamblado y un diseño de producción realmente espectacular que recuerda en todo momento a los sets clásicos pero a la vez vistos con un sentido del diseño y de la estilización propios de hoy día -algo viejo, algo nuevo, podríamos decir- sólo quedaba crear una historia que satisfaciera a propios y extraños, a seguidores de toda la vida y a nuevos espectadores que se engancharan al nuevo Star Trek, a la primera película trekie genuina del siglo XXI. Los encargados de escribir el guión fueron Roberto Orci y Alex Kurtzman. Ambos cuentan con una dilatada trayectoria como colaboradores, trabajando en series televisivas con Abrams (Alias, Fringe), así como escribiendo conjuntamente los guiones de películas con indudable tirón comercial como La isla o Transformers (y la secuela de esta), ambas dirigidas por Michael Bay. La máxima prioridad de ambos estaba clara: crear una historia que no traicionase el pasado de la saga, tanto televisivo como cinematográfico, y a la vez garantizar el futuro de la película y por extensión de la franquicia. El resultado es modélico en tanto en cuanto esta película puede considerarse al mismo tiempo precuela y continuación directa de la saga original -y me cuido muy mucho de desvelarles detalles porque merece la pena ver el encaje de bolillos argumental y a nivel de continuidad-, y el envoltorio escogido para presentar esa historia es una película de acción y aventuras adrenalínica y espectacular que ha sabido conectar con los dos públicos a los que iba dirigida. La pega, y yo siempre encuentro una, es que la película nos coloca directamente en el segundo acto de la acción, mientras que el verdadero origen de Nero, así como el desencadenante de la tragedia cósmica que presenciamos, tiene lugar en el comic precuela del film Star Trek: Countdown, con lo que al fin y a la postre, en pantalla, tanto las motivaciones como la tragedia de Nero quedan reducidas a un simple y rutinario flashback que explican porqué es el malo, hurtando cualquier tipo de conexión emocional con el personaje.


La película ofrece lo que promete y en abundancia. La trama sigue el viaje iniciático de James T. Kirk en busca de sí mismo y de su lugar en el mundo. Las similitudes con Spock resultan evidentes, y la relación entre ambos progresa e impulsa el desarrollo de la acción, pasando de ser primero antagónica y luego mostrando atisbos de acercamiento y comprensión atendiendo a sus formas de ser complementarias y a las semejanzas en sus azarosas y complejas vidas personales. El enfrentamiento con Nero no es más que una simple excusa argumental para dar lugar a la formación de la tripulación estable y definitiva del USS Enterprise tal y como los seguidores de la saga la conocen, y dejar el camino abierto para toda una serie de hipotéticas futuras nuevas aventuras. Pero estos personajes, siendo los mismos que conocemos, son a la vez distintos. El joven pero eficiente Chekov (Anton Yelchin), el dinámico y aventurero Sulu (John Cho) o el extrovertido y brillante Scotty (Simon Pegg) completan una tripulación acorde con los tiempos que corren, más dinámica, propensa a la insubordinación o a tomar decisiones arriesgadas, y a jugar al límite de lo que permiten las reglas establecidas.


Es más que evidente, y algo reconocido por los guionistas, la búsqueda de un modelo de cine fantástico más dinámico y orientado hacia el gran público, con más movimiento y espectacularidad en pantalla, algo que ellos concretan en la saga de Star Wars y en la influencia que ha ejercido sobre esta nueva Star Trek, menos propensa a los diálogos rimbombantes y llenos de significados filosóficos y antropológicos y más dispuesta a buscar una buena pelea allá donde haga falta. La épica de los enfrentamientos con la astronave de diseño gótico espacial Narada, subrayada por unos vistosos efectos digitales y una impresionante banda sonora de Michael Giaccino (otro habitual colaborador de J.J. Abrams) está a la altura de cualquier batalla espacial rodada por Lucas, y tanto Kirk como Spock hacen alarde de una fisicidad y una fortaleza que sus predecesores apenas insinuaban, llegando incluso hasta el extremo de adoptar dudosas tácticas de infiltración más próximas a una misión suicida que a una estrategia cuidadosamente planificada y con visos de alcanzar el éxito.


Quiero destacar, una vez más, la importancia de contar con Abrams como director e impulsor de un proyecto que necesitaba como agua de mayo ideas frescas y sangre nueva ajena al mundillo endogámico en el que la franquicia parecía haberse instalado. La perspicacia de J.J. a la hora de saber conectar con las audiencias más jóvenes ha quedado demostrado con el éxito de público a lo largo y ancho del planeta, y sus habilidades como cineasta han sido unánimemente respaldadas por una crítica que ha considerado Star Trek como una de las mejores muestras de cine de entretenimiento vistas en mucho tiempo. Pero además de eso J.J. sabe que sus seguidores queremos un plus extra, un algo más que conecte esta cinta futurista con el Abramsverso, y ni siquiera en ese aspecto hemos quedado defraudados. Los guiños que Abrams se dedica a sí mismo y a sus obras anteriores (la esfera de materia roja de Rambaldi, la bebida Slusho, una criatura sospechosamente parecida a la de Cloverfield) están ahí para satisfacer a sus seguidores, pero el tipo es lo suficientemente inteligente como para saber que los guiños trekie son todavía más necesarios para ganarse a un público que quizá pueda sentirse algo desorientado o desplazado ante tanto cambio radical y tanta actitud actual en "sus" personajes. La lista sería interminable, así que citaré tan sólo las dos que más me llamaron la atención: el famoso -y bello-parlamento sobre la amistad de Spock a Kirk y la broma a costa de los tripulantes de rojo y su destino fatal, aunque hay muchas referencias al universo Trek tradicional como la presencia del Capitán Pike, la fugaz aparición de un tribble o la prueba del Kobayashi Maru.


Ya termino con esta reseña que se me ha ido un poco de las manos comentándoles la sensación que me deja esta Star Trek. Por un lado, como película independiente es lo más entretenido, divertido, espectacular y épico que he visto en lo que va de año en pantalla grande, y los resultados, como dije antes, han acompañado a la película garantizando futuras entregas, en las que espero se mantenga el mismo -o mejor, diantre, no debemos conformarnos- nivel de calidad alcanzado. Por otro, la verdad, creo que Abrams llevaba demasiada razón cuando afirmó que este no es el Star Trek de tus padres. Estoy a favor de la acción y del entretenimiento, y creo que era algo que le faltaba a la saga. Es pronto para decir que Star Trek ha perdido sus señas de identidad y que ha adoptado una nueva filosofía más acorde con los tiempos modernos, más guerrera y superficial, más molona en poses y adusta en actitudes y habrá que esperar a futuros títulos para ver cómo se desarrolla la cosa. Yo nunca he sido trekkie y la he disfrutado como un cosaco, aunque, y ya no me repito más, ciertas actitudes me chocan: un capitán y su segundo nunca abandonarían su nave para ir en misión suicida sin cobertura alguna, ante un enemigo vencido y humillado uno esperaría otra actitud que la mostrada en la película... Algo que es pecata minuta comparado con la diversión que, por fin, he vuelto a sentir en la oscuridad de una sala de cine y rodeado de amigos que la disfrutaron igual o más que yo.

lunes, mayo 25, 2009

Vaya toalla de lunes orgulloso

Arrancamos una semana con bastante fuerza tras recuperar parte de la energía perdida y afrontamos una jornada rica en efemérides significativas para servidor de ustedes: el 32º aniversario del estreno de Star Wars, la conmemoración del humorístico e imaginativo universo creado por Douglas Adams en su Guía del autoestopista galáctico –serie de novelas que siempre tengo en mente comenzar a leer aunque nunca lo haga- con el día de la toalla, y ese invento a medio camino entre el absurdo comercial –ya se venden productos que celebran el día del friki y las grandes compañías cinematográficas lanzan campañas dirigidas hacia ese sector específico- y la anárquica y festiva sinvergonzonería de un colectivo que disfruta trasladando sin pudor sus filias a la calle, ya se trate de un paseo zombie, de una quedada temática de clones de la República –galáctica, se entiende- o de una partida de rol en vivo por cualquiera de las calles de una gran ciudad española. Vamos, que hoy hay para que todos estemos contentos, cada uno en lo suyo.


Sí, ya SÉ que la foto es del set de El imperio contraataca, pero no he podido resistirme...

Por lo que toca a este espacio virtual, esta semana me temo que compromisos con la gloria deportiva –ya sea en la victoria o en el fracaso- que promete la final del miércoles y una momentánea recuperación de mis deberes como librero de la Guarida del Androide ilicitana me van a tener algo liadillo, por lo que no me atrevo a prometerles nada. La semana pasada, mucho más tranquila sí pude cumplir con casi todos mis objetivos. La reseña Trek se resiste, pero como dirían los Borg: la resistencia es fútil… No dejen de pasar por aquí para comprobar que sorpresas les preparo sobre la marcha.

Y para empezar la semana, una canción enérgica que podría ser considerada también uno de los temas más negativos de la historia de la música, la canción Nobody but me en versión del grupo Human Beinz en la que se cita no 100 veces y nadie 46, pero destila una alegría y un buen rollo espectaculares. Si les suena la canción es porque un operador telefónico la ha lanzado como apoyo de campaña, aunque los cinéfilos de pro la recuerden por su aparición en las bandas sonoras de dos obras maestras como son Kill Bill vol. 1 e Infiltrados. Porque nadie como yo sabe bailar el bugalú, no no no no no… Pasen una buena semana y tengan mucho cuidado ahí fuera, sobre todo los que se lancen de cabeza a la ordalía y al frenesí sin control del próximo Salón del Comic de Barcelona. Abandonad toda esperanza, aquellos que entréis allí por vuestra libre voluntad, de conseguir un dibujo de Jim Lee que no exija diez horas de cola… O algo.

Nobody but me
Human Beinz

No no no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no

Nobody can do
The shing-a-ling
Like I do

No no no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no

Nobody can do
the skate
Like I do

No no no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no

Nobody can do
The boogaloo
Like I do

No no no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no

Nobody can do
the philly
Like I do

Well don't you know I'm gonna skate
I'm doin', ain't nobody doin'
But me baby
Nobody but me

Yes i gonna philly, I'm doin'
Ain't nobody doin'
But me baby
Nobody but me

Well let me tell you nobody
Nobody but me
Well let me tell you
Nobody, nobody, nobody, etc.


Regalito espesial, la pelea completa de La Novia contra los 88. En el minuto 4 pueden comprobar la maestría habitual con la que Tarantino cambia el ritmo de la banda sonora e integra cualquier tipo de música con la masacre, pasando de música japonesa al clásico de los Human Beinz sin despeinarse.



Regalito espesial dos, en el que les dejo la canción interpretada por los Isley Brothers en su versión original y la versión que lanzó la canción al éxito de la mano de los Zerez Humanos. Se me van los pies mientras escribo estas líneas, redios.



domingo, mayo 24, 2009

Sketch-busters CXIII: Tim Sale (I)

Toca hoy dibujo de Tim Sale por dos motivos, por un lado para celebrar el final de la tercera temporada de Heroes -para nosotros, al menos- y para recordar la próxima celebración del Salón del Comic de Barcelona, al que este año mucho me temo que salvo milagro de última hora no acudiremos. Vayamos con Mr. Sale, dibujante que ha conseguido labrarse una legión de seguidores gracias a trabajos de altísima calidad artística en los que el diseño, la narración y la estilización del dibujante se han convertido en marca de estilo característica. Disfrutar de obras como El largo Halloween, Las cuatro estaciones, Spiderman: Azul, Batman: Cuchillas resulta algo escandalosamente fácil, pues junto a unos guiones afortunados de Loeb o Robinson encontramos a un artista cuya evolución ha sido espectacular. La jugada mediática del dibujante, que aportó sus dibujos como parte de la trama de Heroes a modo de pinturas proféticas, le reportó todavía más popularidad y royalties si cabe que los que ya disfrutaba por sus trabajos previos. Esto fue algo más que constatable el año pasado en Barcelona, pues el autor ya había visitado la ciudad condal cuatro años antes y ni mucho menos había convocado el gentío que se agolpaba en el stand de Planeta a lo largo del sábado buscando una firma y una dedicatoria de Tim Sale. Precisamente en aquella primera visita, en la cual realizó pocos dibujos y yo no tuve suerte alguna, se produjo otra de esas bochornosas anécdotas que suelo protagonizar de forma fortuita: tras darle unos tebeos para firmar, y viendo que no había posibilidad de que realizara dibujos en aquella sesión opté por darle un poster de Wizard para que lo firmara. En el preciso momento en que me lo entrega una caca de paloma se estampa justo en el centro del dichoso poster y yo quiero ser tragado por la tierra. Así que ni dibujo ni dignidad, pero ahí queda el poster firmado.

Por esa razón Sale fue uno de los objetivos prioritarios del pasado Salón de Barcelona, y lamentablemente por cuestiones de horarios nos vimos abocados a hacer cola el peor día para ello, el sábado sabadete en que acuden al Salón hasta los tatos en busca de firma, dibujo o lo que sea. Como he comentado antes, se notó horrores el tirón popular que la serie había creado, y más todavía con la publicación del tomo centrado en las andanzas de Claire Bennet, Matt Parkman, Nathan y Peter Petrelli y demás faunas con poderes y neuras. La gente se agolpaba literalmente alrededor del stand y cuando se repartieron los números para la sesión se agotaron en seguida. Dejando de lado aquellos que cogieron dos números para dos sesiones diferentes, se desató una verdadera histeria entre los que no habían conseguido número. Gente que no había comprado más que un tebeo en su vida -el de Heroes- y que no entiende ni de colas ni de realidad exigía que se dieran más números. Si en una sesión normal 10 o 15 personas pueden considerarse afortunadas de conseguir su dedicatoria con dibujo allí se exigía que se repartieran 40, 50 números. Los empujones, nervios y apretones fueron realmente exasperantes, y gran parte de las pocas ganas de repetir este año la tuvo esa sesión de firmas y el conato de pelea en la sesión de Moebius de la mañana del domingo. No sé ustedes, pero mi vida no se acaba por un dibujo más o menos. Finalmente, llegó nuestro turno y Leti pidió para ella esta sencilla Claire en traje de animadora. Sale comentó que era su personaje favorito de la serie, el que más disfrutaba dibujando, y la verdad es que se notaba, pues se esmeró un poco más en los detalles. Querría decir que mereció la pena, pero la verdad es que lo único que sentimos fue alivio cuando acabamos allí y nos marchamos al hotel. En fin, Salva a la animadora, salva al mundo... Y mantén siempre la educación.


sábado, mayo 23, 2009

Heroes: Una temporada, dos volúmenes

Más de un año después de haber visto la segunda temporada he dado buena cuenta de la tercera a lo largo del último mes, aunque en este caso he dejado una semanita larga de reposo entre el final de la primera parte de la temporada y la segunda. La segunda temporada de la serie fue una de las más perjudicadas por la huelga de guionistas, ya que cogió a la serie en plena emisión y tuvieron que dar un apresurado final a las tramas abiertas en apenas un par de capítulos, lo que provocó no pocas críticas entre los seguidores de la serie y la sensación de que muchas cosas se habían quedado en el tintero o se habían forzado hasta el límite. A pesar de eso, la disfruté como quien se come un helado en una tarde de verano, saboreando el momento y olvidándolo por completo hasta el siguiente. Otra de las críticas que había recibido la serie era la de alargar en exceso una trama muy sencilla, y así en un planteamiento diametralmente opuesto, la primera temporada había estirado como el chicle su argumento dilatando la resolución de la serie de forma harto artificial y provocando a veces la exasperada impaciencia de los espectadores. En el término medio está la virtud, y eso es algo que Tim Kring, creador de la serie, parece haber querido aplicar en esta temporada, que ya desde el principio se divide en dos arcos argumentales o volúmenes que disfrutan de una historia algo más contenida y de una planificación independiente para cada uno de ellos: Villanos y Fugitivos.


El tiempo pasado desde el final de la segunda desde luego se ha hecho notar, y comenzar a ver el primer capítulo del tercer volumen fue algo verdaderamente complicado a la hora de seguir las andanzas de todos los personajes, quizá el punto más discutible de la serie. Al tratarse de una historia coral que sigue a decenas de personajes y sus familias uno ya no sabe cómo murió quién, de dónde sale cada cual o porque en ese universo hasta el tato parece tener un poder o poder conseguir uno. En cuanto uno tira de resúmenes y coloca a cada uno en su lugar empieza desde luego un viaje lleno de emociones y de giros argumentales que van desde la genuina sorpresa al rocambolesco cambio de actitud. La serie mantiene todas sus constantes, incluso depuradas, y prosigue enseñando de forma más o menos realista el modo en que gente normal lidia con la presencia de unas habilidades que distan mucho de hacerles la vida más fácil. Es curioso que únicamente Hiro, lector compulsivo de comics, fantasee con la idea de convertirse en un superhéroe con su guarida secreta, sus gadgets y sus compañeros. Los demás únicamente aspiran a volar bajo radar y a arreglar los problemas que van surgiendo, provocados en muchos casos por ellos mismos.


Villanos es el arco más espectacular y ofrece un poco de todo, desde venganzas minuciosamente orquestadas hasta planes para exterminar a la humanidad, y todo ello descubriendo a un buen puñado de personajes que recuerdan a Flash o al Puppet Master. Conforme transcurre la historia hay momentos en que uno parece estar viendo a Bishop intentando acabar con Xavier para salvar el futuro o a Sebastian Shaw liderando su peculiar fuego infernal (hasta tiene a Mente Maestra a su servicio) e intentando acabar con todo aquel que se cruce en su camino. Destaca sobremanera la importancia a nivel argumental que en este volumen adquieren los progenitores de los personajes, algo que ya había tenido su importancia pero que aquí obtiene la cancha necesaria para desarrollar a personajes con cierta profundidad como Angela Petrelli o las madres de Claire. La resolución de la historia en un espectacular doble capítulo que nos vuelva a meter de lleno en un eclipse y que muestra las peleas más espectaculares vistas hasta ahora en Heroes deja toda la trama en el aire y nos lleva hasta el cuarto volumen...


Fugitivos presenta a todos los personajes a la carrera, huyendo de estos, de aquellos, unos de otros y hasta de ellos mismos. El guión aquí recuerda poderosamente a la Guerra Civil marvelita, con actas, iniciativas y registros, y la cosa progresa de forma un tanto más errática, incluyendo un más que necesario sentido del humor en ciertos momentos que alivian la tensión de una situación que ya no podía ponerse peor para los Petrelli, Nakamura o Parkman. La inclusión de actores de peso en esta temporada ha beneficiado mucho al nivel interpretativo de la misma. Robert Foster o Zelko Ivanek componen unos villanos de libro, letales y peligrosos, y John Glover en un papel muy similar al que interpreta en Smalville se apaña para robar los mejores momentos de su capítulo.


Heroes se ha acabado conviertiendo en un placer culpable, pues los lectores habituales de comics sabemos muy bien de dónde viene cada "homenaje" argumental o cada personaje con poderes sospechosamente similares a personajes existentes, y por tanto muchos giros nos resultan previsibles y muchos recursos del género -resurrecciones, cambios de bando, futuros alternativos, sacrificios redentores- nos parecen burdos trucos repetidos hasta la extenuación. Pero a pesar de eso desde el momento en que veo el primer capítulo de cada volumen ya no puedo para hasta terminar el arco en cuestión. El formato televisivo además permite ver dos capítulos comodamente de una sentada, y eso es algo que noto que me está haciendo consumir más televisión en detrimento del cine, y es que la manía de alargar el metraja de cualquier película por encima de las dos horas hace que a veces cueste un mundo encontrar un hueco. Personalmente sigo en el carro de Heroes y espero con bastantes ganas la siguiente temporada. Afortunadamente gracias a la planificación de esta última recuerdo perfectamente en qué lugar y en qué estado se han quedado la mayoría de personajes. Por cierto, no se quejaran ustedes de un artículo que carece de spoiler alguno. De tan ambiguo parece que ni siquiera haya visto la serie.

jueves, mayo 21, 2009

No pudo ser: El primer arte supera al noveno

Rafael Marín ha escrito la siguiente nota para todos aquellos suscritos a la Plataforma Pro Premio Príncipe de Asturias para Carlos Giménez:

Como ya saben ustedes, el arquitecto Norman Foster ha sido galardonado con el premio Príncipe de Asturias de este año, premio al que habíamos presentado a nuestro Carlos Giménez. No ha podido ser esta vez.
Era muy difícil, y desde el principio lo sabíamos todos.
Creo, no obstante, que no hay motivo para el desencanto, sino para la alegría. Porque Giménez y la historieta se han medido contra los pesos pesados de las otras artes, y porque ha estado ahí, batiéndose el cobre, hasta el último momento. Porque por una vez el mundo de la cultura y de la historieta (perdonen ustedes el plenoasmo innecesario) ha funcionado como una piña y ha hecho oír su voz y ha refrendado su propuesta.
Y porque nadie, ni siquiera Foster, hoy galardonado, se ha llevado el premio a la primera.
Todos podemos darnos por satisfechos. Hoy la historieta ha entrado por la puerta grande en el mundo de la cultura "oficial". No cabe responsabilizar al jurado (donde hay nombres muy importantes y gente que conoce perfectamente la labor de Giménez) más que de resolver la difícil papeleta que tenía ante sí: elegir a los mejores de entre los mejores de un buen puñado de campos.
Así, gracias a todos los que han apoyado esta candidatura. Al mundo de la historieta, a la Semana Negra de Gijón, a las universidades, escritores, blogueros y cineastas que han avalado con su firma nuestro deseo. Los emplazo a todos para otro año.
Y gracias, claro, a Carlos Giménez: por su constancia, por su sencillez, por su gran obra digna de tantos premios.


Dado que este ha sido un empeño seguido con gran ilusión por muchos aficionados al tebeo español, me ha parecido necesario cerrar la aventura emprendida este año con el fallo del Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Nada que objetar, pues la proyección internacional y la relevancia de muchos de los proyectos de Foster que realzan las urbes de medio mundo lo merecen. Quizá en otra ocasión...

lunes, mayo 18, 2009

Este lunes muerde

Por si fuera poco el madrugón de cada lunes después de un fin de semana con poco descanso y menos tranquilidad, por si no fuera suficiente el fichar en un trabajo en el que a veces te dan ganas de coger el organigrama interno y empezar a llamar a los compañeros por su cargo y categoría en lugar de por su nombre... A todo eso he tenido que sumarle esta mañana un susto mayúsculo cuando un pastor alemán de mediano tamaño se ha lanzado a morderme sin provocación y con el único aviso de una mandíbula en posición de morder que ha desgarrado mis vaqueros. La historia, tras un nuevo ataque a una universitaria era que la perra, pues de una pastora alemana se trataba, abandonada en estado de buena esperanza en el campus, había dado a luz bajo el edificio en el que trabajo y trataba por todos los medios de proteger a sus cachorros. Desde luego ha sido una forma bastante estresante de empezar la semana y afortunadamente no he tenido que vacunarme, siendo la única baja del susto mis pantalones.


Ya recuperado y en la relativa tranquilidad de chez Plissken les avanzo algunos de los contenidos que espero poder dejarles por aquí a lo largo de los próximos días, y es que hay en proceso sendos artículos sobre la tercera temporada de Heroes (sin spoilers) y la película de Star Trek (con algún spoiler), que esta semana ha confirmado su éxito arrollador grantizando de esa forma que la franquicia continuará por los senderos abiertos por Abrams y su nuevo reparto de jóvenes promesas de la Flota Estelar. A eso sumaremos las habituales entradas dedicadas a los dibujos de convención y a los originales, con lo que tendréis un poco de todo.

Para terminar, y para quitarme de encima el mal rollo y el susto que me ha acompañado buena parte de la mañana, os dejo con una canción festivalera que reivindica la movida de Manchester de finales de los 70 y los 80, desde los grupos impulsados por la discográfica Factory Records fundada por Tony Wilson (Joy Division, New Order, Happy Mondays) hasta la mítica discoteca Hacienda, en la que se consolidó en gran medida lo que hoy entenderíamos por cultura rave. Condensada en esta canción está buena parte del contenido de esa gran película que es 24 hour party people y que se centra en la arriesgada aventura musical y empresarial de Tony Wilson. La celebración de la fiesta como algo lúdico para disfrutar en comunidad respetando a los demás y el recuerdo para una época ciertamente interesante se suman a una melodía electrónica evocadora y a unos coros eufóricos. Intenten localizar la canción y disfrutar de ella porque merece muy mucho la pena. Y ya puestos, vean 24 hour party people, comedia agridulce que repasa el movimiento musical de Manchester con una alegría y una celebración no exentas ni de tristeza ni de detalles escabrosos.

Manchester
The Times

Buildings of grey on a liquid sky
Turns the day into night
Bars are filling with the fighting Irish
Smoking married couples dressing down for the weekend
Bloodshot girls from tight fisted typing
Entering blaring dance halls
Hard faced villians dressing up for the drinking clubs
Whilst civilians sit watching television

Bouncers in tuxedos, with butterflies round their necks
Love tatooed on the right hand and hate on the left
Stone Roses just like angels and heaven is this night
dancing with the shop girls and all the sweat shop boys
So were sitting in the dry bar waiting for chase the ace
Hookys by the juke box doing his best to entertain
Look at Tony Wilson, live on channel four
Bet for Rodney Marsh, cos Bests offside again

Manchester, Manchester England
Manchester I'll always love you

I hear a song by Steven Patrick
And the dance hall plays like death
Everybodys starts shouting Hang the DJ
so he puts on 808 State instead
I see your face in The Hacienda
I see a half thats torn in two
I see a breathless fire
The Happy Mondays and a lonely girl called you
A lonely girl called you

Manchester.Manchester England
Manchester I'll always love you

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