sábado, septiembre 06, 2008

XIII Jornadas Internacionales del Comic Villa de Aviles: Una vez más, con sentimiento

Ya ha pasado un año y llegada la segunda semana de septiembre Avilés se vuelve un poco más cosmopolita y comiquera que el resto del año con la celebracion de las XIII Jornadas del Comic Villa de Aviles. Sus calles se llenan de osados aficionados cargados de cuadernos y tebeos a dedicar, sus plazas, decoradas para la ocasión con espectaculares figuras de personajes de tebeo, son el escenario de improvisadas sesiones de firmas a cualquier hora del día, su casa de cultura y la carpa levantada para la ocasión frente a ella se convierten en centro neurálgico diurno de actividades como ruedas de prensa, presentación de novedades, charlas,  mesas redondas y exposiciones, mientras que por la noche, en una carpa abierta casi 24 horas al día, aficionados, autores y organización se reúnen en un totum revolutum hasta altas horas de la madrugada. Este festival en honor del tebeo, al que cada año me cabe el honor y el placer de asistir se ve, por si fuera poco, complementado por la posibilidad de degustar la copiosa y espectacular gastronomía asturiana en comidas patera cada vez más multitudinarias regadas por decenas de botellas de sidriña.





El cartel de este año, una deliciosa ilustración de D'Israeli, es un colorista homenaje a la fantasía y a la imaginación que el comic aporta a nuestras vidas y muy buen reflejo del ambientazo que se vive a lo largo de toda la semana en Avilés.

A escasas horas de que se inauguren oficialmente las jornadas la organización estará dando los últimos y frenéticos retoques para recibir a los numerosos autores que acuden este año como invitados oficiales (Chris Weston, Adi Granov, Michael Avon Oeming, Ivo Milazzo,  Miguel Gallardo, Frazer Irving, Joe Jusko D'Israeli, Liam Sharp, Paco Roca, William Stout, Alan Davis, Pere Joan, Steve Dillon, Mariel Soria, Joan Mundet, Esther Gili, Lola Lorente, Sonia Pulido, Rachel Deville, Clara Tanit, Goran Parlov, Ethan Van Sciver, Javi Rodriguez, Lorenzo Diaz) o que habiendo oido hablar de las jornadas o habiendo sido invitados otros años deciden repetir la experiencia (Rodney Ramos, Dean Ormston, Tommy Castillo, Mark Buckingham, Doug Braithwaite, Vicente Cifuentes, Los BullDamm Boys al completo, Al Barrionuevo, Francis Portela, Paco Díaz y muchos más). Las exposiciones (dedicadas este año a Duncan Fregredo, Joan Mundet, Mariel Soria, y dos exposiciones organizadas por la Concejalía de la Mujer centradas en cinco destacadas autoras españolas -Esther Gili, Lola Lorente, Clara-Tanit, Sonia Pulido y Rachel Deville- y en un repaso a las creadoras femeninas de todo el mundo) estarán ya montadas o recibiendo los últimos retoques de colocación de originales y de iluminación. La carpa estará haciendo buen acopio de barriles de cerveza para abastecernos a todos y los restaurantes de la zona ya estarán pelando patatas como locos para que sirvan de guarnición de los cachopos y escalopines al cabrales que se servirán a docenas la semana que viene. Y nosotros, por supuesto, estamos contando las horas que faltan para poder sentirnos durante unos días asturianos de pura cepa, porque como dicen por allí, los asturianos también nacen donde les da la gana.

jueves, septiembre 04, 2008

Sketch-busters LXXXVI: Mike Ploog

Uno de los alicientes más destacados de las Jornadas del Comic de la Villa de Avilés fue la presencia del ilustrador y dibujante Mike Ploog, un veterano con cuatro décadas de trabajo a sus espaldas que se formó como aprendiz nada menos que de Will Eisner y cuya obra en series de carácter terrorífico para Marvel como Man-Thing, Ghost Rider o Werewolf by night le han convertido en una auténtica leyenda del medio. Precisamente su presencia en Avilés precedió al estreno unos meses después del horrendo film protagonizado por Nicolas Cage sobre el motorista del craneo llameante, con lo que Ploog soportó un bombardo incesante de preguntas al respecto y de peticiones de dibujos de Johnny Blaze (aunque los Hombres-Cosa no se quedaron atrás). A mi personalmente me interesaba mucho más su labor dentro del campo de la ilustración  de diseños conceptuales para el cine y de storyboards, una labor que había desarrollado en películas como Superman III, Supergirl, El secreto de la Pirámide, La pequeña tienda de los horrores, Taron y el caldero mágico, la versión animada de El señor de los anillos y... La Cosa de John Carpenter. Fue un placer poder charlar con él durante unos momentos y agradecerle unas cuantas genuinas pesadillas provocadas por la gráfica plasmación en pantalla de algunos de sus diseños. Y ya puestos, nada mejor que un dibujo de la famosa e infame cabeza-araña que sirve de colofón a una de las escenas más angustiosas, delirantes, surrealistas y escalofriantes de la historia del cine, esa que empieza con la reanimación de un compañero y acaba convertida en un festival de sangre, horror y fuego. He subido el contraste de la imagen bastante debido a que el lápiz quedaba muy desvaído una vez escaneado.



miércoles, septiembre 03, 2008

Tercer aniversario

Tres añazos cumple hoy mismo este vuestro blog amigo, y me cuesta creer a mí más que a nadie que al cabo de ese tiempo esto haya resistido a mi habitual pereza e inconstancia, fatales para otras aficiones. Cuando empecé un agosto de 2005 lo hice de forma titubeante, haciendo mis pinitos en MySpace, y ocultando la existencia virtual de Plissken a practicamente todo el mundo como si de un vergonzoso secreto se tratara. Poco a poco fue migrando la idea y el esfuerzo a Blogger, fui puliendo algunas ideas que me rondaban por la cabeza, descartando secciones o series de artículos, planeando muchas que se han quedado en el tintero por mi ya mencionada y reconocida pereza. Al final, esto había echado a andar casi sin que yo me diera cuenta, y poco a poco actualizar se convertía en una afición más que en una obligación, en algo realizado por gusto para compartir con todos ustedes, ya sean amigos, compañeros de trabajo, visitantes esporádicos o internautas perdidos que han llegado a este blog buscando cosas tan peregrinas como "la enfermera private reparto", i got the power + pelicula de accion o vamos a contradecir cancion del plan vacacional y han huido espantados ante los desvaríos acerca de cine, comic o dibujos varios con los que habitualmente emborrono este espacio virtual.



Pantallazo de un MySpace que permanece sin actualizar tanto tiempo como el que hace que descubría Blogger, y que me resisto a borrar porque en el fondo soy un sentimental.


Pantallazo de la primera plantilla que me gustó en Blogger y que permaneció hasta el año pasado como aspecto habitual del blog. Por el momento mantendré la versión 2.0, aunque no descarto futuros reboots.
Las tradiciones en este blog duran poco, y este mismo año me ha pillado un tanto a contrapie la fecha -y eso que soy el único que la celebra-, quebrantando la intención primera de encargar la segunda commission temática conmemorativa. A pesar de todo, y aunque probablemente llegue con un mes de retraso, este año también habrá un Plissken que celebre de algún modo la existencia de ese otro Plissken virtual amante de los tebeos, el cine, los videojuegos, enamorado del mundo felino en general y de una docena de gatos en particular y friki hasta la médula. Como dijo aquel, hasta el viaje más largo comienza con un pequeño paso, y a veces lo más difícil es caminar solo. Por eso mismo, permítanme, que les de las gracias a propios y extraños, a amigos y desconocidos, a elfos oscuros y ex-compañeros en la distancia, a todos, por haber estado al otro lado de la pantalla y haber compartido de alguna forma un esfuerzo y una ilusión que distan mucho de haberse agotado. Acompáñenme durante los próximos pasos, porque Llámame Plissken les va a ofrecer más, pero no mejor, porque eso... ¡me es imposible!

martes, septiembre 02, 2008

FRA 2008: Las Cenizas del Columpio Standard

Este año no nos estamos perdiendo ni una como suele decirse, y la posibilidad de repetir con el grupo Ash en el festival gratuito FRA (Festival de Rock de Alaquas) estuvo rondando a modo de plan fantasma durante un par de semanas. De nuevo, un arrebato de última hora, una planificación logística cuidadosa (esta vez han sido cinco autobuses y treinta y seis horas de escapada por un concierto de setenta minutos) y un montón de ganas de repetir un buen rato con Tim Wheeler, Mark Hamilton y Rick McMurray nos llevaron hasta Alaquás, una pequeña ciudad del área metropolitana de valencia perfectamente comunicada que desde hace 13 años viene celebrando este festival de música por el que han pasado grupos de la categoría de Lagartija Nick, Los Planetas, Gigolo Aunts, Jon Spencer Blues Explosion, Teenage Fanclub, Rinôcérôse, The Posies, The Charlatans o The Sounds. Este año el festival se comprimía en una sola jornada en lugar de las dos que venían siendo habituales, y el cartel estaba formado en su práctica totalidad por grupos nacionales a excepción de los chicos de Downpatrick que repetían presencia en España casi un año después de su paso por el B-Side Festival de Molina de Segura.




Realmente nuesta asistencia al FRA tenía a Ash como único motivo verdadero, y nos organizamos para poder cenar relativamente temprano y plantarnos en el recinto del festival a eso de las 10 de la noche para poder disfrutar de alguna de las actuaciones previas. Llegamos demasiado tarde para ver a los grupos locales El tio la careta y Decide, pero justo a tiempo de ver el comienzo de la actuación de We are standard, una banda vasca que derrochaba actitud y energía encima del escenario y que movieron a la gente a su antojo con un sonido repleto de influencias rock y electrónicas perfectamente armonizadas.


Ya con la fiesta en el cuerpo y la música resonando en nuestros oídos empezó la cuarta actuación de la noche, El columpio asesino. Este año el rock venía del norte sin duda alguna, pues la banda, pamplonica para más señas, desgranaba los temas de su último album "La gallina" con una fuerza y una calidad musical encomiable, haciendo uso de teclados y trompeta para fusionar gran variedad de estilos en una mezcla llena de personalidad. Lamentablemente se les echó el tiempo encima y tuvieron que cerrar apresuradamente su actuación dando a elegir al público entre un tema propio o una versión de la Velvet Underground, tema este último que bordaron cantando a dos voces teclista y batería. La verdad es que es una putada para un grupo que pone entusiasmo, talento y energía sobre el escenario ver su actuación cercenada de esa manera, pero por lo menos se llevaron un caluroso aplauso del público y una sentida petición de bis.



Y a la una de la mañana llegó el plato fuerte de la noche. Un subidón de energía con Meltdown, Burn Baby Burn y A life Less Ordinary recordaban a los más viejunos del lugar que esta fue una de las bandas con más proyección dentro del panorama del britpop a mediados de los noventa. Con la peculiaridad de contar sólo con una guitarra (Tim Wheeler), un bajo (Mark Hamilton) y el batería (Rick McMurray) encima del escenario, la música atronó y llenó de buenas vibraciones el parque de la Sequieta, con varios cientos de personas bailando, coreando las canciones y siguiendo las evoluciones de la banda sobre el escenario.




Kung Fu, que cerrara el concierto del año pasado sonó a traición en mitad de un setlist que no daba descanso al entregado público (aunque de todo hay, y he podido leer un par de críticas bastante negativas. Nunca llueve a gusto de todos): Oh Yeah, Girl From Mars, Walking Barefoot... La guinda de la noche la pusieron Twilight of the Innocents, tema con el que cerraron el concierto y que ya el año pasado me impresionó como declaración de intenciones de continuar adelante por encima de todo, y un único bis, el tema Jack Names the Planets, primer single del grupo compuesto como homenaje a El talismán de Stephen King y Peter Straub. La noche ya estaba echada y nos retiramos antes de que comenzara la actuación de Lorena C, uno de los grupos participantes en el concurso Rumbo a Eurovisión de este año y cuyo mayor mérito consiste en haber evitado el bochorno de representarnos en el mencionado concurso musical.


Y en principio, y si los Backyard Babies no lo remedian, creo que este año se acabaron las citas musicales, que, la verdad, nos han hecho viajar un poco más de la cuenta además de confirmar a Valencia como una ciudad mucho más accesible de lo que pensábamos y con una oferta cultural más que interesante.

lunes, septiembre 01, 2008

Lunes de ceniza

Un servidor tiene una concepción un tanto peculiar de la vida, a medio camino entre Marisol (la vida es una tómbola aunque no siempre llena de luz y de color y con más boletos malos que buenos) y Nietzsche (que hizo suyo el concepto griego de historia cíclica para formular su principio sobre el eterno retorno de lo idéntico). Partiendo de que uno nunca sabe lo que le puede deparar el futuro, la realidad constata una y otra vez la existencia de pequeñas repeticiones en nuestra realidad, ya sea de año en año o incluso de década en década. La última de estas curiosas coincidencias se producía el pasado fin de semana, cuando, casi un año después de haber visto a la banda norirlandesa Ash en directo en el B-Side Festival celebrado en Molina de Segura, volvíamos a asistir a un concierto de los chicos de Tim Weeler, esta vez en Alaquás y de nuevo en el marco de un festival, el FRA (Festival de Rock de Alaquas), aunque en este caso gratuito. Si hace catorce meses alguien me hubiese dicho que en el plazo de un año tendría la dobre oportunidad de ver a Ash en concierto casi le habría tildado de loco, pero si el mismo demiurgo me hubiese vaticinado que efectivamente los vería en dos ocasiones mi incredulidad hubiese sido ya total. Aún me pitan los oídos y me duelen las agujetas de los saltos y contorsiones varias sufridas durante el evento, del que espero dejar cuenta mañana, pero no quería empezar la semana sin dejar constancia escrita de una de esas curiosas coincidencias mitad fruto del azar y de la voluntad: el primero determinando la actuación en ambito y fechas similares a los del año pasado y la segunda posibilita nuestra asistencia al evento.



Ya centrándonos en la actividad habitual de este vuestro blog amigo, tengo que decir que entramos ya en plena época de reincorporación total a la normalidad más cruel y demoledora, aunque esas mismas fechas en las que todos vuelven al trabajo y retoman la actividad blogueril con más ganas que nunca son las mismas en las que un servidor suele, por un lado celebrar su aniversario -el próximo 3 de septiembre se cumplirán tres años desde que esto comenzara a andar, y aún no me explico porqué me metí en semejante fregado- y por otro parar durante una semana el ritmo de posteo por mi asistencia a las Jornadas del Comic de la Villa de Avilés, que este año se celebran entre el 8 y el 14 de septiembre. Respecto al aniversario, este año las novedades serán mínimas, ya que el habitual dibujo o commission especial este año se ha retrasado un tanto, y aunque hay un Plissken en camino dudo mucho que llegue a tiempo. A cambio habrá un sketch-buster directamente relacionado con John Carpenter, por lo que de algún modo seguiremos celebrando la inspiración última que me empujara a iniciar esta loca y aparentemente inacabable aventura-por el momento- iniciada hace 36 meses. Y sobre las Jornadas, pues como suele ser habitual dedicaré un post a avanzar tanto el cartel como los autores invitados, más que nada por si los indecisos se arrancan a última hora, ya que a los sospechosos habituales no hace falta convencerles. FRA, sketch, jornadas, el repaso a cierto demonio rojo que ha hecho de las suyas en nuestras pantallas serán los contenidos que podrán ver por aquí en los próximos días.

Y para terminar, me van a permitir que, faltando a una regla no escrita de este blog, repita canción y vuelva a compartir con ustedes la canción que lo empezó todo. Ash. Jackie Chan y los X-Men. Kung Fu. Sean ustedes muy precavidos en sus reincorporaciones sociolaborales y como siempre, tengan mucho cuidado ahí fuera. Cuento con verles por aquí a todos a la mayor brevedad posible.



Kung Fu
Ash

Kung Fu do what you do to me
I haven't been the same since my teenage lobotomy
Full on, I moved to Hong Kong
With Bruce Lee's brother and Johnny Wong

I think it's strange
He's friends with Fu Manchu
And he thinks he knows you
Uh uh uh uh uh oh
Oh Daniel San made it in Taiwan
Come on Jackie Chan
Uh uh uh uh uh oh

Last night Jackie Chan came around
I played pool with him and we hung out
Mr. Miagi and the X-men
Called in for a while as well

I think it's strange
He's friends with Fu Manchu
And he thinks he knows you
Uh uh uh uh uh oh
Oh Daniel San made it in Taiwan
Come on Jackie Chan
Uh uh uh uh uh oh

Please welcome
Gary Glitter!
Scooby Doo!
Rock McMurray!
And last but not least
Ladies and gentleman
I give you...
JOHNNY WONG!

Kung Fu do what you do to me
I can't live without my Kung Fu movies
'Shanghai Killers' and 'Deadly Road'
My life was ruined when the Green Dragon closed

Oh I think it's strange
He's friends with Fu Manchu
And he thinks he knows you
Uh uh uh uh uh oh
Oh Daniel San made it in Taiwan
Come on Jackie Chan
Uh uh uh uh uh oh

I think it's strange
He's friends with Fu Manchu
And he's in love with you
Uh uh uh uh uh oh
Oh Daniel San made it in Taiwan
Come on Jackie Chan
Uh uh uh uh uh oh

viernes, agosto 29, 2008

Homenaje a Mike Wieringo: ¿Y si estos fueran los Cuatro Fantásticos?

En los años 90 y durante la etapa en que fue guionista de la colección de Los Cuatro Fantásticos, Walter Simonson introdujo un equipo sustituto que suplió temporalmente a la primera familia Marvel durante los números 347 a 349. Los héroes que salvaron la situación en aquel momento fueron Lobezno, Spiderman, Hulk (gris y listo) y el Motorista Fantasma. Además de la interesante premisa aquellos números fueron dibujados por Arthur Adams y son una especie de clásico para los lectores Marvel, por lo que el año pasado se decidió dedicar un What If a ese momento preciso. Partiendo de la premisa de que Sue, Reed y Johnny hubiesen muerto y Ben hubiese perdido definitivamente sus poderes, ¿y si esa formación coyuntural hubiese decidido mantener vivo el legado de los Cuatro Fantásticos y hubiesen permanecido como equipo habitando en el edificio Baxter? Con unas sanas dosis de humor y un desarrollo repleto de guiños a la continuidad de los personajes y a su galería de secundarios y supervillanos ese What If fue escrito por Jeff Parker y comenzado a dibujar por Mike Wieringo. Desgraciadamente, la inesperada muerte del dibujante dejó el especial en el limbo, con tan solo 9 páginas dibujadas.



En un gesto que le honra, Marvel donó los derechos de la historia a la asociación Hero Initiative que editó el comic de homenaje What If? The Fantastic Four Tribute to Mike Wieringo. Para completar el guión de Jeff Parker y finalizar la historia iniciada por Wieringo se contó con un plantel de dibujantes de vértigo (Arthur Adams, Paul Renaud, Stuert immonen, Cully Hamner, Alan Davis, Casey Jones, David Williams, Sanford Greene, Humberto Ramos, Skottie Young, Mike Allred, Barry Kitson, Karl Kesel), que se encargaron de ilustrar una o dos páginas. Por si no resultara suficientemente impresionante la lista de autores que ayudaron con su arte a homenajear a un amigo y colega, el comic se completa con una serie de sentidostextos de recuerdo y tributo a Mike, empezando por su hermano Matt y siguiendo por Chuck Wojtkiewicz, Scott Hampton, Mark Waid (con quien el dibujante mantuvo una prolífica relación artística y laboral a lo largo de los años), Jeff Parker, Richard Case,Todd Dezago (otro de sus colaboradores habituales y cocreador de la serie Tellos).


Como comenté el lunes este es un tebeo que hubiese deseado siquiera que existiese, al menos en esta forma, pero que demuestra que dentro de la industria aún queda un hueco para el recuerdo de las amigos perdidos y para las buenas causas. Si los beneficios de la venta de este tebeo ayudan a la familia de Mike o a la de artistas que pasan por momentos de necesidad, bienvenido sea. Y si sirve a modo de memorial y homenaje a un gran dibujante y, por lo que nos dicen sus amigos y compañeros de trabajo, mejor persona, un servidor lo menos que puede hacer es contribuir en la medida de lo posible a honrar su recuerdo. Y esta misma noche comienzo a releer sus números para Flash. Toma serendipia.

miércoles, agosto 27, 2008

Hancock: Un héroe mejor

John Hancock (Will Smith) vive en la ciudad de Los Angeles como un vagabundo más, sin preocuparse de su higiene o de su alimentación y bebiendo ingentes cantidades de alcohol que convierten su vida en una resaca perpetua. Su mal genio y sus malos modales no le granjean la simpatía de sus conciudadanos y cualquier intento de ayudar a la comunidad se salda con resultados que van de lo catastrófico a lo nefasto. Nada de eso sería especialmente relevante si no sucediera que Hancock posee poderes sobrehumanos. Puede volar, es invulnerable y su fuerza no tiene límites, con lo que sus descontroladas acciones contra criminales o desastres naturales suelen provocar millones de dólares en daños que el consistorio de Los Angeles paga a regañadientes y los ciudadanos sufren cada vez con menos paciencia.


La existencia de Ray Embry (Jason Bateman) dista también bastante de ser perfecta. Presentado como el Bono del marketing, Ray centra sus esfuerzos en popularizar una marca de imagen con fines altruistas que intenta asociar a las grandes compañías para que estas compartan parte de sus beneficios con organizaciones benéficas o causas nobles. Los intentos de Ray de llevar algo de humanidad y generosidad al mundo empresarial se saldan con un fracaso tan sonoro como el de Hancock a la hora de emplear sus poderes para hacer el bien, y ambos son vistos como verdaderos leprosos, el primero en el seno de la comunidad empresarial corporativa, y el segundo en el marco de la humanidad. Pero el destino jugará a favor de ambos cuando un inoportuno accidente una los destinos de Ray Embry y de John Hancock, y el primero decida agradecer al superhombre su ayuda realizando una campaña de limpieza de imagen. Los consejos de Ray y el contacto de Hancock con la familia Embry (Charlize Theron y su adorable retoño) ayudarán al único ser sobrehumano que existe sobre la faz de la tierra a averiguar sus raíces y a encontrar un propósito a su existencia.


Hancock es una de esas películas que los estudios han venido desarrollando a lo largo de los últimos años alrededor del concepto de superhéroe, con múltiples guiños y homenajes al universo de los tebeos pero desarrollando conceptos relativamente originales para la gran pantalla. Películas como Mi super ex-novia, Jumper, Sky High, Mistery Men, Los Increíbles o El protegido han indagado en torno al concepto de superhéroe con desiguales resultados y salvo la última de ellas casi siempre desde la perspectiva de la comedia. Partiendo de esa idea que está a medio camino entre el homenaje y la parodia, Hancock no niega su carácter de producción de estudio típicamente veraniega, cuya principal intención es la de hacer dinero sin adornarse con excusas baratas o ínfulas artísticas desmesuradas. Tanto productores (Akiva Goldsman -alejado de los guiones, gracias a Dios- y Michael Mann entre ellos) como director (un Peter Berg más acomodaticio que el que debutara con Very Bad Things pero más eficaz que el que dirigiera The Kingdom) y actores (la trinidad Smith-Theron-Bateman) son conscientes de estar realizando un producto efímero, de temporada, pero no por ello bajan los brazos, e intentan ofrecer, cuando menos, un genuino espectáculo que entretenga al espectador.


La película parte de una campaña publicitaria bastante dilatada y extensa, y personalmente tenía miedo de que ya me hubieran contado la película en los trailers. Afortunadamente para todos, si bien los momentos cómicos sí habían sido bastante explotados en avances y spots, el guión oculta el desarrollo de la trama a la perfección, con lo que se puede decir que los trailers contaban en detalle la primera media hora de película, dejando espacio para la moderada sorpresa y para el desarrollo de una trama que, aunque pueda parecer previsible, resulta entretenida y bien plasmada en imágenes. Como me niego a revelarles nada de la sorpresa o sorpresas que Hancock reserva a su audiencia, me centraré en destacar algunos de los aspectos que me gustaron lo suficiente como para escribir estas líneas. Para empezar, hay que agradecer un metraje ajustado que no intenta estirar el chicle. Hay la cera que arde y no tiene sentido alargar la trama más que los ochenta minutos necesarios para conocer la historia de Hancock y la familia Embry. Igualmente se rehuyen algunos tópicos como la necesidad de buscar una némesis a la altura del héroe con origen rocambolesco. Las reglas de la película son bastente claras en ese aspecto y realmente muestra más de un punto de contacto con El protegido, al mostrar desde una perspectiva realista aunque en tono de comedia, a ratos chusca, a ratos más chusca qué sucedería sin en un mundo como el nuestro un tío superfuerte actuara como un macarra de playa malhumorado y con poco sentido de la responsabilidad.


Con un desarrollo realmente ameno que hace volar el metraje y un agradecido convencimiento por parte de los protagonistas a la hora de componer sus personajes, todos ellos resultan creíbles en sus papeles. Will Smith como siempre se reserva la parte del león, con su héroe chulo, macarra, malhablado y capullo pero que en el fondo únicamente reacciona ante un sentimiento terrible de soledad y desarraigo. Jason Bateman interpreta con su convicción habitual al middle guy al que nos tiene acostumbrados en Arrested development o Juno, y al igual que en estas muestra una más que agradecida contenida vis cómica, mientras que Charlize Theron está perfecta en un papel aparentemente desagradecido como el de madre de familia. Igualmente efectivo es el tramo final de la película, el clímax espectacular y emotivo, en el que Hancock hace suyo el principio eterno de un gran poder conlleva paparruchas. Rodado con garra y con considerables dosis de tensiçon, por unos momentos la película se acerca más a El protegido que a Mistery Men y adquiere una dosis -mínima, no se preocupen- de trascendencia épica que deja las espadas en todo lo alto.

martes, agosto 26, 2008

El baúl de Plissken: Commissionando: Renato Guedes

Esta es una de las secciones que cuenta con más entradas. Al principio se escribia sola, dada la enorme cantidad de autores dedicados a este menester. Ahora, cuando ya han aparecido más de setenta dibujantes por ella, ya cuesta un poco más seleccionar dibujantes que de verdad merezcan la pena y que cuenten con ejemplos espectaculares a la vista para ilustrar su labor. Renato Guedes es uno de esos artistas cuyo trabajo habla por sí mismo, y de qué manera, con un acabado técnico perfecto y unos resultados realmente hermosos. Además, la publicación del post me deparó una de esas gratas sorpresas que alimentan el ego del blogger aficionado que se dedica a esto por amor al arte, y es que gracias a la magia de Google el propio Renato había descubierto el blog y se tomó la molestio de mandar unas lineas por correo agradeciendo la difusión dada a su trabajo. Un detallito como ese ya justifica por sí sólo la sección. Tampoco está de más recordar a un autor que pronto estará de actualidad en nuestro país gracias a su etapa en Superman y volver a subir unas ilustraciones que me siguen pareciendo realmente tremendas. Y además, por si todo lo anterior no resultase suficiente, amplío la galería con dos commissions más: una sensual vampirella y un majestuoso Catman, recuperado recientemente en la adrenalínica Seis Secretos y aquí plasmado condenadamente bien.

Retomamos esta sección que las últimas dos semanas se dedicó en repasar las commissions que el año pasado entraron a formar parte de mi modesta colección y lo hacemos con un dibujante brasileño cuyo prometedor trabajo publicitario y conceptual al poco de finalizar sus estudios de arte le valieron diversos contratos para trabajar en los Estados Unidos, primero realizando adaptaciones de series televisivas como Stargate o 24 y posteriormente firmando un contrato en exclusiva con DC para la que ha trabajado en varias colecciones relacionadas con el Hombre de Acero (entre ellas la que adapta la serie televisiva Smallville). Otros proyectos que se han beneficiado de los limpios y dinámicos lápices de este joven brasileño han sido el spin-off surgido de Crisis Infinita, OMAC o un arco argumental de la serie Supergirl. Renato Guedes, pues no es otro el dibujante al que hoy dedicamos esta sección, realiza commissions ocasionalmente con resultados tan espectaculares como los que podéis comprobar en las ilustraciones que acompañan a estas líneas y que a buen seguro hacen las delicias de sus afortunados propietarios. La representación de Guedes corresponde a la página Comic Art Ink, que representa a otros artistas brasileños como Joe Prado, Adriana Melo o Joe Bennet. Junto a una selección de arte original en venta con páginas de series como Brave New World, OMAC, Supergirl o Action Comics podemos encontrar la sección de commissions, en la que junto a un album de ilustraciones digital que muestra el buen hacer de Renato en casi todos sus encargos aparece la lista de precios de los mismos, que van desde los 120 dólares por un sketch de convención a lápiz de un personaje con fondo mínimo hasta los 350 dólares que puede costar una ilustración entintada y con aguadas. Termino ya mi cháchara insustancial y les dejo con unas preciosas ilustraciones que muestran a una regia Wonder Woman, una letal Viuda Negra, una Gata Negra mejor acompañada que nunca, un Capi en faena acompañado por Sharon Carter, una explosiva ilustración con la Legion de Super-Heroes que no se imaginan ustedes la envidia que me da y cerrando este festival los Mejores del Mundo dispuestos a enfrentarse a quien haga falta.
















lunes, agosto 25, 2008

Lunes para correr, lunes para avanzar

Poco a poco nos vamos acercando ya al fin de la temporada vacacional por excelencia, a la reincorporación de todos a sus respectivos lugares de trabajo o de estudio, al clima suave y melancólico del otoño. Pero a medio camino de todo eso y a tan sólo dos semanas de distancia se encuentran las Jornadas del Comic de la Villa de Avilés, una cita ineludible para el que suscribe estas lineas y las auténticas vacaciones de verano de los últimos cuatro años. Conforme se vaya acercando aún más la fecha dedicaré alguna entrada a comentar cartel e invitados, como suelo hacer cada año, pero por el momento, me gustaría compartir con ustedes las enormes ganas de volver a sentirme en casa y entre amigos a 904 kilómetros de mi hogar habitual.

Para suavizar los nervios de la espera, una buena dosis de asfixia laboral, una pizca de lecturas a elegir entre el montón de comics atrasados, y una ración casi diaria de actualizaciones de este vuestro blog amigo. Esta semana despediremos la sección del Baúl de Plissken rememorando un commissionando que me reportó una sorpresa bastante agradable en su momento, al que acompañará una página original de mi modesta colección, la reseña de un tebeo que me hubiese gustado que ni siquiera hubiese llegado a existir dados los motivos que impulsaron a su publicación y el repaso a la película Hancock, que vista con cierto retraso y tras decenas de reseñas y comentarios en la red aún no creo que escondiera en su trama un par de sorpresas no arruinadas por spoilers inoportunos. Para más adelante espero seguir con el repaso a la serie Universo DC: Flash, cuyo primer tomo fue comentado desde la subjetividad más imparcial y desde la devoción más objetiva.

Para romper un poco el sopor y la tranquilidad con la que afronta un servidor esta semana, en la que los últimos veraneantes van recogiendo sus bártulos y regresando poco a poco y las televisiones deben buscar otras noticias que no tengan que ver con oros, platas y pasos de salida, nada mejor que una canción del Boss que sirvió de inspiración para el título del Año Uno de Flash. Vuelvan cuando el calor y el sopor se lo permita, y como siempre les digo, tengan mucho cuidado ahí fuera. Y ya sin más dilación, con todos ustedes, Nacido para correr. ONE TWO THREE FOUR...



Born to run
Bruce Springsteen

In the day we sweat it out in the streets of a runaway american dream
At night we ride through mansions of glory in suicide machines
Sprung from cages out on highway 9,
Chrome wheeled, fuel injected and steppin out over the line
Baby this town rips the bones from your back
Its a death trap, its a suicide rap
We gotta get out while were young
`cause tramps like us, baby we were born to run

Wendy let me in I wanna be your friend
I want to guard your dreams and visions
Just wrap your legs round these velvet rims
And strap your hands across my engines
Together we could break this trap
Well run till we drop, baby well never go back
Will you walk with me out on the wire
`cause baby Im just a scared and lonely rider
But I gotta find out how it feels
I want to know if love is wild, girl I want to know if love is real

Beyond the palace hemi-powered drones scream down the boulevard
The girls comb their hair in rearview mirrors
And the boys try to look so hard
The amusement park rises bold and stark
Kids are huddled on the beach in a mist
I wanna die with you wendy on the streets tonight
In an everlasting kiss

The highways jammed with broken heroes on a last chance power drive
Everybodys out on the run tonight but theres no place left to hide
Together wendy well live with the sadness
Ill love you with all the madness in my soul
Someday girl I dont know when were gonna get to that place
Where we really want to go and well walk in the sun
But till then tramps like us baby we were born to run

sábado, agosto 23, 2008

Universo DC Flash 1: Nacidos para correr

Aunque los artículos que acompañan el tomo resumen bastante bien la situación de la colección de Flash en el momento en que Mark Waid llegó para hacerse cargo de la misma, nunca está de más hacer un breve resumen de las andanzas de nuestro velocista favorito. El número uno de la serie dedicada a Flash III vio la luz en 1987, y fue una de las consecuencias directas del relanzamiento del universo superheróico de DC tras Crisis en Tierras Infinitas y Legends. Wally West, sobrino del difunto Barry, decide adoptar el uniforme y el nombre de su venerado tío, quizá el héroe más grande del UDC. Los encargados de iniciar la carrera fueron Mike Baron y Jackson Guice, y por lo poco que hemos podido leer en España queda bastante claro que ambos establecieron un tono oscuro, acorde con los tiempos de héroes de mandibulas apretadas y aventuras extremas que empezaban a popularizarse en aquellos años. La velocidad de Wally había disminuido drásticamente, ganaba el gordo de la lotería y los villanos con los que se enfrentaba dejaban de ser coloristas y entrañables y se convertían en psicópatas celosos, organismos mecánicos asesinos o velocistas soviéticos con aviesas intenciones. Tras catorce números Baron abandonó la colección (Guice lo había hecho unos números antes siendo sustituido por Mike Collins) y el nuevo equipo creativo llegó con voluntad de permanencia.


El guionista William Messner-Loebs se mantuvo hasta el número 61, mientras que el dibujante Grag LaRocque aún trabajaría un año más dibujando los guiones de Waid y despidiéndose por todo lo alto con una de las mejores sagas protagonizadas por Wally West. Pero no adelantemos acontecimientos. La etapa de Loebs es todavía más desconocida en España que la anterior, y únicamente se publicaron un par de episodios en una miniserie pupurrí que Zinco editó a principios de los 90 con motivo del 50 aniversario del personaje. La serie incluía los Secret Origins de los tres Flash históricos y la recreación de Grant Morrison y Mike Parobeck del mítico Flash de dos mundos que supuso el primer encuentro de Barry Allen con su modelo Jay Garrick. De la etapa de Messner-Loebs únicamente incluyeron dos números, curiosamente ambos de tono marcadamente humorístico, quizá para acomodar al personaje a la visión que entonces ofrecía por sus colaboraciones con la JLE.


Para la editorial había llegado la hora de dar un cambio a la colección, y el elegido para hacerlo fue Mark Waid un hombre de la casa que ejercía labores de editor y cuyo conocimiento de la historia de los personajes de la editorial era legendario -además de ser lo que comúnmente llamamos uno de los nuestros o cocinero antes que fraile, esto es, lector y coleccionista antes que profesional, como se puede comprobar echando un vistazo a su estudio de trabajo-. Y para comenzar, nada mejor que ir hasta el inicio de todo el asunto, hasta el proverbial Año Uno de Wally West. Así, Flash: Born to run (Flash 62-65) es un cuento que nos devuelve a la Edad de Plata y nos permite volver a disfrutar del origen del personaje desde la perspectiva de hoy día sin necesidad de reboots o ultimatizaciones. El joven Wally West vive en Blue Valley y es el presidente y miembro más activo -y único- del club de fans de Flash en su localidad. Ante las continuas riñas hogareñas, sus padres le envían a pasar un tiempo con su tía Iris West en Central City. Allí conocerá al tímido y aburrido novio de esta, el químico criminalista Barry Allen. Lo que Wally no sabe es que su sueño de conocer a Flash se verá hecho realidad con imprevistas consecuencias, cuando un relámpago incida exactamente en el mismo lugar del accidente que otorgó sus poderes a Barry Allen y le convierta a él, a Wally West, en el muchacho más rápido del mundo. El proceso de aprendizaje del chaval, la sincera devoción por la figura paterna que supone Barry/Flash, la relación con su tía Iris, sus primeros enfrentamientos con villanos como el Amo de los Espejos son algunos de los hitos que Waid repasa con un evocador sentido de la melancolía y con un tono ligero y divertido que recuerda en todo momento a las historias de la Edad de Plata.


El guionista está cogiéndole el punto al personaje, aprendiendo a hacerlo suyo, creando poco a poco un mundo en el que poder desarrollar sus historias. En los números 66 y 67 encontramos una historia en dos partes capital por dos motivos. Kadabra hace su entrada en escena con Waid -él será el último villano de esta etapa de ocho años- y somos testigos de la primera aventura temporal del personaje en esta nueva era. Un desquiciado Kadabra es perseguido por una cazarecompensas de su tiempo -nuestro futuro lejanísimo- que consigue capturarlo y llevarlo de vuelta... con un pasajero a la postre indeseable. En el siglo 64 Wally descubre una aterradora distopia en la que el mundo está gobernado por una máquina que dirige a la humanidad y en la que Kadabra es ¡un líder revolucionario por la libertad! En los números siguientes (Flash 68, 69; Green Lantern 30, 31) se produce un cross over con Linterna Verde (aún Hal, antes de su caída) que les enfrentará a dos de sus némesis clásicas, Hector Hammond y Gorilla Grodd. Revoluciones simiescas, alianzas improbables de villanos, organizaciones gubernamentales de animales inteligentes, planes absurdos de dominación mundial, intercambio de características físicas y un sano y lúdico sentido del heroismo y la aventura en el que Gerard Jones también aporta su granito de arena. Y por si fuera poco contamos con la aparición estelar de Rex, el perro maravilla, para rematar este homenaje a las historias repletas de imaginación y humor de los años 60.


Aún queda otra historia por destacar antes de centrarnos en el que considero el plato fuerte del tomo, y es el Flash 50 Anniversary Special, historia que supuso un repaso al pasado, presente y futuro de los velocistas escarlata y que introducía un personaje capital en futuros acontecimientos, John Fox, un viajero temporal que intenta contactar con Jay Garrick, Barry Allen y Wally West en sus respectivas épocas justo en el momento en que se enfrentan al villano atómico Manfred Mota. Fox fracasará en sus intentos de contacto temporal y deberá detener a Mota en su tiempo, el año 2645. Mark Waid y Mike Parobeck se encargan de las secuencias del futuro, mientras que hay un equipo creativo para cada una de las tres historias, ambientadas en la Edad de Oro (Len Strazewsky e Irv Novick), de Plata (Gerard Jones y Carmine Infantino) y la actualidad (William Messner-Loebs y Grant Miehm). Además de un encomiable esfuerzo por mimetizar estilo y guión con cada uno de los momentos elegidos para ambientar la historia, Waid presenta en sociedad a John Fox. En una historia casi de toma de contacto se introducen elementos de tremenda importancia para sagas futuras y se juega con el tiempo y los desplazamientos temporales, conceptos que darán momentos especialmente gloriosos a la colección.


Pero el punto fuerte de este primer tomo es sin duda la inclusión a modo de prólogo de la colección, y supongo que como forma de introducir la mitología del personaje a lectores con poco o ningún bagaje en el Universo DC, de la novela gráfica La historia de la vida de Flash, una biografía escrita por Iris West en la que se repasa el origen, carrera, vida sentimental, triunfos y muerte final de Barry Allen, como dije antes uno de los héroes más grandes, nobles y puros de cuantos se han escrito. Sin traumas de origen y partiendo de la devoción por un modelo previo, el Flash de los años 40, el policía científico Barry Allen emplea sus poderes para hacer el BIEN y para ayudar a sus congéneres. Inicialmente no hay trauma ni obligación. La voluntad de Barry/Flash de dedicar su vida a ayudar a otras personas surge de un imperativo categórico moral propio de origen casi kantiano, lo cual le diferencia de la gran mayoría de compañeros encapuchados. En esta mezcla de relato ilustrado y comic al uso se nos explica la historia canónica de los Flash posterior a la Crisis -y espero que sea válida después de Crisis Final, aunque mucho me temo que esto no va a ser así- y vemos la importancia para el universo de velocistas de los viajes temporales, del respeto a la tradición del legado superheróico y de la entrega por encima de todo hacia los demás. Mark Waid hace un repaso documentado y sentido desde el punto de vista del gran amor de Barry, Iris, que apuntilla la narración con sus propias impresiones y sentimientos y tiñe el relato de un sentimiento de nostalgia evocadora y de melancólica tristeza. Los encargados de ilustrar la crónica de la vida y milagros de Flash son Gil Kane, Joe Staton y Tom Palmer, tres ilustres veteranos con décadas de experiencia y buen hacer a sus espaldas que confieren al arte un aspecto a la vez clásico y atemporal.


La inclusión de esa historia, publicada en 1997, quizá hubiese quedado mejor en su lugar cronológico, a la altura del 120 de la colección regular, puesto que en su tramo final establece una serie de apuntes sobre el futuro que Iris ya conoce -al venir del futuro- y que el escritor ya ha publicado con anterioridad con lo cual no se puede contradecir a sí mismo, pero que el lector todavía desconoce. De todos modos, me parece perfecta su inclusión a modo de introducción a esta serie de tomos recopilatorios por una sencilla razón. La grandeza de un héroe se establece por la nobleza y la valentía de sus actos y por el recuerdo y el ejemplo que siembra entre los suyos y entre sus herederos. Si Barry Allen fue el mayor y mejor héroe de su tiempo y Wally recoge su testigo... ¿se convertirá en el mejor velocista de todos los tiempos?

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