jueves, octubre 16, 2008

La carrera de la muerte: Distopias demasiado cercanas

En el año 2012 la economía estadounidense se va definitivamente al garete y el estado privatiza diversos servicios públicos, entre ellos el sistema de penales y prisiones. Las empresas que dirigen la prisión de Terminal Island busca rentabilizar ese servicio mediante la organización de brutales carreras con coches trucados en circuitos repletos de obstáculos. Los perdedores a menudo mueren en brutales choques o son acribillados o quemados por las armas de otros corredores en un cruel remedo del pan y circo con que Roma contentaba a sus súbditos. Pero hay un aliciente para que los presos corran en esas carreras casi suicidas, pues el ganador de cinco de ellas ganará su libertad independientemente del delito que haya cometido. La emisión televisiva de las carreras alcanza índices millonarios de audiencia en las cadenas de pago por visión, y el engranaje busca más nuevos competidores que convertir en carne de hamburguesa chamuscada delante de las camaras antes que la reinserción en la sociedad de sus reclusos.




En esa maquinaria corrupta y sin escrúpulos caerá para su desgracia Jensen Ames (Jason Statham), antiguo corredor de coches reconvertido en trabajador de la industria del metal. Acusado por un delito del que es totalmente inocente, Ames será conducido a Terminal Island, donde la administradora de la cárcel y directora de la Carrera de la Muerte, Hennessey (Joan Allen), le conminará a participar en la misma atendiendo a sus condiciones y con el bienestar de su familia en el punto de mira. Obligado por las circunstancias Ames contará con la ayuda de Entrenador (Ian McShane) como mecánico y de Elisabeth (Natalie Martinez) como copiloto a la hora de afrontar una carrera de tres etapas en la que se enfrentará a uno de los mejores pilotos vivos de la misma, Machine Gun Joe (Tyrese Gibson) intentando hacer honor a la leyenda de otro piloto, Frankenstein, cuya popularidad atrae por sí sola a millones de espectadores. Sobrevivir a disparos de ametralladora, llamaradas de napalm, embestidas de coches a cien millas por hora y escapar de un sistema que deja poca posibilidad, no ya para la reinserción sino para la supervivencia misma del individuo, será la principal preocupación de Jensen Ames desde el momento en que ocupe el asiento de su Ford Mustang modificado.




La película Death Race es el remake puesto al día de un clásico menor del año 75, La carrera de la muerte del año 2000, producida por Roger Corman y dirigida por Paul Bartel. Con un reparto capitaneado por David Carradine que incluía a un pipiolo Sylvester Stallone encontramos muchos de los elementos aquí reproducidos: crisis económica mundial, estado policial con modos fascistoides, espectáculos narcotizantes para mantener a las masas adocenadas y violencia a raudales. Hay que reconocer que el sistema de bonus que incluía el original es algo que de puro gamberro y políticamente incorrecto resulta memorable y ha contribuido no poco al status de film de culto del que goza la película: los atropellos de peatones daban puntos extra a los pilotos, siendo las adolescentes (con 40 puntos) y los ancianos (100) las víctimas más apetecibles para los pilotos y demandadas por la audiencia. Estamos en una época que vuelve a verle las orejas al lobo de la crisis económica mundial y es lógico que el cine, incluso el de simple evasión, refleje una realidad cada vez más preocupante, pero ciertamente se ha perdido gran parte de la incorrección y el salvajismo de las andanzas del Frankenstein encarnado por Carradine con su carisma habitual así como gran parte de una subtrama política más elaborada que la presenteda por La carrera de la muerte versión 2008.


El promotor de este proyecto ha sido Paul W. S. Anderson, director que ya cuenta en su haber con un par de películas de culto (Shopping y la para mí más que estimable Horizonte Final, fuente de pesadillas y amalgama sui generis entre Alien y Hellraiser) y con una amplia trayectoria en el cine fantastique más palomitero de los últimos tres lustros, con perlas como Mortal Kombat, Soldier, Resident Evil o Alien versus Predator. Pese a lo que pueda parecer, la competencia de Anderson como hábil artesano en el mundo de la serie B plagada de efectos especiales, zombis y personajes de videojuego queda ampliamente demostrada comparando sus producciones con las secuelas originadas a partir del planteamiento seminal, en la mayoría de los casos auténticas debacles sin sentido del ritmo y que estiran la vida comercial de productos ya de por sí limitados en un futil intento de conseguir franquicias más o menos rentables. En cualquiera de sus películas se observa un intento, más o menos logrado, bien es cierto, de contar una historia de forma competente, creando unos personajes sólidamente caracterizados y estableciendo estructuras argumentales con pocos tiempos muertos y en las que la acción destaca como un elemento primordial. Igualmente se aprecia un gran cuidado en el diseño de producción que hacen pasar por producciones de gran presupuesto películas que cuentan con ajustada dotación económica. Todo lo anterior está presente en esta su última película por el momento, desde una caracterización de personajes ajustada a un diseño visualmente decadente y gris de un mundo que parece a punto de colapsarse, todo ello servido con un ritmo rápido y un montaje cardiaco que sirve las dosis justas de acción con la convicción y la furia necesarias para llegar a toda clase de espectadores.

El encargado de protagonizar esta producción, mucho más sobria de lo que los avances pueden hacer pensar (las secuencias de acción se reducen a las tres carreras y a un par de peleas carcelarias) es Jason Statham, carismático actor se diera a conocer en Lock & stock y que ha participado en películas como Fantasmas de Marte o The italian job interpretando a tipos duros con importante peso en la trama pero siempre a la sombra del protagonista, para pasar a ser el intérprete principal de toda una serie de producciones de acción adrenalínicas como la franquicia Transporter, Crank o The bank job. Su fuerte personalidad en pantalla y su rotundo físico no terminan de convertirle en la estrella del cine de acción del nuevo siglo como lo fueran Mel Gibson y Bruce Willis, aunque esfuerzo y voluntad no le faltan al bueno de Statham, aún lejos de la ínfima calidad de los subproductos protagonizados por las estrellas de las pelis de hostias directas a alquiler que protagonizaran los Seagal, Van Damme y compañía. Arropando a Statham en su intento por escapar de esa tierra de nadie fílmica en la que parece haberse encontrado encontramos a Tyrese Gibson dándole la réplica dentro de la pista de carreras como el corredor Machine Gun Joe (el papel de Stallone en la original), todo un badass dentro del coche con el mayor índice de copilotos muertos de la Carrera de la muerte. Joan Allen borda el papel para el que nació, el de arpía gélida y controladora que pasea sin escolta por los lodazales de la prisión y cuyo personaje tiene la siempre ingrata tarea de representar al Sistema Opresor a derrotar, en este caso la alcaide con un as en la manga y una escopeta bajo el escritorio que manipula, engaña y ordena asesinar con el único objetivo de aumentar los índices de audiencia y conseguir más dinerito para sus patrocinadores. Natalie Martinez, modelo-barra-actriz de culebrones recibe el ingrato papel para ella y muy agradecido para la audiencia de la compañera de Statham, una aguerrida copiloto que no tiene demasiada cancha para perfilar su papel pero que por lo menos cumple con creces a la hora de dar un perfil duro, decidido y capaz de tomar decisiones por sí mismo sin arredrarse ante los momentos de mayor peligro. Al margen de Statham/Ames como protagonista, para mí merece una mención especial el sólido papel de secundario que compone Ian McShane interpretando al Entrenador, y es que McShane, con varias décadas de trabajo en Gran Bretaña a sus espaldas se dio a conocer al público mayoritario con su composición del personaje real Al Swarengen en la serie de la HBO Deadwood, es un actor capaz de sugerir emociones encontradas sin torcer el gesto y con unos pocos planos clava su personaje de experimentado recluso que sirve de mentor y consejero y, aun asumiendo su condición de siervo del sistema y su carácter de recluso institucionalizado (como decía Morgan Freeman en Cadena perpetua) guarda un par de trucos en su caja de herramientas.


Por las parrafadas anteriores, creo que ya habrán deducido que pasé un buen rato viendo Death Race, y no se equivocarán en absoluto. La película está plagada de tíos duros con actitud, bastardos desatados, coches rápidos y metralletas de alto calibre, chicas guapas y duras con actitud, acción en su justa medida y una cierta dosis de crítica social bastante conveniente hoy día con el mercadeo de los medios de comunicación puesto en la picota (esas cuñas comerciales anunciando las "ventajas" de la carrera y enumerando las bajas en su correspondiente marcador con repetición de las mejores muertes a cámara lenta son impagables) y reflejando la cruda realidad de una sociedad cuya industria va muriendo lentamente y deja en la estacada a decenas de obreros que ni siquiera reciben una compesación justa. Esos breves apuntes, junto a unas cuantas -bastantes- incorrecciones políticas que salpican el metraje convierten a esta película en digna heredera en espíritu de las producciones más bestias de los años 70 y en forma del cine de serie B más carpenteriano (aunque pasado por el tamiz de Michael Bay en la sala de montaje). Cuando se editen ambas en formato doméstico, se impondrá un programa doble junto con Doomsday. Por mis...

martes, octubre 14, 2008

Commissionando XC: Lan Medina (I)

Hoy vuelvo a dirigir la mirada de esta sección en la página Comiconart, para el que suscribe un auténtico filón a la hora de encontrar decenas de ilustraciones que me tengan absorto un buen rato en su contemplación. No es esta la primera vez que dedique un post a uno de los autores allí representados, ni a buen seguro será la última, aunque el caso de hoy es especial ya que estamos hablando de uno de sus artistas más profesionalizados (con permiso de Benes, Lei o Akins). Me estoy refiriendo al dibujante filipino Lan Medina, que se dio a conocer en nuestro país de forma inmejorable a través de los primeros arcos argumentales de la serie Fábulas, aunque el grueso de su trabajo lo haya desarrollado para Marvel en series como Distrito X, The Punisher o Foolkiller. Como es habitual en Comiconart podemos encontrar una amplia galería que incluye las commissions realizadas por el dibujante así como una amplia selección de arte original a precios más que competitivos, puesto que el dibujante vende las páginas realizadas directamente a lápiz.

Precisamente en la selección de commissions de la entrada de hoy he escogido las ilustraciones que más me han gustado de entre las realizadas a lápiz, uno de los puntos fuertes de Medina, que logra dotar de gran profundidad y detalle tanto a personajes como al fondo en que los sitúa. En la galería que hay a continuación podéis encontrar desde un sólo personaje con apenas fondo (un impresionantemente cabreado Superman) a ilustraciones con fondo y acabado de portada como las protagonizadas por Lara Croft o Red Sonja. Pasando ya a ilustraciones con varios personajes encontramos el curioso crossover entre Spider Woman y Mr. Terrific y una selección temática: Abby y Swamp Thing, Emma y Jean -las dos mujeres más importantes en la vida de Scott Summers, Cíclope- y Felicia, Gwen y MJ -las Spidey Girls por excelencia- aquí todas en trance de pasar por el altar. Y para finalizar, dos mujeres muy relacionadas con la magia rodeadas de sus respectivos compañeros de equipo: Madame Xanadú acompañada del Pacto Sombra y la Bruja Escarlata con los Viejos Nuevos Vengadores... o eso.
















lunes, octubre 13, 2008

Lunes indomable

Más que nada por aquello de haber revisitado este fin de semana, a modo de homenaje, uno de mis films favoritos, Cool Hand Luke, aquí conocido por el imaginativo -aunque ajustado y mítico, aunque sólo sea por esta vez- título de La leyenda del indomable. En estos tiempos de días negros para la macroeconomía, meses negros para la microeconomía y desastres climáticos varios no viene mal ir haciendo acopio de notables dosis de indómita resistencia a los nubarrones que acechan el futuro. Y para un currante de a pie esos nubarrones suelen ser especialmente densos y oscuros cada lunes por la mañana, cuando el despertador te devuelve a esa cruda realidad que, afortundamente, el fin de semana suele romper en forma de descanso, lecturas placenteras y tertulias con los amigos.



También por suerte este espacio queda al margen de esos nubarrones y llueva, nieve o haga sol espero poder cumplir con todos ustedes y ofrecerles su ración semanal de desvaríos made in Plissken. Esta semanita tendremos ración de commissions, una tapita cinematográfica con regusto setentero y de postre el repaso a un súper tebeo, más por su protagonista que por su calidad, todo sea dicho de paso. Si el tiempo lo permite subiré el segundo sketch realizado por Amanda Conner, cuya sonrisa he podido recordar gracias al post de ayer y la verdad es que me ha acompañado un poco bastante a lo largo de las duras primeras horas de la jornada.

Realmente hoy poco más les puedo contar, pues los últimos días han sido frenéticos en lo framiliar pero muy tranquilos en lo friki-cultural, con lo que creo que es hora de retirarse y para ello, no se me ocurre mejor canción que Civil war de los Guns N' Roses. A modo de curiosidad comentarles que la canción incluye uno de los parlamentos más famosos de Cool Hand Luke, el pronunciado por el Capitán (Strother Marthin) tras golpear al preso Luke que ha sido capturado nuevamente después de varios intentos de fuga. Ese speech junto a la tonadilla silbada de When Johnny Comes Marching Home me han tenido tarareando toda la mañana, con la consiguiente tortura para el resto de compañeros, que no sólo han tenido que aguantar mis farfullero sino que en más de un caso se han contagiado con la dichosa tonada. En fin, que tengan ustedes mucho cuidadito ahí fuera, que la única crisis que les afecte sea la Crisis Final de Grant Morrison y que nos veamos por aquí a la menor brevedad posible y cuando ustedes gusten. Y háganme ustedes el favor de tener mucho cuidado ahí fuera.



Civil War
Guns N' Roses

"What we've got here is failure to communicate.
Some men you just can't reach...
So, you get what we had here last week,
which is the way he wants it!
Well, he gets it!
N' I don't like it any more than you men." *


Look at your young men fighting
Look at your women crying
Look at your young men dying
The way they've always done before


Look at the hate we're breeding
Look at the fear we're feeding
Look at the lives we're leading
The way we've always done before


My hands are tied
The billions shift from side to side
And the wars go on with brainwashed pride
For the love of God and our human rights
And all these things are swept aside
By bloody hands time can't deny
And are washed away by your genocide
And history hides the lies of our civil wars


D'you wear a black armband
When they shot the man
Who said "Peace could last forever"
And in my first memories
They shot Kennedy
I went numb when I learned to see
So I never fell for Vietnam
We got the wall of D.C. to remind us all
That you can't trust freedom
When it's not in your hands
When everybody's fightin'
For their promised land


And
I don't need your civil war
It feeds the rich while it buries the poor
Your power hungry sellin' soldiers
In a human grocery store
Ain't that fresh
I don't need your civil war


Look at the shoes your filling
Look at the blood we're spilling
Look at the world we're killing
The way we've always done before
Look in the doubt we've wallowed
Look at the leaders we've followed
Look at the lies we've swallowed
And I don't want to hear no more


My hands are tied
For all I've seen has changed my mind
But still the wars go on as the years go by
With no love of God or human rights
'Cause all these dreams are swept aside
By bloody hands of the hypnotized
Who carry the cross of homicide
And history bears the scars of our civil wars


"We practice selective annihilation of mayors
And government officials
For example to create a vacuum
Then we fill that vacuum
As popular war advances
Peace is closer" **


I don't need your civil war
It feeds the rich while it buries the poor
Your power hungry sellin' soldiers
In a human grocery store
Ain't that fresh
And I don't need your civil war
I don't need your civil war
I don't need your civil war
Your power hungry sellin' soldiers
In a human grocery store
Ain't that fresh
I don't need your civil war
I don't need one more war


I don't need one more war
Whaz so civil 'bout war anyway

*Strother Martin como el Capitán del campamento de prisioneros, Cool Hand Luke.
** General de la Guerrilla peruana hablando de las tácticas empleadas para ocupar el poder.

domingo, octubre 12, 2008

Sketch-busters LXXXIX: Amanda Conner (I)

Acabo de terminar de leer hace un rato el especial de la boda de Flecha Verde y Canario Negro, muy bien dibujado por Amanda Conner, que logra una gestualidad y una expresividad adorables en los personajes. Esta es una excusa tan buena como cualquier otra para recuperar el sketch que la simpática artista realizara para miss Sparks en el Salón del Comic de Barcelona del año 2007. En una sesión de firmas dominical, prácticamente la última de ese salón, y mientras la marabunta general se sacaba la piel, literalmente, por un dibujo de Steve McNiven, nosotros nos pusimos a hacer una tranquila y relajada cola para Amanda, que aunque parezca mentira era uno de nuestros objetivos prioritarios por series como JSA Clasificado: Power Girl o Vampirella. Amanda fue majísima en todo momento, fue tan amable de dejarse fotografiar con nosotros y realizó sendos sketch para miss Sparks y para un servidor de ustedes. Los dibujos son lo que debería ser, para mí, la media de calidad de un salón al que acuden decenas de coleccionistas en busca de su dedicatoria: sencillos, perfectamente ejecutados y reflejo fiel del estilo de un artista. Y si encima Amanda tuvo la amabilidad de añadir un adorable gatete a esa guapísima Vampirella, pues mejor que mejor.


Por cierto, que repasando la entrada dedicada a Ficomic 2007 no puedo más que entristecerme por las encontradas sensaciones que me provocó Ficomic 2008, en el que realmente ya se empezaba a vislumbrar unos modos y un ambiente que de seguir así me van a retirar definitivamente de la cita barcelonesa. Espero que Ficomic 2009 sea una cita más tranquila, pero con la presencia de Jim Lee el panorama puede parecerse a algo cercano a una zona de guerra friki. Demonios...

sábado, octubre 11, 2008

Vimanarama: Vertigo meets Bollywood

Ali es un chaval de 19 años que, como muchos a su edad, vive en un momento de crisis personal y familiar. Sus problemas se agravan desde el momento en que la presión de su familia se cierne sobre él. Su padre espera que afronte el matrimonio concertado con una joven, Sofía, a la que nunca ha visto, y a su hermano Omar le gustaría que Ali le echara una mano de vez en cuando en la tienda familiar ubicada en Bradford. Un accidente fortuito de Omar en el colmado abrirá un acceso a una cueva milenaria por la que el pequeño sobrino de Ali se perderá, obligando a este a partir en su busca auxiliado por una guapa muchacha. Bajo la ciudad de Bradford, y de forma totalmente accidental el bebé liberará a las fuerzas de la oscuridad encerradas en las profundidades de la tierra. El caos y la destrucción se apoderan de la superficie mientras en el subsuelo los desesperados Ali y Sofía invocan a las fuerzas de la luz, los Ultra Hadeen liderados por el todopoderoso Ben Rama.


La aparición de esa Liga de la Justicia formada por deidades pakistaníes es la única esperanza de la humanidad, pues los Demonios Oscuros a bordo de sus Vimanas negras parten en busca de la Atlántida... ¡situada bajo la ciudad de Nueva York! Mientras, Ali debe asumir que Sofía es la reencarnación del amor perdido de Ben Rama y que de su propia infelicidad al asumir esa relación depende en grado último la salvación de la realidad. Cómo conseguirán Omar, Ali y el padre de ambos superar el peor día de su vida, evitar a la muerte y encerrar de nuevo a los Oscuros es algo que merece muy mucho la pena leerse.


Si esto os parece un despiporre, os habéis adelantado a los acontecimientos, ya que tan sólo estamos hablando de algunos de los elementos que aparecen en esta serie limitada de tres números que combina las coreografías y los toques de comedia costumbrista de un musical de Bollywood con el culebrón más tradicional y las mitologías hindú e islámica en un delirio pop servido con la dosis de erudición, entretenimiento y sentido del humor con la que Morrison despacha de cuando en cuando alguno de sus proyectos menores y, aparentemente, intrascendentes. El tebeo tiene un sano sentido del humor que refleja el pragmatismo y la gran carga de tradiciones familiares y religiosas de toda una comunidad con mucho peso en la sociedad británica, la de los ciudadanos británicos indios y pakistanís que regresaron a la antigua metrópoli en busca de un futuro mejor.


Como suele ser habitual en Morrison, el tebeo funciona a la perfección en dos niveles, ya que permite una lectura fluida como un tebeo de invasión mágica con sus super-héroes, sus relaciones amorosas y su épica desaforada y por otro, hay todo un subtexto de referencias culturales y religiosas a las creencias hindúes que uno puede tratar o no de entresacar para exprimir al máximo el jugo del tebeo. En este sentido, y es algo de agradecer, Vimanarama resulta uno de los tebeos más "ligeros" de Morrison, emparentándolo con Sea Guy o We3 y más lejanamente con su etapa en la JLA, reflejando la habitual diarrea de ideas y conceptos salvajemente alocados del escocés pero sin los elementos bizarros de The Filth, la profundidad temática de Matri... perdón, Los invisibles, o el salvaje surrealismo de la Patrulla Condenada, aquí presente en el tramo ultraterreno y justificado por la simbología religiosa. Personalmente agradezco esta variedad en el trabajo de Morrison pues me permite disfrutar en cada ocasión de un tebeo único en el que voy a encontrarme decenas de ideas que otros estirarían durante meses en apenas una viñetas, con unacaracterización de personajes que no por arquetípica deja de ser reconocible y generadora de empatía con el lector y con una dosificación del tempo narrativo admirable, llevando la historia siempre hacia adelante en un crescendo repleto de acción, divinidades en plena crisis amorosa y destrucción de la raza humana.


El encargado de ilustrar este auténtico delirio es Phillip Bond, que comienza dibujando personajes y entornos típicos de cualquier ciudad británica, sigue por una arquitectura primigenia repleta de estructuras inmensas y finaliza dibujando con toda la grandeza que la influencia de Jack Kirby permite a toda una pléyade de demonios y dioses que en su reflejo de alguno de los diez avatares de Vishnu reflejan igualmente la grandeza preternatural de los Eternos o de las deidades de Asgard, por mencionar otros dos panteones dibujados por El Rey. Bond, que no James, sino Phillip, es un hombre de guionistas, y la mayor parte de sus trabajos se encuadra en la colaboración con guionistas británicos: Jamie Delano (Hellblazer: Bad Blood), Peter Milligan (Shade, X-Statix, Vertigo Pop London) y una prolífica serie de colaboraciones con Mr. Morrison que incluyen Los invisibles, Mata a tu novio o este Vimanarama que hoy nos ocupa. Por cierto, que en la web del artista se incluye una sección de arte original en venta a precios más que interesantes.
No leí este tebeo, publicado hace unos meses, hasta hace relativamente poco, pues lo encontré en una caja de tomos de Planeta saldados a mitad de precio y no dejé pasar la ocasión de completar, un poco más, la sección de mi tebeoteca dedicada al guionista de Glasgow. Lectura como digo, recomendable para un tebeo que se queda en la zona media de la producción de Morrison, lo que, como también suele ser habitual, ya es sobresalir bastante sobregran parte de lo que se publica hoy día.

jueves, octubre 09, 2008

Campamento Jedi de entrenamiento felino IX: The faithfull departed

Esta Academia de entrenamiento ha recibido en los últimos tiempos un nuevo y vigoroso impulso merced a la llegada de toda una nueva generación de reclutas que, muy a nuestro pesar y dadas las restricciones que el espacio y el presupuesto del campamento imponen, deben permanecer a la espera de obtener una plaza. Eso no impide que los profesores del Campamento no les hayamos cogido ya cariño a todos esos reclutas potenciales con los que realizamos entrenamientos esporádicos y a los que en la medida de lo posible procuramos tener abastecidos de la mejor manera posible. Pero la necesidad de dejar constancia de esos nuevos reclutas ha hecho que mi mente vagara por un momento a recuerdos agridulces casi perdidos en la memoria, y me ha retrotraido a tiempos pretéritos en los que otros reclutas intentaron cubrir ese mismo camino y desgraciadamente no pudieron llegar hasta el final, perdiendo la vida o desapareciendo en las sombras del olvido. Como Maestro Jedi felino se me llena el corazón de agradecimiento por todo el esfuerzo, el cariño y la entrega que esos reclutas mostraron y al mismo tiempo de tristeza por no haberles podido ofrecer un lugar mejor en el que vivir y tan sólo paliar con unos pocos gestos su situación. De algunos de esos reclutas no ha quedado constancia gráfica alguna, pero de otros sí que hay holoproyecciones o grafidiscos que los recuerdan en su efímera y dorada gloria. A continuación, Maestros del Consejo, permitirán que este viejo profesor rememore alguno de esos cadetes cuyo recuerdo aún brilla en mi memoria con inusitada fuerza y que con estas lineas construya un monumento virtual para los amigos que partieron tiempo ha.

Esta recluta fue una de las primeras que intentó hacerse un hueco en el Campamento Jedi a fuerza de demostrar constancia y respeto hacia los profesores del mismo. Día tras día acudía a la cantina para que los entrenadores le dedicasemos unas palabras amables o un gesto de camaradería. Desgraciadamente una operación rutinaria la dejó con graves secuelas y finalmente no pudo superar el trance.


Esta foto ya debería ser conocida por los miembros del Consejo, pues se sometió a su consideración para que la admisión de la cadete Leela fuera aprobada por el mismo. Este grupo de aspirantes era un nucleo familiar formado por cuatro hermanos que durante más de dos años estuvieron esperando su turno para ingresar en el Campamento. Durante esos dos años superaron inclemencias climáticas y el desdén de muchos de los habitantes de la zona. Desgraciadamente el sujeto naranja oscuro desapareció sin dejar rastro y el terroso fue encontrado sin vida en las inmediaciones de la zona de admisión. Eso provocó la crisis de conciencia que sufrió este viejo profesor que les escribe y que determinó la operación de rescate de Leela, la cual no estuvo exenta de ciertos problemas logísticos y que hubo de superar un cruento enfrentamiento con un Lord Sith que aspiraba a captar a la cadete para el reverso tenebroso. La cuarta aspirante, una superviviente nata, aún ronda por la zona demostrando un estoicismo y una resistencia admirables, habiendo superado recientemente un trance bastante difícil cuando quedó atrapada en el falso techo del area de entrenamiento y los profesores nos las vimos y nos las deseamos para rescatarla de la manera menos traumática posible.



El siguiente cadete quizá fue uno de los casos más fugaces, crueles y de final incierto que recuerdo. El cadete apareció un día por el area común, desconcertado y mostrando con sus modales y comportamiento que había recibido entrenamiento pero que al parecer había sido desterrado por sus anteriores superiores. Apenas lo vimos un par de veces más por la zona hasta que desapareció por completo, y este viejo profesor quiere pensar que encontró un hueco en otra Escuela de entrenamiento, en la que sería respetado y cuidado como todos y cada uno de estos cadetes merecen.


Y ya finalmente, llegamos a uno de los cadetes que más nos han llegado por su constancia, su entrega, su vivacidad y su alegría independientemente del tiempo que hiciera o de las dificultades impuestas por la siempre difícil vida a la intemperie. Conocido por el sobrenombre entre el claustro de maestros de "Gatete" su compañía era tan grata que iluminaba cada día del tiempo que pudimos disfrutar de la misma con una brillante sonrisa. Por desgracia, las inclemencias y la escasa protección médica provocaron en el sujeto una grave enfermedad que motivó que fuera internado en una institución. Negras sombras se cernían sobre él pero una Maestra Jedi de otro Campamento Jedi cercano decidió asumir al joven padawan bajo su protección directa y darle en su propio hogar los cuidados, el tratamiento y el cariño que un cadete de esta valía merece.


Nuestro próximo informe de actividad se centrará nuevamente en los cuatro cadetes residentes del Campamente Jedi de entrenamiento felino, cuyas evoluciones personales y capacidades en el manejo de sus habilidades no cesan de sorprendernos día a día. Ojalá este Campamento pudiera abrir sus puertas para todos aquellos cadetes que lo han merecido a lo largo de sus casi cinco años de existencia. Maestro Plissken fuera.

lunes, octubre 06, 2008

Lunes, a fin de cuentas

No sé si esta entrada va a acabar siendo un mero apunte testimonial con el que salvar un día que está resultando bastante difícil de salvar o si por contra al final me enrollaré tanto como suele ser habitual pese al cansancio galopante y al agotamiento que me corroe. Como decía unos lunes atrás, pensaba que la temporada de conciertos se habían acabado para un servidor si los Backyard Babies, con los que mantenía una deuda histórica, no lo remediaban. Pues bueno, no sólo los muchachos suecos nos han metido en un road trip a Pamplona con parada en Zaragoza -donde celebraban un concierto conjunto el pasado viernes con los Posies-, sino que para rematar ese festival musical ecléctico y variopinto que estamos celebrando este año con todos los conciertos a los que hemos ido, el domingo de madrugada me metía en un concierto de la banda de hard sleaze rock L.A. Gunns en la cercana localidad de Santa Pola. Vamos, que creo que este año cuelgo el hábito de fan musical y me retiro durante unas semanas a la relativa tranquilidad hogareña donde, rodeado de tebeos y libros sin leer, de películas sin ver y de originales sin clasificar, un servidor ya se las apaña para eludir todas esas distracciones y centrarse en el hobby favorito de los vagos y los diletantes, el no hacer nada en y con tu vida.

Aún me pitan los oídos, tengo el sueño cambiado y no he recuperado las fuerzas derrochadas, pero desde luego que me llevo por delante por un lado el haber podido ver finalmente a los Backyard tras su frustrado concierto del año pasado en Elche, y por otro el haber disfrutado de la compañía de dos buenos amigos como son Cris S. (la S no puede significar otra cosa que Superstar, no sean malpensados) y un antaño habitual de este blog que ahora sólo ejerce de lector ocasional como es nuestro querido Pamplonauta. Ambos ejercieron de cicerones improvisados por las bellas calles de una Pamplona que me sigue teniendo enamorado, con su baluarte, su muralla, plaza mayor, sus calles empedradas. Rematar el festival de ese road trip improvisado con un desayuno a base de churros cocinados a la leña y en aceite de oliva de un local con tradición centenaria que abre únicamente por san Fermín y los domingos de octubre puede ser la guinda del pastel, pero más aún lo es conocer durante ese desayuno a una pareja de simpatiquisimos pamplonicas con los que enseguida nos pusimos a hablar de series. ¿Cuanto creen ustedes que tardaron en recomendarme Spaced? Pues demasiado poco, y es que los frikis sabemos ondear bien alto la bandera que nos distingue del común de los mortales y nos acerca automáticamente de forma bastante íntima. Pegg y cía siguen persiguiéndome vaya donde vaya, y ¿saben qué les digo? Espero que sea así por muchos años.

Como es lógico, la ausencia del hogar y el cansancio acumulado me han impedido mantener el ritmo que me habría gustado, aunque sólo me quedó en el tintero un post de la sección de originales que verá a la luz esta semana junto con un nuevo sketch de convención que espero disfruten. Si me animo, que es algo necesario para poder escribir sobre algo así, quizá les deje una particular entrada de la Escuela Jedi de Entrenamiento Felino en la que repasaré las muchas bajas que con el paso de los años ha sufrido el campamento y de las que queda constancia gráfica para la memoria y los anales de los adiestradores. Y aún digo más, que si el tiempo y las ganas lo permiten hay un par de tebeos que me han dejado una grata impresión y que no me importaría ver reseñados por aquí.

Y ya con esto y un bizcocho actualizo casi hacia las ocho de la tarde y les dejo descansar de un lunes que, como Dios y la patronal mandan, ha sido largo, duro y agotador. ¡Y tengan pensamientos limpios! Y para empezar, y siguiendo el hilo de exaltación de la amistad a costa de Spaced iniciado la semana pasada, y honrando a los Backyard Babies, les dejo a todos ustedes con la canción Friends. Ya que estamos, y que hace tiempo que no les martirizo con un tubo, les dejo con el video de la actuación en directo que recoge la canción con la participación estelar de Danko Jones, Michael Monroe y Nina Persson. Recuerden ustedes ser buenos, vuelvan cuando puedan por esta su casa virtual y por favor, en estos tiempos de crisis de identidad infinitas, tengan mucho cuidado ahí fuera.


Friends
Backyard Babies

(Mike Monroe, Hanoi Rocks)
I know a man
back in Japan
Backyard Babies
is his favorite band

(Joey Ramone, Ramones)
I got a friend
His name is Ben
He's gone to hell
but they won't let him in

[Chorus]:
'Cause there is nothing that touches me the way they do,
All the lies, you've been hearin', baby, they're all true.
'Cause there is nothin' that touches me they way they do,
Nothing touches me the way these people do.

(Danko Jones)
I got a friend
Her name is Grace
When we broke up
it put a smile on my face

(Tyla, Dogs D'Amour)
And there's a girl
that I love
Sadly she resides in
heaven up above

[Chorus]:
'Cause there is nothing that touches me the way they do,
All the lies, you've been hearin', baby, they're all true.
'Cause there is nothin' that touches me they way they do,
Nothing touches me the way these people do.

Look at all these lonely people
They're born to lose
But they cannot die

(Nina Persson, Cardigans)
I love my friend
My only friend
He doesn't know me
But his word is my command

(Kory Clarke)
We meet our friends
Down at the bar
Celebrity
Intoxicated stars

[Chorus]:
'Cause there is nothing that touches me the way they do,
All the lies, you've been hearin', baby, they're all true.
'Cause there is nothin' that touches me they way they do,
Nothing touches me the way these people do.
Nothing touches me the way these people do.
Nothing touches me the way these people do.
Nothing touches me the way these people do.
Nothing touches me the way these people do.




Galeria de portadas: Universo DC Flash 2

A continuación podéis disfrutar con una selección de las mejores portadas incluidas en este segundo tomo de la colección dedicada al Flash de Mark Waid. Hay cantidad y calidad a raudales, destacando las portadas dibujadas por Ty Templeton, con su estilo sobrio y con un acentuado sabor clásico, y el inicio de la estancia de Alan Davis como portadista regular de la serie, labor en la que es un consumado maestro jugando con composiciones dinámicas o con escenas repletas de acción y de velocidad. También se incluyen las dos portadas navideñas que prácticamente abren y cierran el volumen. En la galería de hoy he jugado un poco con el formato para incluir más imágenes en el menor espacio posible, pero teóricamente si pincháis sobre la imagen pequeña debería "saltar" a una versión en mayor tamaño para apreciar mejor cada una de las portadas. ¡Goodspeed!





















viernes, octubre 03, 2008

Universo DC Flash 2: La senda del velocista

Este tomo se inicia con la conclusión del enfrentamiento con Alquimia, un villano con sed de venganza que pretende matar a un mafioso de tercera protegido por la policia y puesto bajo custodia de Wally. A lo largo de la frenética carrera para salvar la vida de Moe Migliani Flash deberá cuidar de sí mismo e intentar llegar a tiempo a la estación de tren desde la cual Linda pretende marcharse para iniciar una nueva etapa en otra ciudad. El personaje de Linda ya resultaba importante en la colección y en la vida de Wally, pero Waid recalca aquí la fuerza del personaje y de los sentimientos verdaderos que laten en la relación de pareja mezclando a la perfección la épica de la pelea entre Alquimia y Flash y la lírica de los pensamientos y la declaración de amor de Wally a la periodista. Tras una aventura tan frenética como esta encontramos un número de transición navideño, repleto de buenas intenciones, Un regalo perfecto. Jay y Wally evitan el robo de unos grandes almacenes y ayudan a un pobre diablo en apuros a salir del hoyo en que se encuentra. Buenos sentimientos, una pizca de acción y uno de los continuarás más salvajes de la historia son lo mejor de una historia de transiciónque da paso al arco argumental El regreso de Barry Allen.


¿Es posible que sea el difunto y llorado Barry Allen el que llama a la puerta del hogar de los Garrick? ¿Ha conseguido engañar a la muerte y al tiempo y regresar desde el confín del universo en el que perdió la vida? En un primer momento, y dentro de la alegría infinita por recuperar a alguien a quien consideraban definitivamente perdido, todos reaccionan con una extrema cautela y muestran unas mínimas reservas ante la milagrosa resurrección. Poco a poco Barry demuestra recordar lo suficiente de su antigua vida al tiempo que acompaña a Jay y a Wally en sus labores de ayuda a la comunidad y de lucha contra el crimen. Uno recupera a su discípulo y amigo más querido, el otro a su tío y amigo, a su modelo definitivo y al ideal que lleva honrando durante años. Pero poco a poco el poso de incertidumbre latente ante las oscuras circunstancias del regreso de Barry va creciendo ante una serie de indicios que apuntan a que la situación es anómala. El Flash más grande de todos los tiempos se muestra engreído, demasiado lanzado en las acciones heróicas y ajeno a las consecuencias de sus actos, insensible a las heridas sufridas por sus camaradas. En una acción contra los hombres del misterioso Consorcio Wally escucha perfectamente a un rabioso Barry Allen declarar a un contrincante malherido que él es el único y verdadero Flash las ciudades gemelas. El shock para Wally es brutal, pues su idolatrado modelo no sólo siente que han usurpado su lugar sino que no agradece la continuación de su legado, una labor a la que Wally West ha dedicado su vida y ha sacrificado gran parte de su vida personal y familiar. La creciente locura que parece acometer a Barry Allen le lleva a abandonar a su sobrino y pupilo a una muerte casi segura en las instalaciones del consorcio, para desesperación de Wally, que debe lidiar con una situación extrema de vida o muerte y con la aniquilación de una figura idealizada e idolatrada durante años. Desorientado, sin motivación ni coraje para seguir en la brecha, Wally observa como las acciones de Flash son cada vez más brutales hacia los criminales y hacia los civiles cogidos en medio de batallas descontroladas.


Mientras tanto, las erráticas acciones de Barry llevan a Jay Garrick y a Johnny Quick (otro velocista de la Edad de Oro) a la búsqueda de Max Mercury, una figura legendaria entre los velocistas que se haya retirado desde los años cuarenta y cuyo consejo y guía resultará vital para afrontar los tiempos que se avecinan. Finalmente llega a manos de Wally un libro que ha viajado con Barry Allen desde un hipotético futuro, un libro firmado por la difunta Iris Allen y que narra la vida y milagros de Barry desde su origen hasta su muerte en la luna de Qward. El enfrentamiento con el impostor está servido, pero para ello Wally deberá ser más fuerte, más rápido y recordar las enseñanzas del hombre cuyo legado juró preservar y cuya memoria es necesario, ahora más que nunca, salvar del oprobio y la infamia. Que el enfrentamiento entre los Flashes tenga lugar en el museo consagrado a Barry no hace sino acentuar por un lado el sacrilegio del misterioso impostor hacia el legado de Allen y por otro las sólidas bases legadas por Barry, cuya integridad, honor, coraje y amistad sembraron en Wally la semilla de la que nacería uno de los héroes más grandes del Universo DC. La saga El regreso de Barry Allen se desarrolló entre los números 74 y 79 de la serie Flash, siendo el último un número doble, y en ella se establecía un cambio de guardia definitivo en el que mentor y alumno se equiparaban definitivamente y en el que el manto de Wally ya no era más un recuerdo de su tío muerto sino algo ganado por derecho propio que honraba a su predecesor. Además, resulta capital la incorporación al reparto de habituales de la serie de Johnny Quick (y más tarde de su hija Jesse, también velocista) y sobre todo de Max Mercury, o como le llaman sus amigos "el maestro Zen de la Velocidad", cuyas enseñanzas y particular forma de afrontar la vida servirán de ayuda a todos los miembros de la familia de Flashes. A modo de curiosidad decir que el tebeo fue editado en 1993 y presenta esa Biografía de Flash escrita por Iris Allen en 1997. Cuatro años después DC editaría la Historia de Flash por Iris Allen con la que se inició esta colección antológica.



No hay descanso para un velocista, y así, sin casi solución de continuidad, la vida de Wally vuelve a verse sacudida por la aparición de Frankie Kane, antigua novia con poderes magnéticos que ayudó a Kid Flash y a los Titanes bajo el nombre de Magenta movida por su amor dependiente y obsesivo hacia Wally. La ruptura entre ambos resultó especialmente traumática para ella, y ha vuelto a Central City para recuperar el amor de su vida. La complicación sentimental se añade a los problemas que está generando el Consorcio en la ciudad, y que motivan la aparición en la misma de Starfire y Nightwing, que buscan echar a un cable a su amigo y antaño compañero en los Titanos. Sobre estos dos pilares argumentales basculará la saga de cuatro números Back on track (En el buen camino, Flash 80-83) que nos deja un buen puñado de momentos dramáticos dignos del mejor culebrón romántico aderezados con dinámicas peleas y una carrera contra reloj para salvar la ciudad de una detonación nuclear en la que Wally se verá obligado a tomar una decisión de importante peso para el futuro: elegir entre la salud mental de Frankie o el bienestar de todos los ciudadanos de Central City.


Los siguientes números (84-85) enfrentan a Flash contra el villano Razer, un tipo de gran tamaño, armadura resbaladiza y que lanza cuchillas a gran velocidad que se haya implicado en un asunto de extorsión a los dueños de un centro comercial. La batalla entre ambos provocará serios daños a la propiedad y la amenaza de Razer será neutralizada a un alto precio. Sin tiempo para restañar las heridas de ese enfrentamiento en el camino de Wally se vuelve a cruzar Argos, personaje creado durante la saga Bloodlines (igual que Hitman, por poner otro caso) que lleva su guerra contra el crimen organizado a las calles de Central City. Cerramos el volumen con una nueva aventura navideña, en este caso aderezada con una extraña ola de calor y una ola de robos encubiertos, y en un enfrentamiento de Wally con Chillblaine, villano armado con una pistola de rayos congelantes que ataca en el momento más inoportuno, cuando se presenta una denuncia contra Flash por negligencia y denegación de auxilio a una víctima del ataque de Razer al centro comercial. Con las espadas en todo lo alto, y los nubarrones de un nuevo "juicio contra Flash" (de infame recuerdo para los aficionados a las aventuras del velocista escarlata) asomando por el horizonte se cierra el segundo volumen antológico dedicado a recopilar el Flash de Mark Waid.

He intentado que la reseña contara bastante, pero no todo, y por tanto hay unos cuantos momentos que quedan al albur de su lectura. No quiero robarle a nadie la sorpresa que supone el misterioso regreso de Barry Allen y todo lo que rodea a dicha historia, pues fue uno de mis momentos más emocionantes como lector de tebeos pijamosos. Épico, dramático y emotivo es un tebeo que me hizo enamorarme aún más del personaje y de un guionista que me ha dado muchas otras alegrías con el paso de los años. No me resisto a reseñar una pequeña pifia de maquetación en la edición, por otro lado modélica de Planeta de Agostini (se incluyen portadas, entrevistas a los autores, artículos de la época y fichas y reseñas que ayudan al neófito a sumergirse progresivamente en un universo que no dejará de complicarse de ahora en adelante), y es que para encajar todas las dobles páginas que hay en el clímax de la saga El regreso... se ha optado por partir una página en dos (198-199 de la edición de Planeta). Entendiendo la necesidad no sé si habría sido posible hacerlo de otro modo, introduciendo alguna portada de por medio o incluso una página en negro, como se ha hecho en otras ocasiones. Por lo demás, eso es todo, amigos. En unas semanas, el tomo 3, con el desembarco de la Primera Armada Española en el título y la celebración del número 100.

jueves, octubre 02, 2008

Commissionando LXXXIX: Pop Mahn (II)

Hace unos días dimos un buen repaso a las imágenes que contenía la galería de commissions de la web de Pop Mahn. Hoy vamos a recuperar sus dibujos más recientes en esplendoroso color y que han pasado a formar parte de un sketchbook editado con motivo de la celebración de la Baltimore Comic Con. Dado que el dibujante tenía que recopilar nuevo material para ese sketchbook, no se le ocurrió mejor forma que anunciar una sustanciosa rebaja en su tarifa habitual de commissions a color, para que de esta forma fueran las peticiones de los aficionados y sus encargos los que determinasen el contenido del mencionado libro de bocetos. Los lectores de su blog hemos podido disfrutar a lo largo del último mes y medio de una buena ración de ilustraciones a color que pueden ustedes ver a continuación, y que son un magnífico ejemplo de la versatilidad de Pop Mahn así como de la espectacularidad que imprime a sus ilustraciones. Podemos disfrutar desde un dinámico Spiderman a una Red Monika desafiante, pasando por chicas "oscuras" como la Cazadora y Phoenix, un adusto Batman o la pareja formada por Pícara y Gambito. Atendiendo a mis filias personales, comprenderán que mis dos dibujos favoritos de esta galería sean los de dos de mis "novias" imaginarias: la princesa Leia con sus mejores galas invernales y Supergirl, a la que podríamos considerar por varios motivos la Gwen Stacy del universo DC, plasmada en una poderosa ilustración que, además, juega con el color de ese cielo azul enrojecido para otorgar al dibujo un carácter casi icónico.












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