lunes, febrero 07, 2011

Un lunes en mitad de muchas cosas

¿No creerían ustedes que se iban a librar de mí tan fácilmente? Aquí estoy un lunes más, inasequible al desaliento y sin intención alguna de faltar a una cita virtual que ya se ha convertido en un deber categórico moral que un servidor ha contraído consigo mismo y por extensión con todos y cada uno de ustedes, ya sean habituales lectores o casuales visitantes de la blogosfera. Lo cierto es que hoy se ha hecho casi testimonial esta entrada, puesto que diversas obligaciones me han tenido absorbido hasta hace prácticamente unos minutos, que he aprovechado para volcar sobre el teclado mi habitual bienvenida a la semana tras unos días particularmente intensos y cansados de los que aún no me he recuperado. Por si fuera poco el año ha empezado especialmente revolucionado, con unos cuantos proyectos en marcha a nivel profesional y formativo que se pondrán en marcha durante los próximos días y que se suman al siempre movido mundo de los concursos literarios, en los que de nuevo hay en danza un par de relatos de un servidor. En el nivel de afición que gusto de compartir con todos ustedes en este espacio van a encontrar el segundo post dedicado a John Lucas y sus commissions más elaboradas así como la reseña de la mejor película que M. Night Shyamalan, una antigua devoción personal, ha realizado en un lustro, y eso pese a que no escribe ni dirige, sino sólo argumenta y produce. Y ya veremos si La trampa del diablo me deja tiempo para algo más.

Aprovecho esa tradición particular de acompañar cada entrada de lunes con una canción para rendir un sentido homenaje a esa bestia parda de la guitarra que, ay, fue, Gary Moore. La noticia de su fallecimiento ayer en una localidad española nos cogía de sopetón y teñía de un tono aún más melancólico la tarde del domingo. Pero no le recordemos con una balada ni con un blues sino con un trallazo de energía y actitud que recarga las baterías a cualquiera. Ahí es nada. Sean ustedes buenos y regresen cuando gusten a esta su casa virtual, y ya saben, como siempre les digo: Tengan mucho cuidado ahí fuera.



Rockin' Every Night
Gary Moore

Allright!
Let me tell you 'bout a place I know.
The kind of place where the kids all go.
Come along baby you can shake off your blues.
Don't be shy, you've got nothin' to lose.

We'll be rockin' every night,
rollin' till the break of day.
Rockin' every night,
rollin' till the break of day.
Yeah, yeah, yeah.

Let me tell you 'bout a girl I met.
She made it hard for me to forget.
She said ask me no questions, I'll tell you no lies.
So I gave it to her straight between the eyes.

We were rockin' every night,
rollin' till the break of day.
Rockin' every night,
rollin' till the break of day.
That's right, we were rockin'.
Allright!
You know what I mean.

I don't care if they call the cops.
I'm gonna keep on rockin' till the party stops.
You can leave if there's to much noise.
You know what they say,
boys will always be boys.
That's right.
You know what I mean.

Rockin' every night,
rollin' till the break of day.
We were rockin' every night,
rollin' till the break of day.
That's right, yeah!

I don't care if the neighbours shout.
I don't care if they kick me out.
I'll come right back and knock down the door.
'Cause when I start to rock,
you know I always want more.
Always want more, just like my name says.
Yeah, that's right. That's right.

Keep on rockin'. Keep on rollin'.
Keep on rockin'. Keep on rollin' every night.



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