martes, abril 21, 2015

33 Salón Internacional del Cómic de Barcelona: Diario de guerra de un sketch-buster

Hace dos años un servidor se retiraba con total convencimiento de esta clase de eventos, con un claro proyecto vital en el horizonte y no pocas ilusiones puestas en él... Pero tanto el destino nos ha resultado adverso en dichas aspiraciones como las ilusiones esquivas a la hora de ser alcanzadas... Y una conjunción casi milagrosa de acontecimientos hizo que tanto Leti Sparks como un servidor pudiésemos regresar a uno de los acontecimientos culturales donde mejores ratos hemos pasado con el devenir de los años... Si bien es cierto que el cartel de autores invitados dista mucho de los mejores años del Salón del Cómic de Barcelona, y que las actividades tampoco es que fueran como para echar cohetes, tras el hiato temporal de dos años a un servidor se le plantó una sonrisa bobalicona de oreja a oreja en cuanto traspasó las puertas de la Fira de Barcelona y se encontró con unas figuras enormes del Joker y el Capitán América dando la bienvenida a los visitantes. A partir de ese momento, todos aquellos que me conocen saben a qué me dediqué durante las horas y días siguientes, con una alegría que había olvidado tiempo ha, con una planificación digna de un mariscal de campo de campañas pretéritas y con una energía propia de las nuevas generaciones que año tras año se incorporan a esta afición tan próxima al vicio que corre por nuestras venas y que muchas veces se asemeja a una verdadera droga, con sus subidones provocados por el calor del momento, sus momentos de mono y sus recaídas.


Si tuviera que hacer una crónica pormenorizada de los días pasados en el Salón, sería algo parecido a una triunfal campaña militar apoyada en tres pilares fundamentales. En primer lugar a una planificación previa bastante exhaustiva y a un reconocimiento del terreno que me permitieron casi desde el primer momento seleccionar los objetivos óptimos en cada momento. En segundo lugar a un desarrollo de las evoluciones sobre el terreno casi milimétrico que, salvo contadas excepciones permitió encadenar las sesiones de firmas y las colas de forma suave y perfecta. Esto último llegó a su momento culminante cuando miss Sparks se incorporó al despliegue sobre el terreno y siguió al pie de la letra los planes elaborados por su devoto y humilde servidor, que funcionaron de una manera aún más suave y engrasada que los desarrollados para mí mismo. Y finalmente a la capacidad de evolución y adaptación sobre el terreno para cambiar sobre la marcha los planes y acomodarlos a posibles cambios de última hora u oportunidades que iban surgiendo de manera imprevista. En pocos salones un servidor ha podido decir que ha cumplido con todos sus objetivos, y este ha sido uno de ellos.


Como me he hecho un tanto perezoso para escribir una detallada crónica de las evoluciones sobre el terreno, les dejo con una selección fotográfica de algunos de los momentos vividos a lo largo del pasado fin de semana, no sin antes compartir con todos ustedes un par de reflexiones sobre esta nuestra afición a la que tantos años hemos dedicado y que tantos y tantos buenos ratos nos ha ofrecido como disgustos nos ha podido deparar en ocasiones cuanto tal o cual autor cortaba la cola justo delante nuestro (ahí el Moebius fail siempre se llevará la palma) o cuando la tensión generada con otros aficionados provocaba nervios y malestar en según qué sesiones de firmas. Nada de lo anterior se ha producido estos días afortunadamente, aunque algunos aficionados mostraban comportamientos que me resultaban llamativos o reprochables, y sobre lo que me gustaría llamar la atención. Serían 3 elementos:


José Luis García López e Iban Coello en el espacio dedicado por ECC a los artistas para realizar commissions y vender su arte original.

a) Valora el esfuerzo de los demás. No pretendas llegar al Salón después de dormir y desayunar y no hacer demasiada cola y esperar que otros que han dormido poco, no han desayunado excepto sobre la marcha y se han chupado dos horas de cola hayan conseguido mejores números o mejor posición en una cola que tú. Ese esfuerzo está al alcance de todo el mundo y depende de la ilusión y las ganas que tengas de conseguir una dedicatoria de tu autor favorito.
b) Es imposible conseguirlo todo. Elige muy bien tus objetivos y cíñete a ellos. En esta clase de convenciones es muy común quedar cegado por la cantidad de autores y oportunidades y embestir contra todos como si de una manada de vacas se tratase. Lo ideal es realizar una selección previa en base a los horarios e incluso a la ubicación de las sesiones y elegir qué autores son más asequibles. Es mejor asegurar dos o tres firmas por día que perder otras tantas por querer estar a todo. Lo cual nos lleva al último punto.
c) Sé realista. En serio. SÉ realista. Una sesión de firmas tiene una duración determinada y los autores no son super-héroes con resistencia y velocidad súper-humanas. Son personas y por tanto tienen unos límites muy definidos, con lo que no escojas un número 30 para una sesión de firmas y luego te lamentes amargamente de que no ha llegado a realizarte un dibujo. Un número diez ya te coloca en la cuerda floja, un número veinte en el pugatorio y un número treinta te garantiza únicamente la firma del que puede llegar a ser tu autor favorito. Ese mismo realismo se aplica a la hora de evolucionar sobre el terreno, llegando a haber elementos que el sábado pretendían recoger números para las sesiones de Manara y Guarnido de esa tarde -que se repartían a la misma hora- y a la vez estar en colas en curso en ese mismo instante.


Barry Kitson en la primera sesión de firmas del Salón. Llegar, saludar a un viejo conocido y besar el santo tras solo tres horas de cola. Y lo digo sin retintín. Barry estuvo sentado en su sitio durante TODO el salón. En serio. 

Personalmente tengo que decir que ha sido un placer volver aunque sea temporalmente a pisar el ruedo de las convenciones, volver a estar rodeado de amigos coleccionistas, autores y frikis de diverso pelaje y condición, así como volver a ver a entrañables personajes que rondan por los salones y jornadas año tras año y que siempre son los mismos -somos los mismos- como suele decirse. Personalmente agradecer antes de nada a los amigos Laura y Óscar que nos acogieran en su casa como los excelentes anfitriones que siempre han sido, condición primera y necesaria para nuestro regreso a Barcelona. Y por supuesto, mi más caluroso abrazo para los amigos Xavi, Óscar Juan, Raúl, Jesús, Jose, Agustín, Moisés, Natan y Carlos, con los que compartimos charlas y momentos de espera y a los que fue un lujo poder volver a saludar tras tantos años. No menos agradecido tengo que estar a todos los autores que se tomaron un rato para compartir su talento con nosotros -ya fuera de forma gratuita o previo pago- en un año particularmente grato en este aspecto: David Messina, Elena Casagrande, Barry Kitson, David Finch, Ramón Bachs, Juanjo Guarnido, Juan Antonio Canales, Aneka, Sergio Dávila, David Rubín, David López, Iban Coello, Víctor Ibáñez, Santi Arcas, David Baldeón, Xermánico, Stefano Martino, etc.


Elena Casagrande, David Messina y Barry Kitson en el stand de Aleta, mi primer y prioritario objetivo del pasado Salón, conseguido a las primeras de cambio. Para mí uno de los espacios imprescindibles el pasado fin de semana.


Carlos Areces ejerciendo de villano estelar de la próxima película dedicada a Anacleto. Imanol Arias lo contemplaba todo desde detrás del nutrido grupo de periodistas que fotografiaba al chanante actor barra dibujante barra humorista.


Víctor Ibáñez enfrascado en la elaboración de una espectacular Wonder Woman que a saber dónde acabaría...  


David Finch observado de cerca por el Joker durante la sesión del viernes. Al fondo el espacio de ECC dedicado a los autores.


De nuevo el stand de Aleta. En primer término Stefano Martino y Fernando Dagnino. Al fondo los Tres Mosqueteros: Kitson, Messina y Casagrande. Decir que lo dieron todo a sus seguidores es quedarse corto.


Un servidor junto a García-López con un ejemplar de Twilight firmado por su guionista y su dibujante. No puedo tener más cara de bobalicón, pero es que la felicidad le embarga a uno cuando conoce a uno de sus artistas preferidos.


 Guarnido y Canales en la sesión del sábado por la tarde. Después del parto que fue la primera vez que nos firmaron -seis horas de cola me parece recordar- esta vez fue un auténtico paseo.


Una rubia y un mapache enamoradicos como ellos solos.


David Baldeón, mi última sesión de firmas del Salón. Personaje con parche y chupa... Qué raro...


Muestra de la nutrida concurrencia que saturó el Salón el sábado. Sesiones de firmas a la izquierda, sesiones de firmas a la derecha, hacia la boca del infierno cabalgaban los sketch-busters...


Sentado en el Trono de Hierro, Plissken dejó vagar la mirada por las inhóspitas paredes de la zona de exposición...


Originales para aburrir organizados temáticamente. Lujo para la vista, tentación para los coleccionistas.


Un ejemplo de la transversalidad cultural que busca -a veces sin excesivo éxito- el Salón fue la presencia de la política Tania Sánchez, que presentaba el libro Ganar o Morir. Lecciones políticas de Juego de Tronos.

lunes, abril 13, 2015

53 lunes después

Ahora que finalizan mis vacaciones de Semana Santa finalmente sucumbo a la tentación de sentarme en el ordenador como en los viejos tiempos y dedicarle a este espacio, antaño tan querido y mimado, un poco del tiempo que le he robado miserablemente este año. Nada menos que 53 semanas ha estado parado esto, y no quiero engañarles, serán otras muchas más las que sigan a esta entrada, aunque lo cierto es que me apetece de cuando en cuando dejar algo por aquí. Parece mentira, pero la inactividad, lejos de matar el blog lo ha llevado a un cómodo status de receptor de más de cien visitas diarias, en busca principalmente de a) los culos de Milo Manara y Serpieri -o más concretamente de sus creaciones artísticas, b) los zombis gallegos de Manel Loureiro -a los que dediqué un repaso no excesivamente generoso en su momento y c) dibujos de alguno de los cientos de artistas que han aparecido a lo largo de los años ya sea en forma de sketchs o commissions propias o ajenas. En su momento la decisión de dejar morir esto vino motivada por la necesidad de ganar el tiempo que empleaba en elaborar las entradas o en planificar los contenidos con un mínimo de criterio, y al mismo tiempo para librarme de una obligación autoimpuesta que me había convertido en un bloguero amateur que casi pasaba más tiempo que uno profesional dedicado a su criatura, y todo ello sin ánimo de notoriedad o de lucro. Lo cierto es que respecto a lo segundo, el objetivo quedó conseguido de manera sobrada, y pasadas las primeras semanas ya ni siquiera el gusanillo del remordimiento me provocó una nueva recaída digital. Y sobre el primer aspecto, pues igualmente, conseguí un tiempo que invertí en otras maneras de ocio y por primera vez en mucho tiempo en algo verdaderamente productivo. ¿Porqué escribo estas líneas? Bueno, en primer lugar, porque el condenado blog se ha resistido a morir y ha mantenido esa cantidad aceptable de visitas a entradas que fueron escritas en su momento con toda la honestidad y el rigor de las que un servidor fue capaz. Que críticas de tal película o cual tebeo reciban comentarios años después de haber sido escritas es algo que personalmente me enorgullece, y es por ello que de cuando en cuando aún repaso alguna de ellas para comprobar si el tiempo me ha quitado algo de pasión o de razón por esos asuntos. Y en segundo lugar porque la nostalgia del paraíso perdido que fue este sitio me llama poderosamente la atención, y ese fondo de romántico incurable que tengo me hace volver una y otra vez  a los sitios en los que fui feliz, y este sin duda, con todo lo virtual o digital de su existencia que se quiera, lo fue. Así pues, volvamos fugazmente a una vieja tradición, a un repaso de comienzo de semana de lo que fue mi vida a lo largo del pasado año, y a terminar la entrada con una canción más que apropiada para ilustrar la entrada. Y quién sabe... Quizá vuelva a dejar que el gusanillo me vuelva a picar próximamente...

Un año en la vida, un año a partir de la celebración del pasado Unicomic... ¿Qué podría contarles a partir de ese momento? Justo ahora hace un año conseguí que el objetivo vital que había marcado mis hábitos durante un par de años obtuviese su recompensa. Los que me habéis conocido con el paso de los años, mis queridos sospechosos habituales, sabrán que popularmente yo podía ser reconocido en el mundillo por mi parecido con el Librero de los Simpson. Vitalmente podían haber existido cientos de razones que me impulsaran a cambiar ese hecho, pero sólo la cabezonería de subirme con garantías de seguridad a la montaña rusa Shamballa me hicieron subirme día tras día a la bicicleta elíptica que tengo en la biblioteca de casa. Día tras día, semana tras semana y mes tras meses, y unos cuantos miles de kilómetros sudados después miss Sparks pudo registrar el momento en que Plissken casi voló literalmente por los cielos tarraconenses. Y aún sigo encima de la bici, porque algún día habrá que volver, digo yo...



Un par de meses después, y en compañía de algunos buenos amigos, volvimos a mi sitio favorito del mundo, con permiso de Gijón, París y San Francisco, la isla de Tabarca. La tranquilidad de sus aguas, la belleza agreste de sus calas y el encanto mediterráneo de sus construcciones hace que cada visita sea un lujo para los sentidos y un verdadero chute de energía para recargar las pilas. Y en aquel momento, después del verano y de algunos problemas de salud, y antes de la ordalía de fin de año, los atardeceres tabarquinos fueron verdadero bálsamo para nuestras almas.


Otro reencuentro del que les habría hablado si el blog hubiese estado vivo entonces fue el que tuvimos con nuestra queridísima banda de blues favorita, la Blues Brothers Band, que estuvo de gira por la zona. Dando un concierto en mi Murcia natal, a cincuenta minutos de tren, fue casi una absoluta necesidad acudir a verlos por quinta vez, aunque en esta ocasión miss Sparks y un servidor acudimos de incógnito para no provocar numeritos como el de aquella inolvidable noche de Valencia. Gracias a mi primo Vincent que nos hizo de cicerone en Murcia pudimos disfrutar de otra inolvidable velada en compañía de una banda tan efectiva como siempre aunque, en honor a la verdad, cada vez más mermada por la parca y con menos energía ante el inexorable paso del tiempo. La calidad y el talento, gracias a John Belushi, siguen ahí, en manos de Blue Lou Marini, Rob Paparozzi o El Coronel Steve Cropper. Echamos mucho de menos al grandísimo Eddie Floyd, el único hombre que se ha calzado mis sombreros.

video

La fiesta seguía, y poco después tuvo lugar un evento que nos llenó de ilusión. Nada menos que el primer Salón del Comic y el Videojuego de la provincia de Alicante, un evento con vocación de futuro del que ya se ha confirmado una segunda edición para este 2015 que nos acercó algo a lo que las circunstancias nos habían obligado a renunciar durante los últimos tiempos. Lo mejor que se puede decir de dicho salón es que fue un buen comienzo, titubeante en algunos aspectos como los relacionados con el Artist Alley y los horarios de sesiones de firmas, pero con la firme voluntad de mejorar en todos los aspectos y acercar al público alicantino el comic en sus variadas manifestaciones, los videojuegos o el cine. La presencia de El Torres, curiosamente el guionista cuyo dibujo ha protagonizado la entrada que durante 52 semanas ha mantenido la portada del blog, Fernando Dagnino, Fernando Blanco, Salva Espín, Víctor Gómez, Pablo Durá, David Badia o Sergio Córdoba nos hicieron recordar por unas horas lo que es el saloneo, la emoción de la caza, la expectación de conocer o poder volver a saludar a algunos de los artistas que admiras y cuyo trabajo tantas horas de solaz y placer te ha proporcionado. A finales de septiembre tendremos nueva cita con el Salón del Comic y Videojuego de Alicante.


Y para qué engañarnos... El mono de salones y jornadas varios me hizo embarcarme en un loco periplo a través de varias ciudades y aeropuertos nacionales y extranjeros que acabaron dando con mis huesos en la ciudad inglesa de Leeds rodeado de la mejor compañía posible (un saludo para vosotros, chicos, y para nuestro gran amigo Paul que intentó amenizarnos la noche de Leeds) y asistiendo a uno de esos eventos que me habían contado varias veces como norma en algunos salones británicos pero que no me pude creer hasta que estuve allí. Tres espacios, cientos de stands... ¿miles de autores? La exageración y la hipérbole son la única manera en la que un friki lector de cómics y coleccionista de dibujos como un servidor puede asimilar aquello y no sucumbir al horror y la locura de la caza... Puede que fueran las doce horas más intensas y locas de mi vida. 


Y ya nos acercamos al remate del año... La culminación de una empresa que me ocupó no pocas horas, ilusión y esfuerzo y que a día de hoy tengo que decir que me ha supuesto bastantes alegrías. El proceso fue tortuoso y se dilató en el tiempo más de lo que me habría gustado, pero más o menos sucedió así. Érase que se era un escritorzuelo aficionado que durante años escribió relatos navideños para un concurso local. Lo ganó una vez, y fue finalista en otras dos ocasiones, pero había otros siete hijos literarios esperando su momento en el disco duro del escritor, y quince años después de haber empezado a escribirlos decidió recopilarlos en un único volumen. Intentó una campaña de crowdfunding que quizá fue demasiado ambiciosa en su propuesta y que no llegó a buen puerto, pero lejos de dejar morir la idea, abrazó como un poseso la idea de la autoedición. Convenció a su mujer para que ilustrara los cuentos y revisó el texto decenas de veces, contactó con una editorial para autoeditarlo y finalmente, el escritorzuelo, que va a dejar de hablar de sí mismo en tercera persona, lanzó en Navidad El Faro y la Estrella y otros cuentos navideños, en una tirada reducida de 200 ejemplares (de los que ya no quedan físicamente ninguno). 




¡Pues sí que ha cundido el año! Demonios, debería abandonar este blog más a menudo... Cierro la entrada de hoy con la canción que toca por narices, y con una foto captada al paso en el camino-odisea a Leeds... Ah, amigo Lozano, ¡cómo estaban las pintas de The Cavern!


Everybody had a hard year
John Lennon

Everybody had a hard year
Everybody had a good time
Everybody had to put in
Everybody had the sun shine
Everybody had a a hard year
Everybody had the hair down
Everybody had a succes
Everybody had the foot down
Everybody had a haard year
Everybody had a feeling
Everybody had the face down
Everybody had a good cook
Everybody, Everybody
Everyone, Everyone
Everyone, Everyone
Everybody had a long
Everybody had a hard year
Everybody had a good time
Everybody had to put in
Everybody see the sun shine
Everybody had a hard year
Everybody had the hair down
Everybody had the succes up!
Everybody got the foot down
Everybody had a hard year
Everybody had the foot down
Everybody had the sit up
Everybody had a long time
Everybody had a brown time


viernes, abril 04, 2014

Sketch-busters CCXXXI: El Torres

Ya me comía una C en el encabezamiento de la entrada, y de paso, como si nada, cien dibujillos en una de las secciones más longevas de este blog. Hoy no toca desempolvar un dibujín añejo ni rebuscar entre las carpetas reales o virtuales un sketch apropiado, sino que toca subir una dedicatoria fresquísima, conseguida hace apenas una semana en las XVI Jornadas de Unicomic. Para todo sketch-buster que se precie, la logística previa a unas jornadas o salones resulta vital, ya que la selección de material de cada autor puede producir disgustos inoportunos -cuando se olvida "ese" comic que adoras pero que no recordabas que era de un autor en concreto- o provocar gastos imprevistos. Este año había un caso concreto en que lo tenía meridianamente claro. Lo cierto es que no he podido seguir la trayectoria de guionista de El Torres como me gustaría, y más teniendo en cuenta que alguno de sus últimos -y apetecibles- trabajos han aparecido editados en nuestro país en tomo. A la espera de poder permitirme El bosque de los suicidas o Las brujas de Westwood, estoy ahora revisando una lectura que cuenta con quince años y no poco polvo acumulado en mis estanterías, y que se corresponde con uno de los primeros trabajos del guionista a nivel profesional en nuestro país. Me refiero a un tebeo que será totalmente desconocido para la mayoría de ustedes, la parodia super-heróica Team Triumph, con guiones de El Torres y dibujo de J.E. Machuca y Pepe Díaz. Como muchos otros lectores de mi generación, mi llegada al tebeo de pijamas fue precedida por años y años de lecturas de tebeos humorísticos, de los que nuestro país puede sentirse orgulloso de contar con una larga y rica tradición. Cuando el gusto evolucionó y mi atención se centró ya en los universos un poco más adultos de Marvel y DC aún mantuve la afición por los tebeos que mezclasen el humor y los super-heroes, con los ilustres nombres de Jan y Sergio Aragonés a la cabeza con obras tan fundamentales como Superlópez, Magnor el Poderoso, Fanboy o Sergio Aragonés masacra Marvel y destruye DC... El caso es que leí en su momento la serie de Team Triumph -seis números a color editados por Ultimate Comics- y me garantizó una buena ración de sanas risas y alguna que otra carcajada a costa de la mirada burlona hacia unos personajes y un género que, reconozcámoslo, está tan cercano a la sátira y al ridículo que hace que la frontera entre lo sublime y lo risible se cruce en más de una ocasión aunque sea de forma involuntaria. Entre el ayer y el hoy aún le pegué una segunda lectura a la serie completa en recuerdo del peculiar momento en que llegué hasta ella. El Torres, durante la sesión de firmas, hacía unas pequeñas dedicatorias para los aficionados, pero cuando vio los números de Team Triumph se rió a mandíbula batiente y apenas daba crédito a lo que veía. Lo cierto es que se le notaba el cariño por uno de sus primeros trabajos mientras hojeaba los números y recordaba algunos de los más que eficaces chistes que había parido hace exactamente tres lustros. Casi con timidez me preguntó si quería una dedicatoria... ¿Seguro? Pues claro, caballero. Y ahí se lanzó el guionista malagueño a hacer un crossover de una de sus obras más recientes -y que quizá acabe contando con adaptación cinematográfica amparada por el director de The Ring, nada menos- con uno de los gags más divertidos y recurrentes de Team Triumph, el protagonizado por el Increíble Chico Estorbo... ¡Ya imaginarán su asombroso y temible poder!


martes, abril 01, 2014

Unicomic 2014: Cita obligada con las viñetas

Este año la cita con el mundo del tebeo organizada por la Universidad de Alicante como cada año a finales de marzo y celebrada en la sede alicantina de la UA, Unicomic, alcanzaba nada menos que su decimosexta edición. Nosotros tuvimos la suerte de descubrir las jornadas en su segundo año, y a partir de entonces si no recuerdo mal tan sólo hemos fallado en una ocasión a una cita que suele acabar siendo harto agradecida por la cercanía que supone poder escuchar a dibujantes o guionistas que admiran y, cómo no, conseguir esas firmas o dedicatorias que prolongarán en el tiempo el recuerdo de ese encuentro. Recordando con algunos miembros de la organización pasadas convocatorias, tengo que reconocer que nos sobrevino un sentimiento de asombro y nostalgia a la vez al rememorar algunos de los nombres que los aficionados alicantinos hemos tenido la suerte de tener a nuestro alcance con el transcurrir de los años. Sin ánimo de ser extensivo ni exhaustivo, me vienen a la cabeza los nombres de autores como Scott Lobdell, Gary Frank, Bryan Hitch, John McCrea, Joe Kelly, Joe Casey, Bryan Talbot, Pasqual Ferry, Óscar Jiménez, Jesús Yugo, Jock, Andy Diggle, Stuart Immonen, Eduardo Risso, Pedro Colombo, David LaFuente, Enrique Breccia, Adi Granov, Michael Kaluta, Mark Buckingham, Doug Braithwite, Enrique Alcatena, R. M. Guera, Purita Campos, Vicente Cifuentes, David López, Peter Milligan, Corominas, Salva Espín o Fernando Dagnino. Sin duda esto significa que por las jornadas a pasado lo mejor de ayer y de hoy, tanto nacional como extranjero, y que un servidor se está volviendo cada vez más un abuelo cebolleta con tendencia a rememorar batallitas y a mantener un pie en ese pasado que si bien no tienen porqué necesariamente ser mejor sí despierta en un servidor buenísimos recuerdos.


Como hemos venido haciendo a lo largo de los últimos años nuestra presencia en Unicomic se redujo a la jornada del sábado, donde tradicionalmente se concentran las charlas de los autores que trabajan para el mercado americano, que es aquel que más interesante nos resulta y que con más atención seguimos. Este año eran tres las charlas propuestas. La primera de ellas, Cómo conseguir ser un guionista de cómic: buenas y malas prácticas, contaba con la participación de el guionista y editor malagueño El Torres y los escritores alicantinos Pablo Durá y David Abadía. La charla se centró en su primera parte en el repaso de la exhaustiva carrera del guionista andaluz, desde la casi autoedición en los 90 hasta sus pinitos en el mercado norteamericano y su consolidación allí como escritor solvente y posteriormente editor de una serie de títulos que aunque hayan corrido una suerte dispar son buena muestra de su ecléctica labor creador y de su habilidad emprendedora. Lo cierto es que a lo largo de la charla se mencionaron un buen puñado de tebeos que no había leído y que me entraron unas ganas tremendas de devorar, tras oír las anécdotas relacionadas con cada uno de ellos, con títulos como El velo, El bosque de los suicidas, la trilogía próxima a su conclusión de Nancy in Hell, Las brujas de Westwood). Con una charla amena y muy divertida, El Torres fue desgranando anécdotas y comentarios muy lúcidos sobre el mundillo, que rubricaron en su intervención los "chicos locales", Durá y Abadía. Estos apellidos deberían sonarles pues les hablé hace no mucho de la interesante iniciativa que ambos habían protagonizado junto al dibujante Sergio Córdoba, la creación y publicación en la web de un comic protagonizado por un viejo y semi olvidado personaje marvelita, El Aguila, como muestra de su talento a la hora de afrontar un proyecto de esas características (pueden repasar la entrada aquí). Además de hablar de la génesis de esa loca aventura y del proceso desempeñado para materializarla, dieron a la parroquia la buena noticia de que la editorial norteamericana Amigo, dirigida por El Torres, les había encargado una miniserie de cuatro números, con lo que charla quedó completa con una buena noticia para los aficionados y para los creadores.


Abadía, Durá y El Torres, tres escribas dándolo todo para el mercado americano

Las siguientes charlas se amalgamaron en una sola, celebrándose de forma simultánea los encuentros con los autores Jorge Jiménez y Francis Portela. Presentados de manera sucesiva, mientras que se repasaba la carrera de cada uno de ellos el otro mostraba sus habilidades digitales con la tableta gráfica y el programa de dibujo Manga Studio, realizando un par de dibujos bastante apreciables de la figura de Superman. Centrando más el contenido de cada charla en el correspondiente autor, cabe decir que el jovencísimo dibujante granadino Jorge Jiménez realizó una charla repleta de divertidísimos y espontáneos comentarios sobre los inicios de su corta pero prometedora carrera, así como algunas reveladoras explicaciones sobre el modo de trabajo enteramente digital que cada vez más artistas adoptan ante el avance y perfeccionamiento de las herramientas de dibujo y retoque. Mostrando una verdadera pasión por el personaje de sus amores, Superman, con el que ya ha trabajado en la serie Smallville. Season 11 o en Superboy, la aspiración de Jiménez es la de lograr en un futuro dibujar las andanzas del kryptoniano en su cabecera madre, Action Comics. Trabajo no le ha faltado en series como Transformers, Red Lanterns o Arrow, ni le faltará presumiblemente atendiendo a la calidad del dibujante y a la pasión mostrada por su trabajo.


Jorge Jiménez, en el centro, con Portela trasteando su "mesa" de dibujo.

Por su parte, Francis Portela, dibujante afincado en Barcelona, nos narró su trayectoria profesional en el medio que comenzó como entintador de otros artistas como Al Barrionuevo o Juan Santacruz para posteriormente centrarse en una ya consolidada carrera como dibujante que le ha llevado a trabajar con las dos grandes editoriales norteamericanas en títulos como Pantera Negra, Lobezno: Primera Clase, Heroes de Alguiler, Legion de Super-Héroes o Animal Man. Curiosamente uno de sus trabajos predilectos, junto al guionista Fred Van Lente, y carne de cañón de tomo alimenticio pero cumplidor que un servidor probablemente compraría con los ojos cerrados, permanece inexplicablemente inédita en nuestro país, el homenaje al cine de robos de Soderbergh y Clooney protagonizado por los villanos marvelitas plasmado en Super-Villain Team-up: MODOK's 11. Y con eso y con un bizcocho acabamos llegando a las ocho y pico y a la sesión de firmas, pero de eso ya tocará hablar en las correspondientes entradas de los sketchs allí realizados.


Francis Portela en plana charla, mientras un concentrado Jiménez daba vida digital a Kal El.

Solo me queda agradecer un año más a los viejos amigos de la organización -pasada y actual- a los que siempre es un placer saludar -Dani, Pablo, Javi y Fran- y a los viejos roqueros que siguen manteniendo año tras año el espíritu del aficionado irreductible y lleno de amor por la viñeta, que además, dejan constancia con más detalle y fidelidad de lo allí ocurrido, como es el caso de Carlos de Gotham News, cuya crónica les recomiendo fervientemente. El año próximo espero que se celebre otra nueva edición de Unicomic, que nos acercará más autores y tebeos pero no mejores que los de este año, porque como diría El Gran Wyoming, eso es imposible.


El Torres, Portela y Jiménez en la sesión de firmas posterior a las charlas y que clausuró las XVI Jornadas del Comic de la Universidad de Alicante. Unicomic 2014 en lenguaje friki.

lunes, marzo 31, 2014

True Monday

Si hace cuatro semanas no quería faltar a la tradición de autofelicitarme mi cumpleaños, esta semana no quería dejar pasar tampoco la ocasión de recordar otro de esos eventos anuales a los que procuro asistir en la medida de mis posibilidades y que se haya en el mismo origen de este blog, las Jornadas de Comic organizadas por la Universidad de Alicante, que han llegado este año a su décimo sexta edición. El caso es que iba a hacer una entrada tipo lunicomic para comentar la jornada del pasado sábado, pero me lo pasé tan bien y la cosa cundió tanto que me ha apetecido resucitar esta semana el blog por todo lo alto con sus entradas correspondientes. A saber, la entrada mamporrera de hoy, donde de clavo les cuelo el avance de contenidos y unas cuantas neuras personales; la entrada dedicada en exclusiva con contenido gráfico y repaso a las charlas de Unicomic; un dibujín de los obtenidos allí que tiene su miga y su chicha y que me hizo particular ilusión; y si el tiempo y las ganas lo permiten una reseña al viejo estilo de la serie que nos ha volado la cabeza este fin de semana y que da nombre a la entrada de hoy, True Detective. Con decirles que ayer nos cascamos casi de tirón cuatro capítulos para terminarla se pueden hacer una idea del grado de interés y tensión que pudo despertar el producto de la HBO en chez Sparks-Plissken. Para mantener el impacto, avivar el recuerdo -que se ha extendido a un par de sueños chungos relacionados esta misma noche- y avanzar la reseña, nada mejor que dejar aquí hoy la canción que ilustra los excelentes títulos de crédito de dicha serie, Far from any road de The Handsome Family, con la que damos la bienvenida a una semanita que se augura larga y alterada por ese maravilloso cambio horario que nos trastoca los biorritmos, nos descoloca momentaneamente, nos transtorna el sueño, y según dicen unos cuantos jerifaltes tecnócratas, nos convierte en más productivos y eficaces trabajadores que ahorran luz y energía. ¡Marramiau! Sean ustedes buenos, y si leen estas lineas, no dejen de pasarse a lo largo de los próximos días por esta la que sigue siendo su casa virtual, temporalmente vuelta a la vida con empuje primaveral. Y recuerden tener mucho cuidado ahí fuera...



Far from any road
The Handsome Family

From the dusty mesa,
Her looming shadow grows,
Hidden in the branches of the poison creosote.
She twines her spines up slowly,
Towards the boiling sun,
And when I touched her skin,
My fingers ran with blood.

In the hushing dusk, under a swollen silver moon,
I came walking with the wind to watch the cactus bloom.
A strange hunger haunted me, the looming shadows danced.
I fell down to the thorny brush and felt a trembling hand.

When the last light warms the rocks,
And the rattlesnakes unfold,
Mountain cats will come to drag away your bones.

And rise with me forever,
Across the silent sand,
And the stars will be your eyes,
And the wind will be my hands.

 

lunes, marzo 03, 2014

Feliz lunes a mí...

Lo iba a dejar pasar, haciéndome el loco, pese a que tenía la firme intención esta mañana de cumplir con otra de las pocas tradiciones que se han vivido en esta bitácora casi desde el momento de su fundación digital. Al final, entre una tarde de asueto y dolce far niente y la necesaria sesión de bicicleta elíptica con la que pretendo aligerar el maratoniano atracón de sushi que me metido entre pecho y espalda, no he querido dejar de constatar aquí que este lunes -además cae en el día justo, para más casualidad-, después de aproximadamente unos 2080 vividos a lo largo de los años, un servidor ha alcanzado la provecta edad que le convierte en un señor mayor, en un friki madurito, en un viejuno lector de comics y coleccionista de dibujines que sigue amando con pasión todo aquello que huela a cultura popular y que hoy cambia de dígito y se mete ya en la cuarentena para seguir la marcheta que le ha tocado bailar... Como ha sido marca de fábrica a lo largo de estos años dejo esa peculiar y genial viñeta de Bonvi que a través del patetismo inherente a la misma consigue -o por lo menos eso creo yo- destilar esa ineludible ansia de vivir y de disfrutar de la vida aún hasta en las peores circunstancias, anhelos tan consustanciales al ser humano como necesarios para sobrevivir en estos tiempos que corren.


Y para redondear la jugada, pues nada mejor que uno de mis himnos personales que abunda en el mensaje anteriormente expuesto, en la necesidad de seguir adelante, pase lo que pase y le pese a quien le pese. Y si encima ese mensaje lo dejan cantado los muchachos de U2, pues mejor que mejor. Sean ustedes buenos, disfruten de la vida como a buen seguro hacen y tengan, como estoy seguro de que es así, mucho cuidado ahí fuera...

Walk on
U2

And love is not the easy thing
The only baggage you can bring…
And love is not the easy thing….
The only baggage you can bring
Is all that you can’t leave behind

And if the darkness is to keep us apart
And if the daylight feels like it’s a long way off
And if your glass heart should crack
And for a second you turn back
Oh no, be strong

Walk on, walk on
What you got they can’t steal it
No they can’t even feel it
Walk on, walk on…
Stay safe tonight

You’re packing a suitcase for a place none of us has been
A place that has to be believed to be seen
You could have flown away
A singing bird in an open cage
Who will only fly, only fly for freedom

Walk on, walk on
What you’ve got they can’t deny it
Can’t sell it, can’t buy it
Walk on, walk on
Stay safe tonight

And I know it aches
And your heart it breaks
And you can only take so much
Walk on, walk on

Home… hard to know what it is if you’ve never had one
Home… I can’t say where it is but I know I’m going home
That’s where the hurt is

I know it aches
How your heart it breaks
And you can only take so much
Walk on, walk on

Leave it behind
You’ve got to leave it behind
All that you fashion
All that you make
All that you build
All that you break
All that you measure
All that you steal
All this you can leave behind
All that you reason
All that you sense
All that you speak
All you dress up
All that you scheme…

lunes, febrero 17, 2014

Big Culo Day 2014. Galería: Vampirella

Un año más alcanzamos ese día tonto de febrero en que la blogosfera friki, desvergonzada y un tanto pervertidilla llena los blogs de traseros, de culos, panderos, cachas heróicas y nalgas bellamente dibujadas por algunos de los mejores dibujantes o más ineptos artesanos que pueblan este mundillo. Parafraseando a Dickens, "Era el mejor de los traseros, era el peor de los culos, la nalga de la sabiduría, y también de la locura; las posaderas de las creencias y de la incredulidad; el pompis de la luz y de las tinieblas; las asentaderas de la esperanza y el ojete de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos directos al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto" (Charles Dickens, Historia de Dos Traseros). Me estaba haciendo el loco ante tan magno evento del que he sido un fiel perpetrador a lo largo de los años, contando con los ilustres traseros de Joe Pekar, Milo Manara, de la escuela brasileña de dibujantes de commissions o recopilando una galería con el pandero galáctico más famoso de la historia de la cultura popular. Para este año he decidido recuperar otro mito lúbrico que ha perdurado a lo largo de varias generaciones, y es que, pese a que a lo largo de sus más de cuatro décadas de historia como personaje las buenas historias de Vampirella se pueden contar con los dedos, hay que reconocer que Vampi cuenta con uno de los mejores diseños de la historia del medio y una potente sensualidad capaz de colocarnos uno tras otro sus nuevos reboots o etapas editoriales y toda recopilación de ilustraciones que reúna el esplendoroso trabajo que los mejores artistas del medio hayan creado para agrandar aún más el mito erótico vampírico por excelencia del noveno arte. Así pues, les dejo a continuación con una selección de ilustraciones de Vampirella donde el personaje aparece mostrando uno de sus dos perfiles buenos en conmemoración de este Big Culo Day 2014, galería en la que podrán disfrutar del trabajo de dibujantes e ilustradores de la talla de Dave Stevens, Bruce Timm, Joe Chiodo, Michael Kaluta, Enric, Fabiano Neves o Paul Renaud. 









martes, enero 21, 2014

El All-New Aguila: Al asalto del mercado americano

Aunque este espacio ha estado aletargado durante unas semanas, no quiere decir que un servidor halla estado completamente desconectado del mundillo viñetil durante ese lapso de tiempo. Entre lecturas, noticias varias que uno lee con el cansancio del lector cansado y escéptico y reediciones diversas que le hacen a uno sentirse tan viejo como realmente es, ha habido una explosión de talento y entusiasmo en la cercana ciudad de Alicante que me ha llenado de alegría y que no he querido dejar de compartir con los pocos y sufridos lectores que aún se dejan caer por aquí de cuando en cuando. Tres jóvenes artistas han realizado un proyecto de prueba para presentar a Marvel, cogiendo un viejo personaje de la editorial, El Aguila, y realizando una suerte de recuperación con un tono desenfadado y actual. Inspirado en la figura del Zorro, y creado por Mary Jo Duffy y Trevor Von Eeden (con colaboración de Dave Cockrum), Alejandro Montoya vivió sus aventuras heróicas en el entorno urbanita de Nueva York, empleando sus dotes de espadachín y atleta en la lucha contra el crimen. Además, como complemento el Águila poseía la capacidad mutante de generar una carga eléctrica en su cuerpo que transmitía mediante sus espadas a modo de aguijones. Con este personaje bastante olvidado que apareció entre otras series en Power Man & Iron Fist, Marvel Fanfare, Marvel Comic Presents o Marvel Super-Heroes: Contest of Champions, los guionistas Pablo Durá y David Abadía y el dibujante Sergio Córdoba han realizado un proyecto de prueba como Stan Lee manda, un número completo americano que podría suponer el primero de una nueva colección dedicada al personaje hispano, con portada, 22 páginas interiores, diseños y logos incluidos, e incluso un anuncio de una serie animada infantil dedicada a El Águila en un estilo propio del canal Disney.


No sólo el hecho de la proximidad geográfica de la génesis de este proyecto me resulta interesante, sino que la presencia de Pablo Durá como uno de los impulsores del mismo supone un motivo de gran regocijo para mí, en tanto que este entusiasta lector de tebeos, uno de los organizadores fundacionales de las jornadas de Unicómic, está en el origen mismo de mi devoción por las jornadas y salones españoles, así como en la génesis de mi condición de coleccionista de dibujines y por tanto, génesis primera de este blog. No me cabe más que desear a todos los implicados la mejor de las suertes en su aventura de darse a conocer allende los mares, donde la industria del tebeo permite soñar con la posibilidad de dedicarse profesionalmente al trabajo de guionista o dibujante, y esperar a que a la mayor brevedad posible podamos encontrarnos en una sesión de firmas a la que prometo acudir con toda mi ilusión. Podéis obtener más información en el blog de otro de los culpables de mi amor por Unicomic, Dani Simón, donde da detallada cuenta del proyecto, así como en el blog oficial creado por los propios autores donde podréis encontrar una tras otra todas y cada una de las páginas repletas de humor y con cameos estelares de algunos personajes Marvel de las que consta el primer número de la espectacular y divertida reinvención de Alejandro Montoya, El All-New Aguila.




domingo, diciembre 15, 2013

Commissionando CLXII: Artchild

Hoy viene a esta sección otro de los dibujantes que más activo se muestra en la red ofreciendo su trabajo en subastas periódicas, a la vez que acepta encargos a través de la red. Me refiero al artista canadiense Artchild, cuyo trabajo no sólo se relaciona con la ilustración o el mundo del comic, sino que se extiende al campo del graffiti y del arte urbano, lo cual si se me permite, se puede apreciar en el diseño de alguno de sus dibujos y en la inclusión de tipografías que podríamos encontrar en cualquier pared adornada con graffitis de nuestro entorno. Dado el carácter de su trabajo, no es fácil recabar información sobre el autor, así que he recurrido a diferentes fuentes disponibles en la red, empezando por el blog personal de Artchild, en el que va dejando muestras de su espectacular trabajo, un perfil personal, o esta entrevista en la que habla de su trabajo. Sus commissions entran dentro de lo que hemos venido denominando good girl art, recordemos, trabajos centrados en la ilustración de personajes femeninos, con poses sensuales y rotundas, pero dentro de ciertas limitaciones que no le hagan caer en lo abiertamente sexual. He tenido que recortar los criterios de selección a mínimos, en tanto que me hubiese gustado incluir otra buena decena de ejemplos de su trabajo, en el que destaca como he dicho antes la habilidad a la hora de plasmar los personajes sobre el papel de forma espectacular. Otra cosa que me ha llamado la atención es la habilidad de Artchild a la hora de trabajar con el color, dotando de matices y volumen a cada una de sus figuras y dotando de gran calidez a cada commission. Y ya sin más dilación, les dejo con una selección de heroínas y personajes femeninos entre los que destacan mi añorada Gwen Stacy, la Gata de turno, la ilustración grupal de heroínas DC o una composición inspirada en el artista Mucha con las Cuatro Estaciones de Batman personificadas en cuatro personajes icónicos de su galería de secundarios.















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