miércoles, septiembre 21, 2011

El libro de las vidas que fueron: Relato finalista en el I Concurso Literario Casa Eolo

Hace unos meses participé en un certamen literario digital organizado por Casa Eolo, una editorial en línea que quería ofrecer la oportunidad de ver publicado su trabajo a los esforzados juntaletras y soñadores que participaran en dicha convocatoria. Este año mi objetivo ha sido dar difusión o salida a algunos de los relatos que llevaban dando vueltas años por mi disco duro, acumulando polvo digital y escapando por los pelos de las garras del olvido. De esta manera, se entiende que buscara convocatorias en las que no primara tanto la calidad artística intrínseca de cada relato sino la impresión que el mismo causara a sus lectores potenciales. En diciembre conseguí que mi único esfuerzo real en el campo de la ciencia ficción resultara finalista en el I Concurso de Ciencia Ficción patrocinado por Luarna Ediciones, y un par de meses después conseguí a duras penas impresionar a los suficientes lectores como para que el relato El libro de las vidas que fueron entrara entre los cincuenta finalistas del I concurso literario Casa Eolo. Además de ese cuento presenté un viejo conocido de los lectores de este blog, La mujer de ayer, la chica de hoy, que no tuvo la misma suerte ni contó con el favor de los usuarios de la página. Hace unos días la editorial Casa Eolo publicaba de forma digital el primer volumen antológico dedicado a los finalistas, dentro del cual se incluye el relato antes mencionado.



Como ha sido habitual en otras ocasiones, en cuanto el relato ya no posee categoría inédita, lo comparto aquí con todos ustedes, ya sea en su enlace directo o descargándose de forma gratuita el volumen dedicado a los finalistas, en el cual pueden disfrutar además de los esfuerzos literarios de otros escritores hispanos. El relato, ya les avanzo, no es una fiesta. Concebido originariamente como una reflexión sobre la enfermedad, la pérdida, la pena y la memoria, sufrió una reescritura demasiado personal y dolorosa acomodando el espíritu, que no los hechos, a sucesos vividos por un servidor de ustedes en primera persona. Espero que no les amargue demasiado su lectura y que en el fondo, al final, encuentren ese rayo de alegría y esperanza que un servidor suele encontrar incluso en los momentos de mayor oscuridad.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...