jueves, agosto 02, 2012

La cabaña en el bosque: Parece lo de siempre, pero no es lo mismo

Cinco amigos de la universidad preparan un fin de semana en el bosque con bastantes ganas de diversión, buen humor y la esperanza de pasar unos días inolvidables en un idílico paisaje. Dana (Kristen Connolly), Curt (Chris Hemsworth), Jules (Anna Hutchison), Marty (Fran Kranz) y Holden (Jesse Williams) se embarcan en una furgoneta rumbo a lo desconocido, y tras un breve encuentro con un arisco y ominoso gasolinero, que les advierte de lo aislado y remoto del lugar al que se dirigen, los cinco amigos, llegan a su destino tras atravesar un largo túnel y un intrincado pasaje entre el bosque. Han llegado a la cabaña...



Pronto el lugar comienza a mostrar sus peculiaridades. Espejos que son más de lo que parecen, un extraño ambiente que hace que los muchachos se comporten de forma algo extraña a la personalidad de cada uno, un lago en apariencia idílico que probarán cumplidamente... Todo hace presagiar un fin de semana inolvidable con mucho buen rollo, mucho "cariño" y unos momentos de relajación inolvidable en un marco incomparable. Pero llega la noche, y un extraño ruido deja al descubierto una trampilla que conduce al sótano, un sótano húmedo y oscuro lleno de extraños artefactos, cada uno de los cuales presenta una historia terrible asociado a él, historia que podría despertar ecos terribles y acabar con la paz y la alegría que hasta el momento reinaba en la cabaña del bosque...


Creerán que les he contado mucho, pero apenas he planteado la premisa inicial de la película, la primera media hora, y sin caer en ningún spoiler, quizá porque nos encontramos ante la película spoiler definitiva. A lo largo de la historia del cine ha habido muchas películas que han jugado con un giro de tuerca magistral que ha pasado a convertir películas correctas o decentes en verdaderas obras maestras de su género, incluyendo carteles de aviso sobre no advertir del desenlace de la misma a otros posibles espectadores. Giros como el de Testigo de cargo (Billy Wilder, 1957), Sospechosos habituales (Bryan Singer, 1995) o El sexto sentido (M. Night Shyamalan, 1999) son algunos de los más notables, pero hay muchos más ejemplos. Jugando con la premisa de coger las reglas de un género tan establecido como el del fantástico, vertiente terrorífica ambientada en un lugar aislado (Evil Dead, Viernes 13, Matanza de Texas, Cabin fever), los artífices de esta película decidieron subvertir las mismas y ofrecer un producto de género que partiera de unas bases reconocibles para todos los espectadores y a partir del planteamiento de las mismas ofrecer una experiencia cinematográfica que no se asemejase a nada visto hasta el momento.


Dichos artífices son Joss Whedon y Drew Goddard. El primero no necesita demasiada presentación. Factotum de series como Buffy, Angel o mi adorada Firefly, este año ha roto todas las previsiones colocando a Los vengadores como tercera -excelente- película más taquillera de todos los tiempos. Drew Goddard, por su parte, fue el guionista de aquella digna Cloverfield que tan buen mal rato nos hizo pasar hace unos años. Juntos escribieron el guión de The Cabin in the woods, desempeñando el primero las labores de productor de la cinta y el segundo ocupando la silla de dirección. La intención de ambos era clara. Alejarse de la tendencia actual de las producciones de terror de mostrar personajes planos destinados a sufrir sádicas torturas y muertes cruentas a lo largo del metraje sin más intencionalidad que la de provocar repugnancia o asco en el espectador. Para ello recurren a varios clichés del género como la localización abandonada, los protagonistas adolescentes, la maldición desatada y por supuesto, la resolución de la trama.


En primer lugar, el escenario aparentemente reconocible sufre desde el primer momento una perversión de base que ya se apunta en el trailer pero que me cuidaré muy mucho de mencionar. Los personajes, lejos de ser planos arquetipos, rompen con los mismos, y tenemos a un cachas intelectual (Thor, nada menos), a una joven espectacular y sensible, a un deportista educado y atento, y a un fumeta muy espabilado. La maldición de turno, que no nace de un Necromicón pero casi, se aleja del modelo usual del género, y el clímax a lo que conduce todo ello se acerca bastante a lo más espectacularmente inusual y aterradoramente novedoso que he visto en pantalla en muchos, muchos años. Partiendo de esos escenarios y tipos reconocibles pero mejorados, poco a poco la película va entrando en un terreno de inexorabilidad que alcanza en su tercio final unas cotas de angustia y de incertidumbre que hacía tiempo no disfrutaba/padecía en una película de terror.


Por azares de producción y venta de derechos por problemas económicos, esta película, rodada en el año 2009 no fue estrenada hasta este año en salas yanquis. En foros y webs el comentario era unánime: esta película da la vuelta a todo lo que podrías esperar de ella y sorprende, sorprende de verdad. El hype generado era altísimo, y tras su estreno obtuvo una moderada recaudación que recuperó con creces lo invertido, demostrando que no se trataba de un bluff. De hecho, visionando la película, a la altura del minuto 45 uno piensa que esta viendo lo de siempre, y media hora después comprueba cuanto falta para que acabe la película porque no se cree lo que está pasando en pantalla. Para ser honestos, tengo que decir que he tenido que recurrir a malas artes y a la única copia -infame- que hay actualmente en circulación, porque no podía esperar a comprobar si realmente la expectación creada estaba a la altura del producto final. Ahora mismo, y a menos que algún distribuidor español lo remedie -ya sea en pantalla grande o pequeña-, estoy esperando a que aparezca la edición americana en dvd o br para revisionarla y volverla a padecer en condiciones.



Ya desde el póster uno queda advertido de lo que va a ver, con la frase promocional Piensas que conoces la historia, sobre una ilustración propia de M.C. Escher que deconstruye una cabaña. Algo fuera de lo usual. A la postre, The cabin in the woods es una película de terror que asusta, angustia, sorprende, pervierte el género y lo conduce hasta unos niveles difícilmente superables y todo partiendo de una lectura cínica y posmoderna del cine de terror que respeta a sus modelos originales (entre muchos otros Posesión infernal, Hellraiser, El resplandor, La momia...) y que tiene en los actores Bradley Whitford y Richard Jenkins a los dos sosias de los guionistas para que nos guíen por este viaje infernal que, como tantas cosas en esta vida, sólo podrá disfrutarse por vez primera una vez en la vida.

5 comentarios:

David dijo...

La última media hora la pasé con la boca abierta, alucinando por lo que estaba viendo, absolutamente genial, un auténtico regalo para cualquier aficionado al cine de terror. Y sí, es una vergüenza que no se estrene en España y tengamos que recurrir a "malas artes y copias infames" para poder disfrutar de películas como esta. Desde luego, si la estrenan iré a verla al cien porque merece mucho la pena

juan miguel dijo...

Gracias a este blog acabo de ver la película (no sé si sea la misma mala copia pero no se ve muy bien)y me pareció muy divertida con un final excelente.

carnet manipulador de alimentos dijo...

Una película esta 'La Cabaña del Bosque' tan desprovista de encanto y gracia que ni sus escasos momentos de humor e 'intriga' me dejan un recuerdo agradable. Un revoltijo de ideas: los realitys, las viejas películas de amigos en el bosque, no sé, será cosa mía. ¿Qué fue de 'La matanza de Texas'? Esa sí que era de humor y miedos :) Un saludo

Plissken dijo...

Pues caballero, una pena que no encontrara el mismo gustillo por la sorpresa final y el elemento desmitificador e irónico de los empleados de la compañía... Cierto es que los modelos, entre los que estarían La matanza... o Posesión infernal, son auténticos clásicos, pero agradezco muy mucho el esfuerzo de unos creadores por coger unos tópicos, deconstruirlos, reírse abiertamente de ellos y al mismo tiempo acabar construyendo una fábula terrorífica genuina y sorprendente que deja al espectador con la boca abierta. Teniendo en cuenta que este mismo año se ha estrenado la sexta secuela de La matanza de Texas y próximamente el remake de Evil Dead, apoyo con gran entusiasmo la propuesta de Goddard y Whedon. La lastima es que en este caso es imposible hacer una segunda parte. Un saludo, caballero!

Gracias dijo...

Hacia tiempo que no disfrutaba de un largometraje como este.

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