sábado, abril 20, 2013

Comic Con. Episodio IV: La esperanza de un fan... friki!

Hay un mundo de convenciones y salones de comic al otro lado del Atlántico que deja en pañales a todo lo que aquí conocemos. Un lugar donde Harrison Ford o Kiefer Sutherland pueden presentar su última serie o película, donde Joss Whedon o Kevin Smith se confunden con los aficionados al tiempo que presentan sus propios paneles, donde cientos de aficionados se disfrazan y emulan a sus personajes favoritos y donde, en fin, un chaval de doce años puede llegar a hablar con Stan The Man Lee y preguntarle cuál es su personaje preferido. Ese es el mundo de las Wizard World y demás convenciones americanas y, por encima de todas ellas, la que hoy nos ocupa y es el sujeto del documental Comic Con Episode IV: A fans hope, la convención que se celebra anualmente en la localidad de San Diego, la Convención Internacional de Comic de San Diego (SDCC). 


El documental se inicia con unas imágenes de archivo donde vemos al fundador del evento y a los primeros pasos del salón, apenas una reunión de un puñado de aficionados mirando cuatro puestos y asistiendo a unas pocas sesiones de firmas. Cuarenta años después el evento reúne a 130.000 personas de media -unas poquitas más que Expocomic o Ficomic, para que vean lo que pasaría si Mark Hammill o Robert Downey Jr. viniesen a promocionar un estreno a cualquiera de esos salones-, congrega a la mayor reunión de profesionales relacionados con el mundo de la cultura popular que un aficionado al comic, el cine, los muñecos, los videojuegos o la televisión pudiesen desear, y ofrece una serie de productos exclusivos que se convierten de la noche a la mañana en solicitadísimos artículos de colección.


Para guiar a aquellos que probablemente jamás lleguemos a asistir a una SDCC por los entresijos de la convención, el director Morgan Spurlock -productor y actor principal de la versión americana del programa 30 días y el tipo que se pasó un mes entero fastidiando su organismo con comida basura en Super Size Me- puso su cámara detrás de cinco personas anónimas -relativamente, como veremos más adelante- que iban a asistir a la San Diego Comic Con del año 2010, permitiendo al espectador que conociera un pedacito de sus vidas y al mismo tiempo siguiera sus andanzas por los paneles, puestos de venta, sesiones de encuentro con editores y actividades de cosplay. En primer lugar nos encontramos con Skip Harvey y Eric Henson, dos aspirantes a dibujantes de muy diferente origen y actitud vital. El primero es un camarero barra dibujante que cree tener el talento necesario para triunfar y que prepara un book muy heterogéneo para presentar. El segundo es un militar de carrera -metódico y disciplinado- que espera que su trabajo sea lo suficientemente bueno como para trabajar en la industria.


Chuck Rozanscki, propietario de la tienda virtual Milehigh Comics, nos permite entrar en el almacén de su tienda con cientos de miles de comics, y presenta su aspiración de vender un ejemplar único de la serie Red Raven de Marvel -por la irrisoria cifra de quinientos... mil... dólares- y así superar la situación de crisis generalizada que parece atravesar el negocio. Holly Conrad, una artista de maquillaje y diseño de vestuario aficionada, prepara a lo largo de todo el año los elaborados trajes y escenografía de una de las escenas cumbre del Mass Effect 2, Misión suicida, entre las burlas y la incomprensión de su entorno, todo con vistas a escenificarla durante la Mascarada de la convención de San Diego. Finalmente, en la parte que me resultó más abiertamente insoportable, nos encontramos con James Darling y Se Yong Kuan, pareja de frikis adorable en principio. El problema es que James pretende escenificar la típica petición pública de mano a Se Yong durante el panel de Kevin Smith, y recoger un anillo de pedida réplica del anillo único del Señor de los Anillos, pero para ello tendrá que dar esquinazo a su pareja. Y lo que debería ser adorable acaba resultando en los futiles intentos de James por lograr siquiera dos minutos de libertad y en la agobiante y machacona insistencia de Se Yong por no separarse de su amado ni siquiera por un momento.


Spurlock logra con Comic Con Episode IV algo verdaderamente difícil, y es no caer en ninguna clase de partidismo. Simplemente coloca la cámara y deja que sus protagonistas opinen, narren sus aspiraciones, luchen por conseguirlas durante la convención y finalmente reaccionen ante lo conseguido. No hay voz en off que resalte de manera superflua o machacona lo visualizado, y tampoco hay montaje tendencioso. Los posibles temas espinosos que el documental habría podido resaltar, como la especulación con los coleccionables especiales del salón -en la divertida secuencia de carrera y desesperación en busca del Galactus gigante-, los sobre precios de ciertos artículos -ese medio millón por un tebeo del que sólo se edito un primer número en 1940 y con personajes que no volvieron a aparecer-, la pérdida de peso específico del comic en espacio, actividades o relevancia de cara a los medios o el mismo público, o la cantidad de fracasos personales que jalonan el camino al éxito profesional dentro del mundillo -a buen seguro, una decena por cada artista que logra llegar a ver reconocido su trabajo- se van dejando entrever a lo largo de los 88 minutos que dura el documental y que les aseguro que se pasan en un suspiro.


Tenemos el panorama general, numerosas escenas reflejando el ambientillo, y las peripecias personales de esas cinco personas, que acaban de muy diferente manera -desde el éxito más gratificante al más bochornoso de los fracasos, con algún momento incluso de tensión y suspense- y que obviaré para dejarles con algo de intriga que les impulse al visionado del documental. Para complementar eso nos encontramos con las escenas centradas en las personalidades que visitan una SDCC habitualmente y que dejan constancia de sus sensaciones sobre un evento de tales caracteristicas. Sin ser exhaustivo, podrán disfrutar de las opiniones de gente como Olivia Wilde, Seth Green, Joss Whedon, Kevin Smith -cada vez más grande, ya me entienden-, Eli Roth, Thomas Jane, Kenneth Brannagh, Guillermo del Toro, Seth Rogen, Tim Bradstreet, Todd McFarlane, Robert Kirkman, Stan Lee, Grant Morrison o Matt Fraction. El momentazo Stan Lee andando por los pasillos como el mismo Tony Manero o la sesión de firmas con el chaval nos muestran a ese hombre que ha sabido ser la piedra angular del negocio de forma prácticamente continua durante los últimos cincuenta años.


¿Qué más puedo decirles? Una breve reflexión sobre el furor del cosplay, si me lo permiten. Nos encontramos con disfraces elaboradísimos de superhéroes, sensuales señoritas disfrazadas de nuestras heroinas favoritas, pero me temo que en el fondo se trata de impostores ajenos a la realidad del mundo del comic que han encontrado un entorno en el que representar de forma directa y fácil un papel que les eleva por encima del nivel medio -consiguiendo atención y adulación casi instantánea por parte del friki que religiosamente compra cada mes las aventuras de Iron Man, Supergirl o Catwoman- y que poco o nada tienen que ver con unos personajes a los que generalmente desconocen, cuyo background no les importa y cuya vida sobre el papel no contribuyen a mantener al no ser consumidores habituales. Es una sensación que me asalta cada vez que veo uno de esos videos de cosplay épicos que aparecen de cuando en cuando en la red y que vienen de la Dragon Con o de un evento similar. Para terminar, recomendarles el visionado de la película, tanto si a) creen como yo que jamás acudirán a una San Diego Comic Con y les apetece ver cómo se monta aquel tinglado; b) han acudido recientemente a un salón español y ya tienen mono de los puestos de figuritas, de las sesiones de firmas y de la gente disfrazada; o c) una mezcla de ambas dos cosas. Yo sólo les diré que seguiré con suma atención la carrera de Eric Henson, cuyas muestras de trabajo con Hulk nos dejaron con la boca abierta. Qué tipo más majo... Y ahora sí, para terminar, les dejo con una Misión Suicida, pero vista y oída como debe ser, a pie de un entregado público.


lunes, abril 15, 2013

Electrificando un lunes

Después de unas cuantas semanas de haber hecho mutis virtual o haber mantenido una presencia mínimamente testimonial, esta semana he decidido recuperar las buenas viejas costumbres y empezar con un post a la vieja usanza, contándoles la poca o nada sustancia vital que me ha acompañado durante los últimos días, avanzando lo que podrán ver a lo largo de los siguientes, y dejándonos a uno mismo y al respetable una cancioncilla con la que amenizar tan particular día e ir cogiendo carrerilla para todo lo que se avecine. La pasada semana, como ya les comenté, se celebraba el Salón del Comic de Barcelona de este año, y dado que la anterior edición lo dimos todo, y lo pasamos tan bien, hemos seguido desde la distancia con no poca envidia sana y mucha añoranza las aventuras y desventuras de nuestros queridísimos sospechosos más habituales. Aunque sea en la distancia, y de segunda mano, uno no puede dejar de reírse con según qué anécdotas, disfrutar del trabajo maravilloso de muchos autores que han pasado por allí esos días y ver como en el fondo todo sigue igual que siempre, sin novedad en el frente comiquero. Precisamente a cuenta de nuestra ausencia, y para paliar el mono de eventos y saloneo, hemos estado visionando en casa un par de programas y pelis relacionados con el mundillo, de los que querría -y espero- poder hablarles en breve.

Lo cierto es que tras tanto tiempo de presencia discontinua diferida -sólo que sin sobres de por medio-, se me han acumulado unos cuantos temas que me gustaría que fueran apareciendo poco a poco, sin prisa pero sin pausa, y quedaran plasmados en esta bitácora virtual que me ha ayudado a solventar no pocas lagunas de memoria. Así, sin orden ni concierto, tengo en el tintero el dedicar dos o tres entradas a López-Espí, un repaso a la serie 24, cuya última temporada fulminamos en una semana de vacaciones de forma agónica y adictiva, la reseña de la última joyita de Garth Ennis con el tuerto fumador de puros favorito de los Marvelitas, y las reseñas de la peli y el programa de televisión centradas en el mundillo del comic y el coleccionismo friki de las que les hablaba antes. Como verán hay mucho y variado, más que suficiente para dedicarme dos semanitas a tenerles entretenidos. A ver si consigo quitarme de encima la perrería que me ha acompañado a lo largo de los últimos meses y reactivamos esto como el blog y ustedes merecen.

Y para transmitirle energía y buenas vibraciones a la entrada, pues me despido con una de mis musas atemporales y la canción del grupo Duran Duran en cuyo título la encontramos homenajeada. Que su espíritu y su energía nos contagien a todos y manden a paseo la astenia primaveral. Sean ustedes buenos, y recuerden, como siempre, tener mucho cuidado ahí fuera.


Electric Barbarella
Duran Duran


I knew when I first saw you on the showroom floor
You were made for me
I took you home and dressed you up in polyester
Princess of my dreams
Emotionless and cold as ice
All of the things I like
The way you look
The way you move
The sound you're makin'
In ultra-chrome, latex and steel

I plug you in
Dim the lights
Electric Barbarella
Your perfect skin
Plastic kiss
Electric Barbarella
Try to resist
Then we touch
Hallucinate and tranquilize

(she's so fine)
(she's all mine)

Our private life is subject to investigation
No time to waste
People say they heard about our deviation
But you never looked so good
Wear the fake fur and fake pearls for me
And put on your mystery
The way I feel you know
I'll never keep you waiting
In ultra-chrome, latex and steel

I plug you in
Dim the lights
Electric Barbarella
Your perfect skin
Plastic kiss
Electric Barbarella
Try to resist
Then we touch
Hallucinate and tranquilize

Princess of my dreams
Princess of my dreams
Major domo plasticomo Barbarella
(She's so fine)
Pro-genetic you Electric Barbarella
(She's all mine)
My pretty pretty pretty pretty Barbarella


jueves, abril 11, 2013

Sketch-busters CCXXI: Mikel Janin

Hoy se inauguraba la edición de este año del Salón del Comic de Barcelona, cita a la que le tengo un gran cariño y a la que las circunstancias coyunturales adversas me han impedido acudir este año. Lo cierto es que muchos de los sospechosos habituales de este espacio estarán ahora mismo inmersos en la vorágine que el Salón conlleva cada año, entre visitas a los stands, las exposiciones, y con un ojo siempre puesto en las sesiones de firmas de turno que, en un evento de la magnitud de Ficomic, se multiplican y se diversifican para que lectores de toda clase y condición encuentren en todo momento a un autor afín a sus gustos firmando en tal o cual editorial, desde el más animoso fanzinero que busca abrirse camino en el mundillo, pasando por autores españoles consagrados en el mercado internacional o leyendas del comic independiente que repiten visita a la ciudad condal. Reitero mi aprecio al evento, y más con la asistencia el pasado año al mismo tras tiempo sin acudir y las buenísimas vibraciones que acompañaron a aquellos intensos tres días. Como el que no se consuela es porque no quiere, y servidor se conforma con poco, pues qué menos que recuperar uno de los dibujillos conseguidos durante el transcurso de la pasada edición -de la que les dejé un cumplido y sentido repaso en esta entrada del año pasado-, obra de un joven autor español que repite como invitado en la nueva edición de Ficomic, prueba de su excelente trabajo allende los mares y de la consolidación de una más que prometedora carrera. El dibujante en cuestión no es otro que Mikel Janin, arquitecto pamplonés que dejó el diseño de edificios para pasar a ilustrar historias como el álbum francés Les aventures d'Antonin Phylifrandre: La couronne de Ptah o la obra coyuntural El año que fuimos campeones del mundo, aprovechando el triunfo de la selección española y continuando el tebeo A por ellos! como adaptación de las aventuras del combindo nacional, pero con un tono más realista y cronístico. A partir de ahí, el trabajo de Janin llamó la atención de los editores de DC que confiaron en él para participar en el monumental desastre argumental que fue Flashpoint, donde el dibujante español ilustró un número de Deadman and the Flying Graysons. Ya dentro de los New 52, fue el encargado junto a Peter Milligan de relanzar el apartado mágico y oscuro de DC con la serie Justice League Dark, una de las pocas que mantiene un nivel de calidad digno y un cierto respeto por los personajes y material que aborda. Fue su trabajo en esa serie lo que nos animó a abordar a Mikel en una de las multitudinarias sesiones de firmas numeradas de ECC -que supongo repetirán este año- y solicitarle una Madame Xanadu, que es la que acompaña estas líneas. Quién pudiera estar repitiendo ahora mismo por aquellos lares...


sábado, abril 06, 2013

Galería de portadas: Carmine Infantino (In Memoriam)

Hace tan sólo dos días, y a través de las redes sociales me enteraba del fallecimiento a los 87 años de edad de una verdadera leyenda de la historieta estadounidense, el dibujante y editor Carmine Infantino.  Realmente se trata de una gran pérdida para el mundo del comic en general y para los seguidores de DC en particular, dado que este autor, que llegó a ser conocido en el mundillo con el sobrenombre de Mr. DC, estuvo en la base de la renovación editorial de la compañía a mediados de los años 50. Siguiendo el impulso del editor Julius Schwartz, autores como Gardner Fox, John Broom, Mike Sekowsky, Arnold Drake o el mismo Carmine Infantino llevaron a cabo una tarea de renovación de los iconos super-heroicos de la compañía, en algunos casos cambiando la orientación de las series -como en Detective Comics-, renovando los personajes que recibían un nombre y una herencia previa -Flash, Green Lantern, Batgirl- o desarrollando nuevos personajes cuya existencia ha probado ser duradera y provechosa a nivel editorial -Animal Man, Adam Strange-. Carmine Infantino está considerado como una de las fuerzas creadoras más interesantes de ese periodo, con un estilo de dibujo de figuras rocosas y narración dinámica, a él se debe el desarrollo artístico de decenas de personajes que han acompañado nuestras lecturas a lo largo de los años, entre los que me gustaría destacar a los ya citados Animal Man, Adam Strange, Batgirl, Flash II, Kid Flash, Canario Negro, Capitán Búmerang, Deadman, Hombre Elástico, Grodd, Blanco Humano, Amo de los Espejos, Fantasma Desconocido o muchos de los Villanos de Flash sin los que, sin ir más lejos, Geoff Johns no habría podido hacer nada en su recordada etapa en la colección del velocista escarlata. Mi primer contacto con el dibujante fue a   principios de los 80 a través de algunos de sus comics de Star Wars editados en España y en las historias de Flash publicadas por Ediciones Zinco dentro del volumen I dedicado al personaje un poco más tarde. Sus inconfundibles mandíbulas cuadradas y su forma de retratar la supervelocidad de Barry Allen me ganaron desde el primer momento. Lo cierto es que para mí fue un verdadero honor poder conocerle en persona hace 12 años, en el transcurso de las Jornadas de Avilés del año 2001, y más concretamente en fechas tan aciagas como las del 11 de septiembre de aquel año, que cogieron a un neoyorquino de pura cepa como Carmine a miles de kilómetros de su hogar mientras su país afrontaba una situación entonces inimaginable. Escucharle hablar con toda serenidad en su charla del amor que profesaba a su ciudad, de su infancia en las calles de Brooklyn o de sus inicios en el mundo del comic fue un verdadero lujo en aquella edición de las Jornadas. La verdad es que para mí habría sido un verdadero honor poder atesorar un dibujo de Barry Allen realizado por su creador, pero la edad impedía a Infantino las sesiones de dibujo y se limitó a firmar los varios tomitos que llevaba para tal efecto. No se me ocurre mejor homenaje que pueda rendirle este espacio que dedicarle una breve galería de portadas de las cientos posibles con algunos de los momentos más memorables o significativos en su carrera, como serían la creación de Batgirl, la primera aparición de Animal Man con uniforme, una muestra de su trabajo en Strange Adventures con el que es uno de mis personajes favoritos, la primera aparición de Flash y la histórica portada del Flash de Dos Mundos, uno de esos tebeos que hacía historia así, casi sin darse importancia, y tres portadas realizadas para Marvel como muestra de otros trabajos, concretamente para la serie Star Wars, Nova y Spider-Woman. Incluyo además, de propina, las dedicatorias del tomo segundo dedicado a Nova dentro de la Biblioteca Excelsior, un tebeo que con el paso de los años y gracias a haber coincidido con varios autores a lo largo de los años, cuenta con el honor de tres dedicatorias de verdadero lujo, la de Carmine Infantino, Sal Buscema y el guionista Marv Wolfman. Descanse en paz el padre de toda una generación de héroes...




















lunes, abril 01, 2013

Commissionando CLVI: David Bancroft

Aprovecho la tesitura de este lunes festivo, dentro de un periodo tonto de vacaciones que me va a tener trabajando la agotadora cantidad de cinco días laborables en un lapso de tres semanas, para darle algo de vidilla al blog, que, he de reconocer, está atravesando su periodo de más pertinaz y duradera sequía productiva desde que comenzara hace unos añitos. Para un día como el de hoy, con toda la comunidad disfrutando de días de campo, playa, solaz vario, o reincorporación al curro tras los excesos pascuales, he escogido una galería de commissions perteneciente al dibujante David Bancroft, uno de los artistas representados en la web Catskill Comics. Bancroft ha venido desarrollando su labor como dibujante desde mediados de los 80, principalmente para libros de ilustración y dentro del circuito de convenciones, ese que permite que en el Callejón de los Artistas un dibujante con ganas de trabajar y talento pueda hacerse con un sobresueldo a base de realizar commissions sobre el terreno. En el caso de David Bancroft, nos encontramos con un artista centrado de manera casi exclusiva en el campo del GGA, o Good Girl Art, que se centra de manera prominente en la figura femenina y que ha dado tantos y tan buenos ejemplos de cultura popular en las revistas pulp, publicaciones criminales o comics. Puede consultarse la lista de precios con la que trabaja Bancroft en este enlace, así como verse una extensa galería de trabajos a lápiz, tinta o color en los que deja bien claro que lo suyo es convertir en poco menos que top models a cualquier personaje femenino que se precie. Mención especial a sus homenajes al cine de terror de la Universal, en la que muestra un poco más de clase y estilo que en sus demás ilustraciones, en las que hace gala de un dominio de los volúmenes y el sombreado que se aprecia mucho mejor en las ilustraciones a lápiz. Les dejo con unas cuantas buenas chicas -aunque algunas sean malas, ya me entienden-, con unos cuantos monstruos añejos y con alguna heroína despistada que pensaba estar posando para un especial de trajes de baño.








lunes, marzo 18, 2013

Lunicomic 2013: Tebeos, sospechosos habituales y no pocas risas

Aprovecho la coyuntura que brinda este particular lunes festivo para matar dos entradas de un tiro, dejando constancia un lunes más de que servidor sigue vivito y coleando dentro de sus posibilidades y de paso, compartiendo con ustedes unas breves líneas y unas cuantas imágenes de lo que para un servidor han sido las Jornadas de Comic de la Universidad de Alicante o, abreviando a partir de ahora, Unicomic 2013. Tengo que decir que, debido al emplazamiento ya total de charlas y actividades en la sede universitaria de la UA, emplazada en un envidiable lugar frente al puerto de Alicante, y a las obligaciones laborales de un servidor, mi presencia en las jornadas se ha visto reducida a las charlas y encuentros del viernes y el sábado, dejándonos por temas de logística y transporte en el tintero la proyección el sábado de la película Comics Con IV: A Fans Hope, cosa que las vías de descarga habituales ya están remediando.


Viernes: Corominas. Del esteticismo de Dorian Gray al catacróquer de Canción de Hielo y Fuego

El viernes por la tarde, y en una charla presentada y guiada por nuestro buen amigo Fran Ortiz, el ilustrador, guionista y dibujante Enrique Corominas, a quien tenemos el placer de haber conocido en anteriores ocasiones y con el que pudimos charlar un ratín, pasó a desgranar con pelos y señales los pormenores artísticos de una carrera que comenzó en los años 80 en publicaciones amateurs, dio sus primeros pasos en las revistas periódicas dedicadas al comic de aquellos años -como Creepy o Cimoc- y desde entonces pasó a alternar su labor como ilustrador de portadas con la realización de álbumos como Eye Gray, Tragaldabas -recopilación de un serial previo-, Dontar o su último trabajo, la adaptación de El retrato de Dorian Gray que ya reseñé en su momento y que me sigue pareciendo un lujo para los sentidos tanto por la calidad del trabajo como la de la edición. Sus influencias artísticas, sus pasiones culturales y filosóficas, la figura de Oscar Wilde como referente, sus anécdotas relacionadas con la saga literaria de Canción de Hielo y Fuego -desde sus comienzos como ilustrador de los libros, a sus encuentros con George R. R. Martin, a sus desencuentros con el fandom hispano de dicha saga motivados por algo que no puedo dejar de calificar como una suerte de "demasiada pasión por lo suyo" de estos últimos aderezada con una falta total de sentido del humor-, todo lo cual llevó a que las dos horas de charla pasaran en un suspiro entrecortado por no pocas carcajadas y risas del público. Un lujo haber podido coincidir siquiera brevemente con el autor y un repaso modélico a una carrera que seguiremos, como hasta ahora, con la misma atención y cariño.


Fernando Dagnino: Las recrisis de los newtruño52

La tarde del sábado tenía dos charlas programadas. La primera estuvo protagonizada por el dibujante madrileño afincado en Murcia -y de apellido engañoso que me hizo pensar durante un montón de tiempo que el artista era argentino- Fernando Dagnino. La charla, igualmente amena, nos llevó por los inicios de su carrera hasta lugares tan extraños como Disneylandia, donde el artista había trabajado en los diseños de una atracción, para pasar a sus primeros pasos como dibujante en la DC de mis antiguos amores de la mano del representante de autores David Macho. Su trabajo ha podido ser disfrutado en series como JL: Generación Perdida o Supergirl (ya publicadas en España), y próximamente en un arco argumental del nuevo Escuadrón Suicida. Con unas ideas muy claras sobre el proceso creativo y el panorama editorial americano, Fernando comentó su visión sobre los cambios de personaje o la forma de trabajar con el guionista, en una charla que se hizo cortísima y que al estar centrada en personajes de DC me tuvo con un extra de atención a todo lo que se decía.


Salva Espín: De Murcia a Marvel pasando por Francia

La última charla de las Jornadas estuvo protagonizada por el dibujante murciano Salva Espín, un tipo realmente simpático que trajo un montón de material para ilustrar la charla que repasaba su carrera -con diseños, bocetos y páginas que ilustraban todo el proceso creativo a la hora de dibujar un tebeo-, desde sus comienzos en la facultad de Bellas Artes y sus escarceos con el mundo de los videojuegos hasta sus primeros intentos de llegar hasta los editores de la Marvel en una convención de Francia, esfuerzo que se materializó en la divertida miniserie de WWH: Control de Daños, con guión del tristemente desaparecido Dwayne McDuffy. A partir de ahí, un repaso a tebeos como Hercules, Masacre, Lobezno: First Class o X-Men: Generation Hope que traslucía, al igual que Dagnino un rato antes, un respeto total por el material con el que se estaba trabajando y una pasión encomiable a nivel técnico, entrando en pormenores técnicos sobre cómo realizaba el proceso creativo a la hora de realizar un número. De nuevo, una hora y media que pasó volando...



Finalmente, y durante la sesión de firmas, en la que se pudo charlar de forma más personal con cada uno de los dibujantes, y ya con las jornadas prácticamente clausuradas, llegó el momento de la charla distendida con los sospechosos habituales. Este año pudimos compartir, como tantos otros años, tarde y charla con nuestro gran amigo Pep, con Fran Ortiz -inmerso de lleno en labores de organización pero que aún así nos pudo dedicar un ratillo, con Carlos -alma y corazón tras Gotham News que ya ha dedicado una crónica mucho más documentada y pormenorizada que esta a Unicomic, que les recomiendo fervientemente-, y con otros amigos que antaño formaron parte activa de la organización de las Jornadas pero que ahora ocupan un papel más tangencial o las viven desde la barrera, como un servidor, como Dani Simón, Pablo Durá o Antonio Vuarnet, todos ellos un referente del sano friquerío alicantino. Y con un capazo de buenas sensaciones y mejor rollo se dio por concluido este Unicomic, a la espera de lo que nos pueda traer el año que viene. Como diría el Gran Wyoming, habrá más, pero no será mejor, porque eso es imposible... Bueno, a menos que venga de invitado John Byrne, claro!!!!

sábado, marzo 16, 2013

Sketch-busters CCXX: Enrique Alcatena (II)

Y aún inmerso en la celebración de las Jornadas de Unicomic 2013, y en el meridiano de mi asistencia a las mismas, que se saldó ayer con una divertidísima charla a cargo de Enrique Corominas de la que les hablaré el próximo lunes, toca hoy recuperar el segundo sketch realizado por el dibujante argentino Enrique Alcatena durante la celebración de las mismas Jornadas pero unos añitos atrás, concretamente en el 2010. En sintonía con el dibujo realizado a miss Sparks, también este esta protagonizado por los personajes del Elsewords dedicado al Batman piratón, por así decir, solo que al bueno de Alcatena parece que le sobraba hoja en blanco en ganas y decidió completar el dibujo con una lucha a espada con El Sonriente que evoca todo el sabor clásico de las aventuras bucaneras protagonizadas por Errol Flynn o Burt Lancaster. Un dibujillo al que le tengo un grandísimo aprecio por el buen rato que pasamos charlando con el autor, y porqué no negarlo, por el vistoso resultado del mismo. Les dejo con la reseña biográfica del autor y un somero repaso a su trayectoria profesional, cortesía de la wikipedia, y les recomiendo fervientemente que para disfrutar mucho más y mejor de este gran artista no dejen de visitar tanto su blog personal -con muestras de su trabajo a lo largo de toda su carrera- como su otro blog personal de reciente creación pero centrado única y exclusivamente en su labor como dibujante de super-héroes, que presentaba así al mundo: Porque me van a gustar siempre, porque en su momento me abrieron la cabeza, inauguro un blog dedicado a los superhéroes. Dibujos sueltos, páginas de trabajos para DC, Marvel y demás, rarezas, etc. Como siempre que se empieza algo, invoco la bendición del Señor Ganesha, de Fer Calvi y de los muchachos de Vivo con mi Madre. Acá está el blog: http://quiquealcatenasuperheroes.blogspot.com.ar/


Enrique Quique Alcatena (Buenos Aires, 1957) es un historietista argentino. Su producción abarca un extenso repertorio que va desde el cómic norteamericano de superhéroes (Batman, Superman, Los 4 Fantásticos, etc.) y de fantasía épica (Conan el Bárbaro), a la historieta argentina de fuerte influencia literaria (Travesía por el laberinto, Kairak, El mago, etc.).
Desde pequeño, Enrique se interesó por la historieta. Dibujante autodidacta, reconoce a quiénes lo influenciaron y de los cuáles aprendió: Carmine Infantino, Gil Kane, Jack Kirby, Lucho Olivera y Barry Windsor Smith, entre otros.
Comenzó su carrera como ayudante de Chiche Medrano, para Ediciones Récord, entre 1975 y 1978, año en que finalmente comenzó a publicar por su cuenta en la misma editorial.
Antes de empezar a colaborar con la revista Anteojito, en 1982, había estado trabajando de manera independiente para el extranjero, más precisamente, Inglaterra. Allí publicaba series semanales, principalmente de temática histórica en revistas de la editorial Thompson y hasta principios de los años 1990, fue colaborador de la línea Starblazer, que consistía en libros de ciencia ficción y fantástica.
En la revista Anteojito trabajó hasta 1987, año en el cual volvió a colaborar con Récord. Con guion de Ricardo Barreiro, hizo los dibujos de La fortaleza móvil. Junto al mismo guionista también realizó El mago y Mundo subterráneo. Luego trabajaría junto a Eduardo Mazzitelli (Pesadillas en 1989, Acero líquido, Travesía por el laberinto) y Walter Slavich (Soldados de piedra, Kairak), entre otros artistas.
A finales de los 80, comienza a trabajar para la editorial norteamericana Marvel, primero como entintador de la serie Hawkworld -que es de DC en realidad- y más tarde como dibujante de Conan el Bárbaro. También dibujó en la revista Skorpio.

Como esta se queda evidentemente justita y corta, he decidido incluir otra reseña biográfica de Enrique, esta vez realizada con mayor rigor y detalle, procedente de la imprescindible web Tebeosfera:



Enrique Alcatena, por todos llamado Quique, es un profesor de inglés y traductor del mismo idioma que también ejerce como ilustrador y dibujante de historietas radicado en Buenos Aires.

Apasionado de los cómics desde niño, comenzó a dibujar tomando como referentes: Carmine Infantino, Gil Kane, Jack Kirby, Lucho Olivera y Barry Windsor-Smith, entre otros. Muy atraído por la temática fantástica y los relatos heroicos, se sumó a los autores de editorial Record tras mostrar unas muestras de un cómic de espada y brujería titulado “Shangor-Kol de Lemuria”. Rápidamente logró encargos para dibujar cómics en el mercado británico, más concretamente el escocés, donde fue reclutado por el sello DC Thompson para su longeva serie Starblazer, además de para las otras conocidas colecciones de esta casa: Victor y Crunch. fueron cientos de páginas las que desarrolló para este mercado, la mayoría de ellas desconocidas para el gran público europeo (cuando no se publicaron de forma absolutamente anónima, claro está).
Tras esta etapa puramente alimenticia, comenzó a descollar con trabajos originales y arriesgados publicados ya en Argentina, como los que desarrolló desde mediados de los años 1980 en las páginas de Skorpio junto a Barreiro (La fortaleza móvil, El mundo subterráneo, El mago, Ulrick el Negro), escritas por Mazzitelli (Pesadillas, Travesía por el laberinto, El Rey León, Acero Líquido, Unitario, El príncipe del espanto) o sobre guiones de Slavich (Soldados de piedra, Dinastía maldita, Kairak, El Asceta). Aparte de otras obras de carácter esporádico con Zanini o Grassi para las páginas de Skorpio.
Con Mazzitelli ha trabajado en varias obras de gran calado, algunas de las cuales han sido distribuidas en Europa: Faustus o Metallum Terra, por ejemplo.

Estos trabajos de admirable dibujo, caracterizados por una infrecuente y marcada personalidad, los ha desarrollado en paralelo a los encargos de tintas para cómics de superhéroes. Desde que asomó su firma en los tebeos de Batman y Flash para DC, no ha parado de trabajar en el mercado estadounidense: participó en Punisher 2099 y en el relanzamiento Conan the Savage, para Marvel, y luego siguió en DC, donde ha dibujado a los héroes: Green Lantern, Lobo, L.E.G.I.O.N., Batman o Flash. También se ha visto su trabajo en el título Spider de Eclipse y en otros sellos menores. Al respecto de su trabajo en Conan decía Manuel Barrero:

«Sus páginas “a sangre”, y su estilo fiero, abigarrado, pleno de contrastes, devuelven a las aventuras de Conan el tono que las impulsó como una serie de culto: ese equilibrio entre el clasicismo gráfico y un dinamismo narrativo sin paliativos.
(…) Cuando se enfrenta a un problema de enfoque o de hilado en el discurso de la acción, refuerza otros aspectos que deriven la atención del lector. Apura los espacios, conserva la atención sobre la estructura de páginas (…), y deposita un gran peso en los detalles anejos a la historia, esos uniformes, esas armas, esos ornamentos que delatan una cuidadosa documentación previa.
Allí donde Charles Dixon peca de inconsistente, el argentino refuerza la escena con sobrecargado realismo. Allí donde el guión acusa vacío, él logra captar con su trazo charro la atención del lector substanciosamente.» (“De las pampas a Hyboria”, en Conan, 10, Planeta-DeAgostini, Barcelona, 1996)

Alcatena ha supuesto para la historieta argentina un nexo entre la tradición y los dibujantes nuevos que han querido arriesgar en el lenguaje y la representación. Las pasmosas y estrambóticas andanzas de Bass de Avregaut sorprendieron a todos con sus puestas en página abstrusas, pobladas por seres de pesadilla desubicados o acrónicos. En sus trabajos con Barreiro o Mazzitelli se concitaron referencias mitológicas, de oriente, indias, europeas y locales, vestuarios extraídos de las leyendas populares de todo el orbe y seres oníricos o directamente de pesadilla. Tras su presencia en ACHA, en 1996 (“Esquizoopolis”), sus tintas fuliginosas han abundado menos en las revistas de historieta argentinas debido a la crisis nacional ocurrida a finales del siglo XX.

En su trabajo con Chuck Dixon en Flash (la saga de Planet DC) ha podido desarrollar a los personajes superheroicos en un escenario local, rescatando incluso algunos elementos del folclore argentino tan de su gusto. Actualmente, Alcatena ya no trabaja en los EE UU. Vive con su esposa y cuatro hijos.



martes, marzo 12, 2013

Unicomic 2013: Un año más, con sentimiento....

Nos encontramos próximos al ecuador del mes de marzo, la primavera ya amenaza con alterarnos la sangre y se acerca un nuevo cambio de hora para volver a trastocar nuestros biorritmos, pero nada de eso importa, porque como cada año por estas fechas, en la ciudad de Alicante se celebrará durante los próximos días la XV edición de las Jornadas del Comic de la Universidad de Alicante, o Unicomic, para abreviar y como nos gusta denominar a dichas jornadas a los asistentes de largo recorrido. A los lectores habituales no se les escaparía el año pasado mi total ausencia a las mismas, en tanto que por motivos de causa mayor el cartel de invitados fue un tanto flojo y alejado de mis gustos. Por fortuna para un servidor, y para todos los aficionados al comic alicantinos, este año Unicomic cuenta con un cartel de invitados bastante interesante y que, por si fuera poco, es capaz de satisfacer tanto a los amantes del tebeo independiente patrio como a los que como yo tiran por los géneros mainstream norteamericanos. Y aquí, además, este año tenemos la circunstancia peculiar de que contaremos con un dibujante de cada una de las principales editoriales, Marvel y DC, o lo que es lo mismo, a Salva Espín y a Fernando Dagnino. Junto a ellos encontraremos al grandísimo ilustrador y autor Enrique Corominas, que me temo se hartará de contestar preguntas sobre Canción de Hielo y Fuego, a Juaco Vizuete, Max Vento, Cristina Florido y Francisco Ruizge, así como importantes teóricos del medio como Álvaro Pons o el inmenso en todos los sentidos Antonio Martín, que analizará un fenómeno como la implantación del manga en la cultura española, fenómeno que sin duda vivió de primera mano. Este año espero estar al pie del cañón como mínimo las tardes del viernes y el sábado, y no duden que la semana próxima, a toro pasado, les dejaré un breve resumen de unas jornadas que adoro con toda el alma y que este año, entre otras cosas por la abstinencia salonera impuesta por las circunstancias, espero con unas ganas considerables.


Les dejo a continuación con el programa pormenorizado de Unicomic 2013, a la espera de coincidir con algunos de ustedes sobre el terreno, y les recomiendo que se dejen caer por el blog oficial de las Jornadas para conocer más en profundidad todos los pormenores de autores invitados y actividades, así como estar al tanto de las posibles incidencias de última hora.


Unicómic 2013
(XV Jornadas del Cómic de la Universidad de Alicante)

Del 14 al 16 de marzo de 2013
Todos los actos tendrán lugar en la Sede Universitaria Ciudad de Alicante
(Avda. Ramón y Cajal 4, frente Paseo Canalejas).
Entrada libre hasta completar aforo.


JUEVES 14 DE MARZO

Reflexiones en torno al cómic (I): Cómic y educación
09:30-10:00: Inauguración de las Jornadas, Contenidos y Evaluación.
10:00-10:45: Viñetas en realidad aumentada (Ramón Sánchez Verdú).
10:45-11:30: El canon escolar de cómic. Presentación del proyecto (José Rovira Collado, UA).
11:30-12:15: Cómic y comunicación política (Jaime Albero).
12:15-12:30: Descanso.
12:30-13:15: El cómic en Educación Primaria (Conchita López y Román López, Blogmaníacos).
13:15-14:00: Sexismo en el humor gráfico. El caso de El Jueves (Joan Miquel Rovira).


Reflexiones en torno al cómic (II) / Encuentro con autores I
17:00-18:00: La nueva BD. Una introducción al cómic francés actual (Álvaro Pons).
18:00-18:45. Régis Loisel. Re-creador de leyendas (Lilian Fraysse).
18:45-19:00: Descanso.
19:00-20:00: ENCUENTRO CON JUACO VIZUETE (El resentido, El experimento).
20:00-21:00: ENCUENTRO CON MAX VENTO (Actor aspirante).


VIERNES 15 DE MARZO

Reflexiones en torno al cómic (III)
10:00-11:00: 1973. El Rrollo Enmascarado: nacimiento del underground, inicio de la transacción en el cómic (Antonio Martín).
11:00-11:45: Procesos históricos de los siglos XX y XXI: su reflejo en la continuidad principal de los cómics Marvel (Daniel Simón).
11:45-12:30: Usos y tipología del cómic desde una perspectiva intermedial (Noelia Ibarra y Vicent Garcia, UV).
12:30-12:45: Descanso.
12:45-13:00: Presentació del dossier "Còmic i literatura" en Ítaca. Revista de Filologia (Departament de Filologia Catalana de la Universitat d'Alacant) (Eduard Baile, UA).
13:00-13:45: El secreto de sus ojos. Metacómic: dos vías de autorreferencialidad (Francisco J. Ortiz, UA).
13:45-14:30: El sexe explícit en Omaha. The Cat Dancer com a eina argumental i de descripció psicològica (Eduard Baile, UA).


Reflexiones en torno al cómic (IV) / Encuentro con autores (II) / Relaciones cómic y cine
17:00-17:45: Verdugos y victimarios del franquismo. Una aproximación a su representación a través del humor gráfico y la ilustración (Lidia Mateo Leivas, CCHS-CSIC).
17:45-18:30. Presentación de Eloísa y Napoleón. Con los autores CRISTINA FLORIDO y FRANCISCO RUIZGE.
18:30-18:45: Descanso.
18:45-21:00: ENCUENTRO CON COROMINAS (Dorian Gray, Canción de Hielo y Fuego).
21:00-22:30: Divendres a la SEU. Proyección de la película Arrugas, basada en el cómic de Paco Roca.


SÁBADO 16 DE MARZO 

Reflexiones en torno al cómic (V)
10:00-10:15: Presentación del III Salón del Manga de Alicante (2013).
10:15-11:00: Manga-kissa y el nomadismo urbano en Tokio (Jorge Almazán).
11:00-11:15: Presentación de Clueca 2013 (José Rovira Collado y Pilar Pomares).
11:15-12:00: El alumnado NEE como protagonista del cómic (Pilar Pomares).
12:00-12:15: Descanso.
12:15-13:00: Gastrocómics. El cómic como vehículo de experiencias gastronómicas (Jaume Ros Selva, UA, y Chelo Berná Rubio).
13:00-14:00: Superhéroes y manga. El vuelco de la industria editorial española del cómic, 1983-2001 (Antonio Martín).


Encuentro con autores (III): Triunfando en USA
16:30-18:00: Proyección: Preview on line de Comic-Con Episode IV: A Fan's Hope.
18:00-19:00: ENCUENTRO CON FERNANDO DAGNINO (Superman, Liga de la Justicia: Generación perdida, Escuadrón Suicida).
19:00-20:00: ENCUENTRO CON SALVADOR ESPÍN (Masacre, Lobezno: Primera clase, Patrulla-X: Generación Hope).
20:00-21:00: Mesa redonda con los autores.
+
Kuentacomics. En colaboración con el proyecto Kuentalibros, haremos recomendaciones de Cómics a lo largo de toda la tarde.
17:00-21:00 h. en Sede UA.



martes, marzo 05, 2013

Sketch-busters CCXIX: Enrique Alcatena (I)

Voy a hilar como me gusta en estas ocasiones una entrada con otra, y esta de hoy con la actualidad más inmediata, y todo ello sin despeinarme y dejándoles además con un buen dibujo obra de un artista merecedor de todos los elogios, no solo a nivel profesional, sino humano. Para empezar, conecto esta entrada con la inmediatamente anterior dentro de la sección en tanto que ambas están protagonizadas por el mismo personaje, aunque en encarnaciones bien diferentes. Si en el dibujo de Víctor Santos nos encontrábamos con la ladrona sofisticada de la -ay- penúltima encarnación de Selina Kyle, aquí nos encontramos con una Mujer Gata bien diferente, una ambientada en la época de los piratas y en sus sus sangrientas andanzas por el Caribe. Aquí Selina es Felina, nada menos que una condesa Española que capitanea el barco La Garra del Gato, y apareció como tal en el Annual 7 de Dectective Comics, que adoptó el sello de Otros Mundos para una lúdica traslación del universo de Batman al siglo XVII, con guiones de Chuck Dixon y arte del dibujante que hoy nos ocupa, el argentino Enrique Alcatena, y al que tuvimos la fortuna de conocer hace ya un par de añitos, durante la celebración de Unicomic, las jornadas de comic de la Universidad de Alicante. Dado que está próxima la celebración de la edición correspondiente a este año, de la que recibirán cumplidísima información en breve también en este blog, me ha parecido oportuno recuperar los dos dibujos que el caballero realizó para miss Sparks y para un servidor tras la charla en la que repasó su carrera y sus vicisitudes como artista a lo largo de los años. Recuerdo con bastante agrado la charla de Alcatena, en la que demostró ser un tipo cabal con los pies asentados en firme y conocedor de los entresijos editoriales. Pueden repasar la crónica de aquella edición en su post correspodiente de marzo del 2010, pero por el momento, les dejo con Felina, intrépida capitana de los mares caribeños, a la espera de que la semana que viene nos visiten el Capitán Leatherwing y El Hombre Sonriente, que acompañarán a un repaso más en profundidad por la trayectoria artística y editorial de Enrique Alcatena.


sábado, marzo 02, 2013

The Boys: El Horror enfundado en pijama de colores (II)

Con esta serie, y lo digo ya desde el inicio para dejar clara mi opinión, nos encontramos con la última gran obra -hasta el momento, claro- de Garth Ennis, y la tercera en calidad general de su trayectoria profesional, sólo por debajo de Predicador y rallando al mismo nivel de Hitman como obra cerrada, repleta de filias y fobias personales y contando una historia de tipos duros, personajes repletos de aristas, historias de amor reales y bien desarrolladas y momentos escatológicos de altísimo vuelo y de difícil digestión. Y si esto es así, ¿a qué se debe la relativa poca repercusión de la misma? Pues a lo de siempre, pero vamos por partes, como diría Billy Butcher...


The Boys se inició a nivel editorial como serie dentro del sello Wildstorm del Universo DC, contando con sus creadores como propietarios de la cabecera, estando Garth Ennis firmando como guionista y Darick Robertson realizando las labores de dibujante. Decir que los ejecutivos de DC se asustaron ante el contenido de la serie sería quedarse corto, y le pusieron poco menos que una alfombra roja al equipo creativo para que llevara sus bártulos y sus personajes a otra parte tras la publicación del primer arco argumental. Afortunadamente, la editorial Dynamite Entertainment no le hizo ascos al material repleto de mala leche, humor cafre, acción bestia y macarradas varias propuesto por Ennis y Robertson, y reemprendieron la singladura editorial de The Boys con una colección regular que ha constado de 72 números, más tres series limitadas, Herogasm, Highland laddie y Butcher, Baker, Candlestick Maker, con lo que se eleva el montante total de la historia a 90 números. En este caso, hay que congratularse de que la mojigatería editorial y el riesgo de un producto relativamente difícil para el público mayoritario haya logrado encontrar su hueco bajo el sol tanto en las estanterías de las librerías como en el corazoncito de un nutrido grupo de lectores que han apoyado esta historia y la han disfrutado como merecía.


Lo cierto es que a la hora de entrar en materia y reseñar algunos de los aspectos más destacados de The Boys, voy a quitarme presión de encima y avisarles de antemano que voy a pasar por encima de muchos elementos que me han gustado o llamado la atención pero en los que no voy a entrar de la manera exhaustiva que quizá merecerían. Y es que en The Boys hay muchísima más tela que cortar de lo que en principio el lector podría pensar, y al igual que en Predicador, los niveles de lectura se van superponiendo de forma fluida y uno puede quedarse con aquel que prefiera. En el caso del Predicador  el lector podía escoger a voluntad: ¿historia de amor?, sí; ¿road movie?, también; ¿historia de conspiraciones seculares y crítica a estamentos anquilosados en el pasado?, por supuesto; ¿reflexiones sobre la naturaleza de la religión, de la divinidad o de la necesidad del hombre por basar su existencia en cualquier sistema de creencias?, pues claro... Y a pesar de ello el lector podía quedarse con la simple aventura, con la historia de amor de Jesse y Tulip, con la relación de camaradería viril con Cassidy, con la búsqueda de Dios, o con todo, disfrutando de forma plena e integral de una epopeya religiosa a través del corazón del gótico americano que aún sigue cautivando a los lectores casi 20 años después de su publicación.


Pero volvamos a The Boys y centrémonos en alguno de los aspectos que la convierten en la gran serie que es. El primer aspecto a destacar, el primer gran nivel que golpea al lector, es la crítica despiadada al mundo de los super-héroes, que no son tales en este mundo de ficción, y a la subversión de muchos de los tópicos a los que los lectores pijameros estamos acostumbrados. Para empezar, no sería tan demoledoramente subversiva si los modelos deconstruidos no fueran reconocibles para el lector,y aquí Ennis se deja de zarandajas y nos presenta arquetipos claros y meridianos: Los Siete son una Liga de la Justicia desatada y salvaje (Superman, Wonder Woman, Batman, Flash, Aquaman, Linterna Verde y Detective Marciano tendrían sus contrapartidas en Patriota, Reina Maeve, Negro Oscuro, A-Tren, El Profundo, El Farero o Jack de Jupiter), y así con otros grupos como los G-Men, liderados por un John Godolkin que remeda a Charles Xavier y mantiene muchos grupos a la sombra del principal (a imagen y semejanza de la Patrulla X, los Nuevos Mutantes, Excalibur, etc, etc), Fantastico (más obvio imposible), Payback (héroes a imagen y semejanza de los Vengadores) o Teenage Kix (una suerte de Nuevos Titanes).


Con esta plantilla de elementos familiares para el lector, Ennis realiza la jugada inversa a la propuesta por Busiek en Astro City, tornando el homenaje en burla y el respeto en parodia, y ofreciendo una mirada cruel y hasta cierto punto cínica sobre convencionalismos como la inmaculada vida sexual de los héroes, las dobles identidades, la asunción de pupilos jóvenes a los que malear y emplear en la lucha contra el crimen, las escisiones de grupos, el reclutamiento de nuevos miembros... Con todo ello mezclado en la febril mente de Ennis nos encontramos con un mundo salvaje  e incierto por descubrir. En el mundo de The Boys, por ejemplo, los Nuevos Mutantes son poco menos que una panda irresponsable de alcoholizados pajilleros, Charles Xavier un pederasta con tendencia a acoger a cuantos más niños mejor bajo su techo, Iron Man/Batman un homosexual reprimido con tendencia a ver muertos a sus compañeros jóvenes... No hay títere que quede con la cabeza intacta tras pasar por la batidora Ennis, ni siquiera los grandes eventos editoriales que cruzan héroes y colecciones una vez al año, y que aquí no es más que una excusa para que los "héroes" pasen una semanita en un complejo turístico de lujo donde las prostitutas y las drogas campan a sus anchas -Herogasm-.


Esto nos llevaría a otro nivel, que sería el reflejo de la industria editorial de ese mundo ficticio, una cortina de humo que convierte los desastres organizados por Los Siete y compañía en coloridas aventuras serializadas mensualmente y comercializadas con vistas a generar ingresos adicionales mediante merchandising y adaptaciones varias, todo con vistas a sustentar una ficción dentro de la ficción que no deja de ser la gran mentira contra la que luchan los personajes de The Boys y que está personificada en otro gran personaje que no había mencionado hasta el momento, la Leyenda. Este tipejo anciano y de modales bruscos vive en el sótano de una librería de comics regentada por dos irlandeses obesos. Durante años la Leyenda fue el editor en jefe y guionista de las andanzas de Los Siete, G-Men y equipos derivados, y coordinador en general de toda la cortina de humo que Victory Comics lanzaba a la opinión pública para ensalzar y enaltecer los valores heroicos de los sujetos protagonistas del lucrativo negocio, aun cuando la realidad fuera otra completamente distinta. El personaje es una mezcla a partes iguales de dos figuras homólogas e históricas de la industria yanqui, nada menos que Stan Lee y Julius Schwartz, mostrando el aspecto anciano del segundo y la verborreica y grandilocuente convicción del primero, añadiendo un punto de desencanto y amargura a un personaje con profundas conexiones en el entramado empresarial de la historia y conocedor de algunos de los entresijos más ocultos de la misma, verdadera arma secreta en la sombra.


Y hablando de entresijos, llegamos a un tercer nivel de la historia, una gran trama de conspiración corporativa y política que hunde sus raíces en los comienzos del siglo XX, extiende sus tentáculos a grandes conflictos como la II Guerra Mundial o Vietnam y acaba estallando a lo grande en un 11 de septiembre algo particular que no acaba con el WTC sino con otra seña de identidad neoyorquina como es el puente de Brooklyn. Esta trama de fondo, personificada por la compañía Vought American y por su representante frente a los Siete, Stillwell, ofrece una visión desencantada y aterradora sobre cómo funcionan las corporaciones en relación al poder social, económico y político estadounidense, controlando diversos sectores económicos, colocando hombres de paja en la administración, actuando como lobbys sibilinos que manejan entre bambalinas las políticas de estado y al fin y a la postre, crean a voluntad cortinas de humo o estrategias directas con las que conseguir sus propios fines. Stillwell, un personaje humano sin poder alguno, dotado de modales exquisitos y de una mente maquiavélica, maneja los hilos como un gran titiritero y afronta con absoluta frialdad desde los desastres más escandalosos hasta las amenazas a su propia vida, desviando en todo momento cualquier asomo de amenaza que la compañía pueda sufrir y buscando soluciones incluso cuando todo parece perdido para él y sus superiores. Una gran trama conspiranoica que habría hecho las delicias de Mulder y Scully o más recientemente de Olivia Dunham y los Bishop, y que aquí encaja a la perfección con los elementos anteriores, ofreciendo una historia sin fisuras y con progresión implacable hacia un clímax brutal, plenamente satisfactorio para el que les habla.


Y no podían faltar, además, algunas de las obsesiones de Ennis, que ha venido mostrando a lo largo de todos sus trabajos a poco que se le ha dado ocasión y que aquí nuevamente, encontramos a placer. Por un lado, el permanente gusto por la escotología alcanza cotas inusitadas merced a la publicación en un sello menor, que no ejerce la censura de las grandes editoriales y que no se escandaliza ante contenidos que incluyen sexo explícito en todas sus variantes, comportamientos pedófilos -estos sugeridos, nunca mostrados abiertamente-, sexo con animales, orgías, y cualquier clase de parafilia que puedan ustedes pensar que se encuentra en los límites de su tolerancia. La misma alegría que se muestra con el sexo se aplica a la violencia, y así nos encontramos con escenas que son realmente una prueba para estómagos más o menos curtidos, con cimas como el trauma que convirtió al Carnicero en lo que es, las pruebas fotográficas de la locura del Patriota o el enfrentamiento final entre estos dos personajes que resulta tan explícito como salvaje y, a la postre, satisfactoriamente catártico para el lector y el personaje. La camaradería masculina, otra constante de Ennis, y más concretamente la que se plasma en el campo de batalla, encuentra aquí varios exponentes, como las historias narradas por Mallory o la Leyenda, o los sucesos que llevan a un joven Billy Butcher a las Malvinas (con una anécdota que parece casi real). Los lazos de confianza, no exento de puñetitas ni pullas, que se establecen entre Hughie, Leche Materna, Francés y Billy son profundos, forjados en el fuego del campo de batalla y en un conocimiento total de los camaradas de armas que se hacen extensibles a la Hembra de la Especie, un personaje patético en su concepción y terrible en su desarrollo pero por el que el lector no puede dejar de sentir una simpatía lastimera.



Como ven, podría estar soltando palique sobre la serie aún durante unos cuantos párrafos más, pero me contendré. La edición española está a dos tomos de alcanzar la conclusión de la serie, tremenda, redonda para el que les habla, y es tan buen momento como cualquier otro para subirse al barco y darse una vuelta por la Nueva York de The Boys -otra de las filias del guionista, que no pierde ocasión para poner en boca de sus personajes la grandiosidad de la capital urbanita del mundo-, conocer a un puñado de personajes tan excéntricos como divertidos y entrañables y embarcarse en una aventura con todas las de la ley que les llevará a lugares donde el género no se había permitido llegar antes. Sólo la sombra de Marshall Law, otra parodia del género proveniente de las islas británicas puede compararse a The Boys, y servir al mismo tiempo de preparación para lo que nos vamos a encontrar. Para finalizar, ahora sí, solo me cabe destacar el último aspecto que podría hacerles hincar el diente a esta serie, que no es otro que el excepcional trabajo desarrollado en el apartado gráfico por los dibujantes de la misma, comenzando por Darick Robertson, co-creador gráfico de la serie y de sus personajes, responsable del aspecto por ejemplo de un Simon Pegg -Spaced- convertido en personaje de tebeo, y de la mayoría de alocados diseños con que los personajes de toda la vida aparecen travestidos en sus reversos tenebrosos. Junto a él, e ilustrando ya sea números sueltos o alguna de las miniseries, encontramos a artistas de la talla de mi adorado Peter Snejbjerg, el grandísimo Carlos Ezquerra, o el siempre eficaz John McCrea. Mención especial merece el dibujante Russell Braun, que dibuja el tramo final de la colección y que realiza un trabajo tan bueno que hace que en algún momento lleguemos a desear que hubiese sido él y no otro el dibujante regular de The Boys. Señores, qué viaje... No me sean moñas y denle una oportunidad a The Boys...

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