martes, septiembre 02, 2008

FRA 2008: Las Cenizas del Columpio Standard

Este año no nos estamos perdiendo ni una como suele decirse, y la posibilidad de repetir con el grupo Ash en el festival gratuito FRA (Festival de Rock de Alaquas) estuvo rondando a modo de plan fantasma durante un par de semanas. De nuevo, un arrebato de última hora, una planificación logística cuidadosa (esta vez han sido cinco autobuses y treinta y seis horas de escapada por un concierto de setenta minutos) y un montón de ganas de repetir un buen rato con Tim Wheeler, Mark Hamilton y Rick McMurray nos llevaron hasta Alaquás, una pequeña ciudad del área metropolitana de valencia perfectamente comunicada que desde hace 13 años viene celebrando este festival de música por el que han pasado grupos de la categoría de Lagartija Nick, Los Planetas, Gigolo Aunts, Jon Spencer Blues Explosion, Teenage Fanclub, Rinôcérôse, The Posies, The Charlatans o The Sounds. Este año el festival se comprimía en una sola jornada en lugar de las dos que venían siendo habituales, y el cartel estaba formado en su práctica totalidad por grupos nacionales a excepción de los chicos de Downpatrick que repetían presencia en España casi un año después de su paso por el B-Side Festival de Molina de Segura.




Realmente nuesta asistencia al FRA tenía a Ash como único motivo verdadero, y nos organizamos para poder cenar relativamente temprano y plantarnos en el recinto del festival a eso de las 10 de la noche para poder disfrutar de alguna de las actuaciones previas. Llegamos demasiado tarde para ver a los grupos locales El tio la careta y Decide, pero justo a tiempo de ver el comienzo de la actuación de We are standard, una banda vasca que derrochaba actitud y energía encima del escenario y que movieron a la gente a su antojo con un sonido repleto de influencias rock y electrónicas perfectamente armonizadas.


Ya con la fiesta en el cuerpo y la música resonando en nuestros oídos empezó la cuarta actuación de la noche, El columpio asesino. Este año el rock venía del norte sin duda alguna, pues la banda, pamplonica para más señas, desgranaba los temas de su último album "La gallina" con una fuerza y una calidad musical encomiable, haciendo uso de teclados y trompeta para fusionar gran variedad de estilos en una mezcla llena de personalidad. Lamentablemente se les echó el tiempo encima y tuvieron que cerrar apresuradamente su actuación dando a elegir al público entre un tema propio o una versión de la Velvet Underground, tema este último que bordaron cantando a dos voces teclista y batería. La verdad es que es una putada para un grupo que pone entusiasmo, talento y energía sobre el escenario ver su actuación cercenada de esa manera, pero por lo menos se llevaron un caluroso aplauso del público y una sentida petición de bis.



Y a la una de la mañana llegó el plato fuerte de la noche. Un subidón de energía con Meltdown, Burn Baby Burn y A life Less Ordinary recordaban a los más viejunos del lugar que esta fue una de las bandas con más proyección dentro del panorama del britpop a mediados de los noventa. Con la peculiaridad de contar sólo con una guitarra (Tim Wheeler), un bajo (Mark Hamilton) y el batería (Rick McMurray) encima del escenario, la música atronó y llenó de buenas vibraciones el parque de la Sequieta, con varios cientos de personas bailando, coreando las canciones y siguiendo las evoluciones de la banda sobre el escenario.




Kung Fu, que cerrara el concierto del año pasado sonó a traición en mitad de un setlist que no daba descanso al entregado público (aunque de todo hay, y he podido leer un par de críticas bastante negativas. Nunca llueve a gusto de todos): Oh Yeah, Girl From Mars, Walking Barefoot... La guinda de la noche la pusieron Twilight of the Innocents, tema con el que cerraron el concierto y que ya el año pasado me impresionó como declaración de intenciones de continuar adelante por encima de todo, y un único bis, el tema Jack Names the Planets, primer single del grupo compuesto como homenaje a El talismán de Stephen King y Peter Straub. La noche ya estaba echada y nos retiramos antes de que comenzara la actuación de Lorena C, uno de los grupos participantes en el concurso Rumbo a Eurovisión de este año y cuyo mayor mérito consiste en haber evitado el bochorno de representarnos en el mencionado concurso musical.


Y en principio, y si los Backyard Babies no lo remedian, creo que este año se acabaron las citas musicales, que, la verdad, nos han hecho viajar un poco más de la cuenta además de confirmar a Valencia como una ciudad mucho más accesible de lo que pensábamos y con una oferta cultural más que interesante.

2 comentarios:

nonsense dijo...

Llámame "raro", pero yo me quedo con "el columpio...", que los vi tocar en Aranda (SONORAMA mediante) con el guitarra tan borracho que acabó tocando (o intentándolo) tirado por el escenario y son de lo más rompedores que he visto.

Plissken dijo...

Le diría que no, que usted no es raro, pero como le conozco... ¡no puedo mentirle! El carácter rompedor lo mantuvieron, y desde luego que guitarra y trompeta dieron un auténtico festival interpretativo. Este ultimo se marcó un solo de trompeta en la cancion You're man is dead antológico. Yo iba sin conocer al grupo y sin haber oido ninguna canción suya y acabé pidiendo a gritos ese bis que compensara un poco el que les "cortaran" y sin poder quitarme de la cabeza su version de All tomorrow's parties.

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