martes, mayo 08, 2012

Salón del Comic de Barcelona 2012: Y Sparks y Plissken colgaron las carpetas

Memorias
Escribo por fin una de esas entradas que marcan un punto y aparte en nuestra trayectoria vital y, necesariamente, en este blog que con el paso de los años se ha convertido en una especie de hijo virtual, inextricablemente unido a aquello que, por el momento, nos vemos obligados a abandonar. Han pasado doce años desde aquel primer Salón del Comic de Barcelona del año 2000 al que acudimos de forma impulsiva ante la presencia como invitado de Jeff smith, autor de la que por aquel entonces era una de nuestras series favoritas, Bone. Jamás olvidará la sensación de novedad y excitación que nos embriagó cuando llegamos a la Estación de França, donde por aquel entonces se celebraba el evento, ni lo primero que vimos relacionado con él, a Cels Piñol descargando material para su stand. Las primeras veces son inolvidables y aquella desde luego lo fue mucho, empezando por nuestro primer contacto con las sesiones de firmas -Jeff Smith, Óscar Jiménez, Ramón Bachs, Nacho Fernández, Eduardo Alpuente y Cels Piñol si no me falla la memoria-, y siguiendo por el buen rollo que dio saludar a los amigos de Unicomic y al editor de Dude en aquel entonces, Jorge Iván Argiz. De allí surgió la idea de visitar Avilés ese mismo año, de allí surgió el cariño por el entorno, los autores, los dibujos, aún más si cabe por los tebeos.

De vuelta a los mismos viejos lugares
Lo que hay entre aquello y esta entrada ustedes lo conocen de sobra, o por lo menos aquellos sospechosos habituales que con el tiempo fuimos conociendo en unos u otros eventos y que estuvieron presentes en la génesis del blog, cuya intención fué siempre -y seguirá siendo- no la de fardar o alardear de lo conseguido y lo vivido, sino más bien la de compartir con todos aquellos que quisieran un amor por el noveno arte y por los personajes de la historieta común. Pasaron los salones, los autores, los dibujos, los años... Llegó la dichosa, puñetera, interminable y asfixiante crisis, los ajustes de plantilla, ciertas estrecheces provocadas por los cambios de situación personal, y finalmente llegó el momento de tomar una decisión. O vivíamos lo poco que pudiéramos permitirnos de una forma más abierta y no exclusiva o nos dedicábamos casi por entero al saloneo, dedicación nada barata, sobre todo para aficionados de provincias como nosotros. A esa coyuntura económica particular hay que sumarle otra más íntima, vital, y cuya consecución, aún lejana, por cierto, requeriría un replanteamiento de nuestras costumbres y prioridades o cuando menos una pausa en algunas de las mismas. Cambios y decisiones que decidimos iniciar y cuyo primer paso fue una despedida en condiciones del lugar donde si no nació todo si nos convertimos en lo que fuimos a lo largo de la década siguiente.

Tú robaste el sol de mi corazón
Y eso nos lleva a los días vividos la pasada semana en Barcelona, con una noche pasada cerca del entorno que tanto conocimos y pateamos en tiempos: el Borne, el Arco de Triunfo, França, los restaurantes de la zona de Santa Marta... Durante una tarde paseamos por los viejos sitios, recordamos los momentos de descubrimiento, los viejos colegas del mundillo, como la panda zaragozana, o las caras conocidas y recurrentes que veíamos Saló tras Saló. Y con el concierto de los Manic Street Preachers pusimos punto y final a lo viejo y nos preparamos para la buena, limpia, sana, lucha del coleccionismo de dibujines.


¡Comienza la caza, Watson!
Llegar al Saló supone siempre una experiencia única. Cambian las exposiciones, las reglas de las sesiones de firmas, las expectativas... Lo que no cambia, o por lo menos no demasiado, son las caras de los usual suspects que comparten la afición. Y el mismo jueves nos llevamos el primer disgusto, leve, que uno ya no está tampoco para esas tonterías, de que ECC había establecido un sistema similar al de Expocomic -sesiones numeradas por autor- pero sin discriminar el reparto de números. Esto es, siete personas aproximadamente -afortunados ellos- recibieron por inexperiencia e ingenuidad de los que atendían el stand número para todos los autores de ese día. Siete para unos seis autores, hacen una media excepcionalmente alta. Afortunadamente las sugerencias de revisar el sistema fueron aceptadas por ECC y al día siguiente el sistema fue mucho más equitativo. Lo cierto es que no había demasiado tiempo que perder y el baile empezó casi de inmediato. David Lloyd y Enrique Breccia compartían sesión de firmas, a la que siguió otra de Sergio Bleda, al,que finalmente le compré la recopilación de El Baile del Vampiro, que leeré con dos lustros de retraso. Hicimos la parada obligada para que Fonollosa firmara la Guía Gatuna y deambulamos por el Saló viendo stands promocionales -como los curradísimos destinados a El dictador, GI Joe o Prometheus-, localizamos sesiones de firmas que nos interesaban -como la de Corominas, colega de Avilés al que nunca había tenido el privilegio de pedirle un sketch, o la de Lloyd por la tarde que miss Sparks asaltó con un más que sano espíritu de guerrilla consiguiendo un dibujín que me adivinó por fotosíntesis mental, la de Kim que Sparks asaltó como última combatiente, después de haber coincidido con el autor en varias ocasiones, y la de Baldeón, que fue casi simultánea a la de Corominas y en la que Leti Sparks protagonizó una de las bromas de la jornada al contarle a David cómo me discutió años ha que pudiese existir un personaje llamado Man-Bat-. Finalizamos la jornada agotados, contentos de haber saludado a los amigos y felices de reencontrarnos con un entorno al que servidor personalmente había echado muchísimo de menos durante año y medio.

Caminando por el lado salvaje
El día dos tenía un claro objetivo, los resabios del año 2008 en que Moebius se me escapó por los pelos y Manara por las colas dobles. Dispuestos en el stand de Norma conseguimos número para una sesión agotadora y finalmente tensa en la que por fin conseguí una dedicatoria del maestro italiano... justo cuando aceleró el pistón y paso de hacer cabecitas curradas a perfiles rápidos. El que es desgraciado es desgraciado. Mientras, miss Sparks acudía a su ineludible cita con Purita Campos, y es que sin despedirse de Purita Leti no habría quedado en paz con sus gustos y sus recuerdos de infancia, y así lo hizo. Una comida en el japo después encontramos de rebote una sesión de firmas improvisada en el stand de Star Wars en la que David Baldeón, Iban Coello y Jordi Tarragona dibujaban para los aficionados, consiguiendo a los que aún no teníamos y recordando la broma de Man-Bat con un Baldeón que no dejó de estar ocupado. La tarde se nos echó encima y mientras que Luis Bustos daba esquinazo a Sparks al no comparecer, un servidor conseguía una Zatanna de Dani Sempere en el stand de la Fnac al mismo tiempo que, por fin, obtenía la firma de Quim Bou, autor al que le debía un agradecimiento, una charla y un apretón de manos desde hacía una década y cuya dedicatoria me llegó al corazón. El día terminaba en ECC con la sesión de firmas de Mikel Janin, en la que completaba el equipo femenino de la Justice League Dark al solicitar una Madame Xanadú. Y de vuelta a la fortaleza de la soledad para descansar y recuperar fuerzas.



Es el fin del mundo tal y como lo conocemos...
Sábado. Último día. Último, último durante cierto tiempo. Con los objetivos plausibles completados, ya sólo quedaba deambular, conseguir números para Portela y Cafú a última hora de la tarde e intentar colocarnos en alguna de las sesiones de la mañana. Leti Sparks fue para el stand de la Fnac a por Adamov, mientras que servidor decidía hacer pupa en Ediciones B, primero con Azpiri y luego con Jan, que aguantó una kilométrica cola de agradecidos fans saludando y dibujando a todo el mundo. Con los pies destrozados uno aguantó como pudo, sin dejar de recordar la primera vez que coincidimos con Jan y acentuando la sensación de cerrar círculos que me atenazaba desde el comienzo del Salón. Ya enfilando la recta final, orienté a Leti hacia el último hat trick de gloria de su carrera como sketch buster, la sesión de firmas del tebeo [Rec] a la que habían acudido tres de sus dibujantes -Marín, Zecchin y Colucci- y el director de la película, Jaime Balagueró, al que no pude evitarme acercar a saludar y agradecerle esa obra maestra del terror hispano que es Los sin nombre, con uno de los finales más puñeteramente jodidos de la historia del cine. El pescado vendido, los pies destrozados, el corazón rebosante de felicidad porque pudimos saludar al amigo que nos faltaba por ver y a su peque. Cafú y Portela firmaron unas horas después y llegó el momento de las despedidas...

Podría decir que ha habido sensaciones agridulces este año, pero mentiría. El hecho de que Capullo hiciera el ídem al negarse a dibujar, o que Rags Morales -indudablemente mi objetivo prioritario- quedara fuera de mi alcance en todo momento no empañaron ni un ápice las sensaciones de festivo disfrute de este Ficomic 2012 que he vuelto a vivir como un verdadero fanboy, haciendo el friki en los stands, retratándome con los autores, paseando incluso fuera del recinto ferial en varias ocasiones para las comidas y para un cafelito agradecido en las terrazas de Montjuich, disfrutando, en suma, de forma absoluta y plena un Salón tal y como nos lo habíamos imaginado y planteado a la hora de preparar el viaje. Con 27 dibujos y tres dedicatorias en album el esfuerzo combinado de Sparks y Plissken ha batido su record histórico y dejan paso, por el momento, a las nuevas generaciones de lectores y coleccionistas. En unos años, cuando reencontremos el mundillo, espero que no haya cambiado tanto como para que los autores firmen comics digitales en ipads y hagan sketchs virtuales en tablets...

Los amigos de Peter
Esto se acaba, y voy a dejar de lado alguna que otra consideración ética que quería compartir con ustedes. Lo único que quiero decirles es que vivan su pasión de forma sana, que la disfruten en todo momento con toda la importancia que tiene y el privilegio que conlleva acceder a aquellos que realizan el arte que tanto amamos y que lo comparten de forma tan desinteresada con nosotros. Les doy sinceramente las gracias por los buenos momentos, las risas, los ratos de charla en las colas, las cervezas compartidas, la contemplación mútua de los dibujos u originales del resto, sin todo lo cual estos doce años habrían sido un desierto yermo y árido carente de buenos e inolvidables ratos. Saludos de corazón para Horacio, Jose y Agustín -a los que me temo siempre confundiré-, Gerard, Xavi o Carlos, excelentes colegas y personas con las que da gusto pasar las horas, y para Beldarín y Jon Osterman, colegas blogueros que me reconocieron de chiripa y a los que por fin pude estrechar la mano. Un abrazo para Juan, el maestro, una década después de conocernos, para el equipo burgalés compuesto por Jesús y Raúl, o la pasión por el tebeo y el gusto por la ironía fina -y que cada uno le adjudique a cada cual lo que prefiera-, para don Pablo -me sigue saliendo el tratamiento caballero- con el que siempre es un lujo compartir una comida, para nuestro Óscar A., al que siempre visualizaré comiendo solo en aquella terraza avilesina hasta que Fran Constantine le invitó a unírsenos y a compartir nada menos que casi dos lustros de vida, y al camarada y amigo Óscar L. que nos acogió en su casa y nos trató como a verdaderos reyes durante los días que estuvimos en Barcelona, y que hizo todo lo posible porque nos retiráramos por todo lo alto, como Guardiola hizo durante la cena del sábado. Qué demonios, señores, no es un adios, es un hasta luego, un agradecimiento por todo, un abrazo de corazón hasta el momento en que volvamos a encontrarnos.

Y aunque es seguro que no lo lean, qué demonios, y dado que la vida es una carrera de fondo, los Salones de Barcelona no habrían sido nunca lo que fueron sin Pep, cuyo humor alegró las poco fructíferas visitas del 2001 y 2002, Sergi y su devoción por los bárbaros y los tebeos humorísticos, Rosicosti y sus donuts mordisqueados, Pepot y su contagiosa alegría, Nacho y Adri y Edu -la armada madrileña- y la batalla de San Quintin que montamos en el stand de Com Radio. Aunque no estuvieron físicamente en el Salón lo estaban en nuestra memoria y en nuestros recuerdos. Y como diría mi querido Forrest, esto es todo lo que tengo que decir sobre esto... Aunque mañana podrán disfrutar de un nutrido album fotográfico ilustrando buena parte de lo dicho en las líneas anteriores.

11 comentarios:

Eduardo Sacristán Puig dijo...

Sniff sniff

que bonico te quedo el texto

(eso si, del saloneo te retiras en Expocomic o dejo de hablarte ;)

Emilio dijo...

Una pena leer esta entrada de blog. Confío en que los cambios que estás haciendo en tu vida sea para mejor. Te deseo lo mejor a ti y Leti. Se os echará de menos y, como comenta Edu, despediros en Expocomic, jojones!!!
Un fuerte abrtazo

Pablo dijo...

Nah, ya verás lo pronto que volvéis a las andadas. Te lo dice el Don! Jajaja. Ya te contaré el secreto para ello...

Carlos dijo...

Pedro, nunca digas "de esta agua no beberé" ni "al próximo salón no iré", el gusanillo es muy fuerte y yo estuve seis años sin pisarlo pero he vuelto a las andadas.
Mientras tanto nos leemos por aqui.
Un saludo para vosotros dos.

Osukaru dijo...

Me has acojonado, lo que creía que dejabas era el blog... Aunque dudo que te dejes el saloneo... al menos forever...

Irma Page dijo...

Bueno, yo lo unico que espero es seguir viendoos aunque sea de turismo :D
Eso si, tambien estoy convencida (o esperanzada) de que tarde o temprano os dara el monillo y hareis alguna escapadina a Madrid o Aviles.

EduXavi dijo...

No me lo creo, no me lo creo... con su verbo fácil casi, casi me lo trago... pero es imposible que ustedes dos dejen de ser unas de las caras habituales de cualquier salón que se precie, y aunque en 'caliente' uno puede decir ciertas cosas, ya en 'frío' me da a mí que pronto los veremos por los avileses o por los madriles, claro que sí, claro que sí... de esto uno no se desengancha así como así ;-)

Plissken dijo...

Edu, esto es como Terminator... Volveremos... ¡¡¡pero no sé cuándo!!!

Emilio, la verdad es que pocas veces hemos tenido ocasión de hacer algo tan meditado, y tan organizado, y no sobre la marcha. Fue un lujo poder despedirnos, y si no esperamos hasta Expocomic es porque quedaba muy lejos :D

Don Pablo, me encantó su aritmética sobre los niños! Y ya nos contarás ese secreto, jejejeje.

Carlos, pues igual que tú, haremos una pausa. Lo mismo después hasta volvemos con más fuerza. Aunque eso es relativamente imposible :D

Osukaru, esto no lo dejo ni loco, hombre. Solo con el lujo de haber podido conocer a tanta buena gente ya merece la pena el poco esfuerzo que cuesta de mantener :D

Irma, te echamos de menos, aunque pudimos saludar fugazmente a Mark. Hubiera sido un pasón comer en el Nagano con vosotros... Un abrazote chiqueta, y que vaya todo muy bien hasta que nos volvamos a ver :D

EduXavi, soy un tipo de palabra fácil y fácil de convencer, peeero como no nos veamos por Alicante y Valencia en breve pasará algo de tiempo hasta que coincidamos. Un abrazo enorme y a seguir en la brecha!!

Francisco J. Ortiz dijo...

Bonita entrada, aunque de trasfondo triste. Y yo también soy de los que no se lo creen: es muy fácil decirlo en caliente y recién regresado(s). Veremos si dice lo mismo el año que viene, días antes de que empiece el Saló.

Bonita anécdota la de Óscar A., que casi no recordaba. Es verdad, qué tiempos aquellos... :-)

Un abrazo para ambos, y que todos los cambios sean a mejor.

PD: Le tengo guardada la última novela de Michael Connelly, aunque cuando se quiera dejar caer por Alicante habrá publicado seis o siete más...

Skellington dijo...

Muy emotivo, si señor....
Pero ya lo ha dicho Edu, y la Triada Madrileña que nombras se merece una despedida en condiciones, asi que esta despedida es la despedida de BARCELONA.
Te queda la despedida de Avilés.
Y por supuesto la despedida de Expocomic!!!!!!

Miranos a nosotros, que disfrutamos de nuestro último Avilés en 2010 sin saberlo!!

Y la aritmética de Pablo, si es la que creo (el número de hijos ideales es siempre uno menos a los que tienes) es una verdad incomoda, jajajajajajajajaja!!!!!

No puedes abandonar el grupo, no puedes dejar a tu "colega de cola Kitson" huerfano....

Nacho

milo dijo...

Ya te dije que no me lo creo (me puedo creer el no volver en plan Blitzkrieg, pero lo de no volverte a ver por un salón en un futuro próximo, por ahí no paso)así que espero verte pronto, si no es por un salón que sea en un bautizo u ofrenda carnal a los dioses :)

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