miércoles, enero 13, 2010

Sketch-busters CXXXVII: Vicente Cifuentes (I)

El dibujo que acompaña estas líneas fue para mí de lo mejor del pasado Expocomic, además de confirmar la que fue la tendencia temática del pasado Salón de Madrid, al que podría bautizar como Supergirl's Con. Vicente Cifuentes es un jovencísimo dibujante -todo aquel que tenga menos años que yo ya me resulta jovencísimo- que se ha ido abriendo progresivamente camino en la industria española y foránea a base de tesón, esfuerzo y toneladas de talento en cualquiera de sus facetas, ya sea como entintador, colorista o dibujante completo. Empezando desde la autoedición con fancines de elaboración propia, Cifuentes pronto empezó a ver publicadas algunas ilustraciones en tebeos de Planeta y a colaborar como entintador en proyectos de Megamultimedia (entintando a Sergio Bleda en The Prisoner) o de Dude Comics (la malograda serie Anthem, entintando a Jorge Santamaria). El talento y la inquietud de Vicente le impulsaron a asumir mayor responsabilidad artística embarcándose en proyectos como autor completo (El asesino del kanzashi, Después de la señal) o como dibujante en colaboración con el guionista Jose Antonio Fideu (Albedrack: Lecciones de vuelo,Nubilus, Alma). El autor también ha colaborado con las editoriales yanquis Marvel o DC, entintando el dibujo de autores como Tom Grummett, Paco Díaz u Óscar Jiménez. Una excelente forma de comprobar la variedad y calidad del trabajo del artista es echar un vistazo al volumen retrospectivo 10 años con Vicente Cifuentes, editado por Aleta en el año 2008.

Aunque lo conocemos personalmente desde hace algunos años, y hemos coincidido regularmente con él en prácticamente todos los salones y jornadas a los que hemos acudido desde el año 2005, nunca se había dado la afortunada coincidencia de factores que fructificase en un dibujo del autor. Su calidad humana, su dedicación para con los aficionados que le llevan a realizar maratonianas sesiones de dibujo, su depurada técnica con las acuarelas y el interés creciente que ha ido despertando entre coleccionistas y aficionados le han convertido en todo un fan favorite y en uno de los dibujantes más solicitados y perseguidos de los eventos a los que asiste. Como digo, este año, finalmente se produjo el pequeño milagro de confluencia de factores cósmicos, y tras esperar dos sesiones de firmas en el stand de Dibbuks (el primer día nos quedamos penúltimos y antepenúltimos) conseguimos esta pequeña maravilla con uno de mis personaje fetiche. Espero poder repetir en futuras ocasiones, pero desde luego les aseguro que la espera, para mí, ha merecido la pena con creces.

lunes, enero 11, 2010

Lunes helado

En días como este uno piensa en las palabras de Phil Sheldon refiriéndose al invierno en Atrapado en el tiempo: Os daré una predicción sobre este invierno. Va a ser frío, gris y va a durar el resto de vuestra vida. Afortunadamente, todos sabemos que eso no es cierto y dentro de nada el Lorenzo estará molestando con sus rayos y sus altas temperaturas, pero por el momento da gusto pasear bien abrigadito y luciendo adminículos tales como boinas, gorras, guantes, bufandas u orejeras con las que espantar lo peor del frío. Y no hay nada mejor que las bajas temperaturas para disfrutar de la atracción gravitatoria de la manta y el sofá cuyo influjo en estas fechas es verdaderamente absoluto.

Esta semanita, aprovechando ese recogimiento al que invitan las bajas temperaturas, podrán encontrar por aquí la reseña de mi película de estas navidades y de un tebeo que me gustó bastante en su momento y que estoy volviendo a disfrutar en su lectura en castellano, exprimiendolo al máximo. Sé que muchos de ustedes no compartirán mi opinión, pero me gustaría dejar por escrito alguna de las sensaciones que la lectura de Crisis Final ha seguido provocándome. En el plano del arte original, esta semana espero poder subir una segunda selección de las commissions de Geoff Isherwood, así como un sketch de los obtenidos en el pasado Expocomic. Como verán, volvemos a la variedad y cantidad de contenidos, ahora sólo falta recuperar la voluntad y la capacidad de mantener el ritmo.

No para olvidar el frío que hace, sino para conjurarlo y sobrellevarlo de la mejor manera posible, les dejo con una para mí gran canción del que fuera guitarrista de los Red Hot Chilli Peppers John Frusciante, un tema que merece la pena ser escuchado y disfrutado. Abríguense, busquen puerto seguro y confortable a la menor oportunidad y no dejen de pasar por esta su casa virtual, donde haremos lo posible por llevar algo de calidez a sus corazoncitos friki. Y por supuesto, en semanas como esta más que nunca, tengan mucho cuidado ahí fuera.



This cold
John Frusciante

I don't need a ride to arrive
I don't feel approached any time
If you feel a fader on a decline
Out of all you've ever been
And you won't need time
You never need time
I don't need this every god
You see every ghost am I
Have we found a phase to be out of
Transfer all your thoughts to me
And you won't need love
We don't need love
I don't need this sin to go
Down to where all forevers flow
Every fate revealed slow
Never talking back to me
Say it out loud
I feel this cold
I never stay and I never go

jueves, enero 07, 2010

Namor. En las profundidades: Abismos de locura

El submarino Platón navega por aguas oscuras en busca de la ciudad sumergida de Atlantis. Al mando de la expedición y registrando con obsesiva lucidez una situación caótica y desesperada está Marlowe, un explorador cuyo previo intento de descubrir la mítica ciudad fracasó estrepitosamente y provocó la muerte de su esposa. La aventura emprendida por el Platón no parece destinada a correr mejor suerte y algo en las profundidades parece decidido a no permitir que Marlowe triunfe en su empeño.


Una semana de silencio en las comunicaciones con el Platón provocan la alarma en el almirantazgo, que teme que existan razones políticas en la obsesión de Marlowe. Para desentrañar la verdad y descubrir de una vez por todas lo que se esconde en las fosas marinas deciden buscar la ayuda de Randolph Stein, un escéptico investigador de leyendas bautizado por la prensa como "El gran desacreditador" y cuya última hazaña ha sido demostrar la inexactitud de los rumores relativos a la existencia del Abominable Hombre de las Nieves. La posibilidad de acabar con un mito recurrente en la historia de la humanidad y de reminiscencias tan poderosas como el de Atlantis serán un acicate demasiado goloso como para que Stein pueda o quiera resistirse.


El sumergible S-10 afronta un viaje no exento de incidencias ni peligros hacia el puesto submarino de la fosa de las Marianas, el lugar habitado a mayor profundidad del planeta y a partir del cual ya sólo se puede navegar por aguas oscuras, desconocidas y jamás navegadas por el ser humano. A la tensión creciente entre tripulación y capitán provocada por el escepticismo de Stein, dudosos avistamientos y averías imprevistas, se suma el aterrador descubrimiento de que algo horrible ha sucedido en la fosa. Si se trata de una situación generada por la locura subyacente en la mente del ser humano y alentada por la fría y solitaria oscuridad de las profundidades o si hay una fuerza sobrehumana y primigenia actuando contra la expedición será una aterradora verdad que Stein tendrá que afrontar con todas sus consecuencias.


Namor: En las profundidades es una miniserie en formato de lujo escrita por el británico Peter Milligan e ilustrada por Esad Ribic, todo un especialista en estas lides tras hacer lo propio con Loki y Silver Surfer: Requiem. La historia, narrada en todo momento como si de un claustrofóbico relato de horror submarino se tratara, emplea todos los recursos que el subgénero de desventuras submarinas pone a su disposición y escamotea en todo el transcurso de la historia el protagonismo tradicional que habría tenido el personaje que da nombre a la cabecera. Namor es empleado más como la sombra mitológica desencadenante de la acción y como una ominosa presencia que marca y determina las acciones y el destino de los marinos antes que como un personaje principal de la serie, protagonismo que recae acertadamente en Randolph Stein, ególatra investigador de lo desconocido capaz de todo para demostrar que su verdad es la única y que los mitos no existen.


En este choque entre mito y realidad, la tripulación, con el marinero Nelson a la cabeza, sirve de contrapunto para ofrecer el supersticioso y reverencial punto de vista de los hombres de la mar acostumbrados a sus historias y leyendas y a los que la ciencia puede llegar a poner en peligro al enfrentarlos con sus creencias. En este juego psicológico de espejos y ambiente claustrofóbico Peter Milligan se mueve como pez en el agua y plantea un relato seco y cada vez más agobiante que Esad Ribic plasma con una prodigiosa habilidad para reflejar las texturas grisáceas del interior del submarino y las azules-casi-negro de las profundidades marinas.


Al margen de la episódica situación de la historia en el Universo Marvel, Namor: En las profundidades remite poderosamente a otras historias ambientadas en un submarino, como el relato de H. P. Lovecraft El templo, en el que un submarino alemán de la I Guerra Mundial acababa, a su pesar, a merced de unas misteriosas entidades marinas, y que fue notablemente trasladado al comic U-29 (reseñado aquí) por Rotomago y Cálvez. También se aprecian ecos de dos películas como son Abyss -James Cameron, 1989- y Below -David Twohy, 2002-, que tan hábil partido sacaban de un entorno como el submarino y enfrentaban a sus protagonistas a situaciones que partiendo de la más cruda -la II Guerra Mundial- o prosaica realidad -una explotación minera- les enfrentaba a lo desconocido. Jugando con tópicos y lugares comunes de todo lo anterior (el enfrentamiento entre un grupo humano encerrado en un ambiente hostil del que no hay escapatoria, la injerencia de elementos externos sobrenaturales o alienígenas, la presión física y mental a la que se ven sometidos los protagonistas, la progresiva inmersión en un estado de locura y enajenación, el miedo en definitiva a lo desconocido en la que sigue siendo una de las últimas fronteras que el hombre no ha querido o podido explorar en su plenitud) Milligan y Ribic ofrecen un entretenimiento de primer orden que les recomiendo encarecidamente. Sumérjanse en su compañía en las oscuras aguas de la locura y el miedo.

martes, enero 05, 2010

Commissionando CXVI: Geof Isherwood (I)

Recupero hoy una sección que hacía un tiempo que no aparecía por aquí aun cuando se trata de una de las más longevas y que más material ha subido a la red, la dedicada a los autores que se destacan por su labor en la realización de commissions. En este caso me gustaría compartir con vosotros la excepcional labor desarrollada por el dibujante Geof Isherwood, que apareció no hace mucho tiempo por estos lares con una página de la serie Justice y al que desde entonces quise dedicar un par de entradas. El trabajo de este artista polifacético -además de dibujante, en su web personal muestra sus facetas de pintor y escultor- ha podido disfrutarse durante años en Marvel principalmente, y fue uno de los dibujantes más asiduos de la cabecera de Conan en los últimos años 80 y los 90, primero como entintador y más tarde como dibujante. Otras series que han contado con su arte son Doctor Extraño, Estela Plateada, Thor o Spiderman. Fue el entintador de la novela gráfica La venganza del monolito viviente, y por lo que se refiere a la editorial de mis amores, DC, colaboró con John Ostrander en una de mis series favoritas, el Escuadrón Suicida. De tan variada trayectoria se deduce que el trabajo de Isherwood ha destacado por su versatilidad y su adaptación a todo tipo de series y personajes, trabajando con unos mismos niveles de calidad tanta a la hora de mostrar las aventuras cósmicas de Estela Plateada como de reflejar la Era Hyboria de nuestro cimmerio favorito o de plasmar las desgracias de los convictos suicidas más famosos de todos los tiempos con permiso de los Doce del Patíbulo.

La primera de las do selecciones de commissions dedicada al artista se centra en su trabajo en blanco y negro, ya sean lápices con mayor o menor grado de detalle, lápices entintados o ilustraciones con tonos de gris verdaderamente logradas, para dejar su trabajo en color para una futura entrega de la sección. Y para que no os quejéis, enlazando ambas entregas con una misma ilustración del que quizá sea su personaje más emblemático, Conan, en sus dos versiones, la entintada y la ilustración a color final en un homenaje a Barry Windsor Smith y a John Buscema que habrá hecho las delicias de su afortunado propietario. Pero antes de eso, una selección nada desdeñable de commissions que incluye la ilustración a lápiz de Justice, una espectacular composición con Daredevil, o un simpático crossover entre el Doctor Extraño y Scooby Doo. Incluyo además tres ilustraciones a lápiz que me parecen realmente espectaculares, especialmente acabadas y una de ellas en concreto me ha calentado el bocado más allá de lo indecible. Se trata de una commission que mezcla elementos comunes (Scott Free y Free Spirit, cosas de frikis), una escena asgardiana de pleitesía entre padre e hijo, o lo que es lo mismo, Odín y Thor, y una escena de grupo con el Escuadrón Suicida que sería el complemento perfecto para esta otra. Por lo que se refiere a las commissions entintadas, encontramos desde un sencillo pero espectacular dibujo de Animal Man a composiciones más trabajadas del Doctor Extraño, Pantera Negra o Vampirella (en el mejor ejemplo de petición estrambótica que un cliente puede plantear, una Vampirella cortándose el pelo) pasando por la ilustración a gran tamaño de la JLA y los Vengadores de apocalíptico tono o por la composición que cierra este primer vistazo a la obra de Geof Isherwood como dibujante de commissions, la ilustración a tinta y a color de Conan con la Torre del Elefante de fondo y homenajeando, según sus propias palabras, los estilos de Buscema y BWS pasando por el tamiz del suyo propio. Si me permiten, una verdadera delicia para los sentidos.























lunes, enero 04, 2010

Año nuevo, lunes nuevo

Y Plissken vuelve a las trincheras virtuales que ha tenido bastante abandonadas durante las dos últimas semanas, completamente sobrepasado por la realidad. Aprovechando los dos últimos días de vacaciones del año lectivo 2009 afrontaremos este nuevo año con la alegría y la ilusión que las circunstancias lo permitan. Como me gusta aventurarme y meterme en cualquier clase de charcos que se me presenten, les avanzo que hay un montón de contenidos que me gustaría compartir con ustedes y que únicamente la pereza y el Uncharted 2 pueden distraerme lo suficiente de mis labores como bloguero aficionado. Disculpen ustedes el retraso a la hora de responder los comentarios y por supuesto, esperen lo mejor de un servidor para el año entrante. No soy capaz de darles menos.

Este lunes no quiero darles demasiado el tostón y paso ya a dejarles con la canción con la que me gusta recibir cada nuevo año. En esta ocasión les dejo además el video de una de mis interpretaciones favoritas de la misma, interpretada en un concierto celebrado en el castillo de Slane y en la que Bono se permite estar más mesiánico y político que nunca por la sencilla razón de estar jugando en casa y acompañado de los suyos. Me encanta la complicidad con la que habla con su público y se enfunda la bandera en una pose casi de superhéroe. Se me pone la carne de gallina cada vez que veo el vídeo y es por eso que no encuentro mejor forma de desearles a todos un año mucho mejor para todos que el que dejamos atrás hace unos días, que la de compartirlo con ustedes. Sean ustedes buenos, malos o regulares pero siempre fieles a sí mismos y a los suyos y vuelvan por esta su casa virtual, que de nuevo abre sus puertas, cuando quieran o puedan. Y como siempre, tengan mucho cuidado ahí fuera.


New year's day
U2

Yeah...
All is quiet on New Year's Day
A world in white gets underway
I want to be with you
Be with you night and day
Nothing changes on New Year's Day
On New Year's Day

I will be with you again
I will be with you again

Under a blood red sky
A crowd has gathered in black and white
Arms entwined, the chosen few
The newspapers says, says
Say it's true it's true...
And we can break through
Though torn in two
We can be one

I...I will begin again
I...I will begin again

Oh...
Maybe the time is right
Oh...maybe tonight...

I will be with you again
I will be with you again

And so we're told this is the golden age
And gold is the reason for the wars we wage
Though I want to be with you
Be with you night and day
Nothing changes
On New Year's Day

lunes, diciembre 28, 2009

Aquellos maravillosos lunes de lorochenta

Cuando uno tiene entre 6 y 16 años uno no se preocupa de si le van a apretar las tuercas en el trabajo el lunes, o de los atrasos a la hora de cobrar la nómina, o de los mil y un problemas en los que uno se mete a veces sin querer y a veces queriendo ya sea con familiares, amigos y vecinos. Uno vive descubriendo la vida poco a poco, sensación a sensación, recuerdo a recuerdo, experiencia a experiencia, y muchas de ellas acaban conformando una parte importante e imprescindible de la forma de ser de una persona. En mi caso concreto, esa etapa se corresponde con los años 80, que empecé yendo a primero de EGB y terminé en 2º de BUP ya apuntando muchas de las cosas que soy hoy en día. Lector, cinéfilo, adicto a los videojuegos... En una suerte de nostálgica melancolía por los "viejos tiempos", últimamente están proliferando las fiestas temáticas sobre los 80, una entelequia que cada uno vivió desde su particular perspectiva y a la que muchos, a buen seguro, no querrían volver ni atados de pies ni manos. Yo tengo nostalgia cierta de aquellos tiempos, mis particulares paraísos perdidos, pero comprendo que la evolución y el cambio forman parte de la vida como el mirar con añoranza un pasado idealizado. Resulta curioso que todas las generaciones acaben entonando una suerte de "cualquier tiempo pasado fue mejor", cuando quizá lo que quieran reflejar es que en su juventud fueron más felices. Esta noche, y organizada por unos amigos, se va a celebrar una peculiar fiesta retro con la vista puesta en los años 80 y en mucho de la mitología musical, cinematográfica, televisiva y cultural que nos ha convertido en una suerte de Generación post-X y post-todo. Dado que servidor se apunta a un bombardeo, y en este me siendo particularmente a gusto, ando ultimando los últimos preparativos para transportarme mental y espiritualmente a los años 80, y a poco que cuajen los experimentos que estoy perpetrando -con condensadores de fluzo y coches de juguete robados a terroristas libios- quizá hasta lo consiga físicamente. Esto tendrá un updait mañana de los que les va a dejar boquiabiertos, pero por lo pronto, aquí dejo un avance.







El updait prometido tras una noche de desfase seguida de una agónica mañana en el trabajo en la que uno se arrastra como puede por los pasillos.

Y ya a toro pasado, con las indigestiones, las comidas familiares y las multitudinarias reuniones de amiguetes que hacen todo lo posible por verse en estas fechas, se puede decir que hemos sobrevivido con dignidad a otra navidad, pero ya lo de hacer lo propio con otro fin de año se presenta como un reto digno de nuestras habilidades y reservas de energía. Como siempre, el lunes que viene tendrán cumplida cuenta de una semana tan intensa como cualquier otra con la que nos olvidaremos definitivamente de un año horrible para un servidor y afrontaremos la llegada de otro repleto de nuevos retos y esperanzas. Pero eso, eso ya será otro lunes.


Back in time
Huey Lewis and the News

Tell me, doctor, where are we going this time
Is this the 50's, or 1999
All I wanted to do - was play my guitar and sing

So take me away, I don't mind
But you'd better promise me, I'll be back in time
Gotta get back in time

Don't bet your future, on one roll of the dice
Better remember, lightning never strikes twice
Please don't drive eighty eight, don't wanna be late again

So take me away, I don't mind
But you better promise me, I'll be back in time
Gotta get back in time
Gotta get back in time
Get me back in time

Gotta get back in time
Gotta get back in time
Get back, get back

Get back Marty

Gotta get back in time
Gotta get back in time
Get back, get back

miércoles, diciembre 23, 2009

Sketch-busters CXXXVI: Barry Kitson

Lo mío con Barry viene de lejos, por lo menos desde que leí la conclusión de la saga Starfinger en la edición Zinco de la Legion de Super-Héroes, el primer tebeo en el que lo detecté como autor, descubrí su estilo y me encandiló su narrativa y la forma en que dibujaba el pelo a las mujeres. Soy un fetichistas, ustedes lo saben y yo no puedo ponerle remedio. Desde entonces el idilio no hizo más que crecer con cada nueva cita en forma de lectura. Las aventuras cínicas y teñidas de humor negro de L.E.G.I.O.N. 89, la épica retro de JLA Año Uno (con uno de los mejores momentos Barry Allen creados mediante retrocontinuidad), el relato de la amistad sincera entre dos de los más grandes héroes de DC y sus mentores en The Brave and the Bold, las sangrientas y arteras andanzas del dictador galáctico Gólgota en Empire (serie que quiero volver a releer en breve para disfrutarla de nuevo) o el último reboot de la Legion junto a Mark Waid ofreciendo nuevos diseños y actitud para el mismo concepto de siempre. Con la marcha del caballero a Marvel le perdí un tanto la pista, pero desde luego lo considero uno de los dibujantes más dignos y profesionales de la industria actual. En paralelo a esa devoción lectora, hubo varios conatos de citas físicas en forma de asistencia a salones y jornadas hispanos a lo largo de los años. Lo nuestro era casi un chiste de los hermanos Marx. El primer año que estuvo invitado acudí yo, pero él no pudo viajar. El segundo año viajó él, pero no fui yo. El tercer año no fuimos ninguno de los dos. Incluso hubo un conato de invitación en Unicomic (al ladito de casa) que no terminó de cuajar. Así que cuando se confirmó su presencia en Expocomic lo tuve claro desde el primer momento. Ni Granov, ni Migliari, ni leches. Barry Kitson era mi invitado estrella de largo y procedí a hacer acopio de mi reserva de comics del autor, incluyendo el tomo americano de JLA Year One que ya tenía unos cuantos kilómetros a sus espaldas de viajes infructuosos. Lo bueno, que Barry Kitson fue el héroe de este año. Un tipo entregado que disfrutaba con su arte y que se buscaba un hueco a primera hora de la mañana para dibujar sin descanso para todo aquel que tuviese la paciencia de esperar horas y horas por una verdadera obra de arte. De la veintena de dibujos que pudo realizar a lo largo del salón no hubo ni uno solo que no fuera una maravilla. Cualquier personaje, cualquier situación. De los dibujos entintados pasó a las acuarelas el segundo día. Gente que no le conocía de nada o que lo acababa de descubrir en Spiderman se volvía loca por esperar horas y horas en espera de su dibujo -lo cual, ojo, es algo completa y absolutamente legítimo y respetable-, y yo ya había arrojado la toalla. Un año más me veía sin un sketch de Kitson y en esta ocasión teniéndolo tan cerca. Lo cierto es que en esta ocasión la suerte se puso de mi lado. Y casi in extremis Barry nos dedicó esta preciosidad de Supergirl a miss Sparks y a mí. Y el tomo de la JLA finalmente fue firmado. ¿No culminan todas las historias de amor así, con una firmita en una hipoteca, en un registro civil... o en un sketch?




martes, diciembre 22, 2009

Los molinos de Mota (y II)

Esta es una vieja tonada que hemos cantado varias veces ya. Ya saben ustedes que servidor es un juntaletras frustrado o cuando menos un escritor perezoso metido a labores de esforzado bloguero. Ya hace tiempo que decidí que lo mío era más el consumo de cultura ajena en sus más variadas y diversas formas antes que creador de esas mismas expresiones culturales, y aún así de vez en cuando saco la mano a pasear por el teclado y busco dejar plasmada una historia sobre el papel de la mejor forma posible.




Hace unos años participé en un pequeño certamen literario organizado por la Asociación de amigos de los molinos en la localidad manchega de Mota del Cuervo. Con el molino como tema de fondo escribí un relato casi hawksiano de profesionales de la industria del cine que se mantenían fieles a su trabajo por encima de otros intereses y lograban arrastrar en su amor por el trabajo bien hecho a una cuadrilla entusiasta de tipos duros y honestos. Aquel relato fue seleccionado como sexto finalista, y la experiencia fue tan grata, casi mágica, que decidimos repetir al año siguiente. La afortunada en aquel caso fue miss Sparks, igualmente sexta finalista con la crónica sobre el primer molino de Mota, y de nuevo visitamos aquella tierra acogedora para recoger el premio y el volumen que recopilaba todos los relatos.


Tras un año de descanso, y más con la intención de volver a visitar Mota y pasar allí un día en estas fechas prenavideñas, este verano vomité sobre el teclado un relato con raíz histórica veraz -que no verídico- protagonizado por el mismísimo don Miguel de Cervantes Saavedra. Un par de libertades históricas y otro par de incorrecciones geográficas puestas al servicio de una historia en la que la Inquisición y la intolerancia no frenaban a un tipo de los que se visten por los pies y antepone a cualquier situación su valor, su honor y su gallardía. De nuevo fui seleccionado finalista, primer finalista, y esta vez según el jurado, en dura pugna por el primer premio hasta el final. En cualquier caso, el pasado fin de semana nos acercamos hasta Mota para pasear de nuevo por sus calles, degustar los manjares de su asador, guarecernos a la sombra de las aspas de sus molinos y pasar más frío que un gato sphinx en Siberia.


De la fugaz visita queda, de nuevo, el maravilloso trato de la Asociación y los vecinos moteños, el encanto de un pequeño pueblo que permanece de forma casi idéntica a como lo encontramos por primera vez hace cuatro años (casi, que cuenta con un par de mejoras urbanísticas notables) y la despedida a un certamen en el que somos ya viejos conocidos y al que creo haber dado todo lo que tengo dentro sobre molinos. Y aún así, en el viaje de vuelta, iba dándole vueltas a una idea ambientada en mil setecientos y pico en el que un avejentado noble alemán de nombre Víctor y apellido impronunciable se aposentaba en un molino y comenzaban a suceder en la comarca sucesos extraños y aterradores... Pero no, no me pica la mano lo suficiente.

lunes, diciembre 21, 2009

Lunes literario y navideño

Como me ha venido pasando a lo largo de las últimas semanas, y a pesar de tenerlo todo atadito y planeado, la vida me pasa por encima una vez más y me ocupa en mil y un menesteres que dificultan mis labores blogueras, dejando en el tintero cuando menos un sketch de los conseguidos en el pasado Expocomic que compartiré con ustedes en un plazo muy corto y a modo de peculiar regalo navideño adelantado. A los fastos habituales a nivel laboral compartiendo una risa con compañeros de trabajo y colegas de curro (que se parecen pero no son los mismos) y la asistencia al estreno de Avatar, hay que sumar una visita relámpago a la localidad manchega de Mota del Cuervo para recoger un accesit en un certamen literario conocido de los asiduos del blog. Del viaje y sus incidencias tendrán ustedes cumplida cuenta en post inmediato, si no hoy mismo, mañana, y es que esta semana trae otro feliz regalito navideño para miss Sparks y un servidor, una semana de asueto improvisada con los moscosos que no habíamos gastado a lo largo del año y que nos viene de perlas para descansar en nuestros cuarteles de invierno, recargar las pilas, recuperar fuerzas y prepararnos para afrontar con dignidad las ajetreadas fechas que se aproximan. Eso permitirá, al mismo tiempo, recuperar el tiempo perdido y dejarles unas entradas que merezcan el tiempo invertido en su lectura. Igual que hiciera el año pasado, compartiré con ustedes un cuento navideño, seleccionado en el 2007 como finalista y que me retrata como persona incluso más de lo que a mí me gustaría. Ese será mi particular regalo para todos los lectores que con paciencia y respeto aguantar mis neuras y disgresiones habitualmente.

Y poco más me queda por decirles. Las fiestas están a la vuelta de la esquina con sus defensores y sus detractores, con sus excesos y sus terribles contrastes, con su genuina felicidad y su falsa hipocresía. A mí siempre me ha movido un sentimiento especial estas fechas, pero lo cierto es que conmigo Dickens y Capra habían hecho una excelente labor de proselitismo. Disgresión final: ¿Me atreveré a recuperar para la sección Aquellos Maravillosos Años la versión ochentera de Cuento de Navidad? Si el tiempo, las ganas y las indigestiones lo permiten, espero que así sea. Me despido sin más, avisándoles de que Santa Claus Robot está a punto de llegar a la ciudad, así que... ¡tengan mucho cuidado ahí fuera!


The Christmas Song
(Chestnuts Roasting on an Open Fire)

Chestnuts roasting on an open fire,
Jack Frost nipping on your nose,
Yuletide carols being sung by a choir,
And folks dressed up like Eskimos.

Everybody knows a turkey and some mistletoe,
Help to make the season bright.
Tiny tots with their eyes all aglow,
Will find it hard to sleep tonight.

They know that Santa's on his way;
He's loaded lots of toys and goodies on his sleigh.
And every mother's child is going to spy,
To see if reindeer really know how to fly.

And so I'm offering this simple phrase,
To kids from one to ninety-two,
Although its been said many times, many ways,
A very Merry Christmas to you

jueves, diciembre 17, 2009

Galería de originales LIV: Óscar Jiménez (I)

Este es quizá el original más largamente deseado por mí desde que comencé en esto del coleccionismo de arte, hará unos nueve años. Curiosamente entronca de forma directa con mi primera experiencia en un gran salón del cómic, el de Barcelona del año 2000. Allí tuve la fortuna de asistir a mi primera sesión de firmas maratoniana merced al esmero y al cuidado que el dibujante ponía en cada uno de los dibujos. Además, y por si fuera poco, al ser un autor español la comunicación era fluida y los temas tratados a lo largo del par de horas que estuve allí fueron diversos, desde el estreno de La amenaza fantasma -no ha llovido ni nada- hasta la saga de la Jungla de Cristal, pasando por algunos detalles de cómo era trabajar para el mercado americano para un fan de los tebeos como él. Me refiero a Óscar Jiménez, claro, por aquel entonces recién editada su serie Contest of Champions II y al que yo tenía en un altar por su etapa en Flash. El resultado de aquella sesión de firmas fue este Flash, pero afortunadamente con el paso de los años pude coincidir con él en otras ocasiones, manteniendo en todas ellas charlas amenas y consiguiendo por ejemplo esta estupenda Jenny Sparks. Pero lo que no aparecía por ningún lado era material original de Óscar, páginas de sus trabajos en Stormwatch, JLA, Contest of Champions II o, las más buscadas por un servidor, las pertenecientes a su etapa en Flash. Por esos azares del destino, un coleccionista español decidió desprenderse de parte de su colección, entre la que se contaban dos páginas del Flash de Jiménez. Aunque estuve un tanto lento de reflejos, gracias a la oportuna intervención del amigo Óscar Lozano una de esas páginas acabó en mi poder. La página pertenece concretamente a la historia que cruza los destinos de Wally con el Capitán Marvel, durante un congreso de periodistas en Hawaii, y pertenece exactamente al momento de la derrota del villano de la función, el Ladrón Sombra, tebeo que recientemente fue reeditado por Planeta dentro de su serie Universo DC: Flash y convenientemente reseñado en esta entrada. Además, y de propina, la página está firmada por el equipo creativo al completo: el guionista Mark Waid, el dibujante Óscar Jiménez y el entintador José Marzán Jr. Lo que son las cosas, después de tantos años de espera, y hace apenas unos días han aparecido otras páginas de Flash de la colección privada de Jaume Vaquer (dos de ellas pertenecientes a este mismo número) a la venta. Si a alguien le pica el gusanillo, que no lo dude. Son verdaderas joyas.

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