sábado, mayo 30, 2009

Sketch-busters CXIV: Tim Sale (II)

Si Tim Sale hubiese hecho dibujos en su primera visita a España -o al menos lo hubiese hecho para todo el mundo si le hubiesen dejado en el stand donde firmaba- sin duda la petición habría sido Batman o Superman, pues por aquel entonces estaba prendado de sus Cuatro Estaciones y su Largo Halloween, tebeos que he vuelto a leer y disfrutar varias veces desde entonces. Pero en esos años Sale publicó su serie de revisiones nostálgicas sobre personajes Marvel junto a su habitual colaborador en los guiones, Jeph a-veces-soy-bueno-a-veces-soy-pésimo Loeb. Daredevil, Hulk o Spiderman se beneficiaron de una mirada desde la melancolía por un tiempo pasado, el respeto hacia los personajes y la admiración hacia los creadores que cimentaron su leyenda, y a nivel artístico cada serie contó con la peculiaridad de primar un color por encima del resto, atendiendo al personaje, que daba su nombre a la historia: Amarillo, Gris, Azul. Resulta ya ocioso recordarles que para mí Spiderman tuvo en su noviazgo con Gwen Stacy un amor genuino y verdadero que autores y editores posteriores han conseguido emborronar en cierta manera para legitimar los posteriores, y a la postre igualmente efímeros y mandados a tomar viento por las exigencias del mercado. La maravillosa versión que Sale realiza de Gwen hizo que esa fuera mi primera y única opción en caso de que el dibujante esta vez sí realizase sketchs como dedicatoria para los aficionados. Afortunadamente, y tras los nervios y empujones durante el reparto de números conseguí esta sencilla, hermosa, adorable Gwen...

jueves, mayo 28, 2009

27º Salón del Comic de Barcelona: Ojalá estuviera allí

Mañana abrirá sus puertas oficialmente el Salón del Comic de Barcelona, situado en el habitual Palacio 8 de la Fira de Barcelona y con una duración algo peculiar pues se aprovecha la festividad del 1 de junio para abrir de viernes a lunes (cuando lo habitual era que durase de jueves a domingo). Este año sin duda hay muchísimos focos de atención que suscitarán el interés del público general, de los coleccionistas en particular y de los sketch-busters en especial, y es que, como es de recibo en un evento de estas características, las actividades, exposiciones y autores intentan contentar al mayor espectro posible de asistentes. Así, el salón contará con las exposiciones Viñetas en fuera de juego, sobre los tebeos dedicados al fútbol -y que a buen seguro levantará pasiones especiales este año, sobre todo Eric Castel-; Batman en Barcelona -que contará con los originales de Diego Olmos para el tebeo homónimo, primera coedición simultánea entre Planeta y DC Comics-; Esther y sus mundos, verdadero lujo para las seguidoras de la obra de Purita Campos que contará con una retrospectiva harto merecida; Niños Mutantes de San Ildefonso, dedicada a Calico Electrónico con motivo de su quinto aniversario; Jim Lee, con un repaso a la carrera del espectacular dibujante y que aprovecha la presencia del mismo; Victoria Francés, con un repaso a los originales de su última obra, El circo de Sasha; Bruselas Valonia se aparta del comic puro, pues ofrece el homenaje que cinco fotografos españoles hacen al tebeo belga y a su presencia en la ciudad; Cels Piñol, centrada en la obra y en la personalidad de este friki de corazón convertido en autor y escritor y que llega a los 20 años de carrera profesional; y finalmente la exposición que como cada año recoge a los Ganadores de los Premios del Salón del año anterior, centrada en autores de la talla y el talento de Gipi, Paco Roca, Carlos Areces, Pasqual Ferry y Roger Ibáñez.



Por lo que se refiere a las actividades que se desarrollarán a lo largo de los cuatro días, las hay para todos los gustos: talleres de comic para los más pequeños; sala de videojuegos para probar las últimas novedades del sector; un stand de la Legión 501 que será uno de los más solicitados a la hora de fotografiarse con jedis, siths y tropas de asalto; mesas redondas, presentación de novedades, encuentros con los autores... Toda una gran variedad de actividades para disfrutar y elegir en cada momento lo que podría uno hacer en lugar de pasar siete horas haciendo cola...


Y hablando de colas, como no podía ser de otra manera, los invitados de este año al salón han despertado gran expectación por su renombre y tirón. Desde luego que la lista es de las que le quitan a uno el hipo. Por lo que se refiere a invitados extranjeros, encontramos a Jim Lee, Mike Mignola, Jim Starlin, Terry Dodson, Jeffrey Brown, Mark Waid, Scott McCloud, Todd Nauck, Janry y muchos otros. Por otra parte, el comic español tampoco dejará de estar presente en concurridísimas sesiones de firmas en las que editoriales como Dolmen, Planeta o El Jueves acercarán a autores con proyección o plenamente consagrados hasta su público. Paco Roca, Bernet, Pere Pérez, Quim Bou, Azpiri, Víctor Santos, David Rubín, Salvador Larroca, David López, Canales y Guarnido... La lista es verdaderamente interminable y una auténtica locura en la que muchos de ustedes estarán plenamente inmersos desde ya mismo. Para una información más detallada y exhaustiva no dejen de visitar la página oficial de FICOMIC o el dossier con información sobre el Salón que el imprescindible Trazos en el bloc elabora como cada año.

Repasando las entradas dedicadas a otros años, los diarios de guerra de un sketch-buster, he constatado que pese a jurar y prometer que no volvería al año siguiente, repetía una y otra vez mis visitas a un salón al que pese a las aglomeraciones y los nervios le tengo muchísimo cariño por diversas razones. El año pasado cerraba la entrada prometiendo que este año sí volvería, y curiosamente no va a ser así por diversos motivos de índole personal y profesional, y reconozco que será muy a mi pesar, echando de menos esas charlas en las colas a lo largo de cinco o seis horas, esas miradas de apremio o de nervio entre aficionados que no colegas, esos clásicos como Tornasol, la Gnomo o mi sosias Librero de los Simpsons, las mochilas, los paseos por la Rambla o el puerto y los pinchos en el Bilbao, la escapada de turismo de rigor... En fin, que este año no prometo nada para el que viene, y que sea lo que sea... ¡Disfruten ustedes por un servidor!

miércoles, mayo 27, 2009

Star Trek: Reinicio/Ignición

La nave de la Federación USS Kelvin investiga una perturbación energética en el extremo de la galaxia. De la nada aparece un gigantesco navío estelar de aspecto terrorífico que exige la presencia del capitán de la Kelvin a bordo. La tripulación de la nave Narada, de origen romulano y bajo el mando del enigmático Nero (Eric Bana), pronto descubre unas intenciones nada amistosas al tiempo que formula crípticas preguntas sobre el dónde y el cuándo se encuentran. En mitad de una batalla épica y trágica entre ambas naves, nace Jaime Tiberio Kirk, y el destino del universo ya nunca podrá ser el mismo...


La juventud no sienta nada bien a un Kirk (Chris Pine) rebelde y lleno de rabia contra el mundo. Arisco, impulsivo y con tendencia a la destrucción y a la violencia, su vida es un continuo revolverse contra la autoridad. En el planeta Vulcano, por contra, un joven mestizo de nombre Spock (Zachary Quinto) ansía encajar en una sociedad fría y racional hasta extremos propios de una máquina que le discrimina por ser hijo de un vulcano y de una humana y por mostrar un asomo de la más grave tara que puede sufrir alguien de su pueblo, emociones. Una serie de fortuitas coincidencias acaban dando con los huesos de ambos en la Academia de la Flota Estelar, uno como cadete de última hora y otro como prometedor oficial de alto rango encargado de evaluar las pruebas de ingreso. Otro cadete con fuerte carácter que entablará una relación de amistad con Kirk es el doctor Leonard "Bones" McCoy (Karl Urban), mientras que la atractica experta en lenguas interplanetarias Niota Uhura (Zoe Saldana) captará su interés "sentimental". Noticias de una fuerte perturbación electromagnética surgen del espacio profundo y la Flota Estelar moviliza a todos sus cadetes. La nave USS Enterprise unirá el destino de todos ellos en un incierto y peligroso viaje hacia lo desconocido, hacia donde ningún hombre ha llegado antes...



La saga cinematográfica de Star Trek había contado con diez películas hasta el momento, seis pertenecientes al reparto original y cuatro a los protagonistas de La Nueva Generación. Los resultados fueron siempre dispares, contando con excelentes películas de ciencia ficción -La ira de Kahn (1982), Misión salvar la Tierra (1986), Aquel país desconocido (1991), Primer contacto (1996)-, dignas muestras de un producto franquiciado -Star Trek. La película (1979), En busca de Spock (1984), Generaciones (1994)-, y algún que otro despropósito como las dos películas que certifican la defunción de la saga atendiendo a sus resultados en taquilla -Insurrección (1998) y Nemesis (2002)-. Buena parte de la irregularidad de la saga fue debida a la diferente factura de la que gozó cada una de las películas, y se aprecia una clara diferencia entre las dirigidas por gente como Robert Wise, Nicholas Meyer o un afortunado Leonard Nimoy que aquellas en las que actores carismáticos pero con poca experiencia tomaron las riendas de la producción con dispares resultados, caso de William Shattner o Jonathan Frakes -que dio una de cal y una de arena, todo hay que decirlo-. Vistos los pobres resultados de Nemesis a nivel de taquilla y el escaso entusiasmo levantado entre el público trekkie al que iba dirigida, los productores dejaron dormir la franquicia el sueño de los justos hasta encontrar alguien idóneo para resucitarla...



Y en este punto entra el mago que ha revolucionado la televisión reciente con series como Felicity, Alias o Perdidos, un productor de olfato más que probado capaz de vender humo y fuegos artificiales sin timar a su audiencia (Cloverfield), y un director competente capaz de imponer su propia personalidad a una estrella y una franquicia establecidas en MI3. Estoy hablando, claro de J.J. Abrams, cuyo interés en el proyecto de Star Trek despertó ilusiones entre los cinéfagos más contumaces como un servidor y cierto recelo entre los seguidores de toda la vida ante la irrupción de un intruso que afirmaba tener conocimientos muy vagos sobre la franquicia. Las noticias sobre el reparto que iban surgiendo con cuentagotas se centraban en actores jóvenes relativamente desconocidos (Pine), provenientes de la televisión (Pegg, Quinto) o con una sólida carrera como secundarios de lujo (Urban, Saldana). Para arropar a la muchachada unos pocos actores veteranos del nivel de Ben Cross, Leonard Nimoy, Bruce Greenwood o Winona Ryder aportaban un plus de prestigio interpretativo al producto. Dando vida al villano de la función, aparecía Eric Bana, la estrella de la peli, aunque visto lo visto, su papel queda reducido a poco menos que un cliché sin peso dramático real que hace lo que hace porque es el villano y es el que debe hacerlo.



Con un reparto ya ensamblado y un diseño de producción realmente espectacular que recuerda en todo momento a los sets clásicos pero a la vez vistos con un sentido del diseño y de la estilización propios de hoy día -algo viejo, algo nuevo, podríamos decir- sólo quedaba crear una historia que satisfaciera a propios y extraños, a seguidores de toda la vida y a nuevos espectadores que se engancharan al nuevo Star Trek, a la primera película trekie genuina del siglo XXI. Los encargados de escribir el guión fueron Roberto Orci y Alex Kurtzman. Ambos cuentan con una dilatada trayectoria como colaboradores, trabajando en series televisivas con Abrams (Alias, Fringe), así como escribiendo conjuntamente los guiones de películas con indudable tirón comercial como La isla o Transformers (y la secuela de esta), ambas dirigidas por Michael Bay. La máxima prioridad de ambos estaba clara: crear una historia que no traicionase el pasado de la saga, tanto televisivo como cinematográfico, y a la vez garantizar el futuro de la película y por extensión de la franquicia. El resultado es modélico en tanto en cuanto esta película puede considerarse al mismo tiempo precuela y continuación directa de la saga original -y me cuido muy mucho de desvelarles detalles porque merece la pena ver el encaje de bolillos argumental y a nivel de continuidad-, y el envoltorio escogido para presentar esa historia es una película de acción y aventuras adrenalínica y espectacular que ha sabido conectar con los dos públicos a los que iba dirigida. La pega, y yo siempre encuentro una, es que la película nos coloca directamente en el segundo acto de la acción, mientras que el verdadero origen de Nero, así como el desencadenante de la tragedia cósmica que presenciamos, tiene lugar en el comic precuela del film Star Trek: Countdown, con lo que al fin y a la postre, en pantalla, tanto las motivaciones como la tragedia de Nero quedan reducidas a un simple y rutinario flashback que explican porqué es el malo, hurtando cualquier tipo de conexión emocional con el personaje.


La película ofrece lo que promete y en abundancia. La trama sigue el viaje iniciático de James T. Kirk en busca de sí mismo y de su lugar en el mundo. Las similitudes con Spock resultan evidentes, y la relación entre ambos progresa e impulsa el desarrollo de la acción, pasando de ser primero antagónica y luego mostrando atisbos de acercamiento y comprensión atendiendo a sus formas de ser complementarias y a las semejanzas en sus azarosas y complejas vidas personales. El enfrentamiento con Nero no es más que una simple excusa argumental para dar lugar a la formación de la tripulación estable y definitiva del USS Enterprise tal y como los seguidores de la saga la conocen, y dejar el camino abierto para toda una serie de hipotéticas futuras nuevas aventuras. Pero estos personajes, siendo los mismos que conocemos, son a la vez distintos. El joven pero eficiente Chekov (Anton Yelchin), el dinámico y aventurero Sulu (John Cho) o el extrovertido y brillante Scotty (Simon Pegg) completan una tripulación acorde con los tiempos que corren, más dinámica, propensa a la insubordinación o a tomar decisiones arriesgadas, y a jugar al límite de lo que permiten las reglas establecidas.


Es más que evidente, y algo reconocido por los guionistas, la búsqueda de un modelo de cine fantástico más dinámico y orientado hacia el gran público, con más movimiento y espectacularidad en pantalla, algo que ellos concretan en la saga de Star Wars y en la influencia que ha ejercido sobre esta nueva Star Trek, menos propensa a los diálogos rimbombantes y llenos de significados filosóficos y antropológicos y más dispuesta a buscar una buena pelea allá donde haga falta. La épica de los enfrentamientos con la astronave de diseño gótico espacial Narada, subrayada por unos vistosos efectos digitales y una impresionante banda sonora de Michael Giaccino (otro habitual colaborador de J.J. Abrams) está a la altura de cualquier batalla espacial rodada por Lucas, y tanto Kirk como Spock hacen alarde de una fisicidad y una fortaleza que sus predecesores apenas insinuaban, llegando incluso hasta el extremo de adoptar dudosas tácticas de infiltración más próximas a una misión suicida que a una estrategia cuidadosamente planificada y con visos de alcanzar el éxito.


Quiero destacar, una vez más, la importancia de contar con Abrams como director e impulsor de un proyecto que necesitaba como agua de mayo ideas frescas y sangre nueva ajena al mundillo endogámico en el que la franquicia parecía haberse instalado. La perspicacia de J.J. a la hora de saber conectar con las audiencias más jóvenes ha quedado demostrado con el éxito de público a lo largo y ancho del planeta, y sus habilidades como cineasta han sido unánimemente respaldadas por una crítica que ha considerado Star Trek como una de las mejores muestras de cine de entretenimiento vistas en mucho tiempo. Pero además de eso J.J. sabe que sus seguidores queremos un plus extra, un algo más que conecte esta cinta futurista con el Abramsverso, y ni siquiera en ese aspecto hemos quedado defraudados. Los guiños que Abrams se dedica a sí mismo y a sus obras anteriores (la esfera de materia roja de Rambaldi, la bebida Slusho, una criatura sospechosamente parecida a la de Cloverfield) están ahí para satisfacer a sus seguidores, pero el tipo es lo suficientemente inteligente como para saber que los guiños trekie son todavía más necesarios para ganarse a un público que quizá pueda sentirse algo desorientado o desplazado ante tanto cambio radical y tanta actitud actual en "sus" personajes. La lista sería interminable, así que citaré tan sólo las dos que más me llamaron la atención: el famoso -y bello-parlamento sobre la amistad de Spock a Kirk y la broma a costa de los tripulantes de rojo y su destino fatal, aunque hay muchas referencias al universo Trek tradicional como la presencia del Capitán Pike, la fugaz aparición de un tribble o la prueba del Kobayashi Maru.


Ya termino con esta reseña que se me ha ido un poco de las manos comentándoles la sensación que me deja esta Star Trek. Por un lado, como película independiente es lo más entretenido, divertido, espectacular y épico que he visto en lo que va de año en pantalla grande, y los resultados, como dije antes, han acompañado a la película garantizando futuras entregas, en las que espero se mantenga el mismo -o mejor, diantre, no debemos conformarnos- nivel de calidad alcanzado. Por otro, la verdad, creo que Abrams llevaba demasiada razón cuando afirmó que este no es el Star Trek de tus padres. Estoy a favor de la acción y del entretenimiento, y creo que era algo que le faltaba a la saga. Es pronto para decir que Star Trek ha perdido sus señas de identidad y que ha adoptado una nueva filosofía más acorde con los tiempos modernos, más guerrera y superficial, más molona en poses y adusta en actitudes y habrá que esperar a futuros títulos para ver cómo se desarrolla la cosa. Yo nunca he sido trekkie y la he disfrutado como un cosaco, aunque, y ya no me repito más, ciertas actitudes me chocan: un capitán y su segundo nunca abandonarían su nave para ir en misión suicida sin cobertura alguna, ante un enemigo vencido y humillado uno esperaría otra actitud que la mostrada en la película... Algo que es pecata minuta comparado con la diversión que, por fin, he vuelto a sentir en la oscuridad de una sala de cine y rodeado de amigos que la disfrutaron igual o más que yo.

lunes, mayo 25, 2009

Vaya toalla de lunes orgulloso

Arrancamos una semana con bastante fuerza tras recuperar parte de la energía perdida y afrontamos una jornada rica en efemérides significativas para servidor de ustedes: el 32º aniversario del estreno de Star Wars, la conmemoración del humorístico e imaginativo universo creado por Douglas Adams en su Guía del autoestopista galáctico –serie de novelas que siempre tengo en mente comenzar a leer aunque nunca lo haga- con el día de la toalla, y ese invento a medio camino entre el absurdo comercial –ya se venden productos que celebran el día del friki y las grandes compañías cinematográficas lanzan campañas dirigidas hacia ese sector específico- y la anárquica y festiva sinvergonzonería de un colectivo que disfruta trasladando sin pudor sus filias a la calle, ya se trate de un paseo zombie, de una quedada temática de clones de la República –galáctica, se entiende- o de una partida de rol en vivo por cualquiera de las calles de una gran ciudad española. Vamos, que hoy hay para que todos estemos contentos, cada uno en lo suyo.


Sí, ya SÉ que la foto es del set de El imperio contraataca, pero no he podido resistirme...

Por lo que toca a este espacio virtual, esta semana me temo que compromisos con la gloria deportiva –ya sea en la victoria o en el fracaso- que promete la final del miércoles y una momentánea recuperación de mis deberes como librero de la Guarida del Androide ilicitana me van a tener algo liadillo, por lo que no me atrevo a prometerles nada. La semana pasada, mucho más tranquila sí pude cumplir con casi todos mis objetivos. La reseña Trek se resiste, pero como dirían los Borg: la resistencia es fútil… No dejen de pasar por aquí para comprobar que sorpresas les preparo sobre la marcha.

Y para empezar la semana, una canción enérgica que podría ser considerada también uno de los temas más negativos de la historia de la música, la canción Nobody but me en versión del grupo Human Beinz en la que se cita no 100 veces y nadie 46, pero destila una alegría y un buen rollo espectaculares. Si les suena la canción es porque un operador telefónico la ha lanzado como apoyo de campaña, aunque los cinéfilos de pro la recuerden por su aparición en las bandas sonoras de dos obras maestras como son Kill Bill vol. 1 e Infiltrados. Porque nadie como yo sabe bailar el bugalú, no no no no no… Pasen una buena semana y tengan mucho cuidado ahí fuera, sobre todo los que se lancen de cabeza a la ordalía y al frenesí sin control del próximo Salón del Comic de Barcelona. Abandonad toda esperanza, aquellos que entréis allí por vuestra libre voluntad, de conseguir un dibujo de Jim Lee que no exija diez horas de cola… O algo.

Nobody but me
Human Beinz

No no no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no

Nobody can do
The shing-a-ling
Like I do

No no no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no

Nobody can do
the skate
Like I do

No no no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no

Nobody can do
The boogaloo
Like I do

No no no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no no no no
No no no no no

Nobody can do
the philly
Like I do

Well don't you know I'm gonna skate
I'm doin', ain't nobody doin'
But me baby
Nobody but me

Yes i gonna philly, I'm doin'
Ain't nobody doin'
But me baby
Nobody but me

Well let me tell you nobody
Nobody but me
Well let me tell you
Nobody, nobody, nobody, etc.


Regalito espesial, la pelea completa de La Novia contra los 88. En el minuto 4 pueden comprobar la maestría habitual con la que Tarantino cambia el ritmo de la banda sonora e integra cualquier tipo de música con la masacre, pasando de música japonesa al clásico de los Human Beinz sin despeinarse.



Regalito espesial dos, en el que les dejo la canción interpretada por los Isley Brothers en su versión original y la versión que lanzó la canción al éxito de la mano de los Zerez Humanos. Se me van los pies mientras escribo estas líneas, redios.



domingo, mayo 24, 2009

Sketch-busters CXIII: Tim Sale (I)

Toca hoy dibujo de Tim Sale por dos motivos, por un lado para celebrar el final de la tercera temporada de Heroes -para nosotros, al menos- y para recordar la próxima celebración del Salón del Comic de Barcelona, al que este año mucho me temo que salvo milagro de última hora no acudiremos. Vayamos con Mr. Sale, dibujante que ha conseguido labrarse una legión de seguidores gracias a trabajos de altísima calidad artística en los que el diseño, la narración y la estilización del dibujante se han convertido en marca de estilo característica. Disfrutar de obras como El largo Halloween, Las cuatro estaciones, Spiderman: Azul, Batman: Cuchillas resulta algo escandalosamente fácil, pues junto a unos guiones afortunados de Loeb o Robinson encontramos a un artista cuya evolución ha sido espectacular. La jugada mediática del dibujante, que aportó sus dibujos como parte de la trama de Heroes a modo de pinturas proféticas, le reportó todavía más popularidad y royalties si cabe que los que ya disfrutaba por sus trabajos previos. Esto fue algo más que constatable el año pasado en Barcelona, pues el autor ya había visitado la ciudad condal cuatro años antes y ni mucho menos había convocado el gentío que se agolpaba en el stand de Planeta a lo largo del sábado buscando una firma y una dedicatoria de Tim Sale. Precisamente en aquella primera visita, en la cual realizó pocos dibujos y yo no tuve suerte alguna, se produjo otra de esas bochornosas anécdotas que suelo protagonizar de forma fortuita: tras darle unos tebeos para firmar, y viendo que no había posibilidad de que realizara dibujos en aquella sesión opté por darle un poster de Wizard para que lo firmara. En el preciso momento en que me lo entrega una caca de paloma se estampa justo en el centro del dichoso poster y yo quiero ser tragado por la tierra. Así que ni dibujo ni dignidad, pero ahí queda el poster firmado.

Por esa razón Sale fue uno de los objetivos prioritarios del pasado Salón de Barcelona, y lamentablemente por cuestiones de horarios nos vimos abocados a hacer cola el peor día para ello, el sábado sabadete en que acuden al Salón hasta los tatos en busca de firma, dibujo o lo que sea. Como he comentado antes, se notó horrores el tirón popular que la serie había creado, y más todavía con la publicación del tomo centrado en las andanzas de Claire Bennet, Matt Parkman, Nathan y Peter Petrelli y demás faunas con poderes y neuras. La gente se agolpaba literalmente alrededor del stand y cuando se repartieron los números para la sesión se agotaron en seguida. Dejando de lado aquellos que cogieron dos números para dos sesiones diferentes, se desató una verdadera histeria entre los que no habían conseguido número. Gente que no había comprado más que un tebeo en su vida -el de Heroes- y que no entiende ni de colas ni de realidad exigía que se dieran más números. Si en una sesión normal 10 o 15 personas pueden considerarse afortunadas de conseguir su dedicatoria con dibujo allí se exigía que se repartieran 40, 50 números. Los empujones, nervios y apretones fueron realmente exasperantes, y gran parte de las pocas ganas de repetir este año la tuvo esa sesión de firmas y el conato de pelea en la sesión de Moebius de la mañana del domingo. No sé ustedes, pero mi vida no se acaba por un dibujo más o menos. Finalmente, llegó nuestro turno y Leti pidió para ella esta sencilla Claire en traje de animadora. Sale comentó que era su personaje favorito de la serie, el que más disfrutaba dibujando, y la verdad es que se notaba, pues se esmeró un poco más en los detalles. Querría decir que mereció la pena, pero la verdad es que lo único que sentimos fue alivio cuando acabamos allí y nos marchamos al hotel. En fin, Salva a la animadora, salva al mundo... Y mantén siempre la educación.


sábado, mayo 23, 2009

Heroes: Una temporada, dos volúmenes

Más de un año después de haber visto la segunda temporada he dado buena cuenta de la tercera a lo largo del último mes, aunque en este caso he dejado una semanita larga de reposo entre el final de la primera parte de la temporada y la segunda. La segunda temporada de la serie fue una de las más perjudicadas por la huelga de guionistas, ya que cogió a la serie en plena emisión y tuvieron que dar un apresurado final a las tramas abiertas en apenas un par de capítulos, lo que provocó no pocas críticas entre los seguidores de la serie y la sensación de que muchas cosas se habían quedado en el tintero o se habían forzado hasta el límite. A pesar de eso, la disfruté como quien se come un helado en una tarde de verano, saboreando el momento y olvidándolo por completo hasta el siguiente. Otra de las críticas que había recibido la serie era la de alargar en exceso una trama muy sencilla, y así en un planteamiento diametralmente opuesto, la primera temporada había estirado como el chicle su argumento dilatando la resolución de la serie de forma harto artificial y provocando a veces la exasperada impaciencia de los espectadores. En el término medio está la virtud, y eso es algo que Tim Kring, creador de la serie, parece haber querido aplicar en esta temporada, que ya desde el principio se divide en dos arcos argumentales o volúmenes que disfrutan de una historia algo más contenida y de una planificación independiente para cada uno de ellos: Villanos y Fugitivos.


El tiempo pasado desde el final de la segunda desde luego se ha hecho notar, y comenzar a ver el primer capítulo del tercer volumen fue algo verdaderamente complicado a la hora de seguir las andanzas de todos los personajes, quizá el punto más discutible de la serie. Al tratarse de una historia coral que sigue a decenas de personajes y sus familias uno ya no sabe cómo murió quién, de dónde sale cada cual o porque en ese universo hasta el tato parece tener un poder o poder conseguir uno. En cuanto uno tira de resúmenes y coloca a cada uno en su lugar empieza desde luego un viaje lleno de emociones y de giros argumentales que van desde la genuina sorpresa al rocambolesco cambio de actitud. La serie mantiene todas sus constantes, incluso depuradas, y prosigue enseñando de forma más o menos realista el modo en que gente normal lidia con la presencia de unas habilidades que distan mucho de hacerles la vida más fácil. Es curioso que únicamente Hiro, lector compulsivo de comics, fantasee con la idea de convertirse en un superhéroe con su guarida secreta, sus gadgets y sus compañeros. Los demás únicamente aspiran a volar bajo radar y a arreglar los problemas que van surgiendo, provocados en muchos casos por ellos mismos.


Villanos es el arco más espectacular y ofrece un poco de todo, desde venganzas minuciosamente orquestadas hasta planes para exterminar a la humanidad, y todo ello descubriendo a un buen puñado de personajes que recuerdan a Flash o al Puppet Master. Conforme transcurre la historia hay momentos en que uno parece estar viendo a Bishop intentando acabar con Xavier para salvar el futuro o a Sebastian Shaw liderando su peculiar fuego infernal (hasta tiene a Mente Maestra a su servicio) e intentando acabar con todo aquel que se cruce en su camino. Destaca sobremanera la importancia a nivel argumental que en este volumen adquieren los progenitores de los personajes, algo que ya había tenido su importancia pero que aquí obtiene la cancha necesaria para desarrollar a personajes con cierta profundidad como Angela Petrelli o las madres de Claire. La resolución de la historia en un espectacular doble capítulo que nos vuelva a meter de lleno en un eclipse y que muestra las peleas más espectaculares vistas hasta ahora en Heroes deja toda la trama en el aire y nos lleva hasta el cuarto volumen...


Fugitivos presenta a todos los personajes a la carrera, huyendo de estos, de aquellos, unos de otros y hasta de ellos mismos. El guión aquí recuerda poderosamente a la Guerra Civil marvelita, con actas, iniciativas y registros, y la cosa progresa de forma un tanto más errática, incluyendo un más que necesario sentido del humor en ciertos momentos que alivian la tensión de una situación que ya no podía ponerse peor para los Petrelli, Nakamura o Parkman. La inclusión de actores de peso en esta temporada ha beneficiado mucho al nivel interpretativo de la misma. Robert Foster o Zelko Ivanek componen unos villanos de libro, letales y peligrosos, y John Glover en un papel muy similar al que interpreta en Smalville se apaña para robar los mejores momentos de su capítulo.


Heroes se ha acabado conviertiendo en un placer culpable, pues los lectores habituales de comics sabemos muy bien de dónde viene cada "homenaje" argumental o cada personaje con poderes sospechosamente similares a personajes existentes, y por tanto muchos giros nos resultan previsibles y muchos recursos del género -resurrecciones, cambios de bando, futuros alternativos, sacrificios redentores- nos parecen burdos trucos repetidos hasta la extenuación. Pero a pesar de eso desde el momento en que veo el primer capítulo de cada volumen ya no puedo para hasta terminar el arco en cuestión. El formato televisivo además permite ver dos capítulos comodamente de una sentada, y eso es algo que noto que me está haciendo consumir más televisión en detrimento del cine, y es que la manía de alargar el metraja de cualquier película por encima de las dos horas hace que a veces cueste un mundo encontrar un hueco. Personalmente sigo en el carro de Heroes y espero con bastantes ganas la siguiente temporada. Afortunadamente gracias a la planificación de esta última recuerdo perfectamente en qué lugar y en qué estado se han quedado la mayoría de personajes. Por cierto, no se quejaran ustedes de un artículo que carece de spoiler alguno. De tan ambiguo parece que ni siquiera haya visto la serie.

jueves, mayo 21, 2009

No pudo ser: El primer arte supera al noveno

Rafael Marín ha escrito la siguiente nota para todos aquellos suscritos a la Plataforma Pro Premio Príncipe de Asturias para Carlos Giménez:

Como ya saben ustedes, el arquitecto Norman Foster ha sido galardonado con el premio Príncipe de Asturias de este año, premio al que habíamos presentado a nuestro Carlos Giménez. No ha podido ser esta vez.
Era muy difícil, y desde el principio lo sabíamos todos.
Creo, no obstante, que no hay motivo para el desencanto, sino para la alegría. Porque Giménez y la historieta se han medido contra los pesos pesados de las otras artes, y porque ha estado ahí, batiéndose el cobre, hasta el último momento. Porque por una vez el mundo de la cultura y de la historieta (perdonen ustedes el plenoasmo innecesario) ha funcionado como una piña y ha hecho oír su voz y ha refrendado su propuesta.
Y porque nadie, ni siquiera Foster, hoy galardonado, se ha llevado el premio a la primera.
Todos podemos darnos por satisfechos. Hoy la historieta ha entrado por la puerta grande en el mundo de la cultura "oficial". No cabe responsabilizar al jurado (donde hay nombres muy importantes y gente que conoce perfectamente la labor de Giménez) más que de resolver la difícil papeleta que tenía ante sí: elegir a los mejores de entre los mejores de un buen puñado de campos.
Así, gracias a todos los que han apoyado esta candidatura. Al mundo de la historieta, a la Semana Negra de Gijón, a las universidades, escritores, blogueros y cineastas que han avalado con su firma nuestro deseo. Los emplazo a todos para otro año.
Y gracias, claro, a Carlos Giménez: por su constancia, por su sencillez, por su gran obra digna de tantos premios.


Dado que este ha sido un empeño seguido con gran ilusión por muchos aficionados al tebeo español, me ha parecido necesario cerrar la aventura emprendida este año con el fallo del Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Nada que objetar, pues la proyección internacional y la relevancia de muchos de los proyectos de Foster que realzan las urbes de medio mundo lo merecen. Quizá en otra ocasión...

miércoles, mayo 20, 2009

Galería de originales XLVII: Howard Porter

La Liga de la Justicia ha sido uno de mis grupos favoritos de toda la vida, y tuve la suerte de engancharme con una de las mejores etapas que el grupo había tenido a lo largo de sus casi treinta años de existencia, la Liga de Giffen y DeMatteis. Rompiendo con las etapas anteriores, dándole un nuevo tono de comedia aventurera y desarrollando un plantel de secundarios estrafalarios inolvidables consiguieron convertir la cabecera en una lectura obligada para miles de lectores. Tras una etapa larga y para mí olvidable en la que Dan Jurgens se hizo cargo de la colección la serie acabó cerrando y se relanzó por todo lo alto con Grant Morrison a los guiones y una intención clara: la de convertir a la Liga de la Justicia en una suerte de Mesa Redonda formada por los más brillantes y poderosos caballeros de la justicia que el Universo DC podía ofrecer. Con un núcleo de pesos pesados de lujo (Superman, Wonder Woman, Batman, Detective Marciano, Green Lantern, Flash) y una serie de personajes de menor peso pero que aportaron frescura y profundidad a la serie (Aztek, Arsenal, Plastic Man) Morrison ofreció aventura espectacular tras odisea cósmica tras epopeya mental tras viaje temporal, y todo siendo consciente de estar creando uno de los mejores tebeos-espectáculo de su época y de devolver el éxito y los lectores a una serie que había ido devaluándose con el tiempo. El encargado de ilustrar los guiones de Morrison fue el relativamente desconocido Howard Porter, dibujante cuyo estilo algo envarado y en proceso todavía de formación no hacía brillar en demasía la desbordante imaginación y las delirantes situaciones propuestas por el escocés. Aún así, considero la etapa en general de un nivel bastante alto, y ya en su momento dejé constancia en esta reseña del final de la misma, leído casi diez años después de haber terminado el primer arco argumental y tras pasar los derechos por tres editoriales distintas. Este original pertenece al número 5 de la colección, número único tras el primer arco argumental en el que una heroina conocida como Tomorrow Woman intenta ser aceptada en la Liga, aunque todo acaba siendo un plan de los villanos Ivo y Tomorrow, plasmados en el momento final de su captura brindando con sorna y añoranza por los buenos viejos tiempos y siendo conscientes de que en el fondo han aceptado el ingrato papel de sparrings de los héroes. Con ellos les dejo.

lunes, mayo 18, 2009

Este lunes muerde

Por si fuera poco el madrugón de cada lunes después de un fin de semana con poco descanso y menos tranquilidad, por si no fuera suficiente el fichar en un trabajo en el que a veces te dan ganas de coger el organigrama interno y empezar a llamar a los compañeros por su cargo y categoría en lugar de por su nombre... A todo eso he tenido que sumarle esta mañana un susto mayúsculo cuando un pastor alemán de mediano tamaño se ha lanzado a morderme sin provocación y con el único aviso de una mandíbula en posición de morder que ha desgarrado mis vaqueros. La historia, tras un nuevo ataque a una universitaria era que la perra, pues de una pastora alemana se trataba, abandonada en estado de buena esperanza en el campus, había dado a luz bajo el edificio en el que trabajo y trataba por todos los medios de proteger a sus cachorros. Desde luego ha sido una forma bastante estresante de empezar la semana y afortunadamente no he tenido que vacunarme, siendo la única baja del susto mis pantalones.


Ya recuperado y en la relativa tranquilidad de chez Plissken les avanzo algunos de los contenidos que espero poder dejarles por aquí a lo largo de los próximos días, y es que hay en proceso sendos artículos sobre la tercera temporada de Heroes (sin spoilers) y la película de Star Trek (con algún spoiler), que esta semana ha confirmado su éxito arrollador grantizando de esa forma que la franquicia continuará por los senderos abiertos por Abrams y su nuevo reparto de jóvenes promesas de la Flota Estelar. A eso sumaremos las habituales entradas dedicadas a los dibujos de convención y a los originales, con lo que tendréis un poco de todo.

Para terminar, y para quitarme de encima el mal rollo y el susto que me ha acompañado buena parte de la mañana, os dejo con una canción festivalera que reivindica la movida de Manchester de finales de los 70 y los 80, desde los grupos impulsados por la discográfica Factory Records fundada por Tony Wilson (Joy Division, New Order, Happy Mondays) hasta la mítica discoteca Hacienda, en la que se consolidó en gran medida lo que hoy entenderíamos por cultura rave. Condensada en esta canción está buena parte del contenido de esa gran película que es 24 hour party people y que se centra en la arriesgada aventura musical y empresarial de Tony Wilson. La celebración de la fiesta como algo lúdico para disfrutar en comunidad respetando a los demás y el recuerdo para una época ciertamente interesante se suman a una melodía electrónica evocadora y a unos coros eufóricos. Intenten localizar la canción y disfrutar de ella porque merece muy mucho la pena. Y ya puestos, vean 24 hour party people, comedia agridulce que repasa el movimiento musical de Manchester con una alegría y una celebración no exentas ni de tristeza ni de detalles escabrosos.

Manchester
The Times

Buildings of grey on a liquid sky
Turns the day into night
Bars are filling with the fighting Irish
Smoking married couples dressing down for the weekend
Bloodshot girls from tight fisted typing
Entering blaring dance halls
Hard faced villians dressing up for the drinking clubs
Whilst civilians sit watching television

Bouncers in tuxedos, with butterflies round their necks
Love tatooed on the right hand and hate on the left
Stone Roses just like angels and heaven is this night
dancing with the shop girls and all the sweat shop boys
So were sitting in the dry bar waiting for chase the ace
Hookys by the juke box doing his best to entertain
Look at Tony Wilson, live on channel four
Bet for Rodney Marsh, cos Bests offside again

Manchester, Manchester England
Manchester I'll always love you

I hear a song by Steven Patrick
And the dance hall plays like death
Everybodys starts shouting Hang the DJ
so he puts on 808 State instead
I see your face in The Hacienda
I see a half thats torn in two
I see a breathless fire
The Happy Mondays and a lonely girl called you
A lonely girl called you

Manchester.Manchester England
Manchester I'll always love you

sábado, mayo 16, 2009

Commissionando CIX: James "Q." Nguyen

Hoy esta sección vuelve a sus raíces primigenias y deja de lado los artistas consagrados para recuperar a otro de esos jornaleros para la gloria que, demostrando un gran entusiasmo y su infinito amor por el dibujo y el medio intenta abrirse camino en el mundo del comic con sus autopubliciones y sus trabajos por encargo. James Nguyen, autor vietnamita -sin conexión con Dustin- autopublicó una antología de corte fantástico hace unos años titulada Realms, y mantiene un espacio en Serendipity Art Sales en el que vende ilustraciones, páginas de prueba y commissions. En DeviantART hay una galería todavía más extensa con muestras del trabajo de James. Además mantiene una página personal con más información sobre su biografía e intereses profesionales que podéis visitar aquí. El estilo está muy influido por algunos de los pesos pesados de los 90, como Todd o Jim, pasados por el tamiz de una muy suavizada influencia manga. Como siempre digo en estos casos, yo no compraría un dibujo de James ahora mismo, pero caso de coincidir con él en un callejón de artistas y ver por ejemplo dibujos como los de Invencible o la Chica Espacial sí que me harían picar. El rango de precios en que se mueve el dibujante va desde los 30 dólares  que cuesta una sketch-card dibujada a gusto del comprador hasta los 130 dólares por una ilustración entintada y con grises con tres personajes en tamaño 11x17. Os dejo con una selección de las ilustraciones de muestra.














jueves, mayo 14, 2009

Los zombis nazi deben morir... Y tú eres el encargado de mandarlos al infierno

Recientemente estoy reverdeciendo viejos laureles de hard-gamer, lo cual por cierto se está notando en el ritmo de actualizaciones. El último juego que ha caído en mis manos ha sido el Call of Duty: World at War, un shooter en el que puedes jugar dos campañas en solitario o de forma cooperativa hasta cuatro jugadores. Siguiendo a los soldados Miller y Petrenko lucharemos en los escenarios más sangrientos de las campañas del Pácifico y del frente Oriental, visitando lugares tan emblemáticos como Stalingrado u Okinawa. La ambientación es magnífica y uno cree estar inmerso en películas como Enemigo a las puertas o Banderas de nuestras padres. Los programadores de este verdadero juegazo, que son unos cachondos, decidieron que los jugadores necesitaban más emociones una vez finalizado el juego, así que incluyeron una fase extra al final del juego: Nacht der Untoten, o la Noche de los Muertos Vivientes. Ambientada en una localización única, un edificio destartalado con las ventanas y puertas atrancadas por tablones, sufriremos el incesante ataque de hordas y hordas de soldados nazi que se han levantado de sus tumbas con ansia de sangre y carne aliada. Aunque el modo zombi está diseñado para ser jugado y disfrutado de manera cooperativa, yo ya he sufrido un par de asedios que me han alterado los nervios lo suficiente como para no querer jugar más partidas a esa modalidad.


Frenético es poco y la dificultad aumenta de forma casi exponencial conforme se van sucediendo las rondas. Una experiencia que redondea aún más si cabe la jugabilidad del último CoD y que demuestra la reverdecida popularidad de un género que una vez más se ha levantado de la tumba cultural en la que cíclicamente parece caer. Por cierto, que la ambientación y la temática remiten de forma bastante directa a aquella peliculita de la que os hablé hace un tiempo, El bunker, protagonizada por el adusto Ray Stevenson, prota de esa otra peli gore que parece ser El Castigador: Diario de Guerra a tenor de lo visto en el trailer. Así que ya saben ustedes, si gustan de la ambientación, los juegos de disparos en primera persona y los zombis, no lo duden: este es su juego. Se lo van a pasar cañón... ¡carne de cañón!

martes, mayo 12, 2009

Sketch-busters CXII: Dave Johnson (II)

Segundo de los dibujos de Dave Johnson que andan archivados en nuestra habitación friki y que en este caso fue el que me dedicó personalmente. Como ya comenté en el post anterior, la coña de este dibujo fue minina para un servidor. Los que me conocen saben que me entra una timidez patológica frente a los dibujantes, y que ese azoramiento crece exponencialmente si el artista no entiende castellano. Sudores me entran cuando intento expresarmen balbuceando y soy consciente de que no articulo siquiera la frase más simple. El caso es que Johnson había dejado un dibujo pendiente de la sesión de la mañana para un amigo, y me lo entregó a mí para que se lo hiciera llegar. Dave entendió que el dibujo era para mí y su sorpresa fue mayúscula cuando me vio de nuevo en la cola de la sesión de firmas. Intenté explicarle la situación con mis mofletes y orejas convertidos en tomates y mi lengua naufragando en medio de un mar de futiles intentos de hablar en inglés, y finalmente comprendió que los nombres no eran los mismos, y por tanto, las personas tampoco. Así que después del disgusto momentáneo llegó la recompensa de este sencillo busto de Wonder Woman en cartón duro traído para la ocasión por el propio dibujante, y que conservo como oro en paño. Que mi buen momento de disgusto me costó.


lunes, mayo 11, 2009

Lunes... la última frontera

No hay que ser demasiado avispado para averiguar que un servidor disfrutó como loco de las Crisis en las Tierras Trek, el relanzamiento de la franquicia galáctica partiendo desde cero sobre las sólidas bases establecidas a lo largo de más de cuarenta años de comics, películas, novelas y series de televisión. Que la gente de hoy en día es diferente de nuestros padres -ni mejor, ni pero, simplemente otra cosa- y que los gustos han cambiado se evidencia a todas horas en las más variadas formas de la cultura de entretenimiento, y el lavado de cara que pude ver y disfrutar el viernes es sólo otro ejemplo más. Ya lo avisaba J.J.: este no es el Star Trek que veían tus padres. Y tiene toda la razón. Dejamos de lado bastantes elementos de la saga original (la importancia de los diálogos, los planteamientos estratégicos, la carga filosófica y moral de todas y cada una de las misiones del Enterprise) y presentamos una nueva versión de la vieja tripulación que es más dinámica, que no duda en lanzarse a misiones suicidas una y otra vez -estratégicamente sería inaceptable que los dos primeros oficiales de una misión se adentraran sin escolta alguna en territorio enemigo- y que muestra una actitud ante la vida más acorde a los tiempos que corren. A medio camino entre el ruido, la furia y el respeto hacia una herencia un tanto confusa pero bellamente narrada, sus personajes podrían protagonizar cualquier gran producción fantástica de la actualidad. Sólidos mimbres con los que Abrams ha construido una resistente y bella cesta que esperemos siga llenándose en el futuro de productos tan sólidos y entretenidos como esta película. Dejo para más adelante una reseña en profundidad del film para no estropear a nadie sorpresas o giros argumentales, pero pienso dedicarle el extenso y sentido post que merece.

Un segundo apunte que me permitirán para comenzar esta semana es el de comentarles algo que a la vez es académica y culturalmente relevante y relativamente friki. Hoy era investida en la Universidad de Alicante Doctor Honoris Causa la etóloga Jane Goodall, naturalista y primatóloga cuyos estudios sobre el comportamiento de los primates en sociedad y su similitud con algunos comportamientos humanos le han valido gran cantidad de reconocimientos a nivel internacional. El caso es que el trabajo de Goodall con los chimpancés y sus esfuerzos por proteger su entorno fueron homenajeados, parodiados y puestos salvajemente del revés en uno de esos episodios de Los Simpson que habré visto una decena de veces y que contiene algunos chistes antológicos. Me he quedado con las ganas de poder conocer a la buena señora y preguntarle si la parodia fue o no autorizada y qué opinión le merece el haber pasado a la posteridad doblemente, como investigadora de mérito indudable y como referente humorístico para la mejor serie animada de todos los tiempos. Les dejo algunas capturas -en tamaño mínimo- de ese capítulo.




Permítanme que acabe esta entrada algo tardía de lunes mezclando el humor y el homenaje a Star Trek, y recurra a esta canción de los Beastie Boys cuyo video, por si fuera poco, homenajea a la serie original al tiempo que la letra pega unos cuantos palos a diestro y siniestro. Por cierto que la banda aparece en la banda sonora de la película con otro de sus temas "potentes", Sabotage. Si esto no les aporta la energía suficiente para empezar con fuerza la semana y planta una mínima sonrisa friki en su rostro me como el sombrero de chocolate que guardo para estas contingencias. Tengan ustedes mucho cuidado con romulanos y  trekkies fundamentalistas y regresen por este su blog de la Federación de Frikis Unidos cuando gusten y deseen. Beam us up, Scotty!

"Ch-Check It Out"

All you trekkies and tv addicts
Don't mean to diss
Don't mean to bring static
All you klingons in the fucking house
Grab your backstreet friend and get loud
Blowin' doors off hinges
I'll grab you with the pinchers
And no i didn't retire
I'll snatch you up
With the needle nose pliers

Like mutual of omaha
Got the ill boat
You've never seen before
Gliding in the glades
And like lorne greene
You know i get paid
Like caprese and with the basil
Not goofy like darren or hazel
I'm a mother fucking nick at night with
Classics rerunning that you know all right
Now remain calm no alarm
Cause my farm ain't fat
So what's up with that
I've got friends and family that i respect
When i think i'm too good
They put me in check
So believe when i say i'm no better than you
Except when i rap
So i guess it ain't true
Like that y'all and you just don't stop
Guaranteed to make your body rock

Check-ch-check-check-check-ch-check it out
What-wha-what-what-what's it all about
Work-wa-work-work-work-wa-work it out
Let's turn this motherfuckin' party out

Said, "doc what's the condition
I'm a man that's on a mission"
Said, "son, you'd better listen
Stuck in your ass
Is an electrician"
Like a scientist
Mmmm when i'm applying this
Method of controlling my mind
Like einstein and the rappin' duke combined
Hey baby bubba now what the deal
I didn't know you go for that mass appeal
Some call it salugi
Some hot potato
I stole your mic and you won't see it later
Cause i work magic like a magician
I add up like a mathematician
I'm a bank cashier
Engineer
I wear cotton but i don't wear sheer

Shazam and abracadabra
In the whip i'm gonna cruise past ya
Yo money, don't chump yourself
Put that shit back on the shelf
Light rays blazin'
You're out of phase
And my crews amazin'
We're working on the record yo
So stay patient

Check-ch-check-check-check-ch-check it out
What-wha-what-what-what's it all about
Work-wa-work-work-work-wa-work it out
Let's turn this motherfuckin' party out

Now, i go by the name of the king adrock
I don't wear a cup nor a jock
I bring the shit that's beyond bizarre
Like miss piggy
Who moi
I am the one with the clientele.
You say, "adrock, you rock so well"
I've got class like pink champale
Mca grab the mic before the mic goes stale

Don't test me
They can't arrest me
I'll fake right cross-over and shoot lefty
You look upset, yo calm down
You look cable guy dunked off of your crown
I flow like smoke out a chimney
You never been me
You wanna rap but what you're making ain't hip hop b

Get your clothes right out the dryer
Put armor all up on your tire
Sport that fresh attire
Tonight we goin' out set the town on fire
Set the town ablaze
Gonna stun and amaze
Ready to throw a craze
Make your granny shake her head
And say, "those were the days"

Check-ch-check-check-check-ch-check it out
What-wha-what-what-what's it all about
Work-wa-work-work-work-wa-work it out
Let's turn this motherfuckin' party out



viernes, mayo 08, 2009

Otra razón más para ver Star Trek (2009): Randy Pausch o un sueño hecho realidad

Dejando de lado las elogiosas reseñas de la crítica que hablan de una película sólida, el reparto que ha ido convenciendo cada vez más a los aficionados conforme se acercaba el estreno y se veían imágenes de las nuevas caracterizaciones o la confianza que me produce la presencia de J.J. Abrams al timón de esta nueva aventura del Enterprise, hay una pequeña historia de gran valor humano que me tocado la fibra sensible. Uno de los actores que tiene un breve papel en la peli es Randy Pausch, profesor de informática y especializado en relaciones cibernéticas en la universidad de Pittsburgh al que se le detectó un cáncer de pancreas en 2006. Pese a los agresivos tratamientos con radio y quimioterapia la enfermedad se extendió y la condición del cáncer de Randy pasó a ser terminal. En verano de 2007 Randy Pausch realizó una "última lectura" en su universidad, una conferencia a modo de testamento vital titulada "Really achieving your childhood dreams". Las inspiradoras palabras de Randy Pausch se transmitieron por medio mundo gracias a la red, en la que se puede encontrar el video de la lectura -impresiona el sentido del humor que despliega y contagia a sus oyentes o la autenticidad de algunas verdades tan simples como a menudo olvidadas- o una transcripción de la misma. Sus inspiradoras palabras, el valor mostrado por el profesor y la serenidad con que afrontaba una situación tan terrible impactaron profundamente a millones de personas a lo largo de todo el mundo, tanto que Pausch fue nombrado por la revista Time como una de las personas más influyentes del año 2008. Enterado de la condición de Pausch y de que el profesor era fan de Star Trek, J.J. Abrams mandó el siguiente mail a Randy:

> Dear Randy --
>
> Hi there -- I'm JJ Abrams, director of the new Star Trek movie.
>
> I read about you and your condition, and ALSO your affinity for things
> Trek.
>
> So, I just wanted to put the invitation out there -- that if you had
> any desire to be in the film (can't promise you role as CAPTAIN,
> but... we could do SOMETHING!), it would be my honor and pleasure.
>
> The last thing I want to do is intrude, so feel free not to reply --
> but I wanted to make sure you knew that, if you are willing and able,
> the door is wide open.
>
> I hope that your treatments are going well and that we get to meet one
> day.
>
> Best,
>
> JJ


Querido Randy:

Hola. Soy J.J. Abrams, productor de la nueva película de Star Trek.

He leído cosas sobre tu condición y tambien sobre tu afinidad con lo Trek.

Sólo quiero lanzar una invitación, que si tienes algún deseo de estar en la película (no puedo prometerte el papel de CAPITÁN, pero seguro que podríamos buscar ALGO) sería para mí un honor y un placer.

Lo último que quiero es inmiscuirme, así que sientete libre para no contestarme... Pero quería asegurarme de que supieras que, si tienes ganas y te sientes capaz, la puerta está bien abierta.

Espero que tu tratamiento vaya bien y que nos conozcamos algún día.

Saludos

JJ





Randy aparece en la película como extra, con un uniforme que se le permitió conservar e incluso su papel tiene una frase. En palabras del propio profesor, conferenciante y actor, esta experiencia es la segunda cosa más chula que podría haberle sucedido después de un tratamiento efectivo. La alegría y el entusiasmo del caballero me han tocado la fibra sensible y quería compartir con vosotros este detalle de la película que desconocía hasta esta misma mañana cuando echaba un vistazo a la sección de curiosidades de la peli.

miércoles, mayo 06, 2009

Commissionando CVIII: Leinil Francis Yu

Hoy tenemos como dibujante invitado en esta sección a Francis Leinil Yu, jovencísimo dibujante filipino -a todo aquel que es más joven que yo ya le aplico el apelativo de jovencísimo, la verdad-. El trabajo de Yu ha podido disfrutarse en series como Lobezno, X-Men, High Roads, Superman: Birthright y más recientemente en dos de las series más punteras de la Marvel que le han confirmado como una verdadera estrella del medio: New Avengers y Secret Invasion. A mí personalmente me encantó la serie High Roads, realizada al alimón junto con Scott Lobdell, en la que se hinchó a dibujar mujeres sensuales buenas y malas, aventureros duros como el diamante y kamikazes nipones a cascoporro en un festival con poca chicha pero que ofrecía entretenimiento a raudales. Posteriormente disfruté mucho con su versión del origen de Superman, tan regia y espectacular como cabría esperar, aunque no me hizo demasiada gracia la "esmolvilización" de los padres de Superman o la aparición de Luthor. Y cómo no, actualmente estoy disfrutando de las estampitas de Secret Invasion, en lo que viene a ser otro festival pirotécnico que se lee en cinco minutos y se olvida en dos. El representante de Leinil Yu, Kwan Chang, ofrece una amplia selección de arte original perteneciente al artista. Las commissions que de Yu he podido ver en Comic Art Fans han sido obtenidas por sus afortunados poseedores ya sea en convenciones o a través de su representante, con lo que carezco de información de lo que el caballero puede cargar por estos dibujos. Eso sí, el caché que ha obtenido en los últimos años inducen a pensar en unos precios ciertamente "interesantes".

La selección que acompaña estas lineas incluye un poco de todo, empezando por el sencillo headshot de Gambito, siguiendo por dos figuras sin fondo pero espectaculares cada una en su estilo -Superboy, majestuoso, Spiderwoman, sensual-, continuando por esas versiones tremendas de Tormenta y Lobezno y finalizando con una ilustración a color del Doctor Muerte, uno de los villanos favoritos de medio mundo. ¿Será también un skrull, dado su gusto por el verde?













lunes, mayo 04, 2009

Lunes con garra

O por lo menos la que servidor le pone a la hora de comenzar la semana, porque el pasado puente lo comenzabamos viendo Patrulla X: El Origen con Lobezno de por medio y la verdad es que a uno se le caen las pocas patillas que le quedan ante tal festival de clichés ñoños para definir una relación romántica o una tormentosa relación fraternal y sobre todo se le queda cara de tonto ante el desperdicio total y absoluto que supone contar con dos mutantes como Masacre y Gambito en pantalla y no hacer con ellos prácticamente NADA. Por cierto, ya les digo que no es una leyenda urbana y si una estrategia de mercado algo discutible: después de los créditos -y no la escenita con los militares- hay una escena final que puede variar dependiendo de la copia que haya recibido el cine. Ninguna de las dos variantes que he visto en interné varian demasiado el contenido de la peli o enriquecen el conjunto. Ay, Claremont, que tú no escribiste a ese personaje para que acabase perdido en culebrones y orígenes de tan baja estofa. Por lo menos uno puede disfrutar del festival Jackman, que en pantalla no escatima planos de torso desnudo y mohines de enamorado alternados con feroces gestos de voy a destriparte y luego arrancarte la cabeza.

AY OMÁ QUÉ RICOS...

Ni la febril actividad nocturna ni los merecidos momentos de ocioso solaz que me deparó el largo fin de semana impidieron cumplir de forma modélica los contenidos propuestos para la pasada semana, en la que los zombis quedaron momentaneamente congelados en este blog -aunque me estoy repasando la serie de Los muertos vivientes enterita para conocer mejor a los personajes y así volverme a cagar en Robert Kirkman con más ganas y sentimiento- y cerraba el círculo abierto con el avance de Son of Rambow hace más de un año. A lo largo de los próximos días dejaré por aquí una nueva entrada de la sección commissionando y subiré mi sketch de Dave Johnson contando con detalle la bochornosa anecdota que convirtió una ocasión para mí memorable en un momento de cierta vergüenza. Lo demás queda al albur del azar y del destino.

Buscando una cancioncilla con la que empezar la semana he encontrado este trallazo de Venom, perteneciente a su album Kissing the beast, Wolverine. Sangre, bosques y lobeznos en una truculenta historia de satanismo. No me dirán que no les cuido. Sean ustedes lo suficientemente buenos como para sobrevivir en la jungla del asfalto y tengan mucho cuidado ahí fuera.

Wolverine
Venom

Deep in the dark of the forest came calls of sound from the wolverine
As they danced their wicked dance round the fire in a dead trance
Raising the chalice to the night darkly seek to their own delight
Sacrifice to the only son saving blood sip it one by one
Cleansing the altar awaiting the prize the virgin clad whiter than snow
Holding the mass and presenting the cross pointed inverted below
Doubles the blade in the cold and blessed night holds it above to be marked
Hammering down in the soft flesh below ripping and tearing the heart
Oh lord of this limbionic state take the prize we deliver to the gate
Cloven the demons cloak ascends from the earth this being never ends
As they fall to their knees and prey as the night reimburse the day
Colder than any mortal thing his hands stretch to infinity
All encompassing the flock there's no life in here any more
Deeper than hades he brings to his side the man who presented the mass
Questioning nothing the high priest is drawn kneels to his master's request
Talking his left hand and passing it slow he ponders the mortal before
Swiftly he moves and faster than hell he tears out this lunatics soul
Oh lord of this limbionic state take the prize we deliver to the gate
Cleansing the altar awaiting the prize the virgin clad whiter than snow
Holding the mass and presenting the cross pointed inverted below
Doubles the blade in the cold and blessed night holds it above to be marked
Hammering down in the soft flesh below ripping and tearing the heart
Oh lord of this limbionic state take this prize we deliver to the gate
Deep in the dark of the forest came calls of sound from the wolverine.

domingo, mayo 03, 2009

El hijo de Rambow: Y los sueños, pelis son...

Will Proudfoot es un muchacho callado, aplicado y sensible que lleva como un bendito la cruz de pertenecer a una congregación religiosa, los Plymouth Brethren, que le aleja de todas las diversiones que un niño de su edad podría practicar y le convierte en un bicho raro en la escuela. La timidez del muchacho y su fértil imaginación quedan plasmadas en decenas de pinturas que Will realiza en un cuaderno o en su particular santuario en la escuela, un lavabo cuyas paredes están completamente cubiertas por los dibujos del niño. Por el contrario, Lee Carter es el niño terrible del lugar. Maleducado, pícaro, hiperactivo y con cierta tendencia a la violencia descontrolada el chaval es un verdadero terremoto que no dudará en aprovecharse de la candidez de Will en su primer encuentro.


Los dos niños, que no tienen aparentemente nada en común, descubren una pasión común por la película Acorralado, estrenada en esos momentos y pirateada en video por el hermano mayor de Lee. La imaginación de Will desde ese momento queda prendada de esos personajes duros como la roca y de una violencia cruda en la pantalla pero que el muchacho, carente de malicia alguna convierte en infantil y colorista en sus dibujos. Lee, que tiene tan pocos amigos como Will en la escuela, o sea, ninguno, aprovechará la fascinación que ha despertado en su nuevo amigo para embarcarlo en un proyecto que lleva tiempo intentando realizar: grabar su propia versión de Acorralado con una cámara de video doméstico. Lo que empieza como un juego de dos muchachos inadaptados en colisión con el mundo que les rodea acaba siendo un proyecto ilusionante que afectará a muchas otras personas.


Esta película es una declaración de amor a la infancia, a los sueños compartidos y un homenaje genuino hacia todos aquellos que quieren hacer cine. El director y escritor de Son of Rambow, Garth Jennings, viejo conocido de este blog que inauguró la sección de critiquillas con La guía del autoestopista galáctico, ha puesto mucho de su propia infancia en la película, reflejando esos primeros pinitos en los que las ganas y el entusiasmo iban cimentando la experiencia adquirida y conformando el talento del futuro cineasta. Con un sentido del humor agridulce, la película dista mucho de ser una comedia al uso, pues detrás de cada gag –caso del asilo y el abuelo interpretando a Rambo o de los relacionados con los estudiantes de intercambio- se aprecia una mirada entre cínica, melancólica y cariñosa hacia unos personajes que se descubren a sí mismos al tiempo que impostan una serie de personajes delante de la cámara. Junto con los temas antes mencionados la cinta también da un repaso a la congregación de los Plymouth Brethren y sus rígidas normas que no dejan demasiado hueco a la libertad, al seguidismo que impera en las camarillas de instituto, a las relaciones familiares desestructuradas, y todo siempre visto desde los primero tímidos y tristones y luego cada vez más ávidos y entusiastas ojos de Will Proudfoot. La ambientación de la historia en los primeros ochenta permite, además de un diseño retro lleno de cardados y hombreras, recuperar una gran selección de temas de la época, con canciones de Duran Duran, Depeche Mode, Siouxsee and the Banshees o The Cure.




Desde que viera el trailer de la película hace ya bastante tiempo quedé prendado de la historia, y tengo que decir que verla resultó un placer, una verdadera delicia en la que la ilusión y el entusiasmo de los personajes -y de los creadores tras ellos- se transmite con gran fuerza hacia el espectador, que, al menos en mi caso, viaja por unos momentos dos décadas atrás y se convierte en uno más de esa peculiar pandilla dedicada a soñar y a convertir esos sueños en una película.

sábado, mayo 02, 2009

Sketch-busters CXI: Dave Johnson (I)

El año 2006 Expocomic contó con un buen plantel de autores invitados, pero sin duda fue Dave Johnson uno de los que más expectación e interés despertó entre los aficionados. Ilustrador y portadista de gran nivel ha sido el encargado de poner la cubierta a la serie 100 balas. Su trabajo como dibujante se reduce a números esporádicos de colecciones como WildCATS o al especial Otros Mundos Superman Rojo, recientemente reeditado en nuestro país. Aproveché la presencia del autor para rellenar ese hueco en mi colección, y de ese modo pude disfrutar del espectacular guión de Mark Millar, deconstruyendo el mito de Superman y localizándolo en el espectro geográfica e ideológicamente contrario dando como resultado un tebeo lleno de matices y de reflexiones más que interesantes, aunque bien es cierto que el tramo final caía en un cierto maniqueismo reduccionista que reconducía las cosas. El trabajo de Johnson es de los de quitarse el sombrero, con una narración dinámica y sobre todo, con un trabajo de diseño de personajes absolutamente maravilloso. Ese Batman cosaco o las imágenes que recuerdan en todo momento al cartelismo propagandístico soviético son imágenes realmente imborrables. El dibujo que ilustra estas líneas es el sketch obtenido por Miss Sparks, la última de su sesión. Dado que yo iba tras ella hube de repetir sesión, pero eso ya lo dejo para su correspondiente entrada. Sólo avanzo que es uno de esos momentos a medio camino entre el esperpento, el surrealismo y el bochorno que suelo protagonizar. El último dibujo, por tanto, fue realizado con cierto apremio, a pesar de lo cual el resultado es una auténtica preciosidad, que remite por iconografía y trazo a la obra Superman Rojo.

viernes, mayo 01, 2009

Apocalipsis Z: Los muertos caminan en Galicia

En una urbanización de viviendas unifamiliares situada en una tranquila zona de Galicia vive un abogado -cuyo nombre no conoceremos a lo largo de toda la novela pues esta no es sino el diario en el que registra todas sus peripecias- y su gato Lúculo. Su vida transcurre entre contratos con empresas, viajes a ver a la familia, cuidados a su compañero felino y una muy sana curiosidad que le lleva a estar muy informado de los acontecimientos mundiales y a mantener un diario personal en internet en el que plasmar sus relexiones sobre los mismos. La gris y tranquila existencia de Lúculo y su dueño está a punto de cambiar...

Portada del libro editado por Dolmen Editorial

Un asalto de terroristas chechenos a una base rusa en la república de Daguestán libera un agente patógeno desconocido hasta el momento. En mitad de un bloqueo informativo cada vez más duro por parte de las autoridades rusas se suceden las noticias preocupantes: destrucción masiva en ciudades, informes de ataques salvajes llevados a cabo por decenas de personas, una misteriosa enfermedad de origen y forma de transmisión desconocida que tiene desconcertadas a las autoridades... Internet echa humo sobre el asunto y pronto los focos de esa misteriosa infección aparecen por todo el mundo: países del este y centroeuropa, China, India. Los infectados propagan de forma casi exponencial una epidemia que en cuestión de semanas pasa a ser global y que en España se origina en Zaragoza y Madrid principalmente. Conforme aumentan los afectados y los gobiernos se muestran incapaces de controlar la situación y frenar el avance del mal, la sociedad va perdiendo poco a poco muchos de los pilares que la sustentaban hasta el momento. No hay suministros ni comunicaciones, la ley marcial reduce el tráfico de personas y las libertades civiles... Finalmente la población es evacuada de sus casas y concentrada en puntos seguros en alguna de las principales ciudades españolas.

Fotomontaje realizado por un aficionado en el que se reflejan algunos de los momentos inciales del contagio.

Nuestro hombre decide permanecer en su hogar junto con su gato, incapaz de comprender qué está sucediendo exactamente ni de saber a ciencia cierta qué ha sucedido con sus padres o su hermana, esta última residente en Barcelona. El horror de estar viviendo una situación incierta de la que no se atisba una salida fácil, la soledad cada vez más terrible del protagonista, y la constación definitiva de que la plaga que asola el planeta es la de un agente patógeno que mata a las personas y luego reanima sus cuerpos dotándolos de una percepción distinta y de un ansia inagotable por la carne humana serán circunstancias que colocarán la vida y la cordura de nuestro hombre y su gato en el filo de una navaja cada vez más afilada. La supervivencia propia y la de Lúculo, la búsqueda de comida, de refugio, de otros supervivientes, serán una epopeya agónica y electrizante que conoceremos de primera mano y casi en tiempo real y que nos mantendrá enganchados a la lectura del libro desde la primera hasta la última página.



Buffet libre para los no muertos. La orgía de horror imprecindible en cualquier película, libro o tebeo de zombis que se precie de serlo.

Manuel Loureiro, abogado de profesión, gallego de nacimiento y escritor por vocación, es el papa de la criatura. Comenzó a escribir las andanzas de Lúculo y su dueño por un mundo infestado de muertos vivientes a modo de diario personal en internet. Pronto el boca a boca entre la comunidad de internautas, aficionados al terror, a los zombis o a los gatos (y en mi caso fíjense cuantos de esos factores se cumplen) fue haciendo que cada vez más y más gente se enganchara al terrorífico relato. El deterioro de la civilización tal y como la conocemos, el terror hacia lo desconocido, lo zombi como desencadenante del fin de la raza humana y su sustitución por una nueva especie (¿darwinismo zombi?) son constantes del género inaugurado magistralmente por Romero en su trilogía de Los muertos vivientes, pero todo ello está aquí ambientado en localizaciones preocupantemente cercanas y conocidas y narrado desde el punto de vista del españolito medio que no posee armas de fuego, ni sabe cómo usarlas -ni falta que hace, salvo en estos casos- y cuya máxima preocupación será el bienestar de los suyos. El éxito de Loureiro se plasmó en una comunidad cada vez más amplia de lectores que además aportaban otros relatos ambientados en el universo de Apocalipsis Z, y en el interés de Dolmen Editorial por recopilar el material en este volumen que hoy nos ocupa. Además, Manuel Loureiro ha seguido narrando las peripecias del abogado y su gato, y está prevista la publicación de un segundo volumen con el final de la historia, AZ: Días Oscuros. Por si fuera poco, hay además un proyecto en curso para trasladar AZ a un comic que será dibujado por Vicente Vegas y publicado por Dolmen, y varias productoras de cine y televisión se han puesto en contacto con Loureiro para adaptar el material. Estamos ante un verdadero fenómeno en nuestro país.



Diseños conceptuales de Vicente Vegas para algunas de las adorables criaturitas que veremos plasmadas en viñetas.


A mí, personalmente, me puede la envidia, y ha sido la última lectura zombi en la que me he enfrascado. Eso sí, en tres días el libro ha caído fulminado y las últimas cincuenta páginas han sido leídas de una sentada agónica en la que tenía que contenerme antes de ver qué pasaba a continuación. El libro desde mi humilde punto de vista no es perfecto, tiene algún fallo de ritmo y rompe un par de veces sus propias reglas introduciendo un narrador en tercera persona que rellena de forma innecesaria dos fragmentos de narración que habrían quedado igualmente bien con una elipsis narrativa que dejara algo a la imaginación del lector. Esos dos fragmentos escritos en tercera persona y por un narrador omnisciente rompen la ilusión que hasta ese momento existía de estar asistiendo al diario de un superviviente, algo que en cualquier caso, realizado desde el primer momento habría resultado igualmente válido. Por otro lado, el autor no termina de mojarse en una de las discusiones más enconadas entre los aficionados del género de los últimos años: la de los zombis lentos de toda la vida (Romero y Fulci son especialistas en los mismos) o la de los rápidos (y no me refiero a los infectados de 28 días después, sino a Dawn of the dead o Dead set, por citar los dos ejemplos que más me han impresionado en los últimos años). Por lo demás, meritoria labor la de Loureiro que ha trasladado a España los tópicos habituales del género: saqueos, puntos seguros que no lo son tanto, masacres indiscriminadas, gráficos detalle sobre los muertos vivientes, situaciones de encierro extremo y de huídas a cara de perro... Sólo queda esperar a que se edite AZ: Días Oscuros, el noveno tomo de Walking Dead o la siguiente aventura editorial de Max Brooks y tendremos una nueva oleada de zombis invadiendo nuestro cuarto de estar.

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