sábado, octubre 29, 2005

Cinco...

Faltan 5 días para que el Episodio III esté disponible a la venta, cerrando el círculo que comenzó Star Wars en 1977. Yo tenía 3 añitos por aquel entonces, así que la fiebre galáctica comenzaría algo más tarde, coincidiendo con el estreno del Imperio Contraataca. O sea, prácticamente toda mi vida adulta, unos 25 años, enganchado a unos personajes y a una historia. Que ya se ha cerrado en lo que a cine se refiere (si hacemos caso a George Lucas, que en esto el hombre nunca ha sido de fiar). Si esto de los gustos y opiniones ya es algo muy subjetivo, en este caso lo es todavía más, y yo aquí, me declaro sin criterio alguno para con lo referido al universo de Star Wars. Si lleva el sello Lucasfilm y ha sido aprobado por tito Lucas, a mí me vale, me gusta, me apasiona. Como he dicho, 5 días. Y haciendo un esfuerzo (y lo digo en serio, que estas semanitas el trabajo se me está comiendo por los pies) voy a intentar colgar un post diario, con mi TOP TEN de momentazos de la nueva trilogía, centrándome preferentemente en el Episodio III. Muy subjetivo seré, así que vuestra indulgencia os ruego, jóvenes aprendices de la Fuerza.

10. Duelo de destinos
El clímax del Episodio I fue, creo, el más espectacular visualmente de los vistos hasta entonces. Mediante un cuádruple montaje paralelo asistimos al asalto de la Reina Amidala al Palacio de Naboo, al ataque de los cazas a la estación de control droide, a la maniobra de distracción gungan... y al duelo de sables más vistoso (hasta ese momento, ojo) de la saga. Qui-Gon y Obi-Wan se enfrentan a Darth Maul, y la agilidad de Ray Park y la coreografía de la pelea te hacen pensar que, en efecto, se trata de una lucha en desigualdad de condiciones... para los jedi. Como ya ocurriera en Arma Letal 4, el hecho de que los "buenos" deban enfrentarse en superioridad numérica al villano de turno (en aquel caso Jet Li), no hace sino demostrar su inferioridad frente a él. Planificada como si de un duelo al sol en el Far West se tratara, los contendientes se despojan de sus ponchos y túnica antes de mostrar sus armas. Más adelante, Lucas nos mostrará un primer plano del rostro de cada uno de ellos estudiando al contrario, mostrando la determinación de Qui-Gon, la rabia de Obi-Wan o el odio de Darth Maul en una especie de stand-up mexicano, tan querido a Leone o Tarantino. Planificada a través de un vasto escenario, determinante para el desarrollo de la pelea (los haces de energía a modo de barrera, el pozo de ventilación, los pasillos que comunican los distintos niveles). La agilidad y energía que los duelistas presentan hereda la magia de los clásicos del género como Scaramouche o Robin Hood. Si a todo ello le sumamos un montaje basado en planos generales o medios que lo único que pretenden es mostrar la acción, sin mareos ni montaje videoclipero, y la impresionante composición minimalista de Williams apoyada por un estremecedor coro, este momento merece estar entre lo mejor de la saga.


9. La sombra de Vader es alargada
Meridiano del Episodio II, y por tanto de la nueva trilogía. Anakin ha regresado a Tatooine en busca de su madre, desoyendo los consejos de sus maestros y actuando impulsivamente, al igual que obrará su hijo 25-30 años más tarde, afrontando algo para lo que no está preparado. Shmi Skywalker, ahora desposada con el granjero de humedad Lars, ha sido secuestrada por los moradores de las arenas. Los intentos de rescate han sido infructuosos y su angustia y miedo han contagiado los sueños de su hijo desde la distancia. En el momento de despedirse de una Amidala bellísima en ese traje inmaculado sobre el desierto, Anakin, contrariado, estático bajo los soles gemelos, refleja su sombra contra la pared, y sí señores, es la sombra de un futuro oscuro y sombrío, de ominosos sucesos por venir que afectarán fatalmente a la vida de todos ellos... A partir de ahí, los acontecimientos no harán más que ahondar la herida en la que se plantará la semilla de Vader: el fallecimiento de su madre en sus brazos, la ira desbocada que le conduce a la masacre de todo un campamento Tusken, el dolor, la impotencia durante el funeral, el resentimiento, la soberbia de querer creerse omnipotente... El reverso tenebroso se ha hecho un hueco en el corazón del joven Skywalker, y a veces el diablo sólo necesita una rendija para entrar en la casa.

3 comentarios:

Pep dijo...

Sin que sirva de precedente (jejeje) creo que voy a estar de acuerdo con tu top 10 de la nueva trilogía. Pero permíteme discrepar en un solo punto: Dices que el desenlace del Ep I fue el más espectaculas hasta ese momento... Creo que el del Retorno del Jedi era más espectacular aún (La batalla espacial, el duelo a tres bandas Luke-Vader-Emperador, los rebeldes en Endor)

Pero bueno, en su dia me encantó (y me sigue encantando)el combate contra Maul. No tanto el niño que casualmente destruye un donut gigante o Amidala dando vueltas en círculo a un pasillo.

De todas formas, como supongo que estará más adelante, decir que alucino pepinillos con el combate final entre Anakin y Obi Wan... que consiguió lo impensable en mi friki-corazón: Sustituir en mis preferencias el duelo Luke-Vader del Imperio.

Espero que más adelante hagas un top 10 de la trilogía clásica... o mira, igual te robo la idea y estreno un blog con eso.

Un abrazo y.. joder, lo diré: Que la fuerza te acompañe

Pep dijo...

Ah, que me iba sin decirlo. Bien elegido tu "momento 9". Cuando Anakin se marcha y le dice a Amidala "I won't be long" se me ponen los pelos de punta.

Joder, vale que Hayden no es Brando, pero el chaval tiene sus momentos... momentos que el doblaje se cargó "por doquier" (Chiste friki solo para fans);-)

Plissken dijo...

Pues sí, Pep, a ver si te animas, y haces El Blog Contraataca, que nunca está de más aportar opiniones al friki verso. Y si yo estoy haciendo esto, hasta mis gat@s podrían hacerlo. May the force...

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